Otro mito tecnológico que cae: no, usar tu teléfono no te vuelve tonto

IMAGE: Jan Vašek - Pixabay (CC0)

Uno de los mitos más extendidos con respecto a la adopción tecnológica, que el uso de nuestros dispositivos nos lleva a perder determinadas habilidades y funciones cerebrales, demuestra ser falso.

Un interesante artículo en The Conversation, «Your smartphone is not making you dumber — digital tech can enhance our cognitive abilities«, proporciona evidencias de cómo la tecnología on nos lleva a perder habilidades cognitivas, sino que se convierte en un complemento para las mismas que nos permite incrementar nuestras capacidades.

En efecto, es posible que recordemos muchos menos números de teléfono ahora que sabemos que la tecnología que llevamos en el bolsillo a todas horas cubre esa necesidad por nosotros, pero nuestra capacidad para memorizar números de teléfono no se ha perdido: simplemente liberamos esa funcionalidad cerebral porque la estimamos razonablemente cubierta, y obtenemos así recursos de atención que podemos dedicar a otras tareas. Por mucho que Sócrates o Platón manifestasen su preocupación con respecto a la creciente ubicuidad de la escritura en su época, por su capacidad para hacer que dejásemos de recurrir a la memoria y la reemplazásemos con repositorios externos, la realidad es que a lo largo de la historia, el uso de la escritura no nos ha hecho más desmemoriados ni más tontos, sino que se ha limitado a complementar nuestras habilidades gracias al hecho de poder recurrir a ella.

En la práctica, lo que la tecnología hace es reducir la necesidad de utilizar ciertas funciones cognitivas, pero no nuestra habilidad para llevarlas a cabo. Tendemos a recordar menos aquella información que sabemos que está almacenada en un recurso que tenemos a nuestro alcance fácilmente, y al contrario, recordamos con más facilidad aquella información que nos han dicho que no será almacenada, pero nuestra capacidad para recordar información sigue ahí cuando la necesitamos. Nuestros cerebros no «se vuelven vagos» por el hecho de contar con un recurso adicional para almacenar información, simplemente toman la decisión de optimizar sus capacidades.

La introducción de tecnología, por tanto, altera nuestro entorno y cambia nuestras funciones cognitivas para que se adapten adecuadamente y se optimicen en él, pero no destruye nada: simplemente lleva a cabo una funcionalidad de offloading cognitivo que libera recursos para otras tareas cerebrales.

Una vez más, el desarrollo y la adopción tecnológica se rodean de mitos y de temores que, al cabo del tiempo, resultan ser completamente injustificados. Utilizar la tecnología no convierte a las personas en idiotas, en torpes o en desmemoriados incapaces de retener nada en un cerebro que se va volviendo progresivamente «perezoso»… simplemente les ayuda a gestionar sus recursos mejor. Usa tus dispositivos sin remordimientos, y no te agobies cuando no seas capaz de retener un número. Nuestro cerebro es mucho más hábil que todo eso.


This article is also available in English on my Medium page, «Guess what? smartphones actually help us get smarter«

15 comentarios

  • #001
    Xaquín - 4 septiembre 2021 - 15:28

    Pasó con la escritura, con el uso del carro, evitando grandes pesos a la espalda, o con la calculadora… en ningún momento el cerebro hizo otra cosa que agradecer el avance evolutivo, que le permitía centrarse mejor en asuntos más delicados y trabajoso intelectualmente (racionales y emotivos).

    El resto es mediocridad homo sapiens, comprada además en rebajas exprofeso (de mala calidad).

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  • #002
    Fernando - 4 septiembre 2021 - 15:43

    Esto me hizo acordar, cuando en el secundario, algunos profesores nos hacían utilizar las tablas de logaritmo y no la calculadora. Alegando que deberíamos ser ágiles con ambas cosas porque en la realidad nos podríamos encontrar sin una calculadora a disposición. Resulta, que desde que terminé el colegio y 30 años después, nunca más he visto unas tablas de logaritmo.

    Conclusión, este debe ser un tema recurrente en todas las generaciones. Un mito urbano… no ?

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  • #003
    Mauricio - 4 septiembre 2021 - 19:17

    Sobre estos temas, Enrique, ya he expresado mi opinión anteriormente y la verdad es que no siempre hay el tiempo necesario para analizar si hay algo realmente nuevo en los estudios que menciona el artículo de The Conversation o si simplemente se trata de investigaciones que confunden power users con usuarios normales o posibilidades con realidades.

    Que en el pasado se ha valorado erróneamente el papel que podían jugar, por ejemplo, las calculadoras electrónicas en la educación secundaria es bastante cierto, pero también es verdad que en muchos sitios del mundo no se están entrenando todas las capacidades cognitivas de los niños. Soy muy afortunado de que mi hija esté en tercer grado de primaria en Alemania, sin tabletas en la clase, con unos libros de matemáticas y de lenguaje maravillosos y con un cuerpo docente que en mi país solo suele encontrarse en la secundaria superior.

