Internautas y gaseosa
Escrito a las 5:13 pm
Que sí, que está muy bien. Que Internet ha crecido en tamaño y en capacidad de influencia. Que en setenta y dos horas, una ministra de cultura, una vicepresidenta, un ministro de justicia y un presidente se habían visto forzados a reaccionar debido a la presión ciudadana expresada en la red. Que sí. Lo que queráis. Pero estamos a martes, es festivo, mañana nos vamos todos a trabajar – los que tengamos la suerte de tener un trabajo -, y las cosas siguen EXACTAMENTE IGUAL: la ley sigue donde estaba, su ominosa disposición final introducida de tapadillo por la “Coalición de la SGAE, discográficas, distribuidoras de cine y de videojuegos” saltándose toda legitimidad democrática sigue estando en el Anteproyecto, lo de depurar responsabilidades para saber cómo y a través de quién sigue ahí sigue siendo tan improbable como la existencia del unicornio, y el plazo que este gobierno se puso para tenerlo todo “atado y bien atado”, el 31 de diciembre, sigue estando al alcance de su mano.
Poco tenemos por el momento para vanagloriarnos. No hemos hecho nada aún. Hemos circulado nuestro manifiesto escrito a toda prisa hasta la saciedad, hemos conseguido reunirnos con una ministra (aquellos que ella tuvo a bien llamar), hemos protagonizado telediarios, entrevistas y portadas de prensa… ¿y qué?
¿De verdad pensáis que hemos conseguido algo? A mí, quedar recogido en un episodio de rebeldía de salón – o de ratón – ante un gobierno, en una página del activismo ciudadano que se cite en el futuro me trae al maldito fresco. Yo no vine aquí para eso. Yo interrumpí mi trabajo y mis responsabilidades para evitar un abuso, para que no se consumase un recorte de libertades tan nauseabundo como interesado, pero que sigue teniendo fecha puesta, y posibilidades de consumarse a día de hoy.Para el gobierno, ayudado por el calendario, resulta facilísimo considerar que “la cosa ya pasó” y seguir su camino exactamente igual que antes del pasado martes. Termina el puente, cada uno a su trabajo, y el gobierno a intentar pasar página, a no mencionar el tema, y a seguir trabajando en la sombra con sus queridos amiguitos de la Coalición.
No, así no vamos a ningún sitio ni nos van a tomar en serio: somos efervescentes, somos expertos en alborotar a golpe de ratón, en hacer crecer grupos de Facebook y en que la cosa se quede ahí. Somos como la cocacola light: echa unos Mentos, y se lía la mundial… pero solo dura un breve instante (y encima, los Mentos los pone el otro). Dentro de unos meses, cuando miremos ese grupo de Facebook con… ¿qué? ¿Doscientas mil personas? ¿Qué veremos? ¿Un grupo de gente que intentó oponerse a algo sin éxito alguno y que permanece ahí, para vergüenza de tantos intentos fallidos?
Creo firmemente en el poder de la red, en la capacidad de autoorganizarse y de reaccionar a modo de gran cerebro colectivo, pero de la misma manera, odio la autocomplacencia, y más cuando aún no tenemos absolutamente nada con lo que autocomplacernos. Los internautas seguimos siendo gente que prefiere permanecer cómodamente acurrucada al calor de la pantalla, gatos gordos que no son nada sin un ratón cerca. El gobierno, pasado un instante de descontrol, sigue haciendo con nosotros lo que quiere. Si esto sigue así, los mismos ejecutivos de la Coalición que el otro día celebraban haber “colado un gol” volverán a celebrarlo el día 31 de este mes, y de nuevo con abundancia de bebidas espumosas.
