Esta vez en alemán, y volviendo a batir récords de velocidad. Cuenta Boing Boing a partir de una noticia de The Guardian que los fans de Harry Potter alemanes, incapaces de esperar los setenta y siete días que el traductor alemán oficial, Klaus Fritz, iba a tardar en producir la edición, pusieron en marcha un sitio, y consiguieron la traducción completa en un total de… ¡¡45 horas!! Hay de todo, desde gente que quería practicar inglés, hasta otros que lo ven como una buena manera de evitar que se te oxide el cerebro… Para evitar problemas, afirman que no distribuirán la versión traducida a terceros…
Pero mi pregunta es la siguiente: ¿Qué versión será mejor? ¿La de un traductor profesional, experto, con mucha experiencia, presumiblemente uno de los mejores traductores del país, trabajando tranquilamente en su casa, tomándose setenta y siete días para hacerlo y recibiendo un importante pago a cambio… o la versión producida por un sinnúmero de personas amateurs, muchos de ellos sin experiencia previa como traductores, desde estudiantes a mecánicos, trabajando gratis et amore, en un tiempo record y corrigiendo los unos los textos de los otros? ¿Será la versión así traducida una cosa “de andar por casa”, para satisfacer la curiosidad y poder leer la historia antes de que salga, o será mejor que la otra? ¿Cabría pensar que una editorial ofreciese a sus fans, por ejemplo, la posibilidad de aparecer en los créditos del libro si contribuyen, y poniendo en marcha un sistema de supervisión distribuida?






25.07.2007 a las 13:23 Permalink
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