Viviendo en el futuro, en Xataka

El futuro ya no es lo que era: Enrique Dans y lo que le pasa a la tecnología cuando se estrella con la realidad - Xataka

Javier Jiménez, de Xataka, se pasó por mi despacho hace unos días para hacerme una entrevista acerca de mi libro, «Viviendo en el futuro«, y ayer la publicó bajo el título «El futuro ya no es lo que era: Enrique Dans y lo que le pasa a la tecnología cuando se estrella con la realidad«.

El enfoque de la entrevista me gustó un montón: Javier se había leído el libro con muchísimo detalle, lo traía completamente lleno de banderitas y subrayados, muchísimas preguntas muy interesantes, y además, tenía claro mi punto de partida como persona que lleva tiempo investigando sobre los efectos de la tecnología. No fue realmente una entrevista, sino una conversación larga y muy enriquecedora, de las que te hacen pensar sobre el enfoque que das a los temas sobre los que investigas habitualmente. Su titular refleja muy bien las razones por las que escribí este libro: yo siempre he dicho que los libros salen cuando salen, que no soy capaz de estimar una fecha, sino que sientes que te tienes que poner con ellos cuando realmente encuentras que tienes suficiente material para analizar y compartir de una manera más «reposada» y sobre todo, más estructurada que en las entradas diarias en esta página.

En ese sentido, la evolución con respecto a mi primer libro, «Todo va a cambiar«, es bastante clara: si en aquel libro, hace unos diez años, analizada un contexto nuevo, una serie de nuevos actores importantes, y trataba de dar las razones por las que nuestro entorno iba a cambiar radicalmente (¡y vaya si cambió, en todos los sentidos!), en «Viviendo en el futuro» trato de analizar no solo lo que pasó en esos años, cómo el poder de las empresas tecnológicas creció hasta convertirse en algo que precisa de manera imperiosa ser regulado, en un contexto de futuro en el que el sistema antiguo ya no resulta operativo, y además, no existe ningún regulador supranacional como tal. Este contexto antiguo en el que los países compiten entre sí como entidades supuestamente soberanas en base a métricas absurdas es el que condiciona las medidas que podemos tomar para tratar de solucionar los problemas de la sociedad actual, desde una emergencia climática cada vez más evidente, hasta otros como la desigualdad o la pérdida de sentido de cada vez más trabajos sin que parezca que todos aquellos supuestos «puestos que no existían hace diez años y para los que había que prepararse» vengan a proporcionar ocupación a muchos segmentos de la población.

Cuando, como dice Javier, «la tecnología se estrella con la realidad», lo que ocurre no es que la tecnología se descubra como menos importante de lo que parecía, sino todo lo contrario. De lo que realmente nos damos cuenta es de que, a pesar de los cambios radicales que ha provocado la tecnología, seguimos organizándonos como sociedad de maneras que, ahora, resultan ineficientes, absurdas e incoherentes. Que podríamos reinterpretar las sociedades humanas de maneras que nos hiciesen muchísimo más felices, solucionasen muchos de nuestros problemas y tuviesen mucho más sentido, pero que no somos capaces de hacerlo, porque estamos anclados en el isomorfismo, en la supuesta necesidad de seguir tomando como leyes inamovibles criterios que no tendrían que serlo en absoluto. No puedo decirlo más claramente: nuestros problemas actuales no se solucionan emitiendo menos, poniendo fechas límite ni con ningún otro tipo de tiritas: solo se cambian reformando completamente nuestro sistema económico, reinterpretándolo en función de criterios para los que algún regulador internacional tendría que obtener unos acuerdos que, a día de hoy, se antojan imposibles.

Habrá que seguir esperando. La conclusión es clara: la tecnología no arregla nada, es solo una herramienta que se puede usar bien o mal. Los problemas los arreglan las personas, y sobre todo, su voluntad para cambiar las cosas.


7 comentarios

  • #001
    Gorki - 23 diciembre 2019 - 15:07

    Que podríamos reinterpretar las sociedades humanas de maneras que nos hiciesen muchísimo más felices, solucionasen muchos de nuestros problemas y tuviesen mucho más sentido, pero que no somos capaces de hacerlo, porque estamos anclados en el isomorfismo, en la supuesta necesidad de seguir tomando como leyes inamovibles criterios que no tendrían que serlo en absoluto.

    XAQUÍN tiene un estilo literario que esta de moda. Ne voy a pasar a leer en alemán, para ver si alli entiendo lo que dicen con más facilidad

  • #002
    Javier Abascal - 23 diciembre 2019 - 16:34

    Gorki eres un cachondo, el párrafo que señalas en negrita termina con una aseveración:

    .. No puedo decirlo más claramente….

