Saber comprar

IMAGE: Ivelin Radkov - 123RFCon el cierre de la adquisición de LinkedIn por parte de Microsoft, recién anunciada tras superar el escrutinio de las autoridades antimonopolio a uno y otro lado del charco a pesar de las objeciones planteadas por compañías como Salesforce, ha surgido una cierta preocupación acerca de la que, sin duda, es la fase más compleja en toda operación similar: la fase de post-adquisición.

La operación de adquisición de LinkedIn, de la que hablamos en su momento, es la más grande planteada por Microsoft en toda su larga historia$26,200 millones, o $196 por acción, en una operación planteada íntegramente en cash, muy por encima de los $6,300 millones pagados por aQuantive en agosto de 2007, de los $8,500 millones pagados por Skype en mayo de 2011 o de los $7,200 millones pagados por Nokia en septiembre de 2013.

En realidad, la compañía de Redmond tiene una larguísima experiencia en adquisiciones, con un total de 198. Sin embargo, no se trata de una disciplina en la que la empresa destaque por su buen hacer: tanto aQuantive como Nokia fueron completos fracasos que la compañía terminó por compensar en su balance, y la segunda, de hecho, se considera una de las peores operaciones de la historia de la tecnología. En términos de adquisición y retención de talento, Microsoft nunca parece haber funcionado, a pesar de la buena reputación de su cultura corporativa, como un buen lugar de acogida, como sí ocurre en el caso de compañías como Facebook, entre cuyas 61 adquisiciones predominan los acqui-hires que continúan vinculados a la empresa varios años después. Nada que ver con, por ejemplo, el caso de Yahoo!, que logró convertirse en una compañía con reputación de zombie, que no solo no sabía que estaba muerta, sino que además convertía en muerto viviente a todas y cada una de las 114 compañías que llegó a adquirir

¿Qué debería ocurrir tras una adquisición? Obviamente, la respuesta difiere cuando se trata de una startup o una compañía pequeña, frente a cuando lo que adquirimos es ya una empresa consolidada y con cientos o miles de trabajadores. En la adquisición de una empresa pequeña, generalmente, el peso que suele tener la adquisición de talento en la operación suele ser más elevado, a la vez que el cambio de vida que se plantea para los directivos de la empresa adquirida es mucho mayor. Cuando fundas una compañía y llega otra mucho más grande y te ofrece comprártela, la alternativa suele establecerse con términos y condiciones muy claros sobre el futuro del equipo adquirido, a pesar de lo cual no son pocos los casos en los que ese equipo se limita a cumplir con el tiempo establecido de permanencia, esperar a que venzan las opciones comprometidas o se materialicen los earn-outs pactados, para inmediatamente después tomar el dinero y salir corriendo en busca de nuevos proyectos. En el caso de Facebook, no es extraño que los equipos fundacionales de las compañías adquiridas mantengan una gran independencia en su gestión, sigan considerando el proyecto como suyo a pesar de haber sido comprados, y además, accedan a una vida mucho más sencilla gracias a los recursos, tanto en dinero como en talento, de la empresa compradora.

En el caso de la adquisición de una compañía grande, los planteamientos pueden ser sensiblemente diferentes. Por un lado, muchos de los empleados de la compañía adquirida pueden no tener acciones, o no tenerlas en una cantidad suficiente como para que la operación suponga un cambio dimensional en sus vidas, lo que les lleva simplemente a plantearse su futuro en términos de negociación salarial, de perspectivas o de la posibilidad de formar parte de un proyecto mejor que suponga una motivación elevada o una buena línea en su currículum. Por otro, los altos directivos o fundadores, en este caso personas como Reid Hoffman o Jeff Weiner, son básicamente libres para hacer lo que quieran casi independientemente de lo que hayan firmado, y fidelizarlos para que permanezcan en sus puestos si pierden la ilusión por el proyecto o evitar que se comprometan con otro que les ilusione más puede llegar a resultar muy complejo.

Para Microsoft, una adquisición como la de LinkedIn podría resultar un verdadero desastre si, tras la operación, comenzásemos a ver el clásico rosario de directivos que toman la puerta y corren a alimentar otros proyectos. El número total de empleados presentes en LinkedIn en el momento del anuncio estaba próximo a los diez mil, no hablamos de una compañía en absoluto pequeña. Si tras la adquisición tuviese lugar uno de esos típicos recortes de personal que pretenden eliminar funciones duplicadas, por ejemplo, parece claro que los ánimos de los empleados que quedasen en la compañía no serían especialmente positivos. De ahí que Microsoft haya sido especialmente cuidadosa a la hora de negociar con Jeff Weiner, CEO de la compañía desde diciembre de 2008, para asegurar que supervisa personalmente la transición, una responsabilidad que habitualmente se suele encargar a un directivo de la compañía adquirente, y que ve la operación como una oportunidad de seguir al frente de un proyecto mayor, con más recursos y posibilidades.

La teoría es muy clara: se calcula que entre el 60% y el 80% de las operaciones de adquisición terminan por producir un resultado neto negativo, una destrucción de valor en lugar de un incremento. Entre adquirir como lo hace Facebook o adquirir como lo hacía Yahoo!, la cuestión está en los detalles, en la integración respetuosa, en evitar los choques culturales y en que la totalidad de la compañía perciba que, tras la operación, van a tener un futuro mejor en todos los sentidos, algo generalmente más fácil cuando vienes de ser una startup con escasos recursos que cuando eras ya una compañía consolidada. Que la mayor operación de la historia de Microsoft, llevada a cabo en un momento clave en su evolución, se convierta en un éxito o termine siendo un desfile interminable de ingenieros, desarrolladores y directivos hacia otras empresas es algo que sabremos muy pronto.

