En mi columna de esta semana en Libertad Digital, titulada “Fuenteovejunas digitales“, un paralelismo entre la entrada anterior, la del ya famosísimo código 09 F9 11 02 9D 74 E3 5B D8 41 56 C5 63 56 88 C0 o, como dice Jonan en Pixel y Dixel, “cuando la MPAA consiguió crear uno de los memes más populares de la blogosfera”, y la obra clásica del teatro español del gran Lope de Vega, “Fuenteovejuna“.
En la obra, el pueblo se rebela contra la tiranía y arbitrariedad del Comendador, y lo asesinan, para luego inculparse en bloque ante la justicia: “¿quién mató al Comendador? Fuenteovejuna lo hizo”. De la misma manera, la Motion Picture Ass. of America (MPAA) podrá ahora invocar esa perniciosa Digital Millenium Copyright Act (DCMA) escrita a su dictado para perseguir a los que difundamos el código, pero sólo obtendrá una respuesta: fue Internet quien lo hizo. Cuando las leyes son estúpidas y artificiales en su concepción, se nota, se pone de manifiesto porque, entre otras cosas, su aplicación se torna completamente imposible. Ahora tenemos la prueba clara y patente: no sólo resulta absurdo intentar desarrollar modelos de negocio basados en impedir el acceso de los clientes al producto que se supone deben comprar, sino que, además, el desarrollo de leyes preparadas para intentar proteger dichos modelos de negocio carece de toda lógica y no se sostiene por ningún sitio. Harían bien nuestros políticos en España en leer con atención lo acaecido y en aprender de la interesante lección del código de los HD DVD, porque las lecciones que proyecta son de una gran aplicación a la hora de intentar legislar sobre otras cosas relacionadas con los mismos o parecidos temas.






03.05.2007 a las 11:24 Permalink
[...] de Internet cuando no esta en el curro. LLego este jueves y me entero de una especie de fuenteovejuna a lo internauta Vs asuciaciones de defensa de leyes de protección de derechos de autor y su ultima [...]
03.05.2007 a las 12:14 Permalink
[...] en el blog de Enrique Dans su entrada sobre el fuenteovejunismo digital. En ella Enrique opina que la RIAA americana no va a poder [...]