El Blog de Enrique Dans

Las TIC se vuelcan en la explosión de los datos y la era post-PC, en Cinco Días

Escrito a las 12:40 am
2

Marimar Jiménez, de Cinco Días, me llamó para pedirme algunas impresiones acerca de los temas que, en mi opinión, ocuparían la agenda tecnológica de este 2012 que comienza, y lo publicó ayer viernes bajo el título “Las TIC se vuelcan en la explosión de los datos y la era post-PC” (ver en pdf). Hablamos de algunos de los temas que he tratado recientemente en el blog: big data y de analítica, BYOD, webs corporativas orientadas a lo social e innovaciones en retail.

A continuación, la parte relevante del mensaje que le contesté:

  • Analítica: superada la fase de inicio de la participación para muchos, entraremos en la popularización de la fase de análisis. Para algunos, esto se denominará Big data, inversión en sistemas masivos, distribuidos o no, de análisis complejo de datos de todo tipo con el fin de detectar tendencias, planificar acciones o incorporar información en los CRM de las compañías. En los departamentos de sistemas de las compañías más avanzadas en este sentido, Hadoop será un tema habitual de conversación. Para otros, significará simplemente la incorporación de herramientas analíticas de la actividad web más o menos sencillas. Pero sin duda, significará un incremento de la actividad en este sentido.
  • BYOD: las empresas continuarán consolidando la tendencia de aceptar que el empleado escoja sus propios dispositivos, incorporando éstos en la infraestructura de información de la empresa siempre que sea posible. La tendencia marca toda una nueva actitud a la hora de entender las arquitecturas corporativas de información, y plantea importantes retos en términos de gestión, control, costes y seguridad.
  • Webs corporativas orientadas a lo social. el 2012 empezará a marcar la época de obsolescencia del antiguo planteamiento de web corporativa estática, y verá un importante incremento de páginas de empresas que buscan la interacción, la comunicación constante y el enlace. Lo que hasta ahora era simplemente una tendencia en empresas de medios o con fuerte orientación tecnológica se empezará a consolidar en muchas otras industrias.
  • Innovaciones en retail: la popularización masiva del smartphone se acompañará muy posiblemente de un fuerte incremento en su propuesta de valor de cara al retail, mediante experiencias con temas como NFC y sistemas relacionados.

Cómo convertir tu gobierno en el hazmerreír del mundo

Escrito a las 1:08 am
67

The process was grotesque: the Spanish film industry got one of its officials into power, then promoted a tough new law backed by the threats (and even active lobbying) of the US government — though the US didn’t take the same measures itself.”

(El proceso fue grotesco: la industria del cine español situó a uno de sus funcionarios en el poder, y promovió una nueva ley muy severa con el respaldo de las amenazas (e incluso del lobbying activo) del gobierno de los Estados Unidos - a pesar de que los mismos Estados Unidos ni siquiera se aplicaron las medidas a sí mismos.)

How the US pressured Spain to adopt unpopular Web blocking law, en Ars Technica, 5 de enero de 2012

 

Es la perfecta definición de “ridículo internacional”: un gobierno títere, carente de criterio, incapaz de argumentar o de negociar, que simplemente hace lo que le dicen, sin ningún tipo de respeto por la opinión de los ciudadanos que lo han elegido. Un proceso calificado de “grotesco”, con una calidad democrática inexistente, un auténtico desprecio a la ciudadanía, a la que además en ningún momento se dio ningún tipo de explicación, seguramente porque se era consciente de que era demasiado ridículo como para contarlo: viene “el amigo americano”, te amenaza con la ridícula lista 301, hecha por la propia industria norteamericana y carente de todo criterio objetivo, y tú, directamente, no preguntas ni discutes nada más. Te echas a temblar, y te vas, corriendo, corriendo a hacer lo que te han  dicho. Que las medidas provengan de estudios que los propios norteamericanos critican por su falta de rigor o que la SOPA, una ley equivalente, esté siendo objeto de muchísima oposición en los Estados Unidos, es lo de menos: estos señores parecen muy enfadados y hablan en inglés, vamos a hacer lo que dicen y a mandarles dinero en perjuicio incluso de nuestra propia industria e intereses

Lee y entérate del gobierno que tenemos y del enorme ridículo que hemos hecho como país:

En menos de una semana, entra un gobierno, miente a la ciudadanía con frases grandilocuentes sobre “la Somalia de la propiedad intelectual” (algo que en realidad nunca hemos sido), y hace lo que le dice Estados Unidos sin siquiera plantearse nada más. Eso es entender las relaciones internacionales y el concepto de soberanía, sí señor. Atención a la descripción de Cory Doctorow en Boing Boing, uno de los blogs más leídos del mundo:

Spain’s new law establishes a Syrian/Chinese style censoring firewall that blocks websites on the basis of unproven copyright claims, and mirrors the matching provisions of the proposed US Stop Online Piracy Act, making censorship into one of today’s leading American exports.

