Artículos sobre Fon
Twitxr, nanoblogging con fotos y localización
Escrito a las 12:01 am
La factoría de ideas de Fon, Fon Labs, anuncia el desarrollo de Twitxr, una aplicación de nanoblogging del estilo de Twitter pero con dos adiciones interesantes: la posibilidad de incluir tanto fotografías como coordenadas geográficas. Una integración lógica, en línea con algunas cosas que comentamos con Biz Stone en la entrevista de Sevilla el pasado Noviembre, y teniendo en cuenta que cada vez más dispositivos móviles permiten no sólo obtener fotografías, sino también información geográfica vía GPS o triangulación. El geoposicionamiento, además, permite cuestiones muy interesantes, como obtener actualizaciones globales o locales. La aplicación está integrada con Twitter y con Facebook para que los updates aparezcan en ambas, y tiene un desarrollo específico para iPhone (y a ver si pronto uno para BlackBerry :-) Por cierto, que Michael Arrington en TechCrunch ya lo ha reseñado, con lo que me temo que les va a llegar el primer test serio de escalabilidad…
La interacción entre este tipo de aplicaciones me parece muy interesante, como estudiar un ecosistema: el caso de Twitter frente a Jaiku, por ejemplo, es muy curioso. Jaiku tiene algunas capacidades superiores a Twitter, tales como la integración de RSS externos, que hacen que cuando sigues a una persona puedas ver no sólo lo que hace, sino también lo que escribe en su blog, lo que sube a Flickr, lo que salva en del.icio.us, etc. Pero es precisamente esta prestación adicional, aparentemente muy interesante, la que hace que un buen número de usuarios decidan utilizar Twitter para actualizar su Jaiku, con lo que no llegan prácticamente nunca a entrar en la aplicación y resultan, por tanto, mucho más elusivos a la hora de plantear algún tipo de esquema de monetización. La evolución de Twitxr, que permite actualizar Twitter pero lo dota además de posibilidades muy interesantes, me resulta muy intrigante: este tipo de esquemas de interconexión y de “todo se integra con todo” pueden jugar tanto en un sentido como en otro, y determinan en muchas ocasiones a cuál de las aplicaciones el usuario presta su atención. Por el momento, no tengo ni idea de cómo lo voy a usar yo mismo (mis dos intentos de subir fotos han fallado tanto desde el Mac como desde la BlackBerry, sin que sepa el porqué), y se me antoja que en mi uso habitual en movilidad es difícil que sustituya a Twitter al menos hasta que no tenga un equivalente a la comodísima TwitterBerry.
Está en beta muy beta, pero si lo quieres probar, ya está abierta al público. Mi nick, el habitual, edans.
Las razones de Bruce Schneier para dejar su WiFi abierta
Escrito a las 8:51 am
El reconocido gurú de la seguridad Bruce Schneier (Wikipedia) escribe un inspirado y provocativo comentario en Wired titulado “Steal this WiFi“, de muy recomendable lectura, en el que hace un pragmático y riguroso análisis de riesgos y concluye dando sus razones para mantener su red doméstica completamente abierta y sin contraseña de ningún tipo.
Frente a los críticos que afirman que se trata de una práctica equivocada y peligrosa, Bruce afirma que para él se trata de un tema de educación básica para con sus invitados, comparable a ofrecerles calefacción, agua o una taza de café. Que aunque efectivamente existe la posibilidad de que una serie de malvados extraños se dediquen a sentarse en sus coches el la acera de su casa y se dediquen a todo tipo de malévolas acciones como enviar spam, o acceder a pornografía infantil, tal posibilidad, habiendo como unas cinco redes en las proximidades en las que el malo podría estar tranquilamente sentado en un agradable bar delante de una taza de café en lugar de un frío coche, le parece poco menos que absurda. Además, curiosamente, en caso de que alguien cometiese un delito desde su dirección IP, el hecho de tenerla abierta sería, de hecho, su mejor defensa: en caso de tenerla cerrada con contraseña, además de no evitar el crimen debido a los problemas de seguridad de protocolos como WPA, le resultaría mucho más difícil llegar a probar su inocencia.
