Es uno de los temas sobre los que más se ha especulado en la estrategia de Apple: la existencia de un “halo effect”, de un efecto de contagio entre las ventas de diferentes productos de la gama de la compañía. Según los más optimistas, las ventas del ubicuo iPod habrían arrastrado a muchos usuarios, satisfechos tras ese primer contacto con la compañía, a considerarla como alternativa para otros productos de la línea, en este caso, los ordenadores portátiles o de sobremesa. Los importantes incrementos de ventas sucesivos obtenidos por la compañía en los años 2005 y 2006, aunque atribuibles a muchos factores, son citados habitualmente como prueba por los creyentes en la “teoría del halo“.
Ahora, tras el exitoso lanzamiento del iPhone y el ruido generado por el mismo, los mismos analistas vuelven a echar cuentas y a atribuir un supuesto efecto halo obtenido esta vez a partir de los usuarios del iPhone, pronosticando un incremento de ventas para las máquinas Apple que supera todo lo imaginable en un mercado maduro como el de los ordenadores personales: una encuesta a un panel de 3.665 personas realizada por ChangeWave habla de “transformational shift in the consumer PC market”, y genera automáticamente grandes titulares. La encuesta pregunta a los participantes cuántos de ellos han comprado un ordenador en los últimos noventa días y cuántos tienen intención de comprar uno en los próximos noventa, y se encuentra con un resultado claramente inesperado: mirando hacia atrás, resulta que en los últimos tres meses, las ventas de portátiles de Apple pasaron de un 12% en Junio, a un 17% actualmente, un crecimiento de cinco puntos sin precedentes en este mercado. Pero el verdadero “cambio transformacional” – tomándolo con pinzas, dado que se trata en este caso, recordemos, de “intenciones de compra” – viene de la inspección de las cifras a futuro: en los próximos tres meses, nada menos que un 28% de los encuestados que tienen intención de comprar un portátil, pretenden adquirir un Apple, más otro 23% que anuncia su intención de optar por un sobremesa de la compañía. Ante semejantes cifras, los medios echan a andar inmediatamente las rotativas: en Fortune hablan de “Apple’s surprise weapon: computers“, en MacWorld lanzan las campanas al vuelo y titulan “Apple laptops drive ‘transformation’ in PC sales“ y llegan a afirmar que “Apple se está convirtiendo en el estándar de facto para portátiles”, y en InfoWorld hacen compartir titular a Apple con Dell, gran perdedora según la misma encuesta, “Dell takes huge hit as Apple laptop sales soar“. Las cifras reales, en cualquier caso, sí soportan cierto optimismo: desde el pasado otoño, las ventas de Apple han crecido al triple de velocidad que el resto del mercado de PCs, y la han colocado como el tercer fabricante de ordenadores, tras HP y Dell.
Mientras, dos explicaciones más se abren camino: por un lado, el llamado big switch, el salto hacia arquitecturas Intel anunciado en Junio de 2005, y la ulterior compatibilidad con Windows, una decisión que reduce el impacto del “miedo a lo desconocido” y proporciona tranquilidad a los switchers, apoyada en un marketing bien llevado y, en muchos sentidos, aspiracional. Algunas personas en mi entorno han citado ese tipo de motivaciones para cambiarse a la marca de la manzanita, y ahora veo que, en la conocida “vuelta al cole” en Estados Unidos, un momento clave del año en las venta de ordenadores, la motivación vuelve a surgir, con estudiantes que afirman que quieren un portátil con estilo y en el que puedan correr Windows. Una estrategia “con doble fondo” para la compañía: mientras por un lado le permite ser visto como una amenaza relativa por una Microsoft que puede pensar en seguir vendiendo sus productos para la plataforma Mac, lleva por otro lado a sus usuarios a una comparación directa entre experiencias de uso, un terreno en el que, según la mayoría de los analistas, Apple se lleva la palma.
La tercera explicación es mucho más sencilla. De hecho, es la más sencilla de todas: satisfacción del cliente. En la misma encuesta de ChangeWave, se pregunta a los compradores recientes de ordenadores cuál es su nivel de satisfacción, y el resultado es el gráfico de la izquierda: en porcentaje de “Muy satisfechos”, Apple se destaca con un impresionante 86%, frente al 59% del siguiente, Toshiba, y a un más bien tristón 44% de Dell que, según los analistas, daría explicación a su caída en expectativas de ventas. Las compras de Apple, por otro lado, dado su enfoque en el mercado de la informática personal, suelen ser decisión del propio usuario, no de una directriz corporativa u otros condicionantes externos, y se ven casi como una apuesta personal, lo que lleva a una sensación de autoafirmación que, posiblemente, podría redundar en un nivel de satisfacción más elevado.
Tres ingredientes: el supuesto efecto halo, una transición a Intel bien llevada, y una elevada satisfacción del cliente. Y todo ello, a la espera de otro evento importante que suele redundar en perspectivas positivas: la llegada de OS X 10.5 Leopard, prevista para este Octubre. ¿Una “transformación del mercado”? Cuando vea las cifras de ventas superponerse a las de la “intención de compra”, me lo terminaré de creer. Pero, en cualquier caso, parece que las cosas pintan bien para Apple.






24.08.2007 a las 16:56 Permalink
Apple: efecto halo, Intel y satisfacción…
Es uno de los temas sobre los que más se ha especulado en la estrategia de Apple: la existencia de un “halo effect”, de un efecto de contagio entre las ventas de diferentes productos de la gama de la compañía……
24.08.2007 a las 20:58 Permalink
[...] Enrique Dans hace una disección muy interesante de los últimos datos sobre el conocido “Efecto Halo”, ahora del iPhone… [...]
24.08.2007 a las 21:20 Permalink
[...] – Apple: efecto halo, Intel y satisfacción Ă?» El Blog de Enrique Dans Interesante artículo en el Blog de Enrique Dans sobre le “halo effect” de Apple, un efecto de [...]
02.09.2007 a las 16:25 Permalink
[...] de lucro, envidia, avaricia, elitismo, además de hacer crecer el “efecto halo” del que Enrique Dans habló hace [...]
02.11.2007 a las 11:23 Permalink
[...] A mí me gusta especialmente una que dice Jobs: “Solo estoy intentando recordar a todo el mundo que los pcĂ?Ĺśs son para pedorros y que los mac te consiguen tías”. Y Gates responde que eso es de lo que trata él de convencer a la gente, pero… No puede completar el argumento y es que creo que ya hablé alguna vez del efecto halo de los productos Apple, al hilo de un artículo de Enrique Dans. [...]