    No sé si efectivamente a alguien le quite el sueño que en ocasiones ya no nos acordemos ni de nuestro propio número de móvil. Lo que sí debería preocuparnos es verificar si realmente «los ‘nativos digitales’ son los primeros niños con un coeficiente intelectual más bajo que sus padres» y determinar con toda claridad las razones por las que se estaría produciendo esto.

    En cuanto a Platón y el Fedro, escrito que me ha fascinado desde hace varios años y al que le dediqué algunas páginas en mi tesis alemana de máster, sugiero darle un vistazo al propio texto (especialmente a partir de la página 85 del pdf) y no sencillamente a lo que algunos dicen sobre el mismo, pues me parece que muchos no han descubierto la verdadera riqueza de esta obra.

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    • KOLDO SARRIA - 5 septiembre 2021 - 01:54

      El artículo en el que basa Enrique su texto de hoy, y el que usted enlaza mantienen tesis diametralmente opuestas. En el primero la fuente es un psicólogo y en el segundo un neurocientífico. ¿A qué nos atenemos entonces?

      Es lo que ocurre con las llamadas “ciencias blandas” en las que existen dificultades para hacer uso fácilmente del método científico clásico, basado en observación objetiva, evidencia, experimentación, inducción, repetición, verificación y prueba.

      Nos encontramos en terreno pantanoso y nebuloso, donde no hay lugar, al menos de momento, para evidencias irrefutables. Me temo que a lo sumo aspiramos a dar cada uno nuestra modesta opinión sobre el particular (y no voy a reproducir aquella frase del gran Clint Eastwood en la que comparaba las opiniones con esa parte del cuerpo en la que la espalda pierde su digno nombre).

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  • #005
    XAQUIN FANBOY - 4 septiembre 2021 - 19:27

    Éstos mitos casi siempre surgen porque afectan a los intereses de cuatro privilegiados.

    Hace un par de meses oí una entrevista a Imanol Arias en RNE. En ella el tipo se despachó diciendo que nos humillamos ante las tecnologías porque agachamos las cabezas ante nuestros teléfonos. En serio, soltó semejante soplapollez el muy cretino. Y todo esto entre una monumental lamida de ojete por parte del entrevistador. Que si «el gran Imanol Arias», «la entrevista más importante de mi carrera», etc.

    Por supuesto hacia el final de la entrevista el gran Imanol mencionó el robo que suponía la piratería por Internet. Él, ese ciudadano ejemplar, imputado por robar a toda la sociedad en el pago de sus impuestos.

    La entrevista había que oirla con el Primperan a mano, o te vomitabas la camiseta.

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  • #006
    MAGI - 4 septiembre 2021 - 19:49

    Lo mismo podría inferirse del uso de GPS y demás aplicaciones de geolocalización. Siempre ha existido el temor de que nos hagan perder la memoria y el sentido de la orientación espacial. En mi caso y para desenvolverme por territorios desconocidos, sin esta ayuda, si que sería un verdadero torpe.

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  • #007
    Matt - 5 septiembre 2021 - 01:44

    ¿Y qué funcionalidad cerebral libera la cada vez menor capacidad de concentración de la gente, que cada vez les cueste mas leer un texto largo o ver cualquier cosa porque no pueden pasar más de dos minutos sin comprobar el movil o hacer otra cosa con él?

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  • #008
    Javier Lux - 5 septiembre 2021 - 08:15

    Efectivamente. Las herramientas nos liberan el cerebro para otra cosa.

    En mi época, tengo 57 años, cuando era escolar decían que íbamos a ser imbéciles porque usábamos la calculadora. Yo lo hacía, (gracias Casio, eras la apple de entonces) y en mi vida jamás conseguí hacer bien las raíces cuadradas de números grandes, aunque me lo explicaron en EGB o BUP, no me acuerdo. Había gente «culta» que decía no saber hacer una raíz cuadrada te volvía idiota….

    …Más tarde, en la universidad, conseguí aprobar (eso sí, raspado) Cálculo Infinitesimal y Análisis Matemático. Los famosos libros Piskumov y Demidovich, los entendía razonablemente bien. Así que mi cerebro no debió de atontarse con las calculadores.

    Recuerdo con cariño mi vieja Casio 702-P que aún tengo: https://www.calculator.org/calculators/Casio_fx-702P.html

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    • Chipiron - 8 septiembre 2021 - 19:05

      Para animar la conversación diré que, para mí, la mejor calculadora de mi época fue la HP-15C. Era programable, calculaba con números complejos y, por encima de todo, trabajaba en notación polaca, toda una bendición para un ingeniero!