En el extrañísimo caso de llegar a resultar procesado por una acción cometida desde su red, Bruce afirma que dichos procesos son enormemente largos y caros, y con muchas posibilidades de ser declarado culpable aunque de hecho fueras completamente inocente,razón por la cual los acuerdos extrajudiciales siempre son la opción lógica a tomar, lo cual convierte en irrelevante la decisión de tener la red abierta o cerrada. Incluso en el poco probable caso de ser procesado por la RIAA, un hecho que compara con la probabilidad de ser impactado por un asteroide (veintiséis mil demandas sobre quince millones de usuarios calculados de redes P2P) y en el que la carga de la prueba es menor por tratarse de un juicio civil, los expertos advierten que incluso ganando, el riesgo y el gasto en el que es preciso incurrir hace que valga más la pena pagar unos miles de dólares, precisamente lo que la RIAA utiliza como herramienta.
¿Riesgo para tus propios datos? Es de hecho mucho mayor cuando tus datos salen de casa a bordo de, por ejemplo, un portátil, y te conectas a través de la red de un hotel o un aeropuerto: la seguridad debería estar en la máquina, y por tanto, si la máquina es segura, la red da exactamente lo mismo (y si no lo es, considerando el razonamiento contrario, también).
También te pueden robar ancho de banda… ¿y qué? Bruce afirma que a él no le importa compartir parte de su ancho de banda con sus vecinos ocasionalmente, si además eso acaba teniendo como contrapartida que puede tener más posibilidades de encontrar conectividad en una situación similar. Y si alguien se dedica a abusar y a utilizarlo con exceso, será ese entonces el momento de hacer algo al respecto (y apunta a soluciones divertidas como servirle todas las páginas boca abajo), no antes. Por tanto, más allá del posible pero poco probable problema de que recibas un cease and desist de tu proveedor de acceso o que afirmen que has superado determinado límite invisible de consumo, momento que sería el adecuado para decidirte a cambiar de proveedor, ningún problema.
Bruce termina la columna dando un importante y muy valioso espaldarazo a Fon, la compañía de Martin Varsavsky, que califica como “una idea verdaderamente inteligente”. En realidad, termina diciendo, la seguridad es una cuestión de trade-offs: él conoce a gente que pocas veces cierra la puerta de su casa, que conduce bajo la lluvia y hablando por teléfono, o que habla con desconocidos… dedicarse a encriptar y asegurar la red inalámbrica es algo que, directamente, no vale la pena. Y además, si más gente la deja completamente abierta, conseguiremos con ello hacer del mundo un lugar mejor.
Se mueve el sector de la telefonía
Escrito a las 9:09 pm
Dos noticias de esta semana me han llamado especialmente la atención, aunque no pude sacar tiempo para escribir sobre ellas: por un lado, la fantástica operación de entrada de BT, una de las mayores empresas de telecomunicaciones del mundo, en el accionariado de la española Fon, que tendrá como resultado inmediato el despliegue de una profusa red de nodos WiFi en todo lo largo y ancho del Reino Unido. La operación, de la que teníamos noticias desde los primeros leaks allá por Febrero, la cuenta el propio Martín como siempre en su página, y aparece referenciada en todos partes (Boing Boing, TechCrunch, GigaOM, WSJ, El Mundo…) como corresponde a una noticia de tanto calado: para hacerse una idea de lo que una noticia así significa, necesitaríamos imaginarnos un acuerdo idéntico en nuestro país con Telefónica, que viene a ser, al igual que BT, el operador incumbente y procedente del antiguo monopolio estatal.
Por mi parte, tengo una valoración enormemente positiva de la noticia: conozco a Martín, sé lo importante que este acuerdo es para los futuros planes de la compañía, y encima, cuando esté en el Reino Unido, tendré WiFi gratis en un montón de sitios como fonero que soy. La verdad es que siempre me gusta cuando una idea sometida a un virulento e incómodo escepticismo recibe un espaldarazo como éste y desafía el negativismo imperante, que hemos podido ver cada vez que hablamos de Fon y que volveremos a ver aparecer puntualmente en esta misma entrada. Un acuerdo como el de Fon y BT nos acerca la promesa de una conectividad WiFi cada vez más ubicua, y permite a los usuarios extender la propuesta de valor de su WiFi casera a muchos más sitios en los que la puedan necesitar - como de hecho ocurre ya en sitios como Chueca, en Madrid, en donde el buen hacer de mi amigo Alberto Méndez y su equipo han posibilitado una cobertura verdaderamente impresionante, que destaca ya como una apreciable mancha de puntos verdes sobre el mapa de Madrid. Mi más cálida enhorabuena a la compañía.