(La nueva ley española establece un muro de censura al estilo sirio/chino que bloquea páginas web en virtud de reclamaciones de copyright no probadas, e iguala las disposiciones de la propuesta Stop Online Piracy Act norteamericana, convirtiendo la censura en el producto de exportación más importante de los Estados Unidos)

Qué VERGÜENZA de gobierno, que VERGÜENZA de país.

 

Las evidencias se acumulan: los argumentos del ministro Wert son mentira

Escrito a las 1:13 pm
96

A pocos días de la aprobación del reglamento de la legislación antidescargas, y cuando aún resuenan en nuestros oídos las razones esgrimidas por el ministro Wert (“España no puede ser la Somalia de la propiedad intelectual“), Columbia University publica un interesantísimo estudio, Copyright infringement and enforcement in the US (pdf, 10 pág., 1.5MB), cuyas conclusiones son meridianamente claras, y contradicen las razones esgrimidas por el ministro. Revisemos algunas de ellas:

  • La “piratería” es un fenómeno completamente común en los Estados Unidos. No, no hablamos de España, de esa supuesta “Somalia digital” que el ministro afirma que existe, hablamos de los Estados Unidos. De hecho, para sustentar sus teorías sobre “España como la Somalia digital”, el ministro Wert recurre a estudios falsos y completamente manipulados, creados específicamente por la industria del copyright para presionar a políticos ignorantes.
  • Los servicios autorizados de descargas pueden desplazar a la “piratería”. Es decir, que las descargas no se combaten con más persecución, sino que se combaten con más oferta. Más oferta como la que las majors y las entidades de gestión se niegan a permitir, imponiendo condiciones monopolísticas para que no surjan, controlando férreamente la distribución mediante sistemas que violan la libre competencia, incumpliendo los dictámenes e informes de la Comisión Nacional de la Competencia y dificultando que entren en España más jugadores.
  • Las prácticas de bloqueo de páginas web por parte del gobierno son rechazadas por una amplia mayoría de la población norteamericana, y mucho más cuando los procedimientos judiciales no son claramente respetados y pueden actuar como censura. Precisamente como ocurre en España, donde se ha diseñado un alambicado sistema para que “parezca” que hay una supervisión judicial cuando realmente no existe, para que se pueda cerrar cualquier página mientras se genera una abierta indefensión jurídica de una de las partes.

No, el problema no se arregla con más legislación, más injusta y que convierte a España en un país donde el gobierno o corporación de turno puede cerrar la página que le venga en gana mediante un procedimiento especialmente diseñado para ello. Esa forma de actuar, de hecho, agudiza la virulencia del problema, alimentando un escenario de enfrentamiento entre supuestos “creadores” (en realidad, la industria de la distribución de ocio) y usuarios que únicamente redunda en más reacciones de boicot y rebeldía. El único fruto posible de la legislación que el ministro Wert ha aprobado es que crezcan las descargas irrregulares y que haya menos consumo por canales autorizados. Es una ley que en en ningún caso caso podrá tener efectos positivos. Como bien comenta este artículo, con mención específica a la ley Sinde, la forma de combatir la “piratería” es con más mercado y con un enfoque basado en el equilibrio y la justicia vigente.

En el fondo, el problema es que estamos poniendo a tomar decisiones sobre un tema complejo a auténticos luditas e ignorantes, a personas que presumen abiertamente de su desconocimiento. A personas que, por desconocimiento o por razones más siniestras, admiten influencias y manipulaciones basadas en mentiras, en estudios abiertamente falsos, en datos retorcidos. Personas que, por no tener siquiera ordenador en su despacho, desconocen completamente la importancia y la naturaleza de la red como elemento de progreso.

De hecho, la gran pregunta es, ni más ni menos, por qué esas decisiones, que no atañen a “la cultura” sino a la industria que vive de distribuirla, no se toman en el Ministerio de industria, o en el Ministerio de economía y competitividad, en lugar de en el Ministerio de educación, cultura y deporte. ¿Por qué razón los lobbies del copyright pueden presionar para que se tomen decisiones que condicionan todo el amplísimo uso de internet como motor de progreso, como si el único o el principal uso de la red fuese servir de canal para sus productos? La red es economía, es industria, es tejido económico en todos los sentidos, no simplemente un canal para la distribución de productos de ocio y cultura. ¿Por qué se permite que un conjunto de empresas inadaptadas actúe como limitante de las enormes y muy necesarias posibilidades de futuro que ofrece la red?