¿Qué tenemos que hacer? Ponernos las pilas. Seguir escribiendo sobre el tema, seguir enviando mensajes al gobierno, seguir protestando… sí. Pero también alfabetizar, todo lo que podamos: explicar a los ciudadanos, a esos que ven la red de lejos, que esto no es una protesta por seguir descargándonos música, sino una lucha muy importante en favor de los derechos fundamentales. Seguir insistiendo en que este país no puede volver a vivir bajo la censura, no puede aceptar la aparición de comités políticos, no tolera que se inventen legislaciones para regular una Internet que no resulta del agrado de quienes están en el poder. Internet no es un lugar sin ley, Internet es como la calle: se regula perfectamente bien con las leyes que ya existen para ella y con jueces con sentido común que saben interpretarlas. No es necesaria una inflación legislativa, y menos si se ve desde lejos que lo que pretende es proteger a unos cuántos sinvergüenzas.
Si hay que salir a la calle, se sale. Si estás enfermo, te tomas aspirinas. Si estás de viaje, lo interrumpes. Si estás muy cómodo en casa, te fastidias y pasas frío un rato. No valen disculpas: o estás, o no estás. Si hay que reunirse con el PP, con IU, con CiU, con el PNV, con UPyD, con ERC, con el BNG, con Coalición Canaria o con Na-Bai, nos reunimos: es fundamental que entiendan a qué estamos y qué pedimos. Si hay que inundar con correos de protesta, se inunda. No hagáis caso a los que dicen que somos cansinos, o a los que lo rechazan todo pero no hacen nada. Esto es ENORMEMENTE IMPORTANTE, es de esas cosas que definen el tipo de país en el que quieres vivir.
No aflojéis la tensión. Aún no hemos conseguido nada. No seamos como la gaseosa.
Etiquetas: activism, civil rights, copyright, democracy, fundamental rights, laws, manifesto, politics, shame, Spain, Spanish Constitution
Publicidad
Políticos al borde de un ataque de nervios: el movimiento descentralizado
Escrito a las 3:25 am
Estos últimos días, desde el inicio del incendio en la red a la publicación del manifiesto, pasando por la reunión en el ministerio de cultura, los encuentros en la calle y toda la secuencia posterior de acontecimientos, han tenido un denominador común: la presencia de políticos al borde del ataque de nervios.
¿Qué es lo que pone a los políticos tan nerviosos de estas movilizaciones? Sencillamente, el ser completamente incapaces de entenderlas. En la mente de un político, el universo se reduce a esquemas y teorías de una enorme sencillez: la primera es que todo movimiento tiene a alguien detrás, una organización, un líder. Y la segunda, que esa organización o líder tiene un objetivo claro consistente en atacar al adversario, y que proviene siempre de la otra orilla del espectro político. Para un político, todo movimiento se explica con esas dos sencillas reglas.
Cuando comienza el movimiento alrededor del manifiesto y los políticos se levantan y lo ven colgado en unas cuantas webs y medios de referencia, y con adhesiones subiendo a toda velocidad en miles de páginas de todo el país, ¿qué piensan de manera automática? Primero, que eso no es “normal”. Automáticamente, asignan en sus mentes una responsabilidad a alguna asociación, a algún líder, y se ponen a buscarlo. Y como en Pedro Navaja: “mira p’a un lado, mira p’al otro… y no ve a nadie”… ¿qué hacer en un caso así? Esta claro: busquemos quién está detrás de todo ésto. De hecho, la patética conspiranoia de algunos llega hasta el punto de afirmar que “eso del manifiesto ya lo tenían preparado” (¿cuántos miembros de esa Coalición hacen falta para cambiar una bombilla? :-) ¿Escrito por unas cuarenta personas colaborativamente en un Wave? Imposible.