La otra noticia relacionada con el sector de las telecomunicaciones de la semana pasada fue la adquisición por parte de Vodafone de los activos de Tele2 en España e Italia, que también fue ampliamente referenciada en medios (WSJ, El Mundo, El País…) Una noticia muy buena por lo que significa como posibilidad para Vodafone de hacer ofertas en toda la gama de productos, incluyendo finalmente la telefonía fija y el ADSL, lo que traerá sin duda una mayor competencia a un sector que, decididamente, la necesita. No cabe duda: el movimiento en el sector de las telecomunicaciones es algo bueno para todos.
Ponga WiFi en su vida…
Escrito a las 2:55 pm
Hasta hace dos días, no había puesto WiFi en mi casa de Coruña. El hecho de venir normalmente temporadas cortas y el tener en ella un solo ordenador, el iMac, hacía que no me hubiese llamado demasiado la atención la idea de ponerla. Sin embargo, esta vez es la primera desde que tenemos la casa que venimos a pasar una temporada relativamente prolongada, y hemos venido por tanto más cargados de artilugios que en otras ocasiones.
Entre otros cacharritos me he traído una Fonera de las nuevas, la Fonera+, de las que tienen puerto de entrada y salida (el router que Telefonica me puso aquí era monopuesto) y una Fontenna. Así que nada más llegar me puse a montar el primer punto Fon de la zona de Meirás (por cierto, qué trabajado está el proceso de instalación… parece imposible que alguien se atasque). Y la verdad, no había caído en la cuenta de la cantidad de dispositivos que hoy en día tienen capacidades WiFi y permiten hacer cosas interesantes en casa: la BlackBerry 8820, por ejemplo, de la que hablamos hace unos días, me permite navegar a una velocidad aceptable desde cualquier parte de la casa, algo hasta el momento imposible porque la cobertura de Movistar en esta zona es muy mala. La Wii, tras configurarla adecuadamente, proporciona una conectividad muy interesante en la televisión, aunque como es televisor de tubo convencional, si pretendes leer mucho texto te dejas los ojos en el intento. Y la DS de mi hija, al configurar la WiFi, le permite jugar con amigas en remoto.
Así que, en un abrir y cerrar de WiFi, hemos pasado de una situación complicada de tres personas con perfil de heavy-user intentando usar un único ordenador, a otra en la que yo me acabo de leer el Bloglines matutino con la Wii desde la tele, mientras mi hija juega al Animal Crossing con una compañera de clase que está en la WiFi de su casa de Villanueva del Pardillo, y mi mujer hacía un par de entradas en su blog en el iMac. Y en unos pocos días, si la logística de Apple va medianamente bien, llegará mi nuevo Mac Book Pro…
Una escena como esa se va pareciendo más a lo que me imaginaba que iba a ser la WiFi hace algunos años. A medida que vamos teniendo más dispositivos, consolas fijas, portátiles, teléfonos, etc., todos ellos van dando lugar a un ecosistema en el que la WiFi viene a ser la argamasa con la que se unen todas las piezas, con una sencillez verdaderamente notable. Un gustazo, la verdad…
Alianza de Fon y BT
Escrito a las 7:25 pm
En un movimiento importante para la compañía, Fon firma una alianza con BT para que todas las instalaciones nuevas de ADSL de BT se conviertan en puntos de acceso de Fon, así como aquellas instalaciones anteriores que estén hechas con routers que puedan ser foneados (ver leak incompleto en ITPro).
La alianza permitirá a los clientes de BT optar por compartir su ancho de banda sobrante y utilizar aquellos puntos Fon que se encuentren cuando estuviesen fuera de su domicilio, y supone un fuerte apoyo para Fon, fundamentalmente por el hecho de venir de una de las operadoras europeas más importantes. Con el acuerdo, BT espera poder dar un fuerte empujón al desarrollo de su red de hotspots para sus usuarios de este tipo de redes, lo que podría dar un fuerte desarrollo a servicios como BT Fusion (un servicio combinado WiFi-GSM), algo muy importante para BT por el hecho de ser la única de las grandes operadoras provenientes de los antiguos monopolios europeos que todavía no poseía su propia red WiFi. Además, el acuerdo supone la autorización expresa de los Bills, foneros que revenden su ancho de banda sobrante, lo que aumenta notablemente el atractivo de la propuesta de Fon para ciertos sectores de clientes, como hostelería y afines, que pueden resultar muy interesantes de cara al incremento de la presencia de nodos de la compañía.
