Alineando misión y crecimiento

IMAGE: Qpicimages - 123RFKickstarter anuncia su reconversión a public benefit corporation, un movimiento que viene a representar sus intenciones de seguir trabajando para proveer de financiación a proyectos creativos y emprendedores, pero que no sigue la ruta habitual o convencional del crecimiento: en lugar de avanzar hacia una eventual salida a bolsa como suele hacerse con proyectos con este nivel de éxito, la idea es protegerse contra eventuales tentaciones de maximizar el beneficio que pudiesen entrar en conflicto con la misión de la compañía.

Las public benefit corporation o PBC son una figura relativamente nueva en la legislación norteamericana, compañías con ánimo de lucro destinadas a producir un beneficio público y que deben operar de manera responsable y sostenible, tratando de equilibrar los intereses económicos de los accionistas con el interés de los afectados por la actividad de la corporación, y con el beneficio público que se busca al crearla. Otros casos recientes de constitución como PBC son el de Etsy o el de Ello, que pretendía con ello asegurar que mantendría su misión de proporcionar una herramienta de networking social al margen de otros modelos de negocio como la explotación publicitaria de los perfiles de sus clientes sin importar qué cambios accionariales pudiese llegar a experimentar en su crecimiento.

Lo interesante del tema, caso Kickstarter aparte, es observar cómo algunas compañías empiezan a ver cada vez más claro que la vía del crecimiento que marca el esquema tradicional puede no ser la adecuada para preservar algunos elementos de su identidad, elementos que en muchos casos tienen que ver precisamente con sus elementos fundacionales, los que motivaron originalmente la creación de la compañía o los que jugaron un papel importante en su éxito. En el caso de Ello, recuerdo una entrada de un desarrollador en la que afirmaba específicamente que las promesas de la compañía eran falsas, porque al tratarse de un proyecto financiado mediante capital riesgo, acabaría teniendo que hacer aquellas cosas que en el momento prometían no hacer, debido a la necesidad de crecer para ofrecer una salida a sus inversores: la reconversión de la compañía a PBC se hizo precisamente para asegurarse así de ser capaz de alinear su misión con su crecimiento de una manera viable, evitando determinadas tentaciones que podían terminar resultando imposibles de evitar en el caso de evolucionar de otra manera.

Gestionar este tipo de compañías no es precisamente sencillo: los requisitos que añaden en términos de transparencia, de reporting con respecto al cumplimiento del fin social que tienen en su misión, de certificaciones con respecto a requisitos medioambientales y de responsabilidad social corporativa, etc. añaden complejidad y las ponen bajo un nivel de control superior por parte de sus accionistas. No es algo que una compañía decida hacer simplemente como una acción de marketing. En el caso de Kickstarter, además de los especiales requerimientos de las PBC, añaden cuestiones como la donación de un 5% de sus beneficios después de impuestos a causas relacionadas con las artes y la reducción de la desigualdad, así como el no utilizar nunca agujeros legales u otras estrategias de optimización fiscal para reducir de manera artificial los impuestos que pagan.

Mi reflexión al respecto es, precisamente, la relacionada con la alineación de la misión de la compañía y las formas habituales de financiar su crecimiento: ¿hasta qué punto la vía convencional – la captación de inversores, las sucesivas rondas de financiación, la eventual salida a bolsa, etc. – no se convierten para muchas compañías en una obligación de sacrificar la esencia de lo que son, los elementos que les dieron origen o lo que sus fundadores tenían en la cabeza cuando las crearon. Abundan casos de compañías que, al salir a bolsa, se convirtieron en “algo diferente”, en corporaciones completamente condicionadas en su gestión y decisiones por la tiranía de los resultados trimestrales. ¿Son estos casos de PBCs en realidad llamadas de atención sobre algo que no está funcionando en el proceso habitual de crecimiento de las compañías? ¿Revelan un fallo en la esencia del capitalismo que es necesario corregir mediante este tipo de herramientas cuando se estima que hay que preservar un valor fundamental determinado? ¿Realmente es imposible o muy difícil crecer manteniéndose fieles a unos principios determinados si estos de por sí no optimizan el beneficio a toda costa?