Codecademy, aprendiendo a programar

Escrito a las 11:17 am
34

Leí por primera vez acerca de Codecademy el pasado octubre en Uncrunched, el blog personal de Michael Arrington tras su salida de TechCrunch, en una entrada titulada Codecademy looks like the future of learning to me. Con ese título, que combinaba enseñanza y tecnología, me lancé rápidamente a abrir una cuenta y a probar algunas primeras lecciones: me encontré, efectivamente, con una forma de aprender bien planteada, atractiva, sencilla, y con un planteamiento social enfocado al refuerzo de los hitos, con badges y sistemas de compartición en redes que realmente tenía poco que ver con lo que habitualmente se entiende por “aprender a programar”.

La empresa ha conseguido captar una primera ronda de financiación de más de dos millones y medio de dólares y está teniendo desde entonces una presencia en medios bastante relevante. Sus fundadores son Zach Sims, un graduado de Columbia, y Ryan Bubinski, un estudiante de la misma universidad que se tomó un periodo sabático para participar en la prestigiosa incubadora Y Combinator. El modelo de negocio se basa en mantener las lecciones gratis, pero enfocarse al desarrollo de servicios dentro de la comunidad resultante, como búsqueda de personal u otros que puedan ir surgiendo. Si quieres leer sobre la iniciativa, puedes hacerlo en The New York Times o en TNW, que la describen como una nueva manera, sencilla y atractiva, de enfrentarse al aprendizaje de la programación, con un enfoque hacia emprendedores que tienen una idea pero carecen de nociones suficientes como para empezar, cuando menos, a definirla.

Coincidiendo con el nuevo año, decidieron enfocarse al mercado que surge con la fiebre de las New Year’s resolution, y lanzaron un programa de aprendizaje dosificado a lo largo de un año, Code Year, para encontrarse con nada menos que cien mil aspirantes en las primeras cuarenta y ocho horas. El creador de la iniciativa, Sacha Greif, cuenta con todo detalle cómo la diseñó completamente en una hora.

Si te animas, ya sabes: por experiencia con varias generaciones de emprendedores en IE Business School me consta que no saber programar es uno de los principales obstáculos que surgen a la hora de plantear una idea de negocio. Absurdamente, los que sabían programar antes de llegar al IE se niegan en redondo a volver a hacerlo, mientras que los que no sabían piensan que aprender es completamente imposible. No pienses que los cursos en Codecademy te convertirán en el programador estrella capaz de sacar tu idea adelante por tu cuenta, pero sí te podrán dar nociones muy interesantes para tomar decisiones al respecto, entender qué es lo que buscas o qué problemas plantea, convertir ideas sencillas en código ejecutable o contribuir a dar forma a determinados temas. O, sobre todo, para dejar de ver la programación como una serie de arcanos indescifrables únicamente al alcance de personas con las que eres incapaz de relacionarte. Aprendizaje simple y atractivo, al alcance de cualquiera, de una actividad que va a cambiar radicalmente su consideración en los próximos años. No pierdas el tema de vista.

Ahora más que nunca: manual de desobediencia a la ley Sinde

Escrito a las 9:25 am
201

En marzo entrará en vigor la legislación antidescargas. Obviamente, no va a servir de nada: las páginas que pretendan cerrar podrán ser reabiertas en otros sitios, y los bloqueos que pretendan llevar a cabo para impedir el acceso a las mismas no van a funcionar, salvo que el usuario no sepa hacer la O con un canuto. Demuéstrales que sí sabes documentándote adecuadamente, y recuerda:

“Nada destruye más el respeto por el Gobierno y por la ley de un país que la aprobación de leyes que no pueden ponerse en ejecución”

Albert Einstein

Para saber cómo proceder para invalidar las posibles molestias que podría provocar el absurdo intento de bloquear la red, descárgate este sencillo “Manual de desobediencia a la ley Sinde” (pdf, 1.5MB, 57 páginas) desarrollado por Hacktivistas y editado por Traficantes de Sueños y el periódico Diagonal.

Aprende a cambiar tus DNS, a configurar un proxy, a configurar y utilizar Tor para navegar anónimamente, a entender para qué sirve una red privada virtual (VPN), y a hacer copias de webs de enlaces mediante Httrack.