Lo interesante de Meraki
Escrito a las 11:04 am
Me llama la atención Javi Riesco sobre estas entradas en Dirson y en GigaOm acerca de Meraki, una start-up californiana en la que Google ha decidido invertir, y que promueve un concepto de conectividad inalámbrica muy parecido al de la española Fon, con un aparatito, la Meraki Mini, que además resulta ser sumamente parecido en su aspecto a la Fonera.
Por supuesto, ni el volumen de inversión (el total de la primera ronda de financiación está por debajo del millón de dólares) ni el modelo de negocio de Meraki tienen absolutamente nada que ver con Fon: Meraki es simplemente una empresa que vende un producto, fruto de una investigación realizada en el MIT, que permite crear redes de bajo coste para interconectar complejos de apartamentos, comunidades de vecinos, o básicamente, extender el alcance de redes inalámbricas hacia interiores. Sin embargo, entre los dos dispositivos citados hay dos diferencias técnicas muy interesantes: una, la capacidad de mesh networking embebida en el firmware de la Meraki Mini, algo que puede aportar funcionalidades posiblemente muy interesantes a la hora de extender la red entre diferentes puntos. La otra, el soporte para PoE (Power-Over-Ethernet), un sistema muy similar al que poseen los teléfonos fijos, capaz de transmitir la corriente de alimentación a través del mismo par de cobre que se utiliza para la transmisión de datos, lo que facilita una conexión más sencilla y que puede facilitar, por ejemplo, su ubicación más conveniente en cualquier punto.
Lo que sí está claro, como comenta Dirson, es la fuerte apuesta de Google por este tipo de modelos de conectividad inalámbrica, algo que además de poder dar lugar a interesantes modelos de negocio basados en publicidad georreferenciada o telefonía IP, refuerza su posición de cara a una hipotética toma de control de las empresas de telecomunicaciones en forma de una red no neutral. Cada día más, cabe pensar que el futuro de la conectividad está en el aire.
Habemus Fonera
Escrito a las 12:11 pm
Ya tengo mi Fonera, el nuevo router social de Fon. Un aparatito pequeñísimo en comparación con los routers WiFi habituales (en la foto, encima de la mano de mi hija), que se conecta al modem o router ADSL y crea una doble conexión inalámbrica con dos canales, uno privado y uno público. El aparatito es tan mono y tiene un diseño todo blanquito y a la Apple tan conseguido que mi hija, encantada, ha dicho que “parece un baby router” :-)
Fon ha decidido distribuir las Foneras por cinco euros, subvencionándolas para conseguir una penetración amplia de la red. Al echar un vistazo a los mapas de cobertura, me ha sorprendido encontrarme no menos de veinte puntos en un sitio como Majadahonda. En muy poco tiempo, primero a base de routers Linksys y ahora con La Fonera, esta empresa está consiguiendo un nivel de ubicuidad del WiFi francamente notable, muy en línea con lo inicialmente planteado. Por el momento, mi impresión es que dicha sensación de “economía de la abundancia aplicada al WiFi” se produce únicamente entre un cierto nivel socioeconómico de la sociedad, algo por otro lado todavía coherente con la distribución de la conectividad Internet en la misma, pero la dirección evolutiva del progreso me parece bastante evidente. Tanto la propuesta de valor de montar una red inalámbrica en casa como la de conseguir una red inalámbrica cuando estás fuera de casa apelan directamente a una persona que dispone como mínimo de un ordenador portátil u otro tipo de periféricos dotados de WiFi, pero la penetración de ese tipo de equipos aumenta de una manera muy rápida y abarcando dispositivos como teléfonos y cámaras de fotos, algo que posiblemente extienda el rango de intereses a cada vez más capas de la sociedad.
Por el momento, la Fonera transmite una cierta sensación de “solidez” de proyecto, como que ya no sólo envían un aparato fabricado por otros y con una pegatina encima, sino que fabrican y distribuyen algo creado por ellos. Desde un principio me ha gustado este proyecto, algo que ha motivado todo tipo de acusaciones de estar vendido al oro de Moscú por vete tú a saber que peregrinas intuiciones. Aunque conozco al creador del proyecto de las aulas del Instituto de Empresa, no me va ni me viene absolutamente nada económico en todo esto, y simplemente, es una idea que me encanta, como no podía ser de otra manera siendo una persona que siempre ha pensado que el mundo evolucionaría hacia ser un lugar con una cobertura WiFi universal y accesible. Y entre que me la dé Fon o que me la proporcionen los únicos actores que había capaces de hacerlo de manera realista antes de que llegase Fon, pues francamente, desde un principio he pensado y sigo pensando que todos estamos mejor así.
