El Blog de Enrique Dans

Crowdsourcing y ciudadanos organizados

Escrito a las 11:28 am
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power of the crowdLa tecnología puede ser un enorme reductor de fricción en los procesos organizativos. La creencia general es que reunir los recursos necesarios para desarrollar una tarea compleja exige una infraestructura de coordinación determinada, infraestructura que suele encuadrarse en algún tipo de empresa o institución.

Habitualmente, la posibilidad de reunir y hacer confluir la voluntad de muchas personas en torno a un proceso de decisiones eficiente era algo imposible, con tendencia hacia lo asambleario y hacia sistemas de tipo “reunión de comunidad de vecinos” muy difíciles de gestionar. Los procesos en red, sin embargo, parecen estar cambiando la naturaleza de esos movimientos, y dotándolos de unas posibilidades mucho más ambiciosas.

Los ejemplos empiezan a sucederse: tras la ya conocida wiki-Constitución de Islandia que hoy muchos dan por muerta, estamos empezando a ver otras iniciativas similares aplicadas a diferentes ámbitos. En Finlandia, más de cincuenta mil ciudadanos se han puesto de acuerdo para presentar una reforma de la ley de propiedad intelectual que consideran más justa: frente a propuestas cada vez más duras que siempre han venido dictadas directamente por lobbies internacionales con fuertes intereses corporativos, la propuesta ciudadana busca la reducción de penas por infracción de copyright, el incremento del llamado fair use, la prohibición de las cláusulas injustas en los contratos de grabación, y la posibilidad de que los ciudadanos puedan hacer copias de los artículos que posean. La reacción está provocada en parte por la indignación que genera un sistema prácticamente policial en el que abundan los registros domiciliarios y la monitorización de las actividades de los usuarios en la red, un sistema que el año pasado levantó ampollas con la noticia de la incautación de un portátil de Winnie the Pooh a una niña de nueve años. La propuesta será sometida al voto del parlamento a principios del próximo año, y parece estar siendo bastante bien recibida.

En la ciudad de Berlín, dos plataformas ciudadanas se ha organizado y han decidido participar en la adjudicación del contrato de suministro energético de la ciudad. En los años ’90, muchas ciudades alemanas tomaron la decisión de privatizar sus redes de energía, y no todas salieron bien: aunque el país es un líder mundial en el uso de energías renovables con una media nacional del 25% y cifras que llegan al 100% en algunas zonas, el caso de Berlín es el de una corporación inmovilista, Vattenfall, que no está planteando esfuerzo alguno para incrementar el escaso 1.5% de la energía que no proviene del carbón que la misma empresa produce en minas alemanas. Una de las propuestas ciudadanas pretende llevar a cabo una gestión público-privada que reinvierta los beneficios en el desarrollo de un tendido más eficiente y flexible, e incrementar drásticamente el porcentaje de energía que provenga de fuentes renovables, en línea con los progresos de otras regiones del país. La segunda propuesta, con fines similares, se inscribe dentro de un fuerte movimiento cooperativo y de remunicipalización energética que está teniendo lugar en Alemania, ha conseguido ya más de un cuarto de millón de firmas, y ha forzado un referéndum sobre el tema que tendrá lugar en noviembre de 2013.

Básicamente, ciudadanos que se organizan en la red, promueven iniciativas y desarrollan procesos de toma de decisiones sobre la explotación energética con un fuerte componente de transparencia y fines muy claramente orientados al bien común. El crowdsourcing, aplicado a la gestión de los recursos públicos. No lo dudemos: en la progresiva adaptación de la democracia representativa al entorno tecnológico actual vamos a ver necesariamente bastantes procesos e iniciativas de este tipo.

 

(This post is also available in English in my Medium page, “Crowdsourcing and citizens’ initiatives

2 trackbacks

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8 comentarios

002
smcarq
23.07.2013 a las 14:56 Permalink
003
Francisco Collado
23.07.2013 a las 15:07 Permalink

Saludos.

Yo intenté una idea parecida en una reunión de escalera. Según mi punto de vista, la ilustración de las bombillas estaba cambiada de personajes (precisamente era un cambio de incandescentes por bajo consumo o halógenas)

Resultó una asamblea tipo “…seguro que él obtiene un beneficio que no cuenta..para qué querrá cambiarlo…”. Eran susceptibles y no veían el bien común, incluso aportando datos.

