Lo que queda de mí a estas horas llega a mi casa para el arrastre, después de toda una mañana de clases al AMP en Valencia y una conferencia muy entretenida por la tarde. Estoy yo ya decididamente mayor para estos excesos docentes… Pero el caso es que en la conferencia de la tarde, con público mayoritariamente del área de Sistemas, me encontré con un tema interesante: me habían pedido que hablase de tendencias tecnológicas y sociales en TI, y por supuesto hablé de blogs, de sociedad participativa, de cambio en el modelo de interacción, etc. Y hacia el final, una persona levantó la mano y vino a decir, básicamente, que todo eso estaba muy bien, pero que a él lo que le parecía era que estaba hablando de otros tipos de personas, de chavales o de gente con mucho tiempo libre. Que la gente que él conocía, la que trabajaba con él y la que veía habitualmente era gente muy ocupada, y que no tenían tiempo para blogs y esas cosas. Que bastante tenían con trabajar las horas que trabajaban, atender a la familia, a los niños y llegar a casa cansadísimos como para, además, ponerse a contarle al mundo sus aventuras y desventuras, o dedicarse a leer lo que contaban otros. Vamos, que la cosa no tenía para él ni el menor sentido, porque no tenía tiempo.
El comentario me ha parecido muy interesante, como lo son siempre las muestras de escepticismo en una conferencia. Yo tiendo a sostener que en la sociedad del futuro todo el mundo tendrá no uno, sino múltiples blogs, reflejos de ciertos períodos, actividades, grupos o aficiones durante la vida, y mucho más una vez que avance una generación y los blogs se hayan convertido en una parte central de la metodología educativa. Pero una actitud del tipo “déjate de tonterías, yo lo que quiero es trabajar, leer mi periódico, ver mi telediario y que te me quites de en medio con tus complicaciones bloggeras” sin duda me ha llamado la atención. Otra persona comentó con preocupación como los bloggers consumían tiempo de la compañía, y que se debía proceder al control de la actividad a nivel de puerto o proxy…
¿Ve una parte significativa de la sociedad a los bloggers como personas con demasiado tiempo libre y malversadores de recursos de las compañías? ¿Tenemos ya casos constatados de compañías que restringen el blogging? ¿Tendré que poner un recuadro negro sobre los ojos de la foto de arriba para así preservar mi identidad? ¿Tiene realmente el blogging tan poco sentido para algunas personas? Obviamente, es una visión de la vida alejadísima de la mía, y por eso me ha resultado tan interesante. La verdad es que me gusta cuando las conferencias me dejan intrigado.
ACTUALIZACIÓN: El comentario de Eduardo Méndez a esta entrada aparece en Noticias.com, con título “Sesión en el IE con Enrique Dans“






16.04.2007 a las 23:55 Permalink
[...] si tienes un blog Esta es una de las muchas ocasiones en que Enrique ha mencionado una excusa comúnmente utilizada [...]