FON Phone
Escrito a las 9:30 am
Martín Varsavsky revela hoy en su blog y en el New York Times una parte de los términos de su colaboración con Skype y el modelo de teléfono WiFi que van a poner en el mercado: según el periódico, a partir de Octubre, Fon comenzará a ofrecer por unos $150 un router inalámbrico (el de la foto) que sirve también como docking station para un Skype-compatible WiFi phone, teléfono que conectará de manera inmediata con cualquier hotspot operado por miembros de Fon. Como dice el NYT, ahorrándoos la traducción,
“In October, Fon plans to begin charging about $150 for a wireless router that also serves as a docking station for a Skype-compatible Wi-Fi phone. The phone will connect easily to hotspots operated by Fon members.”
Martín comenta la interesante ventaja, además del precio, que tiene hacer llamadas utilizando Skype: el control de presencia o estado de la persona a la que llamas. Antes de hacer la llamada, sabes si la otra persona está o no en disposición de recibirla, si está conectado o si tendrás que dejarle un mensaje, si está ocupado o ausente…
La idea parece ser sacar una versión con Skype y otra para colaborar con operadores de SIP. Martín ha colgado alguna foto más del terminal en este set de Flickr. Por cierto, un diseño muy bonito.
La cosa tiene muy buena pinta. Como apunte al margen, cabe señalar que mis experiencias anteriores con WiFi phones no fueron muy buenas, y que creo que para que un aparato como éste tenga éxtio es preciso que se cumplan dos premisas: una, bastante obvia, que la red de cobertura ofrecida sea suficientemente amplia. Dos, que no sólo sea un WiFi phone, sino que permita su uso como teléfono normal cuando no estoy en zona de cobertura inalámbrica. Si se supone que debo utilizarlo como “segundo terminal”, mi impresión es que el teléfono irá pasando primero del bolsillo a un maletín, y de ahí al desuso, que fue lo que me ocurrió con el anterior WiFi phone. El otro factor clave es la necesidad de manipulación del terminal: si utilizar una red WiFi me obliga a manejar variados menús de configuración cada vez que quiero utilizar el teléfono, creo que tampoco funcionará, o lo hará únicamente en segmentos que tengan una sensibilidad al precio muy elevada.
Por el momento, ignoro si hay algún plan para ofrecer ese tipo de prestaciones de compatibilidad con operadoras en este modelo, de manera que la diferencia de atributos que se plantea es interesante: por un lado, teléfonos móviles cada vez más sofisticados, con prestaciones de cámara, navegador, e-mail, etc. que empiezan a cruzar la frontera del terminal telefónico para acercarse a la de ordenador de bolsillo, que precisan de un acuerdo con una operadora para funcionar, y que evolucionan lógicamente hacia tarifas planas tanto de datos como de voz y, por otro lado, terminales sencillos para hablar por teléfono a través de WiFi, pero gratis o a precio muy reducido. Si las operadoras intentan ahogar iniciativas de este tipo, lo tendrán que hacer sacrificando parte de su margen de rentabilidad: ofreciendo terminales con WiFi en los que algunas de estas funciones sean igualmente posibles, y acelerando la transición hacia tarifas planas, presentes ya tanto a nivel de datos como de voz en mercados evolucionados, pero aún parcialmente ausentes en mercados marcadamente oligopolísticos como el español. En cualquiera de los dos escenarios, el movimiento dinamiza el mercado y favorece al consumidor.
Las consecuencias de tener nuestra propia red
Escrito a las 7:49 pm
Llevo un tiempo dándole vueltas a eso de la ubicuidad y la economía de la abundancia aplicadas al ancho de banda, y además lo he conectado con el reciente anuncio de Fon de subsidiar más de un millón de puntos de acceso con routers a cinco euros. ¿Cuáles son las posibles consecuencias de tener en cada vecindario un número elevado de puntos de acceso?