      La conservo cómo oro en paño y si la quisiese vender creo que me pagarían mucho más que lo que me costó incluso con precios ajustados a la inflación. Hay bastante demanda por este modelo en Ebay y creo que aún se comercializa la versión financiera, la hp-12c.

      Cómo anécdota, en mi iPhone utilizo una réplica de la misma cómo calculadora por defecto.

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  • #010
    em - 5 septiembre 2021 - 11:14

    NO te hará más tonto, estoy de acuerdo, pero en los jóvenes les limita muchísimo su capacidad de relacionarse con los mayores.
    Mis sobrinos están atontados y responden con monosílabos cada vez que les pregunto algo.
    Y hablo con otros amigos y sus hijos igual.
    Nosotros de pequeños no callábamos, y los niños de hoy en día es que no hablan…

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    • KOLDO SARRIA - 5 septiembre 2021 - 12:22

      Fuente: Yuval Noah Harari

      “El impacto más importante de la escritura en la historia humana es precisamente el cambio gradual de la manera en que los humanos piensan y ven el mundo. La asociación libre y el pensamiento holístico han dado paso a la compartimentalización y la burocracia”.

      “La escritura nació como la criada de la conciencia humana, pero cada vez más se está convirtiendo en su dueña y señora”.

      Donde dice “escritura” sustitúyase por “smartphone”. Lo molar es que cuando una tecnología es disruptiva de verdad (y tanto la escritura en su momento y el smartphone ahora lo son), tienen tanto poder que simplemente acaban haciéndonos cambiar la forma de interpretar la realidad. Y muchas cosas pasan a percibirse y filtrarse a través de ellas.

      Estamos siendo testigos de esto en tiempo real. No hay más que ver de qué maneras tan diferentes hacen uso de los smartphones los nativos digitales (para los cuales el aparato se ha convertido en prácticamente un miembro más del cuerpo) y los carrozas, que lo tienen bastante más relativizado y llegan a encontrar hasta irritante esa hiperdependencia que demuestran los jóvenes.

      La escritura llegó y cambio nuestro mundo. El smartphone ha llegado y lo está cambiando también. Solo que a una velocidad muchísimo mayor.

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      • LEON - 5 septiembre 2021 - 13:54

        Es curioso lo de la escritura, nació como un medio de almacenar información para mantenerla y transportarla, pero no deja de ser un medio bastante limitado de clonar el lenguaje hablado, dadas sus limitaciones para poder expresar toda la riqueza del habla

        Sin embargo con el tiempo se ha invertido y ahora se utiliza como argumento para corregir el habla, «Se dice así porque se escribe asá» cuando siempre debió ser al revés,

        Hasta la gramática se utiliza como un filtro que califica de ignorantes a los que no siguen sus absurdas reglas, algo que parece que los jóvenes están tirando a la basura.

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  • #013
    Juan T. - 5 septiembre 2021 - 11:27

    A mi me da que las nuevas tecnologias son un amplificador…si eres tonto esparces tu tontería por doquier, y viceversa.

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  • #014
    LEON - 5 septiembre 2021 - 13:35

    Con todas mis disculpas, afirmar que «liberar funcionalidad cerebral para obtener recursos de atención» tiene menos base científica que el creacionismo.

    El cerebro no es un mero computador biológico con un disco duro en el que cuando se llena hay que hacer limpieza para meter mas cosas. El computador es determinista, sabe o no sabe hacer determinadas cosas, el cerebro nuestro gran desconocido, sabemos menos de él que lo tenemos tan cerca que del planeta Marte, se basa en lógica difusa, tan difusa que millones de neurólogos, sicólogos y demás ólogos reconocen su ignorancia sobre su funcionamiento.

    Desde luego que cuando se deja de ejercitar una habilidad esta se atrofia, aunque no desaparezca. Intente escribir una carta a mano cuando lleva 40 años escribiendo en una pantalla y verá lo que le sale.

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  • #015
    FER - 7 septiembre 2021 - 09:51

    Pensar que liberar a nuestro cerebro de tareas aburridas o repetitivas nos hace mas tontos a nosotros y a nuestros descendientes es una especie de lamarckismo que deberíamos haber superado.

    Sin embargo, desde un punto de vista mas darwinista, habria que preguntarse que influencia ha tenido, si la ha habido, la invención de la escritura en la evolución de nuestra especie y la subsiguiente capacidad de transmitir información de manera fidedigna entre generaciones (mas allá de nuestros propios genes). Es posible que haya modificado la probabilidad de transmitir sus genes a individuos con determinadas características.

    La misma pregunta nos podríamos hacer con respecto a las tecnologías digitales: ¿cómo influiran en la evolución de nuestra especie?

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