Matt Cutts anuncia en el blog de Google el fin de las conocidas y populares Google Bombs, creadas por la proliferación intencionada de vínculos con una estructura determinada hacia un sitio web aprovechando la propia estructura del algoritmo de búsqueda (Slashdot, Dirson). Me parece un craso error: por muy intencionadas que fueran, las Google bombs eran un reflejo de que algo, una asociación determinada de palabras, conceptos o ideas, eran relevantes para un colectivo suficientemente elevado de personas como para ser capaces de producirlas. Y si eran relevantes y Google entregaba resultados basados en la estimación de dicha relevancia, Google debía reflejarlas. Citando a Stuart Madnick, profesor de la Sloan School of Management en MIT, “programs don’t have bugs, they have features”.
Si el buscador funciona de una manera determinada, desde mi punto de vista, debe hacerlo con todas sus consecuencias. La propia existencia de las Google Bombs, un concepto fácil de explicar y entender, era en sí misma una prueba del compromiso de Google con la no manipulación de su algoritmo. El hecho de que ahora no sea así y que el algoritmo haya sido “retocado” para comportarse de forma diferente ante determinadas búsquedas hace que se ponga de manifiesto la posibilidad de manipulación de los resultados de la búsqueda, la capacidad de Google de influir en sus propiios resultados, algo cuya ausencia formaba parte, en mi opinión, de la auténtica esencia de un buscador que, no lo olvidemos, triunfó en su momento y logró que olvidásemos a otros por su promesa de devolvernos los resultados que nos eran realmente relevantes, en lugar de aquellos que estaban allí en función de intereses espúreos. En Google, sabíamos que si muchos dedos apuntaban en una dirección determinada, ese era el resultado que mostraría el buscador. Ahora ya no es así. Desde hoy, para mí, Google es un poco menos Google, y un poco menos confiable. Ahora no sé si lo que sale arriba en las páginas de resultados sale porque la cuenta de links y de PageRank han hecho que así sea, o si está ahí pero tenía en realidad una serie de resultados situados por encima que resultaban “incómodos”. La propia confesión de porqué se ha hecho, eso de “muchas personas opinaban que esos resultados reflejaban la opinión de Google”, me parece una excusa profundamente patética. Si lo pensaban, se les demuestra que no, y ya está. La “verdad verdadera”, en el fondo, era que eso no era cierto. Ahora, en cambio, lo que sí es verdad, y verdad puesta por escrito además, es que esos resultados ya no están ahí porque Google ha hecho algo para que dejen de estarlo, es decir, ha manipulado su algoritmo. Algo que, al menos para mí, resulta inaceptable.
Cabe preguntarnos cómo de importante era una Google bomb. En realidad, la presencia de un primer resultado aislado en un listado de una página de búsqueda, dejando aparte su valor testimonial, tiene una importancia muy escasa, y resultaba muy poco molesto para la persona que realizaba la búsqueda. El segundo resultado, en general, era perfectamente correcto, dado que la propia naturaleza de la Google bomb, con su estructura inequívoca, permitía aislarla perfectamente. Mayor problema tiene Google, en cambio, con otro tipo de bombas, para mí calificable como de “spam en resultados”, que hacen que, por ejemplo, sea imposible o muy difícil encontrar la página web de un hotel, porque aparece cubierta con cientos de páginas de agencias de todo tipo pretendiendo vendernos reservas en ese mismo hotel. ¿Debería Google editar esos resultados para que la página del hotel, que es lo que presumiblemente busca el internauta, aparezca invariablemente en primera posición? ¿Qué límites o fronteras deben tener esas manipulaciones? Desde mi punto de vista, la mejor manera de ser como la mujer del César, no sólo ser decente, sino además parecerlo, era haciendo lo que Google siempre había hecho hasta ahora: no tocar el algoritmo bajo ningún concepto.
Google ha desactivado sus bombas, sí. Pero las ha hecho estallar nada menos que sobre su credibilidad.