    Y para rematar la faena ELPAIS no dice en un artículo:

    El cerebro nos impide ver la fuerza de los argumentos que nos contradicen. Los científicos observan un área cerebral que podría influir en que hagamos oídos sordos a otras opiniones

    Enrique

    El problema principal que veo en tu discurso, es que buscas una catarsis a toda costa con temas muy delicados.

    No hay, ni habrá, soluciones mágicas de ningún regulador, ni soluciones mágicas a nuestro sistema económico porque el clima cambie, más o menos 0.5ºC en 3 décadas. Y cuanto antes te des cuenta que las personas no funcionamos proponiendo que se reforme todo completamente, podrás pasar la página a ese bucle y proponer pasos y medidas efectivas y prácticas.

    ¿Cómo empezar? BUSCA EL CONEJO GORDO !!!

    • Gorki - 23 diciembre 2019 - 18:10

      Donde yo leo cosas incomprensibles, que creo que tratan sobre el cambio climático, otros aconsejan buscar conejos, y no solo eso, sino que ademas indica que los hay hasta lustrosos.

      ¡¡¡Y yo. que creí que esto iba de tecología!!!

      PD.- Por privado, mandarme la dirección de vuestro proveedor de hierba terapeutica,
      ..

      • Javier Abascal - 23 diciembre 2019 - 19:45

        Primero lo facil: proveedor de hierbas RICOLA

        Lo segundo: el conejo gordo es una forma de gamificar la metodología que Toyota Parió para mejorar la calidad, y encontrar solución a los problemas. Y básicamente es la aplicación de PARETO. Esto demuestra que no me lees lo suficiente ya que no es la primera vez que hablo de ello

        https://www.enriquedans.com/2019/10/el-mundo-que-viene.html#comment-456649

        Por otro lado ahora que sabes que es un conejo gordo. Tu mismo puedes ver la relación con innovación y masters en general de productividad industrial. Ni que fueras un producto de la logse….

        Lo de los diagramas en espina de pescado, y los brainstorming los dejo para otro momento….

        • Gorki - 24 diciembre 2019 - 20:00

          Después de descubrir, (y decepcionarme). a qué te refieres cuando hablas de conejos gordos, (debido a mi sucia mente, pensé que eran otra cosa. estoy de acuerdo, si se ataca al 30% de los emisores de mierda, resolvemos el 70 % del problema.

          Sin embargo vivimos la época de la post verdad, de las apelaciones a los sentimientos, y muchos creen que es más eficaz solicitar que dejemos de utilizar pajitas de un solo uso, para no amargar la juventud de la joven Greta.

  • #006
    Xaquín - 23 diciembre 2019 - 18:46

    Si sacamos la palabra isomorfismo del párrafo que se cita en el texto, no parece tan «alemán» el discurso del JJ, sobre que la sociedad tiene demasiados ídolos que adorar, mucho desprecio por las personas, y para colmo, razona casi nada en función de un posible futuro. Lo lleva diciendo la Ilustración desde el siglo XVIII, pero tampoco hay que esforzarse demasiado si no se quiere. Ya lo decía un gran filósofo.

    Pero es que, además, la idea queda perfectamente resumida en un párrafo que supongo es del autor de la entrada. En fin, ganas de mantener el control de la pelota.

    Algo que puede resultar muy útil durante una temporada, pero, como le paso al Guardiola, se le puede quedar en simples burbujas de aire, cuando las circunstancias materiales y anímicas del equipo cambian.

    Y lo que viene como síntesis anlítica, después de la frasea «habrá que seguir esperando», podía ser adoptado como propio por el mísmisimo Gracián.

    Y nada más que deicr, si algo me gustó siempre de este blog es que nunca pone a la personas por debajo del acelerado avance tecnológico. Fueran auténticos magos como el Bill o el Steve, o mágicos abortos como el «otro Steve».

    A los dioses y a los césares, lo que es respectivamente de cada uno, y a los tiranos tecnológicos lo suyo : la buena presencia del hipi Larry y la sucesivas cagadas del Larry embolsado, fueron aquí bien relatadas. En buenas muestras, por cierto, de auténtica realidad, paralela a la «realidad novelada» por múltiples gurús, salidos de espléndorosas universidades del mundo mundial.

    Así que vamos a pasar de leer el gran teatro griego y a alguna variante del maravilloso Carrol, para tomar un cursillo de lectura con cualquiere de los excelentes maestros republicanos. ¡Si es que quedó alguno!

  • #007
    Gorki - 23 diciembre 2019 - 19:20

    ¡¡¡ RENUNCIO !!!

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