Apple Watch: cuando una empresa es capaz de detener todo un mercado

Apple Watch

El anuncio del Apple Watch el pasado 9 de septiembre, cuya salida al mercado no llegará hasta la primavera de 2015, parece estar provocando una ralentización de las ventas de smartwatches para todos sus competidores. Al modo del mejor Hiro Nakamura de “Heroes“, capaz de detener el tiempo, Apple parece haber alcanzando el superpoder de detener los mercados a la espera de la salida de sus productos: en el anuncio del producto se citaron dos tamaños, tres colecciones, seis acabados, dieciocho brazaletes y once diseños de esfera diferentes, pero no se desvelaron características tan importantes del mismo como la duración de la batería, aunque todo parece indicar que habrá que cargarla todas las noches, o el precio, que parece ser que oscilará entre los $500 por el modelo básico en acero inoxidable y $4.000 por los modelos de oro.

El hecho merece una reflexión: los smartwatches no son, obviamente, ningún producto de primera necesidad ni imprescindible, son más bien un objeto que oscila entre el capricho tecnológico, el interés por proyectar una imagen de afinidad tecnológica o la búsqueda de una cierta conveniencia si se considera su asociación con el sistema de pago de la compañía, Apple Pay, si se reside en un mercado en el que este sistema sea una realidad. Pero indudablemente, hablamos de una categoría que todo indica que va a tener cierta importancia (se calculan más de cien millones de dispositivos en 201922.9 mil millones de dólares en el año 2020), en el que Apple ha seguido una estrategia en este segmento que reafirma su capacidad de redefinirlo y de marcar los tiempos de la industria: salvando pruebas anteriores poco significativas, el primer smartwatch capaz de alcanzar un cierto nivel de popularidad fue el Pebble a raíz de su exitosísima campaña en Kickstarter, que encabezó el ranking de recaudación en esa plataforma de crowdfunding hasta que el pasado mes de agosto fue superado por algo aparentemente tan poco excitante como una nevera de camping. Anteriormente habían surgido modelos de empresas tan conocidas como Motorola o Sony, que sin embargo, nunca llegaron a alcanzar unas ventas o una visibilidad mínimamente significativa.

El éxito de Pebble en Kickstarter y sus ventas de casi doscientas mil unidades entre el primer modelo y el segundo, el Pebble Steel, fueron interpretados por muchas compañías como una señal positiva a un estudio de mercado no oficial, lo que dio lugar a una proliferación de nuevos modelos: además de las nuevas ediciones de las ya citadas Sony o Motorola, hemos visto modelos de compañías como Qualcomm, Samsung, Archos, LG o Swatch, además de bandas cuantificadoras de actividad física para llevar en la muñeca y con algunas funciones similares a las de un smartwatch como las presentadas por Razer, Microsoft, Fitbit o algunos otros.

Ahora, a pesar de la gran actividad en la categoría, muchos analistas afirman que las ventas se han ralentizado, a la espera de la saluda al mercado del Apple Watch. Una cita que deja de lado la época más activa de ventas en electrónica de consumo, las navidades, y que provoca un verdadero problema a las empresas que habían confiado sus lanzamientos al calendario habitual: si las ventas no despegan, se verán obligados a almacenar mucho más allá de lo recomendable en una industria caracterizada por una obsolescencia feroz, y a confiar que la salida del producto de Apple provoque un cierto repunte en las ventas de sus modelos. Si nos atenemos a experiencias anteriores, esa espera y ese posicionamiento de producto prácticamente “sustituto” terminará provocando bajadas de precio y caídas en la rentabilidad esperada de esas líneas de fabricación.

¿Cuánto pagaría una marca cualquiera por la capacidad de “detener el tiempo” y poner a todo un mercado a esperar por su producto, a pesar de que ni siquiera se hayan publicado oficialmente algunas de sus características más significativas? La experiencia sucesiva de productos como el iPod, el iPhone o el iPad, que dominaron respectivamente las categorías del reproductor MP3, el smartphone o el tablet a pesar de no haber sido en modo alguno el primero en salir al mercado, parece haber dotado a la marca de la manzana de un aura que lleva a muchos a estar dispuestos a esperar varios meses por sus productos, aunque algunas de sus características ni siquiera estén completamente definidas.

