Tecnología frente a usos y costumbres

IMAGE: Eric Basir  - 123RF

“I do not want the person in the seat next to me yapping at 35,000 feet any more than anyone else. But we are not the Federal Courtesy Commission… Technology has produced a new network reality recognized by governments and airlines around the world. Our responsibility is to recognize that new reality’s impact on our old rules.”

 

(Traducción libre: “Yo tampoco quiero escuchar al pasajero de al lado vociferando a 10.000 metros de altura, pero no somos la Comisión Federal de la Cortesía. La tecnología ha creado una nueva realidad reconocida por aerolíneas y gobiernos de todo el mundo, y nuestra responsabilidad es reconocer el impacto de esa nueva realidad sobre nuestras viejas reglas”)

La frase es de Tom Wheeler, director de la FCC, en respuesta a las protestas por la previsible aparición de molestias derivadas de pasajeros hablando con sus teléfonos móviles durante el vuelo. Básicamente, que “FCC significa Comisión Federal de las Comunicaciones, no Comisión Federal de la Cortesía”.

Una cosa es la tecnología, y otra muy diferente, el desarrollo de los usos y costumbres sociales derivados de los escenarios que la tecnología genera. La FCC ha documentado la ausencia de interferencias y de peligro alguno sobre los instrumentos del avión, ha dejado claro que todas aquellas precauciones no eran más que cuentos de viejas, y que no existe ninguna cuestión que desde un punto de vista estrictamente tecnológico impida o desaconseje el uso de dispositivos móviles a bordo de un avión. La educación (o ausencia de ella) ya no es algo que caiga dentro de las responsabilidades de la FCC.

Que un pasajero del medio de transporte que sea – o en un bar, o en la consulta del médico, o donde sea – resulte molesto cuando usa su teléfono es una cuestión relacionada con las normas de convivencia, con la cortesía y con la educación. He vivido situaciones incómodas en un buen número de sitios, la última la semana pasada en un tren: personas que elevan excesivamente el tono de voz cuando hablan por teléfono, y terminan molestando a todo el que les rodea. Ocurre incluso en los aviones, cuando una persona utiliza el terminal del asiento (unos cinco euros por minuto, nada menos). Ante eso, lo único que se puede hacer es apelar al sentido común, afear la conducta de la persona de manera razonablemente discreta, o incluso recurrir al personal correspondiente para que solicite a la persona que baje su tono de voz o se vaya a hablar a otro sitio, personal que debería mostrar en todo momento su colaboración en ese sentido. Pero nada de ello tiene que ver con las labores de la FCC, ni con el hecho de que se recurra a supuestos problemas técnicos, interferencias o supuestos peligros para evitar el uso del terminal.

Por un lado, nuestros smartphones tienen cada vez más de smart (capacidad de proceso,memoria, ancho de banda, etc.) y menos de phones: la función de hablar por teléfono ya es para un número creciente de personas la menos importante. El uso de datos no suele ser de por sí molesto. Por otro, hablamos de unas normas, unos usos y unas costumbres que evolucionan con el tiempo: no de manera inmediata, pero sí en una dirección inequívoca que busca habitualmente restaurar una convivencia adecuada entre las personas. Tengo mis dudas de que el camino para conseguir esa convivencia sea la vía legislativa. Y sobre todo, preferiría que el tiempo de los representantes políticos de los ciudadanos se emplease en cosas más importantes y productivas. En vez de preocuparse por las molestias que provoca el pasajero de al lado hablando por teléfono, preferiría que se preocupasen porque solo el que está al otro lado de ese teléfono y los pobres a los que les toca sufrir a su interlocutor fuesen los que pudiesen llegar a conocer el contenido de esa conversación. Eso me parece decididamente más importante.

 

(This post is also available in English in my Medium page, “Technology vs. social uses“)

12 comentarios

  • #001
    Anónimo - 13 febrero 2014 - 15:47

    Eso ha sido válido hasta ahora para los pasajeros de avión, pero pobres de los sufridos viajeros de tren, antes, ahora y en el futuro!

  • #002
    Antonio Castro - 13 febrero 2014 - 16:50

    Todas las compañía te dan a leer una serie de recomendaciones y de normas de seguridad. Bastaría incluir en esa lectura las normas para evitar algunas conductas molestas.

    Una cosa es la vía legislativa y la otra es la vía normativa donde se puede expresar un cumplimiento más flexible de la norma.

    Si se hace así, el problema puede no evitarse totalmente, pero quedará bajo control porque la mayoría de la gente prefiere cumplir las recomendaciones.

    No todo puede regularse de forma rígida. La intensidad de la voz, y la duración de la conversación son factores muy importantes.

  • #003
    Liborio - 13 febrero 2014 - 20:03

    Enrique… Interesante como siempre.
    Yo voy a hacer un artículo paralelo dentro de este tuyo:

    TECNOLOGÍA FRENTE A POBREZA
    – Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana. –

    El caso ocurre de la siguiente forma:
    – Los padres, con muchísimo cariño regalan a sus hijos un portátil.
    – El hijo todo ilusionado lo usa… Pero, por lo general, su hiperactividad crece de forma consciente e inconsciente.
    ¿Qué es lo de consciente o inconsciente.?
    Lo consciente es sabido, pero lo inconsciente no lo sabemos ver.
    El aumento de la Hiperactividad de muchas personas jóvenes y no tan jóvenes, creo que es de debido al uso del ratón táctil o touchpad y sus botones.

