En The Open Road, el muy recomendable blog de Matt Asay en C|Net, hay hoy una interesante reflexión, “Linux desktop: Starting with the right set of expectations“, que recoge una entrada, “Analyzing Microsoft’s OS by Linux Standards“, en la que su autor se plantea qué ocurriría si el panorama tecnológico fuese completamente al revés de como es ahora: si en un mercado completamente dominado por Linux, empezase a aparecer el sistema operativo Windows, y los usuarios lo evaluasen desde esa perspectiva. La comparación toma una serie de puntos de partida (compara Windows XP Media Center Edition 2005, según el autor el mejor sistema operativo de Microsoft hasta la fecha) y descuenta factores exógenos tales como la disponibilidad de programas y drivers específicos.
La evaluación, por tanto, comienza con el punto de vista de un usuario que lleva toda su vida utilizando Ubuntu, que de repente se encuentra con un sistema con Windows, decide evaluarlo, y se encuentra con variados problemas como el hecho de no disponer fácilmente de drivers, o el que determinados programas para llevar a cabo algunas tareas que suponía iban a estar ahí no están, etc. Básicamente, todo un mundo al revés:
“El otro día compré mi primer portátil, un maravilloso Gateway MX6453. Venía con un nuevo sistema operativo fabricado por una empresa llamada Microsoft Corp., llamado Windows XP Media Center Edition 2005. Vaya, suena chulo…”
Y los resultados, claro, resultan de lo más lógicos y hasta predecibles:
“Con semejante DVD de instalación, lo mínimo que me esperaba era un sistema completamente funcional, con programas para quemar CDs, suite de productividad, etc…”
“El interfaz tenía reminiscencias de algún producto de Play Skool, en lugar de ser algo que denotase un uso profesional, aún de una profesión modesta (a no ser, por supuesto, que seas profesor de guardería”
“Tras una larga investigación, descubrí que necesitaba antivirus, anti-spyware y un firewall, porque los que venían con el sistema no valían para nada, según decían los foros…”
“Tras un mes o dos usando el ordenador, Windows empezó a volverse cada vez más lento, como si estuviese groggy… Tras escanearlo con los programas de seguridad sin resultado alguno (…) descubrí que el sistema operativo debía ser ‘defragmentado’ todos los meses, y reinstalado casi anualmente…”
Aunque obviamente sesgado y sin ánimo de ponerme a discutir cada uno de los puntos, los resultados son de lo más curioso, y nos llevan a una reflexión sana y refrescante acerca de cuánto de nuestra experiencia de usuario con un producto determinado proviene del punto del que partimos y de las expectativas con las que nos enfrentamos a la experiencia de probar una opción nueva.







31.12.2007 a las 10:12 Permalink
¿Qué pasaría con Windows en un mundo donde todo el mundo usa linux?…
Enrique Dans nos habla sobre un artículo que se pregunta que pasaría en un mundo donde linux fuera hegemónico. Relata las reacciones de una persona que ha usado Ubuntu toda su vida y resulta sorprendida al vivir en sus carnes las delicias de Microso…