En principio, cada punto de acceso tiene un comportamiento celular: constituye una célula cerrada, en la que un propietario dispone de la mitad de su ancho de banda, mientras ofrece la otra mitad a la gente que pasa por ahí. En ese esquema celular, las ganancias resultan evidentes: el propietario, siguiendo el esquema Linus (dejemos los Bills para más adelante), obtiene la posibilidad de conectarse en una infinidad de puntos de acceso distribuidos por todo el mundo, como si de repente hubiese extendido el alcance de su red inalámbrica. De todas formas, y a poco que lo desarrollemos, nos daremos cuenta de que, en realidad, la ventaja real únicamente es ofrecida a aquellas personas que poseen un ordenador en su casa y otro portátil, o bien que sólo poseen un portátil, o que se conectan además en movilidad a través de algún dispositivo. Y de acuerdo, el número es creciente, pero resulta todavía bajo. Al común de los mortales, al que de milagro llegó a comprarse un ordenador para su casa y le puso Internet porque eso de poder acceder a contenidos está muy bien, la propuesta de valor de la movilidad le dice por el momento más bien poco. De acuerdo, a Martín, a mí y al blogger medio en general, la idea nos resulta seductora. Eso de estar en cualquier ciudad, abrir el portátil o el dispositivo que sea, y encontrarse una red Fon es un verdadero puntazo. Pero a mi vecina Mari Pepa, creo que lo de la ubicuidad le resulta, por el momento, bastante asintótico, y tardaremos algo todavía en que le vea una verdadera propuesta de valor al tema.
Sin embargo, ¿qué ocurriría si en lugar de asumir un comportamiento celular de la red, pudiésemos asumir un comportamiento cooperativo? ¿Qué ocurriría si alguien desarrollase un conjunto de protocolos para una red como Fon gracias a los cuales la red pasase a un nivel superior de compartición de recursos? ¿Que ocurre, por ejemplo, si yo puedo determinar una cierta parte de mi disco duro - o, al precio que se han puesto, una unidad de disco duro externa - como unidad de intercambio, en la que permito que otros en el vecindario accedan a mis contenidos, y puedo acceder a todas las unidades compartidas existentes en el vecindario con los niveles de seguridad adecuados? Y, a todo esto… ¿cuáles son los límites del vecindario? ¿No sería esta una propuesta de valor interesante? Un peer-to-peer de verdad, entre vecinos unidos por sus redes WiFi particulares, donde nadie puede legislar acerca del trasvase de información que ocurre a su través, o un porcentaje de ancho de banda móvil, que se pone al servicio del que lo necesita en cada momento, o un torrent a escala local que optimice las descargas de lo que sea, o muchas más aplicaciones que sin duda se nos irían ocurriendo… ¿Qué ocurre cuando la red se fragmenta en células de diferente escala, capaces de comunicarse con un ancho de banda del que no tienen que dar cuenta a nadie, y que además tiene una dimensión y un alcance crecientes por aplicación de la Ley de Moore? Y la cosa podría tener incluso una dimensión adicional… pero esa ya creo que la contaré otro día.
Fon y el Partido Socialista
Escrito a las 2:09 pm
Finalmente, ¿cuál era la noticia? Pues que el Partido Socialista Madrileño ha anunciado, a través de Rafael Simancas que ha llegado a un acuerdo con Fon para “fonear” sus sedes en modo Linus, es decir, convertirlas en hotspots que ofrecerán conectividad gratuita a aquellos a quienes pille cerca o pasen por ahí, en un radio de unos trescientos metros. La presentación se ha hecho en La Latina, y se hará extensivo a las ciento cincuenta y dos sedes del Partido Socialista de Madrid. Alvy estuvo allí, lo cuenta con mucho más detalle, y ha subido fotos. También aparece ya en el blog de Fon, en la página del Partido Socialista de Madrid, y en muchos sitios más.
En la foro, Rafael Simancas, con mis amigos Antonio Sáez, de Fon; y José Cepeda, del PSOE. Desde el punto de vista de la implicación de un partido en la sociedad de la información, debo decir que la iniciativa me ha encantado. Hecha en el día adecuado, proyectando una imagen muy ligada, como me comentaron en su momento, a la de la “casa del pueblo” histórica del PSOE a la que la gente iba a alfabetizarse, y con un socio puntero que está consiguiendo remover muchísimo el panorama del acceso ya no a nivel español, sino con unas muy legítimas ambiciones globales. Fon, que tiene ya una solución perfectamente bien afinada dede el punto de vista técnico, está siendo sumamente proactiva a la hora de buscar socios con los que proponer cosas interesantes y con repercusión que lleven a incrementar la presencia de conectividad WiFi en cualquier lugar. Me gusta ver que las cosas se mueven.