Terminado el tiempo de intentar dialogar con quienes en todo momento se negaron a escuchar nuestros argumentos, es el momento para la desobediencia.

BYOD e informática corporativa

Escrito a las 1:40 pm
29

El acrónimo BYOD, Bring Your Own Device (trae tu propio dispositivo) proviene del más conocido BYOB, Bring Your Own Bottle, que algunos restaurantes y locales empezaron a implantar en los años 70: permitían a los clientes llevar su propia botella de vino, y les cobraban únicamente un corking fee por descorcharla. Desde ahí, el acrónimo se hizo muy popular en la organización de fiestas de todo tipo: acude a la fiesta, y llévate una botella de lo que quieras beber, donde la “B” final se convierte muchas veces en Beer, Booze o simplemente Beverage.

En entornos corporativos, el BYOD es conocido desde hace ya mucho tiempo, y, de hecho, está empezando a generalizarse, para horror de muchos administradores y departamentos de sistemas. Se calcula que en los Estados Unidos, más de un 70% de las compañías dan soporte a programas de BYOD de algún tipo. La tendencia tiene, si lo pensamos, toda la lógica del mundo: hace algunos años, los entornos corporativos iban claramente por delante de los entornos personales. Lo normal era que una persona tuviese su primer contacto con un ordenador cuando llegaba a su puesto de trabajo, y que su ordenador portátil, en el caso de tenerlo, o su teléfono móvil, fuesen material que le era suministrado por su compañía.

Con el paso del tiempo y la evolución de la tecnología, este fenómeno se ha invertido completamente: cada vez abundan más las personas para las que utilizar el ordenador de su trabajo supone evocar el pasado: herramientas desactualizadas, metodologías arcaicas e ineficientes, limitaciones de todo tipo debidas a rígidos protocolos de seguridad, etc. Con la llegada de las primeras generaciones de nativos digitales al entorno corporativo, el contraste crece todavía más, y se hace progresivamente más difícil de gestionar: pedir a los empleados que se hagan un downgrade tecnológico cuando llegan a su trabajo no parece una estrategia demasiado sostenible.

En muchas empresas, la práctica comenzó como el capricho de algún directivo: personas que jerárquicamente podían permitírselo, y que aparecían con sus dispositivos obtenidos por su cuenta, que pretendían incorporar a sus herramientas de trabajo. Resultaba difícil saber cuando era realmente un “capricho”, una especie de “símbolo de estatus”, un “porque puedo”, o cuando de verdad el usuario obtenía un plus de funcionalidad, pero el escalafón se convirtió en la puerta por la que empezaron la mayoría de las excepciones. En otros muchos casos, los “rebeldes” que pretendían utilizar sus dispositivos se encontraron con un “no puede ser y además es imposible”, y optaron por formas de lucha más o menos militantes, o por resignarse y acostumbrarse a llevar dos dispositivos encima. Pero con la creciente popularización de la informática de consumo o la consumerización de la tecnología, la marea se ha vuelto ya prácticamente imposible de parar. Muchos sitúan el punto de inflexión en la llegada del iPhone en el año 2007. Legiones de empleados acuden armados de todo tipo de dispositivos, dispuestos a asaltar el feudo de lo que una vez había sido un entorno totalmente controlado. Del reconocimiento de excepciones, en muchos casos, se pasó a la aceptación: a marcar políticas de gasto aceptable en dispositivos, e incluso sistemas mixtos que permiten al empleado recibir una asignación que puede completar por su cuenta si desea un dispositivo diferente.

Obviamente, el BYOD trae consigo toda una serie de problemas, hasta el punto de que hay quien lo ve como una abreviatura de Bring Your Own Disaster. Administrar un parque heterogéneo de dispositivos supone renunciar a políticas de gestión comunes, incrementar las necesidades de soporte y mantenimiento, añadir una cantidad desconocida de vulnerabilidades de seguridad y, con casi total seguridad, elevar el coste. Para muchos administradores de sistemas corporativos, la tendencia supone una auténtica pesadilla. Por otro lado, tiene difícil arreglo: enrocarse en políticas prusianas supone ser menos atractivo a la hora de atraer talento, luchar contra constantes resistencias y saber que, de una manera u otra, se va en contra de los tiempos.

