Para mí, los comentarios son la vidilla de un blog, gran parte de su razón de ser, de su función. Siempre me ha parecido que lo mejor de este blog está en los comentarios, y que, en cierto sentido, mi papel puede ser muchas veces el de proponer temas con un cierto nivel de análisis para que otras personas con muchos otros condicionantes, experiencias, intereses y puntos de vista los enriquezcan y los discutan. En ese sentido, tampoco puedo preciarme de tener un blog con demasiados comentarios: mi ratio de comentarios frente a visitas es sensiblemente inferior a otros blogs conocidos que tratan otras temáticas o que, simplemente, son capaces de motivar a más personas para que comenten, sea por la razón que sea. Aquí, en realidad, lo que vemos refleja poderosamente el último estudio de Jakob Nielsen, de lectura bastante recomendable, y cuya conclusión fundamental viene a decir que en prácticamente todas las comunidades online, el 90% de todos los usuariosson los llamados lurkers, personas que nunca contribuyen a la discusión, mientras que un 9% contribuyen de manera esporádica o mediante actividades sencillas, como emitir un voto, y el restante 1% son los usuarios que realmente cargan con la parte importante de la acción.
Apoyándose en el estudio de Jakob Nielsen, llego a una entrada en ProBlogger que intenta desarrollar una especie de “guía en diez puntos para aumentar los comentarios en tu blog”, y que me llama la atención porque muchos de los temas que cita son algo que yo practico constantemente. Sin embargo, no es aquí, en el blog, donde lo hago, sino en otra de las actividades que más tiempo suele retenerme delante del teclado: la de profesor de programas online. En el modelo de enseñanza online que utilizamos en el Instituto de Empresa, que gravita poderosamente en la participación directa del profesor, éste debe mantener una participación y moderación constante de los comentarios en un foro, en el que plantea preguntas en diferentes hilos que debe ir “podando” cuando entran en un tema diferente al discutido, o “estimulando” para que se desarrollen más en una dirección determinada, y ahí, en el transcurso de esa actividad habitual que cada día me parece más que supera con mucho a la interacción en una clase presencial, es donde me he sorprendido utilizando muchas de estas técnicas. En el blog, en cambio, soy mucho más laissez-faire, e incluso me da la impresión de que el abuso de este tipo de temas lleva en ocasiones a la incomodidad y a la falta de espontaneidad.
Las diez técnicas citadas por ProBlogger son (ojo, respeto la estructura del original, pero no traduzco, sino que comento. Si el tema te interesa, pásate a ver los diez puntos en el original en inglés):
- Invita a comentar: la forma más sencilla de obtener comentarios, lógicamente, es pedirlos. En algunas entradas, resulta completamente lógico. Sin embargo, si se abusa, se convierte en cargante.
- Haz preguntas: para mí, es el mismo punto que el anterior. La pregunta puede usarse a modo de título, o a modo de cierre, en ambos casos tiene una enorme eficiencia. Pero también tiene más posibilidades si cabe de convertirse en insoportablemente pesado cuando se abusa. Recuerdo un caso concreto de una blogger que terminaba siempre sus posts con un “¿y vosotros que opináis de este tema?” que me ponía particularmente nervioso.
- Deja finales abiertos: es una posibilidad interesante, que puede usarse para recibir sugerencias y conclusiones de otro, o simplemente porque no tienes opinión formada en ese tema y quieres que te ayuden a desarrollar un razonamiento. En cualquiera de los dos casos, para mí forma parte del diálogo que debe ser la esencia de un foro o de un blog.
- Interactúa con los comentarios: me parece fundamental. No siempre da tiempo, no se puede estar en todas partes, y hay preguntas que requerirían una entrada entera contestar, pero una cierta presencia del autor en los hilos de comentarios me parece algo fundamental. Aún así, no debe serlo tanto, porque hay blogs con muchísimos comentarios donde el autor por principio no aparece jamás, y los lectores no aprecen mostrarse afectados por ello. El caso más representativo de esto podría ser Arcadi Espada: cientos de comentarios en cada entrada, pero Arcadi no aparece por allí jamás.
- Marca los límites: estableciendo una clara política de comentarios, con lo que es aceptable y lo que no, y manteniendo un gardening cuidadoso que elimine spam, insultos, descalificaciones brutales o ataques ad hominem crearás un entorno agradable y contribuirás a la llegada de más comentarios.
- Sé humilde: los lectores responden muy bien a entradas en las que pones de manifiesto tus debilidades, los temas que no dominas, o los agujeros en tu conocimiento mejor que cuando intentas ir de que sabes todo lo que existe bajo el sol en nu tema determinado. La regla de oro la escribió Dan Gillmor con esa frase que dice que “tus lectores siempre saben más que tú”.
- Admite los errores: muy relacionado con lo anterior. Cuando recibes comentarios que te corrigen, tenlos en cuenta, no respondas agresivamente, y muestra que los valoras. Eso animará a otras personas a comentar cuando el teema tocado coincida con sus áreas de conocimiento.
- Sé controvertido: es, decididamente, un punto peligroso. No creo en la controversia por la controversia, y odio especialmente la vocación amarillista. Sin embargo, no hay como una buena controversia para atraer comentarios a la página. Si se abusa, no obstante, redunda en un descrédito para el autor.
- Recompensa los buenos comentarios: puedes hacerlo simplemente diciendo “buen comentario” o “interesate cuestión”, o de otras maneras, como resaltándolos con una entrada dedicada a ellos, o otorgándoles su debido crédito cuando te inspiran para otros temas. En cualquier caso, da al César lo que es del César y me parece completamente de recibo.
- Haz fácil comentar: en muchas ocasiones lees entradas en las que te apetecería comentar, pero en el blog hay que autenticarse, o escribir ene caracteres que aparecen escritos en letras deformadas, o el comentario no aparece hasta unas horsa después, cuando el moderador tiene a bien aprobarlo… todos esos elementos, aunque a veces imprescindibles para evitar temas como el spam o el vandalismo, son elementos que se interponen en una buena conversación, y provocan “pereza mental” en el comentarista.
Un tema francamente interesante. Tener un blog es fácil, tener un blog con vidilla no lo es, y estos elementos tienen una gran importancia, sobre todo paa qiuen empieza en este tipo de temas. Ya me contaréis como lo veis…






13.10.2006 a las 07:58 Permalink
[...] Enrique Dans comenta las sugerencias de Jakob Nielsen para conseguir más comentarios en un blog. Me reconozco completamente de acuerdo con Enrique (…) en lo de considerar los comentarios como la auténtica vida de un blog, y en considerar un buen … [...]
20.05.2007 a las 08:58 Permalink
[...] unos meses leía en un artículo de Enrique Dans un análisis sobre el tipo de usuarios que hay en cualquier comunidad online. Estos usuarios se [...]
28.06.2007 a las 20:20 Permalink
[...] creadora de éste, al implicarle en un diálogo (Enrique Dans, un blogger de éxito, explica la importancia de los comentarios en su blog). ¿Cómo crear emoción, es decir, cómo generar participación? ¿se puede tratar de [...]
27.10.2008 a las 14:03 Permalink
[...] Comentarios: Un blog sin comentarios = un jardÃn sin flores. [...]