 

This article is also available in English in my Medium page, “Are growth and principles mutually exclusive?”

 

13 comentarios

  • #001
    karlggest - 21 septiembre 2015 - 16:43

    Hola.

    Ni siquiera el hecho de que dichos principios optimicen el beneficio puede garantizarse el mantinimiento de dichos principios. En ocasiones, como hemos visto en estos años de crisis, basta con que a medio plazo un consejo de administración busque maximizar su propio beneficio aun a costa de la organización, o bien que parte del capital acabe en manos de “accionistas indeseados” quienes por unas causas u otras puedan introducir cambios a corto plazo…

    No conocía esa figura emprerial americana, pero tal como la describes, debería incorporarse a nuestro sistema empresarial :)

    • Enrique Dans - 21 septiembre 2015 - 16:47

      Es interesante, sí. Sin embargo, sin ser experto en el tema, mi “pero” sería que las definiciones que he visto de esa figura legal parecen un tanto “laxas”…

  • #003
    Gorki - 21 septiembre 2015 - 18:52

    No sabia de tal tipo de organizaciones. A mi me parece algo a medio camino entre una Sociedad Anónima y una ONG. Las primeras buscan maximizar el dividendo del dinero invertido, las últimas maximizar el beneficio social del dinero invertido. Estas sería algo como “ganar algún durillo haciendo una buena obra”.

    No es que me parezca mal, es que veo muy difícil el mantener ese equilibrio, dudo que haya ejecutivos, que sepan dirigir con éxito este tipo de empresas, manteniéndolas en el filo de la navaja. Yo soy mas de extremos, o invierto en Hidroelectrica, o ayudo a la Cruz Roja, pero hay gente pa’ to’.

    • Krigan - 21 septiembre 2015 - 23:49

      Yo tampoco termino de verlo claro. ¿Con ánimo de lucro y persiguiendo un bien público? No sé, ya se verá qué pasa con esta nueva figura, pero estamos hablando de objetivos que en muchos casos son contrapuestos.

      • Gorki - 22 septiembre 2015 - 00:58

        El caso es que muchos negocios son así. Por poner un ejemplo, una farmacia, es un negocio cuyo objetivo es ganar dinero y a la vez tiene un objetivo social, proveer de medicinas a los enfermos. Hay formas de maximizar dinero en las farmacias autorizadas y admitidas por todos, como vender productos parafarmaceúuticos, pero hay otras que a un farmaceútico responsable se le ocurriría aplicar para ganar mas, como sustituir los medicamentos por productos inocuos de menos coste.

        Hay miles de farmacias y la inmensa mayoría, no atraviesan ciertos límites y no por eso no son negocios hechos con el objetivo de ganar dinero.

        Ello es señal de que se puede hacer un negocio de este tipo, pero a mi me resultaría muy difícil el marcar directrices para kirckstarter en su nueva definición.

  • #006
    Mauricio - 21 septiembre 2015 - 23:56

    Pues a mí me da la impresión de que esta figura ya existe desde hace algunos años en diversos países hispanohablantes. En España sería la “sociedad anónima sin ánimo de lucro”. Un par de ejemplos podrían ser Ecoembes (ver página 33, parte derecha) y Tasubinsa.

    • Enrique Dans - 22 septiembre 2015 - 00:22

      Yo entiendo que es otra cosa: las Public Benefit Corporations (PBC) sí tienen ánimo de lucro, pero tienen unos requisitos de transparencia mayor y una serie de requisitos de reporting adicionales para demostrar que no se apartan de su fin de beneficio social…

      • Mauricio - 22 septiembre 2015 - 02:34

        Quizá la mejor explicación de lo que es la Public Benefit Corporation de Delaware es la que hace el propio gobernador del estado en su artículo titulado A New Kind of Corporation to Harness the Power of Private Enterprise for Public Benefit. Es claro que en este tipo de corporación se busca beneficiar a los accionistas, a los afectados materialmente por la conducta de la corporación y al ya previamente determinado propósito específico de beneficio público.