La práctica fundamental que parece marcar la diferencia entre empresas en las que BYOD funciona adecuadamente frente a las que sufren problemas es la documentación. Crear repositorios de información accesibles a los empleados que permitan encontrar todo tipo de consejos, prácticas y procedimientos para poder utilizar el o los dispositivos que estimen oportunos. Declararse “objetor” de la informática corporativa supone un cierto grado de compromiso personal, y puede ser visto como un terrible problema que es necesario “disciplinar” (imposible en muchos casos según la posición jerárquica de la persona) o como una oportunidad para aprender de las prácticas que esta persona desarrolla. Generar wikis colaborativos con soluciones a problemas habituales, procedimientos y configuraciones recomendadas para reducir el coste de soporte, obtener condiciones favorables con empresas externas para el mantenimiento, desarrollar redes de expertos en cada sistema o dispositivo para solucionar problemas o aprovechar sus características, etc. son cuestiones que puede resultar fundamentales en un cambio de política que parece estar convirtiéndose lentamente en un sí o sí. En la mentalidad del departamento de sistemas también va una gran parte del posible éxito: en lugar de manifestar una actitud de resistencia o de “excepcionalidad tolerada”, abrazar una mentalidad constructiva y colaborativa, de servicio a un empleado cuyas necesidades y hábitos evolucionan constantemente.

Las empresas tienen mucho que ganar del hecho de aprender a desarrollar sus actividades en un ecosistema tecnológico dotado de una diversidad cada vez mayor: ahora la diversidad, cada día más, va a empezar desde sus propios empleados.

Un año de locos en el mercado smartphone

Escrito a las 1:19 pm
30

Pocos años han sido tan movidos en la reciente historia del mercado smartphone como el año 2011. Vamos con algunos enlaces y comentarios para hacernos una idea de la situación y de la evolución esperada.

La última entrega de datos de comScore recoge datos hasta noviembre de 2011 del mercado norteamericano, y muestra un fuerte dominio de Android como sistema operativo merced a la estrategia abierta y de expansión multimarca de Google: 46.9% de participación de mercado con un crecimiento del 3.1% desde la encuesta de agosto, frente al 28.7% de iPhone con un crecimiento del 1.4%. Frente a esos ascensos, contrastan los descensos de RIM, 16.6% con una pérdida del 3.1%, y de Microsoft, 5.2% con bajada del 0.5%. Por fabricantes, Samsung (25.6%, 0.3%), LG (20.5%, -0.5%) y Motorola (13.7%, -0.3%) dominan el mercado seguidas de Apple (11.2%, 1.4%) y RIM (6.5%, -0.6%).

¿Qué elementos nos han traído hasta aquí? Indudablemente, como comentaba en el párrafo anterior, la estrategia abierta de Google con Android ha generado precisamente lo que la empresa buscaba: una expansión fortísima del mercado (a más navegación desde dispositivos móviles y más uso en general, más beneficios para Google) a costa de problemas como la heterogeneidad que el otro mercado importantísimo, el de los desarrolladores, parece ir aceptando a pesar de suponer un importante compromiso de esfuerzo y recursos de programación. La adquisición de Motorola Mobility por Google el pasado agosto, aún no completada, podría crear algunas incógnitas en torno al nivel de compromiso de la empresa con la apertura y la equidad del tratamiento frente a otros competidores, pero aún es pronto para hablar de esto.

Apple mantiene el control sobre el smartphone más vendido como modelo individual (40% de los terminales vendidos durante el tercer trimestre del año), una rentabilidad muy elevada al controlar la práctica totalidad de la cadena de valor, y sigue suponiendo un ecosistema enormemente dinámico para usuarios y desarrolladores. En la práctica, un mercado en el que Android y Apple gestionan un porcentaje de más del 75% con crecimientos positivos mientras el resto decrecen es prácticamente un duopolio, con todo lo que ello conlleva. A estas alturas, recordar las declaraciones de Steve Ballmer cuando Apple lanzó el iPhone o cuando Google anunció Android resulta ya simplemente ridículo.

Un competidor llaman la atención por su evolución: 2011 ha sido sin duda el año negro para RIM. Su evolución en bolsa es de las que dan miedo (más de un 80% de caída), producto de una estrategia incomprensible con un cambio radical pero no culminado de sistema operativo, notable dificultad e incompetencia para innovar y reaccionar, reposicionamientos caóticos que han confundido completamente al mercado (de terminal empresarial para directivos a parecer que los regalan a la puerta de los colegios), un tablet fallido y, por supuesto, el desastre que supuso una semana de octubre para olvidar, frente a un mercado que no perdona ese tipo de cosas. Mientras todos los analistas insisten en la necesidad de un cambio de dirección, la compañía se encuentra ante una coyuntura enormemente complicada: no solo es realmente difícil plantearse qué hacer con una empresa en tan caótica situación, sino que además, los posibles compradores escasean. Una imagen clara de lo que pasa en RIM la proporciona este artículo, adecuadamente titulado Incompetency.