En esta tesitura, se organiza la reunión. El objetivo, por parte de los políticos, era muy sencillo: localizar a quienes azuzaban la protesta, y desactivarlos. Explicarles lo que no habían entendido, hacerse la foto con ellos, y anunciar que el problema estaba en vías de solución. Esa fue la propuesta: “no os preocupéis, a partir de enero os llamamos, y ya participáis en el desarrollo del reglamento de la ley”… Y de paso, identificar quién es quién y qué peligro tenía. Para un político, todo tiene un color. En breve plazo, algunos de los participantes, según quién escribiese la noticia, pasaron de filosocialistas a peperos convencidos, y eso porque el arco de opciones en nuestro país da poco más de sí. La simplificación obliga a adscribirlo todo a su esquema: si éste está más agresivo, es porque está jugando para el enemigo. A mí, concretamente, el recurso fácil es adscribirme a un partido al que jamás he pertenecido, con el que en muchas ocasiones no he estado de acuerdo, y al que en otras he criticado de manera abierta… pero es igual: una vez requirieron sus servicios, así que directamente lo pintamos de ese color. Para mí, que repito, no soy ni he sido nunca de ese partido, la situación es completamente absurda, pero la verdad, no me voy a molestar en convencer a aquel que no desea y se niega ser convencido. Seguramente sea imposible.
La situación siguió rizando el rizo en el encuentro en la Plaza del Rey: un montón de periodistas afanosamente “buscando un líder”, preguntando, y corriendo hacia cualquiera al que veían que rodeaba mucha gente o se acercaba un micrófono. ¡No puede ser que no haya líder visible! ¡En algún lado tiene que estar! Mientras tanto, la cosa llega a lo grotesco cuando algún “avezado” analista empieza a hablar ya “del poderoso lobby de Internet”, una frase que se ha convertido en parte del anecdotario de estos días…
En pleno ataque de nervios, algunos ya pierden hasta los papeles: un senador, Felix Lavilla, va y se pregunta que dónde estaba yo en el año 2002, como si yo tuviese que necesariamente estar en algún sitio o dar explicaciones sobre ello. A sus ojos, soy un político del PP, y debo ser atacado con la misma virulencia que utiliza habitualmente en el hemiciclo: no existe otra posibilidad, es imposible que esté actuando como actúa sin estar a sueldo del partido. Su empecinamiento y su caza de brujas llegan a ser tan enfermizos, que cuando le contesto con un artículo de la temática y fecha que me indica publicado en El País y referenciado en su portada, todavía tiene el atrevimiento de contestar que “no había sido suficiente”, y repetirse a sí mismo hasta convencerse “que había ganado el argumento”, aunque yo, obviamente alucinando pepinillos, me hubiese retirado de la discusión para ver el fútbol del sábado y él estuviese peleándose sólo con media red y gritando eso de “¡¡esta autopista está llena de locos que van en dirección contraria!!!” En su cabecita, yo era otro político profesional como él, alguien que tenía el deber de explicar en dónde y a qué hora había estado en cada momento, y que buscaba deslegitimar a toda costa. La verdad, el espectáculo de este pobre hombre y sus patéticos fantasmas me resultó un espectáculo bastante desagradable, y quiero agradecer a todos los muchos apoyos recibidos, tanto en público como en privado.
Ante los ojos de los políticos, la idea de que los que escribieron el manifiesto no tengan nada que ver con los que organizaron los encuentros en la calle o con los que crearon ese grupo en Facebook que llega ya casi a los 150.000 miembros es algo “no puede ser y además es imposible”. El estar viendo la articulación de esas “raíces de hierba” que las nuevas herramientas tecnológicas posibilitan es algo que les supera, que les impide ver la realidad aunque la tengan delante de la nariz. De los famosos grassroots de Obama se quedaron con la copla de que había que hacer publicidad de otra manera, pero no llegaron a entender la verdadera esencia de la historia. La idea de que cuando hay mucha nieve en la ladera, cualquier bolita que tires desde arriba se convierte en un alud. Un alud que no van a poder parar, porque responde a ese mismo esquema: muchas iniciativas creadas por muy diferentes actores, no todas necesariamente exitosas, no todas necesariamente juiciosas o buenas, pero todas con un objetivo común.
No les queda nada…
Etiquetas: Coalición de Creadores, copyright, democracy, Felix Lavilla, fundamental rights, grassroots, manifesto, politics, shame, Spain
Día de la Constitución
Escrito a las 12:51 pm
Artículo 20.
