La reciente decisión de El País (ver cobertura en Libertad Digital) de ofrecer en abierto parte de sus contenidos, “en función de la actualidad o de los intereses del periódico”, rompe con una estrategia de tres años de cierre total de sus contenidos, una aventura en la que todo el mundo les decía que estaban equivocados, equivocados, equivocados… Y claramente, lo estaban. Sin el menor ánimo de hacer leña del árbol caído con un medio al que le tengo cariño y con el que colaboro a menudo, los resultados no pueden ser más claros: siendo sin duda uno de los medios “de referencia” cuando se habla de prensa española, su posición en el ranking de Alexa, de criticada metodología, pero que trata igual a todo el mundo, desmerece enormemente su importancia. El País, durante estos tres años, ha perdido completamente la batalla de la influencia online. Es un medio no citado o enlazado por nadie y completamente ausente de la blogosfera, salvo por la reciente (y muy interesante) aventura de La Tejedora. Es un medio que, simplemente, está fuera de la conversación. Independientemente de los resultados económicos del proyecto, discutidos por las dudas con respecto a su composición, los resultados desde un punto de vista estratégico no pueden ser más claros: El País está en un lugar que no le corresponde. Ni por tradición, ni por importancia, ni mucho menos por la muy patente calidad de sus profesionales.
La reciente decisión, que aún no he conseguido ver en funcionamiento, plantea incógnitas de varios tipos. ¿Serán los incentivos ofrecidos a los suscriptores suficientes para mantenerlos? ¿Entrará la blogosfera en una estrategia en la que no está para nada claro qué se puede enlazar y qué no, porque depende “de la actualidad o de los intereses del periódico”, según palabras de Mario Tascón? Sin una apertura real claramente transmitida, será difícil que ningún blogger decida convertir El País en uno de sus medios de referencia, y, desde luego, mucho más complicado que lo incluya en su blogroll corriendo el riesgo de ofrecer vínculos muertos que retornan infamantes errores 404. Veremos que nos depara el futuro, pero a mí, en primer análisis, me parece que han hecho algo poco recomendable: quedarse en el medio.
En cualquier caso, es un comienzo. No estoy de acuerdo con Mario Tascón, a mí ésto no me parece una evolución. Pero posiblemente sea mejor así: evolucionar, evoluciona cualquiera, es una simple cuestión de tiempo. Rectificar, en cambio, es cosa de sabios.






03.06.2005 a las 08:55 Permalink
[...] Cierto es, como apunta Enrique Dans, que igual los responsables del medio han perdido una gran oportunidad para el golpe de efecto: bien podrían haber superado en mayor o menor medida la oferta que ahora mismo realizan medios digitales del sector y no … [...]