27.01.2007 a las 11:30 Permalink
¿Google evil por el fin del Google Bombing?…
…
27.01.2007 a las 18:47 Permalink
[...] ejemplo Enrique Dans en su blog opina que “[…] El hecho de que ahora no sea así y que el algoritmo haya sido [...]
28.01.2007 a las 17:45 Permalink
[...] algoritmo no debería notarse en las búsquedas ‘normales’. Pero ya se ha abierto un debate en la Red: ¿Está Google tirando piedras contra su propio tejado? ¿Es ético hacer estos cambios para [...]
28.01.2007 a las 21:11 Permalink
[...] cuales son los mejores para ellos, y segundo y no menos importante, es que nos ahorramos p o l é m i c a s, como la que está surgiendo actualmente con la editorialización de los contenidos por [...]
29.01.2007 a las 17:27 Permalink
[...] bien, como dice Enrique Dans, ¿no sería también cierto que si cientos de bloggers y webmasters enlazan al sitio web de la [...]
30.01.2007 a las 12:02 Permalink
[...] Google elimina el Google Bombing. [...]
30.01.2007 a las 12:38 Permalink
[...] Google elimina el Google Bombing. [...]
30.01.2007 a las 12:58 Permalink
[...] Google elimina el Google Bombing. [...]
20.02.2007 a las 14:05 Permalink
[...] envía un burofax a Julio Alonso exigiendo la retirada de una entrada en su blog, Merodeando que, tras la intervención de Google en su algoritmo para desactivar los Google Bombs, había pasado a ser el primer resultado cuando se buscaba en Google.es la palabra [...]
21.02.2007 a las 23:02 Permalink
[...] Google ha cambiado el algoritmo que establece el orden en el que aparecen las páginas cuando haces una búsqueda para desactivar los “google bombing” o cuando menos [...]
22.02.2007 a las 01:15 Permalink
[...] la modificiación del algoritmo de Google para tratar de evitar los casos de Google bombs, el primer resultado de buscar [...]
25.02.2007 a las 16:38 Permalink
[...] de gestión aparecía en primera posición en Google cuando se buscaba la palabra ladrones. Google tomó cartas en el asunto y desactivó la acción. Sin embargo, la entrada que aparece a día de hoy es SGAE=Ladrones, en el [...]
02.03.2007 a las 14:21 Permalink
[...] para minimizar este efecto. Una decisión controvertida que no ha gustado a muchos (aquí un ejemplo) pero que debería analizarse su conveniencia más en profundidad. Como consecuencia de esta [...]
02.07.2007 a las 18:05 Permalink
[...] la irresponsable eliminación de las Google Bombs, el buscador jamás ha vuelto a ser el mismo. Lo dije en su momento: al desactivar las Google Bombs, Google las había hecho estallar nada menos que sobre su [...]
03.10.2007 a las 00:56 Permalink
[...] http://www.enriquedans.com/2007/01/google-desactiva-sus-bombas.html [...]
25.10.2007 a las 19:49 Permalink
[...] punto de vista? Otras veces he criticado a Google de forma dura por “cambiar las reglas de juego durante la partida” o por entender que [...]
26.10.2007 a las 10:03 Permalink
[...] punto de vista? Otras veces he criticado a Google de forma dura por “cambiar las reglas de juego durante la partida” o por entender que [...]
21.02.2009 a las 00:20 Permalink
[...] bien, como dice Enrique Dans, ¿no sería también cierto que si cientos de bloggers y webmasters enlazan al sitio web de la [...]
21.02.2013 a las 10:48 Permalink
[...] para que “otros” cobrasen mayor protagonismo, el sistema se desvirtuaría. Pero… ¿y si al desactivar sus bombas hizo estallar su propia credibilidad? ¿Y si al usuario le gusta su propia democratización de resultados? ¿Y si, a los ojos del [...]