1. Se reconocen y protegen los derechos:
- A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
- A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
- A la libertad de cátedra.
- A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La Ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
3. La Ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.
4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las Leyes que lo desarrollan y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.
5. Solo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.
Etiquetas: civil rights, copyright, democracy, fundamental rights, laws, manifesto, politics, shame, Spain, Spanish Constitution
De ignorantes, clichés y malas intenciones
Escrito a las 3:31 pm
Venga, ¿jugamos un tres en raya? Basta con leer algún editorial incendiario, escuchar las declaraciones de algún lobbista de la Coalición o el discurso de determinados ministros, y tachar cada vez que uno de los términos de la cuadrícula es mencionado: el primero que consiga tres en raya, gana.
Dejemos las bromas aparte: la cosa es muy, muy seria. Que los lobbies de la propiedad intelectual juegan la batalla dialéctica desde hace mucho tiempo es evidente: pongas un informativo o escuches una conversación en un bar, las palabras “piratería”o “ilegal” surgen como setas, cuando no te encuentras con un presidente que dice que “hay que proteger la propiedad intelectual porque sino… (larga pausa)… nos quedaremos sin propiedad intelectual (tremendo razonamiento capaz de fundir el intelecto de cualquiera :-) o con todo un cantante de auténticos himnos de mi niñez (quién me iba a decir a mí…) afirmando patéticamente que “la música se acaba en cinco años”.
Los clichés, estereotipos o lugares comunes son la manera en que el cerebro humano se enfrenta de manera natural a la complejidad: cuando algo parece complicado, nuestro cerebro intenta simplificarlo, reducirlo, y eso genera que se agarre a este tipo de herramientas, que generan una sensación de alivio y que después cuesta abandonar. Manejar bien o saber evitar los clichés es fundamental en la comunicación. Y en ese tema nos estamos jugando mucho. Porque ahora, la estrategia que los que metieron la Disposición final en el Anteproyecto consiste en intentar frivolizar: pretenden que les compren el que la protesta surgida en la red y agrupada alrededor del “manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet” es, en realidad, la reclamación de un grupo de piratas que protestan porque no se van a poder bajar música ni películas, desprecian la cultura y la quieren gratis total. Alentados por una Coalición que afirma ser “de Creadores” como si fueran los únicos creadores que hay, y donde los que mandan son precisamente los que exprimen a esos creadores (coalición a la que está en proceso de negociación para unirse nada menos que la Asociación de Editores de Diarios Españoles), se dedican a lo que saben hacer: intoxicar, tergiversar e insistir en los mismos conceptos una y otra vez para que prendan a base de machacarlos.
Las descargas no tienen nada que ver con todo esto, y tenemos que hacer un importante esfuerzo por dejarlo claro. No estamos luchando por el P2P ni por el derecho a bajarnos nada. Ese derecho ya nos lo darán los jueces (como han hecho hasta ahora) la tecnología, o la pura lógica. Esto no tiene nada que ver. Nada.
Estamos montando todo este lío y el lío mucho más grande que va a venir por otra cosa muy diferente: por un atentado enorme contra las libertades fundamentales. Por un recorte que convierte las garantías más elementales en papel mojado, que relega a los jueces a un papel de supervisión posterior, que interpone un órgano censor que, tras una denuncia, puede cerrar páginas a mandobles. Y por otra cuestión: la depuración del responsable que permitió que la Disposición final relativa a la protección de la propiedad intelectual entrase en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de la mano de la Coalición de Creadores saltándose los conductos reglamentarios. Algo que es perfectamente investigable hasta llegar al nombre de la persona que decidió permitir que se favoreciesen los intereses de un lobby económico a costa de las libertades de todos los ciudadanos. Queremos ese nombre, queremos ese cargo encima de la mesa, queremos que se esclarezca lo que suena a todas luces a una palabra demasiado repetida en nuestro país: prevaricación.