Podemos llamarlo “efecto fanboy” o como queramos, pero todo indica que los calendarios de Apple marcan, en muchos sentidos, el pulso de la electrónica de consumo. Todavía es pronto para aventurar cuál será la recepción que el mercado ofrezca al Apple Watch. Pero sin duda, el anuncio de su salida ha tenido un efecto… en las cuentas de resultados de sus competidores.

 

This article is also available in English in my Medium page, “Apple Watch: when a company can freeze an industry in time

15 comentarios

  • #001
    Álvaro López - 10 noviembre 2014 - 18:14

    Me parece que la compañía de Cupertino sabe marcar bien los tiempos a la hora de lanzar sus nuevos productos pero este efecto de paralizar el mercado pocas empresas lo pueden conseguir actualmente, tan sólo por ello hay que felicitar a Apple.
    Creo que el Apple Watch tendrá un gran éxito.

  • #002
    Pablo Roca - 10 noviembre 2014 - 20:23

    Y eso que es feo del carajo :)

  • #003
    Antonio Castro - 10 noviembre 2014 - 20:49

    Apple sigue en racha. El entusiasmo es muy contagioso, pero llegado el caso, la falta de entusiasmo también lo es.

    Los Wearables me parece un sector apropiado para empresas como Apple que venden exclusividad y diseño. Son expertos en eso.

    La afirmación de que ciertas ventas se han ralentizado a la espera de la salida de Apple Watch a mí me suena a mensaje publicitario barato. Son expertos en crear expectativas, pero la afirmación suena exagerada porque no es fácil probar esa conexión causa efecto.

  • #004
    Roi - 10 noviembre 2014 - 21:00

    Enrique, el precio sí lo ha dicho durante la presentación. Empezará en $349 el modelo básico.
    Sino quieres volver a ver la presentación en el sitio oficial, aquí lo puedes leer, al final de la página:
    http://www.twago.com/blog/apple-special-event-992014-live-blog/

  • #005
    Gorki - 10 noviembre 2014 - 23:12

    El problema que veo al reloj es que no cubre al 100% la utilidad de el smartphone, y si llevas encima smatphone que si hace lo que pueda hacer el reloj, ¿para qué llevar el segundo chisme?

    ¿Para que los demás digan “Oh” cuando te lo vean? — Para eso está el Rolex

  • #006
    Xaquín - 11 noviembre 2014 - 00:08

    Vivimos en una sociedad que no me gusta y menos el toque megatecnologizado que va cogiendo, pero el rolex (como las piramides) pertenece a otra liga, como el armatoste que usa Nadal (otroejemplo detecnología faraónica) comodamente en las pistas de tenis… pero la liga de los siliconados , como la de los postraperos, son ligas de futuro… las nuevas generaciones no probarán la mazana del Edén, pero tendrán fruta de sobra en las manos del poder establecido… da igual que naveguen con tío Google o con tío Infinitésimogle… vamos, que la adicción a Apple es algo más complejo que querer presumir de reloj…

  • #007
    Krigan - 11 noviembre 2014 - 00:43

    Gorki:

    La verdad, yo tampoco termino de ver la utilidad de los smartwatches, por la razón que dices. Si haces deporte puede estar bien, pero fuera de eso no les veo la miga.

    La tendencia ha sido hacia móviles de pantalla cada vez más grande. Antes del iPhone la tendencia era hacia móviles cada vez más pequeños. Ahí sí podías pensar que algún día llevaríamos el móvil en la muñeca, a lo Dick Tracy. Pero cuando el móvil se convirtió en un auténtico ordenador, que le podías meter una amplia variedad de programas (es decir, cuando apareció el iPhone, que en los anteriores móviles Java apenas podías meter nada que no fueran juegos), la tendencia se invirtió.

    Un móvil que solo sea móvil apenas necesita pantalla. Un móvil-ordenador necesita una pantalla lo más grande posible.