    En resumidas cuentas: Creo que el uso del ratón táctil en el portátil crea cabreo, mala lecho o un estado de disgusto inconsciente.
    Creo que es el uso del touchpad del portátil hace que sea el ordenador quien controle a la persona y no la persona al ordenador.
    Creo que el ejemplo de ello son los cabreos de ordago contra Windows 8 en muchísimos foros. (Y Microsoft callándose para que hablen de eso y no de su Monopolio Mundial)

    Solución: ¡ Qué los padres además del portátil les compren un ratón inalámbrico.!
    Y entonces… ¡Cuando el amor entra por la puerta, se queda en casa.!

    Feliz día de los enamorados.

  • #004
    Alqvimista - 13 febrero 2014 - 21:47

    Efectivamente, es cuestión de educación, no de tecnología.
    En Japón nadie osa contestar al teléfono en un lugar público (restaurantes, trenes, metro), como mucho se levantan y se van a un lugar discreto a hablar. Cuestión de educación.
    Igualico que aquí en el AVE.

  • #005
    Oscar Pin - 13 febrero 2014 - 23:23

    Tal y como dices es un tema de educación, sentido común y un mínimo de civismo. Para que un vuelo de poco más de una hora se vuelva interminable no hace falta un móvil, tan solo con un crío maleducado y unos padres “modernos” que pasan de todo hay suficiente para que tengas que acabar llamando la atención sobre el comportamiento del niño y recordarles que no vuelan solos.

    Si la persona que hace uso del móvil es consciente que a su alrededor hay más gente a la que puede incomodar su conversación moderará el tono de voz, si no tocará aguantar lo mismo que ya sucede en metro, autobús o tren.

  • #006
    Miguel A. Tovar - 14 febrero 2014 - 01:25

    Tengo mis dudas de que a 35.000 pies se pueda mantener una conversación a través del móvil. ¿Algún experto en la sala?

  • #007
    ruizdequerol - 14 febrero 2014 - 09:31

    En algunos países los trenes tienen “silence wagons” donde alojar a quienes no podemos sufrir a los desconsiderados que hablan a voz en grito todo el rato por el móvil, mayormente de cosas triviales.

    En algunos países, está prohibido hablar por el móvil en el transporte público.

    Espero haya aerolíneas y otros medios de transporte, públicos o privados, que apliquen por aquí políticas de este tipo. Porque el derecho a hablar por el móvil no tiene por qué prevalecer sobre el derecho a leer o trabajar tranquilamente sin que el o la de al lado te impongan su conversación.

  • #008
    David - 14 febrero 2014 - 10:04

    Una preguntilla de ignorante: ¿hay cobertura de algún tipo a 10.000 metros de altura que posibilite que un cretino/a se ponga a dar voces a tu lado? No ya en medio del Atlántico, sino surcando la vieja Uropa en un Ryan Air borreguero…

  • #009
    Pit - 14 febrero 2014 - 10:35

    No, a 10.000 metros de altura no hay cobertura. Ni a 5000.

    Entiendo que el fin de la restricción sería más de aplicación en las fases de despeque y aterrizaje que a veces se alargan.

    Otra cosa es que el avión diera cobertura wifi, cosa que algunas aerolineas ya están empezando a hacer, aunque no va a ser barato.

  • #010
    Ivan Robles - 14 febrero 2014 - 14:12

    Con respecto al uso de tecnología lo vivo en el día a día en el trabajo, el smartphone conectado al facebook, youTube(todo tipo de redes sociales), el whatsapp,skype (mensajería instantánea) y correos personales, que actualmente afectan la comunicación con el entorno y la productivad. Las personas a mi alrededor parecen autómatas con un smartphone en la mano, las reuniones entre amigos de 4 se han vuelto masivas ya que a través de las redes sociales tu grupo de amigos en la red social se entera en donde te encuentras y durante toda la reunión te la pasas respondiendo comentarios, luego de un momento todo el grupo se encuentra respondiendo comentarios o llamadas y deja de estar en el grupo.
    La tecnología se ha vuelto en un medio de comunicación importante sin embargo su uso no es el adecuado. Creo que deberíamos de empezar a crear reglas de conducta con respecto al uso de la tecnología y establecerlas de manera inmediata.

    Atentamente
    Iván Robles Fernández
    http://projectslean.blogspot.com/

  • #011
    Nuria Cámaras - 15 febrero 2014 - 12:26

    Existen multitud de personas que siguen empeñadas en culpar a la tecnología de todos los males que nos pasan y el verdadero problema es que, muchas veces, no sabemos utilizarla. Pasa en el caso de los transportes públicos que mencionan por aquí, pero también pasa en restaurantes, empresas y en tu propia casa. Yo lo llamaría “des-socializacion”.
    En mi opinión, esta legislación no supondrá un problema si los viajeros tienen la suficiente decencia de respetar a los que están a su alrededor. Como bien dices en tu artículo Enrique, ya existen viajeros molestos y seguirán existiendo, con nueva legislación o sin ella.

  • #012
    xabier - 21 febrero 2014 - 18:30

    He pinchado pero la página ha caducado el pasado día 9, así que aprovecho para felicitarte por el blog y en especial pro mantenerlo durante 11 años… un saludo desde la ciudad donde la lluvia es arte y a este paso también a ser arma de destrucción masiva ,)

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