Queremos que se vea que los delincuentes no somos nosotros ni lo hemos sido nunca: los delincuentes, los que prevarican, los que roban mediante instrumentos como el canon son ellos. No, no hay piratería, salvo en determinados mares lejanos. Nadie se opone a los modelos de pago ni propugna el gratis total, sino simplemente que no se favorezcan artificialmente modelos de negocio obsoletos. La música no se muere, sino que pasa por su mejor momento en muchos años, y será todavía mejor de aquí en cinco años. La propiedad intelectual la protege el mercado en cuanto los intermediarios del pasado permitan que se desarrollen modelos adicionales. No hay parásitos, ilegalidades ni peligros más que en la mente paranoica de determinados enfermos, y los que pueda haber, se protegen perfectamente con las leyes actualmente vigentes. Se pierden puestos de trabajo, sí, pero se reconvierten en otras industrias debido a un cambio del modelo productivo, como ha ocurrido siempre en la historia: un cambio de modelo productivo que esta ley hace mucho más difícil al introducir la incertidumbre jurídica en la ecuación.
Las cosas, por favor, en su sitio. Recrimina el mal uso del lenguaje, aclara falacias, enseña al que no sabe. Y mantén el activismo encendido y vivo en la red: es la única defensa frente a la pérdida de la libertad.
Etiquetas: Coalición de Creadores, copyright, democracy, fundamental rights, manifesto, politics, shame, Spain
Una reunión sin diálogo
Escrito a las 3:24 am
Es un poco tarde, ha sido un día duro y esta entrada promete ser larga. Así que me perdonaréis si simplemente me limito a comentar en una lista de puntos los temas que me parecen importantes para analizar la reunión que tuvimos a las 10:30 de la mañana con la Ministra Ángeles González-Sinde y parte de su gabinete. Una reunión en la que, no me canso de insistir, acudimos todos a título personal: nadie nos ha nombrado representantes de nadie, no nos hemos erigido en portavoces, y simplemente hemos recibido una llamada del Ministerio invitándonos a acudir. Y a mí, si el Ministerio me llama, acudo, e intento sumar en lugar de restar. Ojalá otros que tanto critican hicieran lo mismo.
Hay una serie de temas que creo que merecen un comentario, algunos por mantener el espíritu de total transparencia con el que hemos intentado trabajar en todo momento, otros por curiosos o interesante, otros porque simplemente creo que es bueno que “consten en acta”:
- La selección de los que acudimos se llevó a cabo por el Ministerio. Éramos “la lista de Sinde” :-) El Ministerio pone el café, la sala, e invita. ¿Eché de menos gente? Sin duda, con algunos nombres que no voy a poner por no hacer de menos a otras personas, pero que seguramente todos tenemos en la cabeza, y con algunas carencias obligadas por la logística.
- Un número creciente de participantes nos fuimos reuniendo en un bar de la zona para ponernos de acuerdo en los objetivos de la reunión. El primero, tener otra reunión, en poco tiempo, pero con posibilidad de prepararla, de llevar documentación y con un orden del día claro y consensuado. El segundo, y fundamental: que la disposición final del anteproyecto de ley, origen de todos los problemas, fuese retirado.
- El Ministerio nos trató muy bien: la entrada fue directa y sin fichar, no tuvimos que dejar ninguno de nuestros gadgets como ocurre en otros ministerios, pudimos twittear y hacer todas las fotos que quisimos… ignoro si el darnos tanta libertad provino de querer hacerlo o de no atreverse a impedírnoslo (se nos insinuó tímidamente al principio de la reunión), pero la actitud es loable. Al César lo que es del César.
- La Ministra estuvo con nosotros muy poco tiempo, y además, solo habló unos diez o quince minutos. Puedo entender la premura de agenda de una Ministra… pero vaya… la gente que estaba en la reunión había en muchos casos torturado sus agendas para poder acudir a la convocatoria, y eso de irse a la francesa tan pronto no sentó muy bien. Por otro lado, la salida de la Ministra se produjo precisamente en el momento en que planteamos el primer argumento “duro”, y la actitud de negativa al diálogo se mantuvo a partir de allí.