  • #008
    Observador - 11 noviembre 2014 - 01:47

    Qué cara me parece una entrada de cine o un libro a 10 euros y qué barato me parece un reloj de estos a 4000 dólares. Total, el libro, la película o cualquier contenido cultural no me va a servir de mucho y el reloj me servirá, al menos, para mostrar que soy un geek que está a la última (antes conocido como freak.

    Los nuevos tiempos.

  • #009
    jose luis portela - 11 noviembre 2014 - 09:50

    Yo puede que me equivoque pero creo que es un producto que no va a tener tanto éxito. Me baso en las siguientes premisas

    1. El reloj es un objeto hoy por hoy de complemento de moda. Es decir la hora la tienes en cualquier sitio, incluso en el móvil. Hoy en día la mayoría de los relojes ni si quiera tienen pantalla, lo que demuestran que lo tecnológico que tuvieron se ha pasado al móvil.
    2. No soluciona ningún problema en concreto que ahora tengamos. No aporta nada diferente respecto la información que tienes en el móvil. Es mas en el reloj lo tienes pero mucho mas pequeño e incomodo de leer. La tendencia ahora en los móviles es incluso a ser mas grandes. Y la ventaja de que te vibre la muñeca vs que te vibre el móvil en el bolsillo no la veo tan ventajosa como para que te lleve a comprarlo.
    3. El inconveniente de cargarlo todos los días….nadie esta acostumbrado a tener que cargar su reloj todos los días, lo que implica dos cargadores, etc.

    PD: Veo el símil con las gafas de google, muy chulas pero poco prácticas y no resuelve un problema que tengamos ahora mismo sin el

  • #010
    Mauricio - 11 noviembre 2014 - 10:44

    Al menos el Samsung Gear S es un smartwatch realmente autónomo que no depende de un smartphone para hacer o recibir llamadas. El Apple Watch no es, por ahora, más que un caro accesorio para el iPhone y, muy probablemente, habrá que esperar a la tercera o cuarta generación de este dispositivo para tener algo que valga la pena comprar.

  • #011
    batch4j - 11 noviembre 2014 - 11:28

    #009 1. El reloj si es un complemento de moda pero el smartwatch no sustituira al reloj sino que te permitira llevar funcionalidades del movil que llevas en el bolsillo, bolso … en la muñeca. Esto es un movil de muñeca.

    2. El principal problema que soluciona es la inmediatez, todavia recuerdo cuando alguien me dijo que para que servia el correo web de yahoo si existia el cliente eudora. Los moviles grandes para ver informacion, escribir … , el reloj para estar informado en todo momento. De ahi que lo principal sean las notificaciones.

    3. De acuerdo, por eso pebble saco la pantalla de e-ink, lo que no se es si se podria cargar por induccion en la mesilla de noche.

    Las gafas de google no las veo nada chulas, pero si resuelven el problema de no tener que estar mirando un ordenador para hacer ciertas tareas.

  • #012
    Gorki - 11 noviembre 2014 - 12:19

    #009 jose luis portela
    Buen simil el de las gafas de Google, Sin embargo al menos las gafas te valían para ver superpuesto un mundo virtual sobre una real, quier decir lo que quiera esa frase, (que parece que el publico ha considerado insuficiente).

    Pero ¿qué añade el eWatch a lo que proporciona el smartphone? — A mi modo de ver que los demás vean que lo has comprado y sinceramente, repito, eso lo cumple mejor el Rolex.

  • #013
    David - 11 noviembre 2014 - 12:53

    De “people might avoid buying [rival brands] if they know it’s coming” y ” “We don’t think the absence of the Apple watch during Christmas will impact sales” sale el titular “cuando una empresa es capaz de detener todo un mercado”. ¿o_0?

  • #014
    Lucia - 12 noviembre 2014 - 01:48

    #13 se llama “efecto fanboy” y se trata de palmear realidades que no son.

  • #015
    rodrigo - 15 noviembre 2014 - 12:46

    Y samsung?

    http://www.tecnopasion.com/samsung-gear-s-llega-espana-399-euros-10899/

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