El caso de Microsoft es también enormemente interesante: Nokia, pieza fundamental en su estrategia, no ha tenido decididamente su año, con una caída del 54% en su valor desde que Stephen Elop llegó a la dirección en febrero, que es del 88% desde lo que fue su valoración más elevada en el año 2007. El lanzamiento del Lumia, enormemente esperado, parece estar defraudando claramente a los analistas y no soportar la prueba del uso: la introducción de determinadas funciones dentro del sistema operativo no funciona demasiado bien cuando uno quiere contar con el dinamismo de un mercado de aplicaciones que, además, no crece como se esperaba. Desarrollar para una plataforma más que además aún no ha demostrado un crecimiento fuerte en el parque instalado parece suponer un compromiso demasiado fuerte de esfuerzo y recursos para muchos desarrolladores. El sistema operativo que Ballmer predijo que llegaría a un 40% del mercado en 2012 lo tiene un poco complicado desde su actual posición de menos del 2% en su última versión. Un caso claro de haber llegado al mercado demasiado tarde. Cero animadversión en todo esto: probé el nuevo Windows Phone y lo encontré infinitamente mejor que sus versiones anteriores, decididamente un enorme avance frente a los tiempos en los que Microsoft creía erróneamente que un sistema operativo para un teléfono debía funcionar igual que uno para un ordenador de sobremesa, pero sin duda, aunque mi impresión fuese positiva, no llegó a la altura de sustituir otros variados terminales que sí sigo utilizando.

¿Expectativas para el 2012? Pueden pasar muchas cosas y nadie tiene la bola de cristal, pero no tenemos muchos indicadores que nos hagan creer que la fuerza que Nokia tenía antes de su brutal cambio de estrategia con las operadoras vaya a jugar un papel de alguna manera fundamental en el mercado, mientras BlackBerry continúa su irremediable caída y, a su vez, Apple y Android continúan subiendo. Todo ello a la espera de un crecimiento fulgurante en el nivel de uso de internet móvil, con la esperada popularización del móvil como herramienta de pago mediante tecnologías como NFC, y un desarrollo cada vez más pujante de aplicaciones. Un mercado para no perdérselo.

Una ley basura, en Público

Escrito a las 2:49 pm
81

Jesús Miguel Marcos, de Público, me pidió ayer una columna sobre la aprobación del reglamento de la ley antidescargas, que ha publicado hoy en bajo el título “Una ley basura” (ver en pdf).

A continuación, el texto completo de la columna:

 

Una ley basura

Finalmente, el gobierno que afirmó que “hablaría con todos los implicados antes de tomar decisiones” en el tema de los derechos de autor en la red, ha aprobado el reglamento de la llamada “ley Sinde” en su primer consejo de ministros operativo.

Una buena prueba de lo que el Partido Popular y Mariano Rajoy entienden por “democracia” y por “diálogo”: de nada ha servido que las circunstancias hayan cambiado completamente desde que la ley inició su tramitación: países como Suiza u Holanda, cuarto y décimo en la lista de países que mejor protegen la propiedad intelectual respectivamente, han decidido, tras sendos informes, no legislar contra las descargas, por entender que no perjudican a los creadores. En España, en cambio, preferimos favorecer a los lobbies de intermediarios de la propiedad intelectual, mantener su monopolio sobre un inexistente mercado, y convertir nuestro país en un sitio donde una comisión administrativa dependiente del gobierno puede cerrar páginas web, igual que en China o en Irán. Sin más supervisión judicial que la meramente decorativa, sin sanciones para quien denuncie falsamente, y con total indefensión para el demandado, que tiene que recurrir a la justicia ordinaria. Una vergüenza.

Pero lo peor no es que se haya aprobado, y que un montón de empresas y de páginas decidamos huir a proveedores de hosting extranjeros, que ya de por sí es malo. Lo peor es lo que esta aprobación supone de cara al desarrollo de una guerra entre creadores y usuarios, usuarios que reaccionarán ahora creando listas de empresas que apoyaron la ley para pedir expresamente el boicot a las mismas. Y sobre todo, por una ley que no va a servir de nada: ni detendrá las descargas, ni mucho menos contribuirá a crear alternativas. Con su pan se la coman. Ya se arrepentirán.