- Frente al guante de seda del tratamiento hospitalario, la mano de hierro de Guillermo del Corral Van Damme, que en ningún momento abrió la posibilidad de diálogo: plantear una reunión “para explicarnos lo que no hemos entendido de la Ley” es un error, porque generalmente, el problema no es que no hayamos entendido, sino que no os habéis explicado. O peor, que por mucho que intentes entender… hay lo que hay, y es blanco y en botella.
- Una vez identificado que el problema era la Disposición Final en cuestión, o nos dices “de acuerdo, la congelamos y analizamos en debate público”, o nos estás diciendo “sois unos mindundis y cómo podéis pensar que vamos a cambiar nada simplemente porque lo digáis vosotros”. Que de hecho, fue lo que nos dijo y sostuvo, condicionando el fracaso de la reunión. Que la segunda reunión la esperásemos para después de vacaciones de navidad, y que se nos invitaría a colaborar en el reglamento de la ley, pero que la ley estaba escrita en piedra, era completamente intocable. Lo siento, pero no. Menos aún si sabemos cómo la Coalición coló ahí esa Disposición Final: “Sam… la tocaste para ella, ahora tócala para mí”.
- ¿La decisión de levantarnos? Puede ser polémica, pero yo me estaba representando a mí mismo, y yo no quiero sentir que estoy perdiendo el tiempo en una reunión así. Esas reuniones no están para perder el tiempo: o existe la posibilidad de negociar, o lo demás son juegos florales. Primero se levantó y se fue Fernando Berlín, quien por cierto tuvo un papel de “oposición dura” que vino fenomenal, Sindo Lafuente y Rosalía Lloret se fueron por problemas de agenda, y nos llegamos a levantar y coger el abrigo Julio Alonso y yo, aunque no llegamos a abandonar la sala.
- Se nos intentaron dar caramelos… pero me temo que el Ministerio no acaba de acertar con nuestro sabor favorito: se nos dijo que no nos preocupásemos por las webs que se cerrasen porque iban a crear “un superportal de contenidos” (sin comentarios…), y se nos insinuó que “en la Comisión de Expertos podría llegar a estar alguno de los que estábamos en esa mesa” (¿cómo? ¿Nosotros? ¿En la Comisión de Expertos? ¡Pero si es lo que veníamos a decirte que considerábamos una aberración!!) y que “tenían mucho dinero para proyectos culturales” (desde luego, qué raros son estos “chicos de Internet”, ¿no? ¡Son los únicos que no quieren nuestras subvenciones!)
- Guillermo intentó reconducir el tema con casuística: absurdo. Los casos de aplicación son aburridos aquí: se sabe como empiezan y cómo acaban antes de que los empieces a contar. Pero sobre todo… nosotros criticamos lo que está en el papel, en negro sobre blanco. Tus hipotéticas intenciones con respecto al uso de lo que pone el papel, simplemente, no me las creo. Si hay algo que no piensas hacer jamás, quítalo del papel.
- Tras varios intentos de Guillermo por “reeducarnos” y por ” hacer que nos diésemos cuenta de nuestros errores”, dimos por clausurada la reunión y nos fuimos a las oficinas de Idealista, que estaban a un paseíto corto de distancia, analizamos un poco cómo había ido la cosa y la estrategia de comunicación a seguir, y nos fuimos cada uno a su casa y dios a la de todos.
