Bloggers como influenciadores

Imagen
Estamos de acuerdo: si tienes un producto, te interesa que la gente hable de él, que se comente, que consiga buzz, «boca-oreja», comentarios, opiniones… Y los bloggers te lo pueden dar. Son le esencia misma de la viralidad: uno lo comenta, otros lo leen y opinan sobre ello, o lo prueban, o crean un meme… pueden ser la auténtica delicia del product manager.

Pero las cosas hay que hacerlas bien. Si quieres que los blogs comenten cosas sobre ti, puedes optar por regalarles una muestra de tu producto, o el producto entero, como otros han hecho antes. Pero en ese caso, acostúmbrate a que quienes controlan el mensaje son ELLOS, no tú. Si insistes en controlarlo tú, no funcionará. A los bloggers no les gusta nada que alguien intente controlar lo que dicen o cómo lo dicen. Si aceptan participar en tu oferta de prueba, será porque están interesados en tu producto, si no lo estuviesen, no participarían.

La distribuidora de Serenity en el Reino Unido ofreció entradas gratis a bloggers si aceptaban el compromiso de escribir posteriormente sobre la película, fuese poniéndola bien o mal. Aparte de la dificultad de control del tema, vale, las intenciones son obvias, pero… ¿hace falta hacer las cosas así? ¿No se puede ser más elegante? Si los bloggers que invitas al cine están interesados en la película, escribirán sobre ella, tanto si la aman como si la odian. ¿Te hace falta intentar burdamente obligarles a ello? ¿Por qué demostrarles que estás en el negocio de «controlar el mensaje», cuando en lugar de mensaje lo que tienes es una conversación?

«I give them kudos for including bloggers in their viral efforts. But they don’t get this kind of social marketing – bloggers who sign up for tickets are already interested in the movie – they don’t need to be pushed. And to force bloggers to put up the synopsis as a pre-requisite of attending the film, Serenity’s marketers show they’re still in the business of controlling the message. And if bloggers are anything, they’re folks who thinks no one really controls the message – in fact, it’s not a message at all, it’s a conversation.»

Perfectamente bien expresado por Hugh Macleod en Gapingvoid. Toda una lección de marketing viral para los interesados en estos temas.

Dejar un Comentario

Los comentarios están cerrados