Reactivando una vieja discusión blogosférica, uno de los mejores blogs que leo desde hace muchísimo tiempo, el de mi admirado Seth Godin, acaba de anunciar que pasa a engrosar la lista de blogs que no proveen mecanismo para hacer comentarios. Las razones son variaciones de las mismas de siempre: le obligan a explicarse y a aclarar cualquier punto o fallo en sus razonamientos, le lleva demasiado tiempo encargarse de ellos, y le hacen, además, no estar seguro de si escribe lo que realmente quiere o lo que le llevan a escribir las reacciones previsibles de sus comentaristas.
El caso es que, del mismo modo que el blog más leído en el mundo, Boing Boing, o el más leído en lengua española, Microsiervos, Seth Godin pasa a un estado en el que, para entrar en la conversación, deberá hacerse a través de comentarios en otro blog y mediante el uso de trackbacks. El resultado es la exclusión de facto de la conversación de todo aquel lector que no posea blog propio, algo cuyo impacto, considerando el crecimiento brutal de la blogosfera, disminuye día a día. De hecho, el impacto en visitas de la eliminación de comentarios en un blog ha demostrado empíricamente no tener efectos negativos, lo que indica o bien una vocación a la unidireccionalidad por parte de unos lectores que provienen, no lo olvidemos, del medio tradicional, o bien que los mecanismos alternativos basados en las anotaciones en otros blogs y el uso de trackbacks funcionan suficientemente bien. Enviar a los comentaristas “a comentar a su propia casa” es algo que cumple perfectamente con los objetivos propuestos y provee, incluso, un cierto incentivo: por un lado, reduce el número de comentarios a los realmente interesados en hacerlo (es más trabajo hacerse una entrada en tu blog que un comentario en el de otro). En consecuencia, reduce el tiempo necesario que los autores deben dedicar a su monitorización y lectura. Además, elimina la necesidad del llamado gardening, uno de los principales problemas de un blog grande sometido sometido al duro principio de “los seres humanos no son escalables”. Y, por último, ofrece el incentivo a los comentaristas de obtener visitas para sus páginas ubicando un trackback en un blog de tráfico elevado, lo que conlleva una indudable cuota de atención.
¿Nos dirigimos a un futuro de blogs sin comentarios? Francamente, no lo creo. El número de blogs que puedan incurrir en la citada falta de escalabilidad es, por las características de las free-scale distributions, necesariamente bajo, con lo que siempre habrá un sustrato de blogs más pequeños o con avidez por los comentarios (como éste) en los que siempre existirá la posibilidad de simplemente abrir una ventanita y poner lo que se te pase por la imaginación. Para mí, eliminar los comentarios sería impensable, aunque eso no quiera decir que no entienda a los que lo hagan. Actualmente, por ejemplo, en el caso de Microsiervos, el que sea un blog sin comentarios me produce una leve incomodidad, aunque respete completamente su decisión como comenté en su momento. ¿Por qué incomodidad? Simplemente, porque muchas veces leo algo que me sugiere de manera inmediata una reacción, que en las circunstancias anteriores expresaría rápidamente en forma de comentario (más aún considerando que a Alvy, Nacho y Wicho los conozco personalmente, y por tanto la reacción de comentar algo sale de manera más espontánea que en el caso de Seth), pero que no estoy dispuesto a reflejar en mi blog. Mi blog tiene su propia agenda e intereses de publicación, no necesariamente sujetos a lo que me encuentro por ahí. Para comentar, por tanto, necesitaría disponer de una zona en mi blog en donde escribir “comentarios con forma de comentarios”, es decir, anotaciones cortas y sin demasiada estructura vinculadas con el post original en el blog correspondiente, una solución a modo de “conversaciones distribuídas expandidas” (es decir, que además de recoger comentarios míos en otros blogs, pudiese usar para dejar comentarios míos a otros blogs que no tienen comentarios… no sé si lo estoy liando demasiado). Una solución que posiblemente no sería mala, pero que no tengo desarrollada en este momento. Aunque dada la evolución que llevan algunos de los blogs que me gustan, es posible que acabe haciendo.
ACTUALIZACIÓN: La visión de Hugh Macleod es un poco más ácida que la mía… (“Seth Godin no permite comentarios en su blog… Eso explica porqué la vida se ve tan desprovista de sentido” :-)






04.06.2006 a las 20:18 Permalink
[...] ¿Se enteraron de que uno de los bloggers más famosos allende los mares, Seth Godin, ha cerrado los comentarios en su blog? Hora pues de relanzar esta cansina discusión. Enrique Dans se hace eco de ello y estoy 100% de acuerdo con su planteamiento… [...]
08.07.2007 a las 02:27 Permalink
[...] Parece ridículo, pero todos los que escriben en un blog, se quejan del espacio de comentarios al mismo tiempo que lo aplauden, porque bien usado, sostengo que es el rincón más valiosos del blog, y de ahí, que considero que un blog debe permitir comentarios para considerarse como tal. Para reflexionar sobre esto, hay un tema en Mind, Sin comentarios los Blogs siguen siendo Blogs, y otro en el blog de Enrique Dans, Otro blog sin comentarios. [...]
28.08.2007 a las 04:50 Permalink
Sin Comentarios…
Sin comentarios…