- La intensidad mediática ha sido en todo momento excepcionalmente elevada. Desde cuando aparecimos en el Ministerio, hasta cuando salimos de él, y en todo momento a lo largo de la tarde: mi teléfono móvil y de casa no dejaron de sonar en todo el día, perdí completamente la cuenta de los medios en los que participé, y sé que muchas otras personas presentes en la reunión tuvieron experiencias similares. Ha habido portadas de periódicos, aperturas en informativos, una cobertura excepcionalmente alta. Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, y mil veces gracias a todos los medios por el enorme interés que han manifestado por cubrir esta noticia, y más gracias aún para TODOS los que habéis twitteado, retwitteado, posteado, facebookeado, tuentiado, adherido, firmado, meneado, comentado, repartido, contado, leído, etc., etc. tantas cosas a lo largo de estos dias. No paréis, por favor: es esencial mantener la presión hasta que tengamos en la mano la retirada del anteproyecto de la disposición final de la vergüenza.
- Mañana hay concentraciones en veinte ciudades españolas. Las manifestaciones en la calle nunca han sido el fuerte de los internautas, los intentos anteriores nunca han sido muy fructíferos en ese sentido, pero eso no quiere decir que no haya que seguir intentándolo… Tangibilizar las protestas es muy importante: a ver, un esfuerzo más antes de irse de puente!
- En setenta y dos horas, la presión de la red ha conseguido una reunión con una ministra, una desautorización de dos ministras por parte de un tercero y de un presidente, y una promesa de rectificación del mismo aún por materializarse. Estamos a punto de conseguir que lo que la Coalición coló de rondón, la red lo saque a presión, y se reconozca su papel de “amistades peligrosas” en su relación con el gobierno.
- No cabe duda: Internet ha madurado. En lo sucesivo, dudo que haya gobernantes que se atrevan a tomar decisiones que afecten a la red sin consultar con la red.
Etiquetas: Ángeles González-Sinde, Coalición de Creadores, copyright, fundamental rights, lobbies, manifesto, meeting, politics, Spain
“La sostenibilidad del sinvergüenza”, en mi columna de Expansión
Escrito a las 1:48 am
Mi columna de Expansión de esta semana se titula “La sostenibilidad del sinvergüenza“, e intenta recoger muchos de los argumentos que a lo largo de la semana he ido utilizando en las apariciones en diversos medios, con el hilo conductor de una de las cuestiones más graves que hemos visto pasar en este asunto: que una entidad que defiende los intereses de las discográficas y otras empresas intermediarias de la propiedad intelectual haya tenido la posibilidad de tomar un anteproyecto de ley de un tema completamente ajeno, y lo haya convertido en su “caballo de Troya” para meter en él nada menos que una disposición final completamente favorable a sus intereses económicos, y que además representa una fortísima amenaza a los derechos fundamentales. Y que tras haber hecho algo así, vayan por ahí jactándose públicamente sin el menor empacho por “haber metido un gol”…
Etiquetas: Coalición de Creadores, copyright, democracy, Expansion, fundamental rights, manifesto, politics, shame, Spain
En defensa de Internet
Escrito a las 1:53 am
Esta viñeta, creada por Eneko para 20minutos.es y 20 minutos, tiene licencia Creative Commons. Puedes cogerla y usarla en el medio que desees en apoyo del Manifiesto, firmándola Eneko/20minutos.es
Miremos al pajarito.
Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”
Escrito a las 9:00 am
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Involucionismo digital, la vergüenza de la democracia o el gobierno de Los Otros
Escrito a las 4:27 pm
Hoy se ha producido uno de los más lamentables espectáculos de la historia de la democracia española: un gobierno que produce auténtica vergüenza, aprovechando la tramitación de un anteproyecto de ley denominada “de economía sostenible”, ha colado de rondón en ella una serie de medidas completamente injustificadas en las que consagra un auténtico golpe de estado digital: la posibilidad de cerrar páginas y expulsar a usuarios de Internet con la excusa de los derechos de autor. Un movimiento que pone los pelos de punta y los derechos de autor completamente por encima de los derechos fundamentales de los individuos, que permite cerrar cualquier página alegando una violación de los derechos de autor. El copyright como mordaza a la libertad de expresión. ¿No me gusta tu blog? ¿Tu página? ¿Tu empresa? Te denuncio por cualquier tipo de infracción en materia de derechos de autor.