Si se extrapola a la sociedad tecnológica 2.0 y suponiendo que el nivel cultural o social es mayor, podrá pensarse que obtendría mejores resultados.
Me gustaría comprobar si alguna Cooperación entre varios así tiene éxito, porque significaría gente concienciada.

Y por ahora no lo veo.

004
Observador
23.07.2013 a las 21:20 Permalink

#003 Es que Dans viven en los mundos de Yuppie. En lo único que tiene razón es que la tecnología va a revolucionar la política, pero no tiene ni la menor idea de cómo, ni cuándo. Y tampoco entiende cuáles son los escollos. Lo sospecha, pero poco más.

Le falta saber cuáles son las contras. Pero su capacidad de previsión es la misma que pueda tener cualquier legislador español (o autonómico):

Cero patatero.

005
Ramon
24.07.2013 a las 00:14 Permalink

En España tambien existen casos de unión de ciudadanos con un objetivo de cambio muy necesario: la nefasta ley de partidos vigente en la actualidad. Un nutrido grupo de profesionales han puesto en marcha una iniciativa que merece la pena investigar. Adjuntto el enlace para quien quiera echarle un vistazo: http://porunanuevaleydepartidos.es/manifiesto/

006
José Luis Portela López
24.07.2013 a las 09:59 Permalink

Sin duda Internet cambiará el mundo que estamos viendo, pero aún queda muchas cosas por arreglar. Yo personalmente creo que hay tres grandes temas
1. Que se pare cualquier tipo de guerra en el mundo
2. Que se pare de maltratar a la mujer. Un % altísimo de paises y población no se pueden casar libres, las violan y no tienen ni los mínimos derechos como personas
3. Que se pare el hambre. No se puede admitir vivir en un mundo así.

007
ema
24.07.2013 a las 16:30 Permalink

Es evidente que la balanza de equilibrios de poder está empezando a cambiar y lo va a hacer bastante más en los últimos años. Y no es ciencia ficción, ya estamos viendo cambios de gobiernos en las primaveras árabes.
Me explico. El equilibrio tradicional de poderes (legislativo, ejecutivo, judicial, y añadamos ya el de los medios de comunicación) está cambiando.
Ese equilibrio ya no le sirve al ciudadano, queremos más y mejor. No haca falta detallar en qué falla cada uno, es de sobra conocido.
Pero el poder de las personas se va a hacer notas aún más. De alguna forma vamos a poder votar todos los días las cosas importantes.
Ya lo hacemos en las redes sociales pero habrá mecanismos mucho más perfectos pronto para que la gente tome decisiones en lugar de hacerlo los gobiernos.
Y éstos acatarán las decisiones del pueblo soberano.
Yo vemos que los actuales tres (o cuatro) poderes van a ceder influencia de forma natural en favor de los ciudadanos.
Dentro de unos años será menos importante elegir a este presidente del gobierno o a aquel.
El poder judicial se perfeccionará y no veremos sentencias de este o aquel estilo dependiendo del juez de turno y quien le haya puesto.
Los medios de comunicación virarán hacia menos ideológicos y más periodismo independiente, quizá periodistas no adscritos ideológicamente trabajando como “freelance”.
Y muchos procesos, y esto es muy importante, de todo tipo, especialmente colaborativos en pro de casi cualquier causa, se realizarán directamente por los ciudadanos y no por instituciones públicas.
Además, procesos económicos de todo tipo que ahora sólo es posible vía empresas, se harán por grupos de ciudadanos, pequeños grupos, organizados gracias a la teconología, y que obedecerán a un bien más noble y menos empresarial.
Ahora a muchos todo esto les suene ciencia ficción pero algo de esto ya está pasando y la inercia va a ser imparable.

008
José Ignacio Gil Jaldo
04.08.2013 a las 10:31 Permalink

Totalmente de acuerdo en que el crowdsourcing junto a otros crowd-xxx como el crowdfunding son una vía esperanzadora para democratizar tantos procesos tanto a nivel político y social como económico.

En cuanto a Vattenfall decir que ellos irónicamente se publicitan como una compañía que provee de energía limpia.

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