        En qué medida se diferencia este tipo de Public Benefit Corporation de una sociedad anónima sin ánimo de lucro española sería interesante determinarlo, pero es probable que la diferencia no sea realmente muy significativa. No olvidemos que una sociedad anónima sin ánimo de lucro no es una fundación o una cooperativa. Me parece que en este caso el término “sin ánimo de lucro” simplemente busca decir que el lucro no es el objetivo central de este tipo de sociedad anónima. En Alemania existe algo que me parece similar que es la gemeinnützige Aktiengesellschaft (sociedad anónima de beneficio público).

        En realidad, se trata de figuras que con diversas variantes ya existen desde hace algún tiempo en varios países. Lo que sucede es que, por un lado, no son muy conocidas y, por otro, a la mayoría de gente le parecen este tipo de mezclas algo contradictorias.

  • #009
    PERIAÑEZ - 22 septiembre 2015 - 07:25

    ¿Ha nacido el Capitalismo Responsable?

  • #010
    Salva Faubell - 22 septiembre 2015 - 10:54

    Con esta figura de la PBC quizá estemos más cerca de la propuesta de la Economía del Bien Común que defiende Christian Felber, donde sin abandonar el animo de lucro, prime el beneficio social sobre la busqueda de un crecimiento económico infinito (algo incongruente cuando se parte de recursos finitos)

  • #011
    José Antonio - 22 septiembre 2015 - 11:10

    Sin entrar en otras cuestiones más generales, parece lógico que una empresa que se dedica a buscar capital y financiación de forma alternativa para proyectos de terceros, elija para si misma una vía de financiación de su crecimiento distinta de la tradicional.

    Resulta paradójico, sin embargo, que dedique el 5% de sus beneficios a “causas relacionadas con las artes y la reducción de la desigualdad”. ¿ No son esos dos de los “bienes públicos” que persiguen al menos en teoría ?. Parecería más razonable que reinvirtiera ese beneficio en seguir haciéndolo más y mejor o donarlo a causas mas alejadas de su ámbito de influencia.

    Ahora bien, lo que me parece el colmo de la paradoja es “no utilizar nunca agujeros legales u otras estrategias de optimización fiscal para reducir de manera artificial los impuestos que pagan”.

  • #012
    Mauricio - 22 septiembre 2015 - 15:08

    Enrique, por lo que veo, en España el asunto tiene cierta complejidad. Algunos abogados no saben que sí es posible constituir, por ejemplo, una sociedad limitada sin ánimo de lucro.

    Por otro lado, para aclarar mejor los conceptos, recomiendo la lectura de dos interesantes artículos, uno antiguo y otro reciente:

    Las Empresas de Inserción Social como nueva forma de organización empresarial. Especial referencia a su régimen jurídico, sobre todo en la sección titulada Las distintas formas jurídicas que adopta la Empresa de Inserción Social (páginas 17-21 del pdf).

    Las empresas sociales: un nuevo reto para el derecho de sociedades, especialmente en la sección titulada Sociedades de capital y empresas sociales: problemas de ajuste (páginas 10-18 del pdf).

  • #013
    Alvaro Vázquez Duarte - 22 septiembre 2015 - 17:46

    “Abundan casos de compañías que, al salir a bolsa, se convirtieron en “algo diferente”, en corporaciones completamente condicionadas en su gestión y decisiones por la tiranía de los resultados trimestrales.”

    You mean twitter? No se porque se me vino ese caso de forma inmediata a la mente. Una triste realidad a mi parecer.

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