Lo peor es la enorme tomadura de pelo y la ofensa a la democracia que esto supone: en el texto que el gobierno publicó después de la rueda de prensa del consejo de ministros con los puntos principales no se comentaba NADA sobre el tema de la propiedad Intelectual, ni en la página, ni en el pdf. Ha sido anoche, cuando el gobierno envió a las redacciones de los medios un pdf con todas las medidas, cuando algunos periodistas como Ramón Muñoz han visto y comentado las medidas: ese infausto “quinto punto” que autoriza a los “organos competentes” a cerrar una página web, establecido como “la salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual” ha aparecido “misteriosamente”, completamente “de tapadillo”, dejando claro cuál es el nivel de respeto de este gobierno hacia sus ciudadanos.
No es el gobierno del pueblo, es el gobierno de la SGAE, de EGEDA y de La Coalición, que pueden llegar, meter su pluma en una ley que ya ha pasado por el Consejo de Ministros, y poner en ella lo que les venga en gana, aunque esté completamente en contra de los intereses y los deseos de la ciudadanía y sea simplemente un torpe intento – el enésimo – de proteger los negocios de unos pocos, de ir en contra del progreso alegando las mismas estupideces patéticas de siempre: que “en cinco años no habrá canciones ni música“… que no me hagan reír: en cinco años habrá más y mejor música, porque ya van más de cinco años que esto existe, y los únicos que están en crisis son los parásitos de la música. Desde que esto empezó, hay más y mejor música. Los artistas, mira tú por dónde, ganan más. Pero no nos engañemos: esto no tiene nada que ver con las descargas de música, ni con el P2P: esto es un intento por controlar la información, por poder silenciar las opiniones que no nos interese oír, por callar a las voces discordantes. No hace falta ni ir al juzgado: el ministerio de Cultura se ha puesto todas las competencias, como obligar a los prestadores de servicio a revelar las direcciones IP de sus usuarios: Olcese, Guisasola o Bautista, consagrados como “órgano competente”, por obra y gracia de un punto colado de rondón. Impresionante.
Este no es mi gobierno. Esto no es una democracia. Si este país tuviese lo que hay que tener, el sinvergüenza que ha permitido la aparición misteriosa de este “quinto punto”, que ha llevado a cabo este atropello a la democracia, tendría que estar dimitiendo mañana mismo. Esto es equiparable a un auténtico golpe de estado digital, es uno de los episodios más impresentables y alucinantes que hemos podido ver como nación supuestamente en democracia: las leyes no las tramitan los ministros ni el Parlamento, las tramitan los talibanes de los derechos de autor, y hacen con ellas lo que les da la gana sin encomendarse a dios ni al diablo. Se publican, y a correr: lo que opinen los ciudadanos, da exactamente igual.
Es el gobierno de Los Otros: están muertos, pero no lo saben.
Etiquetas: Coalición de Creadores, copyright, democracy, EGEDA, Government, SGAE, shame, Spain
“Redes sociales: que hablen de ti, aunque sea mal”, en Informativos Telecinco
Escrito a las 6:22 pm
Hace unos días me llamó Esteban Martínez Murga, de Informativos Telecinco, para hablar de redes sociales y su papel como fuentes de recomendación de sitios, marcas, etc. Hablamos de sitios como Yelp, 11870, Tripadvisor, Yunait, Trivop, y acabamos hablando de redes sociales en general y su uso como herramientas de selección de oferta en base a las opiniones de terceros, y de interacción entre clientes y marcas. Algunos fragmentos de la conversación y algunos pantallazos que usamos en ella aparecen hoy en el informativo de Telecinco y en su página web.
Etiquetas: 11870, Esteban Martinez Murga, Informativos Telecinco, social-networks, Tripadvisor, Trivop, Yelp, Yunait















