Leo en Libertad Digital una reseña de un informe de Nielsen/Netratings (nota de prensa aquí) que afirma cosas como que el uso de Internet ha llevado a los europeos a un consumo mucho menor de cosas como periódicos (-24%), teléfono (-27%), revistas (-20%), televisión (-12%), radio (-9%) y música (-7%). Y la verdad, me ha hecho sentir muy raro. Mi caso, sin lugar a dudas, es completamente diferente. Llevo utilizando Internet con profusión desde el año 93, cuando empezamos a impartirlo en el IE como parte de los contenidos de todos los programas. Internet es decididamente parte de mi vida, un ordenador no es para mí una máquina para escribir, calcular o hacer presentaciones, sino una ventana al exterior, la ventana en la que sin duda paso más horas cada día. Sin embargo, mi consumo de según qué medios no responde a las dinámicas comentadas por el informe de Nielsen/Netratings, sino más bien todo lo contrario. Vayamos medio por medio:
- Periódicos y revistas: decididamente no. Leo muchísimos más periódicos y revistas que antes. No los leo en papel, por supuesto. Internet puede ser responsable de una severa disminución en mio consumo de árboles muertos, pero nunca de una merma en mi consumo de información de revistas y periódicos. El RSS y Bloglines producen un efecto espectacular en mi capacidad de lectura. Leo muchos más, y cosas que nunca habría leído en papel. Eso sí, no son demasiados los casos en los que pago por el acceso.
- Teléfono: qué más quisiera. Estoy mucho más colgado del teléfono que en ningún otro momento de mi vida. Creo que el responsable de ello no es Internet, sino la llegada de los móviles, pero sea por lo que sea, hay días que creo que una mutación va a provocar el crecimiento de un gancho en mi oreja para poder dejar el móvil colgado de ella.
- Televisión: aquí sí estoy de acuerdo. No me pillan delante de la tele más que para ver un telediario o para muy, muy pocos programas tal vez uno o dos a lo largo de una semana normal. Y cuando no estoy tirado en el sofá delante de la pantalla, estoy delante del ordenador. Sustitución clara. Y de la que estoy perfectamentesatisfecho, por otro lado.
- Radio: imposible. En principio, la radio llena esos momentos en los que no se puede acceder a otro medio que demande más atención: el coche, el baño por la mañana… esos han permanecido inalterados. De vez en cuando uso la radio para sintonizar emisoras de sitios en los que he vivido… sí, lo hago a través de Internet, pero sigue siendo radio igual, ¿no?
- Música: no puede ser. Accedo a muchísima más música que antes, y la tengo puesta de manera mucho más habitual. Gracias a Internet he podido acceder a música que antes me habría resultado casi imposible, y la puedo escuchar sin levantarme de donde esté, con unos cuantos clics de ratón. No la escucho desde CDs, esos sí que decididamente han desaparecido de mi vida.
Lo dicho, no sé si soy un raro, si mi pauta de uso de Internet está dramáticamente alejada de la que tienen las cinco mil personas que respondieron la encuesta de esta gente, o si le pasa a alguien más. Pero decididamente, en las tendencias que comenta ese informe no me veo representado.






11.08.2005 a las 13:13 Permalink
[...] Obviamente este dato merece ser matizado tal como señala Enrique Dans, pues no se diferencia entre prensa de papel y electrónica. [...]
11.08.2005 a las 13:14 Permalink
[...] Al igual que le sucede a Enrique Dans, yo tampoco me veo reflejado en el el perfil que dibuja el último estudio elaborado por la compañía Nielsen//NetRatings. [...]