Wearable computing y futuro

Si todavía consideras la idea de wearable computing como algo digno de la ciencia ficción, es recomendable que leas este fenomenal artículo en Wired, «Google Glass team: ‘wearable computing will be the norm’«.

La última vez que revisé la definición de ciencia ficción, se refería a marcos espacio-temporales puramente imaginarios, no a escenarios que ya existen al nivel de la demo que vimos en el primer día del Google I/O – calificada por muchos como «la mejor demo de todos los tiempos» – o que estarán disponibles comercialmente en cosa de un par de años a un precio razonable.

Si no has visto todavía la demo de Google Glass, de verdad: es de esas cosas que hay que ver sí o sí. Intenta centrarte no en el hecho de que se tiren desde un avión, hagan el loco con una bicicleta o desciendan haciendo rápel por la fachada de un edificio, sino en lo que puede significar que mucha de la información que podemos necesitar en nuestro día a día y en nuestros escenarios habituales esté disponible de esta manera. En escasos tres meses, Google ha pasado de mostrarnos lo que parecía un simple concepto, a enseñarnos algo así:

 

 

Ahora piensa en tu futuro en lo personal, o en el futuro de tu compañía y sus productos y servicios, en un escenario en el que un número significativo de personas empiecen a utilizar algo así. O en las cosas que cuenta la página del MIT dedicada a wearable computing. Trata de imaginarlo, porque la cosa está poco menos que a la vuelta de la esquina. Escenarios nuevos, ubicuidad de información, análisis de la realidad que nos rodea y superposición de datos y análisis a la misma. Es una combinación de muchas tecnologías ya conocidas, pero en realidad, define todo un nuevo escenario en sí misma.

Esta página que estás leyendo está llena de ejemplos de cosas de las que en su momento hablamos, y que invariablemente siempre muestran hilos de comentarios llenos de escépticos que minimizan su importancia y su futuro. Indudablemente, hay menos escépticos en esta página que en la media de la sociedad en su conjunto: quien me lee, ya sabe a qué viene y dónde se mete. El hilo de comentarios que sigue a esta entrada también, como muchos anteriores, se poblará de escépticos que digan que esto no es viable, que generará problemas apocalípticos, o que destrozará nuestra naturaleza como humanos, a saber. Me parece perfecto: el escepticismo es necesario como balance a quienes tenemos tendencia a lanzar campanas al vuelo cuando todavía no están ni siquiera en la fundición. Pero si todo va bien, esta página seguirá publicándose dentro de tres años… y viendo estas cosas, me estoy muriendo de ganas de contar las cosas que veremos entonces en un escenario como el que ahora mismo parece que viene.

Como suele decirse… el futuro ya está aquí.

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