 

ACTUALIZACIÓN: Algunas frases de esta columna fueron referenciadas por Marimar Jiménez en su artículo de Cinco Días titulado “Las empresas de hosting pedirán una compensación al gobierno” (ver en pdf).

En Genbeta, hablando sobre la ley antidescargas

Escrito a las 11:21 am
12

Guillermo Julián, de Genbeta, me envió un correo ayer con algunas preguntas acerca de la aprobación del reglamento de la ley antidescargas, que hoy publica bajo el título “Hablamos con Jesús Encinar, Ricardo Galli, Julio Alonso, David Maeztu, Juan Goméz-Jurado y Enrique Dans sobre la Ley Sinde“. El artículo completo es muy recomendable.

A continuación, mi intercambio de preguntas y respuestas con Guillermo:

P. ¿Hasta qué punto afecta la Ley Sinde a aquellos que quieran crear una nueva empresa en Internet?

R. La ley Sinde afecta a todo aquello que se mueva en internet. Introduce una enorme incertidumbre: cualquier cosa que resulte molesta a los monopolios del entretenimiento puede ser denunciada a una comisión administrativa que solo pregunta a los jueces para guardar las apariencias, inicia un proceso en el que el denunciado está en total indefensión jurídica, no penaliza al denunciante en caso de denuncia falsa, y solo permite el recurso a través de la lenta justicia ordinaria. Lo obviamente recomendable es alojarlo todo fuera de España.

P. ¿Puede llegar la Ley Sinde a ser efectiva en su propósito?

R. Pensar que de alguna manera podría serlo es desconocer completamente la naturaleza de internet. Al bloqueo de páginas web seguirá la radicación de éstas en otros países, y en caso de bloqueo, el uso de plugins y mecanismos que permitan saltárselos de manera sencilla. Además, la ley aviva el enfrentamiento con los usuarios, lo que generará sin duda situaciones de boicot y recurso de las descargas como forma de castigo, y lleva a los usuarios a utilizar mecanismos de cifrado de su tráfico, lo que redundará en una mayor dificultad para perseguir verdaderos delitos. Pensar que gracias a la ley Sinde van a disminuir las descargas y los usuarios van a irse corriendo a consumir productos de la industria demuestra una estupidez radical.

P. Desde tu punto de vista, ¿cuál es el mayor problema legal que le ves a la Ley Sinde?

R. El mayor problema legal es dotar a un gobierno de una herramienta que le permite cerrar cualquier página web. La presencia de los jueces es meramente testimonial: simplemente, para evitar que estos se pronuncien como mayoritariamente lo habían hecho hasta ahora, se les excluye del proceso y les deja en una función decorativa. Como los jueces me estorban porque “no saben aplicar la ley”, me los quito del medio. Lo lamentable es que no sean los propios jueces los que protesten contra semejante aberración.

P. Una de las cosas que se comenta sobre la ley es que podría ir contra la libertad de expresión. ¿Cómo podría hacerse esto con una ley antidescargas?

R. Nada en el texto de la ley indica que se dirija expresamente contra las páginas de descargas. La ley, tal y como está escrita y reglamentada, permite denunciar cualquier página, simplemente con que se considere que existe “un daño causado o que podría causarse a los titulares y que no tengan obligación legal de soportar”. Esto permite cualquier cosa. Además, se ataca y se criminaliza expresamente a los enlaces: no se castiga únicamente a quien aloje una obra, sino también a quien la enlace, creando un precedente peligrosísimo y completamente inaceptable. Es una ley digna de China, de Irán o de Cuba.

P. ¿Cómo influye a un creador que se publique su contenido en una página de enlaces o descargas?

La difusión de una obra afecta positivamente a la comercialización de la misma. Para que este efecto positivo se produzca, tiene que cumplirse algunas premisas: la primera, que exista un mercado real donde obtener la obra en variedad de condiciones: mediante pago por descarga, con tarifa plana, por streaming, etc. además de la posibilidad de obtenerla irregularmente, que siempre va a estar ahí. La segunda, que no exista un enfrentamiento entre la industria y los usuarios que lleve a éstos a recurrir a las descargas irregulares como método de castigo a aquellos que le insultan o le persiguen. En España hemos hecho mal las dos cosas: por un lado, el mercado de alternativas regulares es ridículo, y por otro, los usuarios no quieren financiar a una industria que les insulta y les desprecia. La ley Sinde agrava el problema más aún.

