6 comentarios

  • #001
    Antonio Castro - 14 septiembre 2014 - 19:27

    Muy interesante este post por lo que supone una acción de gobierno poniendo freno a ciertos poderes fácticos. Algo bastante excepcional en estos caóticos tiempos. Gracias por compartirlo.

    Afirmas que “la distancia que separa una crítica negativa de un insulto o una difamación es muy escasa, y conviene medirla adecuadamente”

    Yo creo que esa distancia es muy grande, pero que hay mucha gente temeraria que no sabe medir sus palabras y que tampoco es consciente de que en Internet las palabras no se las lleva el viento por fuerte que sople.

    Si alguien vierte duras opiniones y las avala con información contrastada, está ejerciendo su derecho a la libertad de opinión con independencia del daño que esté causando, pero si se equivoca puede tener un problema. En caso de dudas conviene ser prudente para no dejar la cabeza recostada bajo el filo de una demanda legal.

    En cuanto a darse el gustazo de insultar, casi no merece la pena ni hablar de ello. Baste decir que existe un derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, y si no lo respetas te expones a las correspondientes indeminizaciones.

    Ya sabemos que hay gente que nos cae fatal y que Internet da cierta sensación de anonimato, pero si te pasas lo suficiente, desaparecerá ese anonimato que jamás existió.

  • #002
    Adriana - 14 septiembre 2014 - 21:32

    Se crea un equilibrio de justicia, para ambas partes, el hecho de poder opinar y expresar lo que el usuario experimenta con un bien o servicio de alguna empresa en la red, lo que permite desahogar a un usuario mal atendido, y la empresa sin temor reconoce si se ha equivocado,se retroalimenta y mejora sus servicio. Ambos pueden ganar.

  • #003
    Carlos - 15 septiembre 2014 - 12:06

    Buenos días.
    Se empeñan en no admitir críticas, comentarios etc,que pongan en tela de juicio el buen hacer de la empresa. Cuando produce el efecto contrario y genera una reacción de la gente a favor de las críticas. De echo controlar las redes es una manera de minar la libertad de expresión. Todavía no entienden que una manera de mejorar es aceptarla, interesándose por la mismas y dando una buena atención, ayudándote a resolver su problema como cliente.
    Lo que no debemos hacer es caer en el insulto, provocación o amenaza, pues la educación esta por encima de todo

  • #004
    Farmaceutico 2.0 - 15 septiembre 2014 - 17:50

    Dentro de poco las empresas que recojan opiniones de usuario sobre empresas y servicios serán un nuevo lobby. Tripadvisor y otros tienen cuasi el poder de desprestigiar hoteles y restaurantes, por ejemplo.Veremos como evoluciona todo esto

  • #005
    Farmaceutico 2.0 - 15 septiembre 2014 - 17:52

    Muy bueno el artículo. Te he escrito antes sobre el poder de los nuevos portales de opinión, pero parece que no ha llegado a publicarse. En cualquier caso, enhorabuena por el analisis.

  • #006
    Antonio Castro - 15 septiembre 2014 - 18:15

    Cualquier actitud que pueda ser considerada como arrogante tiende a espantar a los clientes. La cercanía con el cliente no es algo gratuito, supone dinero que ha de verse como una inversión. La confianza es algo bastante frágil y una vez perdida no es fácil recuperarla y puede obedecer a razones objetivas, pero también a un cúmulo de sensaciones subjetivas resultado de simples torpezas en el trato con los clientes más conflictivos.

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