 

 

 

This article is also available in English in my Medium page, “Microsoft and LinkedIn: The art of the buy-out

 

7 comentarios

  • #001
    Gorki - 11 diciembre 2016 - 17:48

    Espero que hayan aprendido como se hace una fusión después del fracaso de Nokia. Es un paso muy difícil, que rara vez termina bien, y menos si no hay muchas sinergias entre ambas compañías, algo que aquí no veo, aunque no conozco Linkedin a fondo, porque estando jubilado no me pareció demasiado útil estar en esa red social.

    ¿Qué espera encontrar Microsoft en Linlkedin? Sinceramento no veo por qué les interesa. Es una buena compañía y da dividendos, pero, ¿no tienen ideas de negocio propias para desarrollar?,

    • Goomer - 11 diciembre 2016 - 21:11

      Microsoft tiene dinero fresco y lo usa para comprar servicios que podía haber desarrollado, pero no lo ha hecho, como Skype, y le pueden ayudar a conseguir una relevancia que había perdido, y un cambio de imagen “refrescante” para que se les vea menos como dinosaurios, como a una IBM a la que se le pasó su tiempo para entendernos.

      En resumen, ¿que por qué compra? Porque puede, y así suma una comunidad de muchos millones de personas que pasan a estar dentro de la órbita Microsoft, y a las que tentará con Office 365, y otros productos de la nueva visión de la empresa.

      Parece que vamos a un ecosistema web que orbita alrededor de Google, Facebook, y Microsoft también quiere su trozo de tarta.

      • Gorki - 11 diciembre 2016 - 22:23

        Pues sinceramente no lo entiendo, Como si no hubiera cosas por inventar.
        Figúrate lo que se puede hacer con ese dinero en el campo de la robótica de consumo. En medios de pago, En métodos de tradución de voz automática,…

        ¡Que tal unos cascos y un micrófono, que traducen a tu lengua lo que hablan en otra, o traducen lo que tu dices a la lengua del que deseas?

        ¿Que tal una barredora automática que no se enrede en las alfombras y sepa recargarse automáticamente cuando baja la bateria y decargar el polvo enel cunbo de la basura y autolimpia su flitro.
        .
        Tantas cosas por desarrollar y van a comprar lo que otro ha desarrollado pagando lo que no vale, porque el dueño siempre conoce perfectamente lo que vale su empresa y la vende, es porque sabe que le dan más que lo que vale. Mientras que tu compras en función de las milongas que te cuenten.

        • Goomer - 12 diciembre 2016 - 05:00

          Lo del casco en teoría ya lo tienen con Skype, que también compraron. Presumen de que traducen en tiempo real entre un buen conjunto de idiomas.

          E inventar ahora también lo están haciendo, con su X labs, sus aplicaciones submarino en Android, etc.

          Lo que quería decir, es que si tienes una ingente cantidad de dinero llegándote de forma fija todos los meses, te puedes permitir valorar de otra forma las compras. Ganas 1 millón de euros al año, e igual te compras el jersey verde porque es el que te falta de la colección aunque no lo necesites y aunque quizás valga más caro que los demás que ya tienes. La cuestión es que aunque seas 300€ menos rico, eso nadie lo ve, pero si te pueden decir que vas elegante. Y a ti eso a lo mejor te compensa. Si tienes 20 millones de euros en el banco, ¿vas a dejar de comprar un jersey porque valga un poco más o menos? Tu puede que si, pero Microsoft no, y lo puedo entender. Al final vamos a una sociedad en que lo que cuentan son las apariencias, también en bolsa, y habrán visto mejor tener ese portfolio antes que dar un mayor dividendo, o que construir un OVNI como Apple.

  • #005
    Toronjil - 12 diciembre 2016 - 10:03

    Comprar una compañía y que enseguida desaparezca o fracase no es totalmente un error desde el punto de vista de la empresa adquirente.

    El comprador se quita de encima un ¿posible? competidor.

    Pero claro, no es una compra que cree valor y riqueza, al contrario, solo sirve para acabar con la competencia.

  • #006
    Jorge - 12 diciembre 2016 - 14:53

    El caso de Facebook es muy bueno Enrique. Está claro que dejar independencia es bueno dados esos resultados, pero la propia historia también nos dice que las grandes suelen hacer y deshacer a su antojo. Quizás este sea un motivo muy claro para abandonar el barco en empresas de gente talentosa.

  • #007
    Garepubaro - 13 diciembre 2016 - 04:52

    Linkedin, ( como ebay es buenisimo para encontrar antes dificiles de conseguir piezas de coleccionistas hoy tiradas de precio por oferta que aparece desde cualquier punto del globo ) es buenisimo para las empresas poder encontrar trabajadores cada vez mas y mas cualificados con colecciones de masteres y de todo, por todo el globo en oferta creciente, cada vez mas y mas baratitos de sueldo, por tanto es una apuesta segura ya que las empresas ganan muchisimo, mas bien ponen las empresas a tendencia a ganarlo todo

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