R. ¿Podrías dar una idea o propuesta, alternativa a la Ley Sinde, para evitar las llamadas descargas ilegales?

Por supuesto: fomentar el desarrollo de alternativas en un mercado lo más variado posible, lo que implica eliminar los monopolios que hacen que los derechos tengan precios elevados e inflexibles, y reconciliar a la industria con sus usuarios. Soluciones como las adoptadas por Holanda o por Suiza, consistentes en no hacer nada porque las descargas, en realidad, se ha demostrado que no perjudican a la industria, resultan lógicas si además los usuarios no se sienten perseguidos y no desean represaliar a la industria que lo hace. Soluciones como las propuestas por los artistas canadienses, que hablan de una regularización total de todos los sitios de descargas y de una tarifa recolectada por las operadoras que es repartida entre los artistas mediante un sistema de muestreo, precisan de un estudio mayor, pero también pueden ser consideradas.

 

Gobernar… ¿para quién? La vergonzosa aprobación de la ley antidescargas

Escrito a las 9:17 pm
70

Ya lo sabes: si me lees desde España, vives en un país en el que una comisión administrativa dependiente del gobierno puede dedicarse a cerrar las páginas que le dé la real gana. Un país que se aleja de ejemplos como Suiza u Holanda, cuarto y décimo respectivamente en la lista de países que mejor protegen la propiedad intelectual y que han comprobado que las descargas no suponen un perjuicio para los creadores, y que se acerca peligrosamente a China, Cuba o Irán, en donde el gobierno puede cerrar o restringir el acceso de los ciudadanos a las publicaciones que desee.

Había muchas posibilidades, y todas ellas empezaban por el diálogo. Lo fundamental no era cerrar páginas, sino dar lugar a un diálogo entre creadores y usuarios. Un diálogo que se había demostrado posible con iniciativas como la de Álex de la Iglesia de hace un año, y que el propio Mariano Rajoy aparentaba desear cuando, tras la no aprobación del reglamento de la ley Sinde por el penúltimo consejo de ministros del gobierno anterior, decía que “hablarían con todas las partes implicadas antes de tomar una decisión”.

Pero no: en su lugar, empecinamiento, tozudez, y nula voluntad de entendimiento. Un gobierno que, claramente, piensa que una mayoría absoluta le otorga algún tipo de “carta blanca” para actuar sin preguntar, sin negociar, sin conciliar intereses. Una muestra de lo que nos espera los próximos cuatro años, y una auténtica justificación aquel #nolesvotes: no digáis que no os avisamos. La ley se ha aprobado en modo “caiga quien caiga”: frente a la oposición del Consejo General del Poder Judicial, frente a la opinión mayoritaria de la sociedad española, protegiendo a la industria por encima de los autores, y haciendo caso omiso de las recomendaciones de la ONU.

Lo peor, además, es que tanta basura, tanto odio y tanto empeño por poner puertas al campo no va a servir para absolutamente nada. A los ya inminentes cierres de páginas seguirá la reapertura en otros países, el bloqueo del acceso y la difusión de herramientas que permitan saltarse el bloqueo. Más enfrentamiento, más represalias por ambas partes, más situaciones envenenadas. Los clientes no se ganan arrinconándolos y persiguiéndolos. Hacer eso solo te lleva a situaciones de bloqueo y a peticiones de boicot. Del #nolesvotes al #nolescompres. Una ley que no sirve para nada más que para agravar un problema.

El gobierno entrante ha malgastado el ya escaso crédito que tenía en internet demostrando que no legisla para los ciudadanos, sino para las entidades de gestión y los lobbies de la propiedad intelectual. Al gobierno le da exactamente igual que las entidades de gestión sean corruptas, que actúen como un monopolio, que la industria se dedique a difamar a España con estudios manipulados o que la red se utilice mayoritariamente para cosas que no tienen nada que ver con las descargas de materiales sujetos a derechos de autor. Han decidido tirar por la calle del medio, negarse al diálogo con los usuarios, y hacer todo aquello que la industria les pide. Unos terminan lo que otros empezaron. Les hayas votado o no, no gobiernan para ti. Gobiernan para otros. Si tenías fe en la democracia… lo siento.

 

ACTUALIZACIÓN: Algunas frases de esta entrada aparecen citadas en El Periódico, “La aprobación de la ley Sinde incendia internet“. En El Mundo, en cambio, en lo que parece un simple error fortuito de copiado y pegado, aparezco citado con una frase que no tiene nada que ver conmigo y que nunca he dicho (no tuve oportunidad de hablar con ningún periodista de El Mundo ayer).

ACTUALIZACIÓN: Entrada citada en GigaOM, How Spain’s version of SOPA is setting the web on fire.

Logotipo de Blogestudio Logotipo de Acens