Prólogo de “La revolución blockchain”, de Don y Alex Tapscott

La revolución blockchain - Don and Alex TapscottDesde Editorial Deusto me pidieron que escribiese el prólogo para la edición española de “La revolución blockchain“, el libro escrito por Don Tapscott y su hijo Alex sobre la que es indudablemente una de las tecnologías más interesantes surgidas recientemente, una solución perfecta para la trazabilidad de las transacciones que nos vamos a encontrar cada vez más en más aspectos de nuestra realidad cotidiana, siendo conscientes de ello o no.

Dada la admiración que profeso desde hace mucho tiempo por Don Tapscott, para cuyo “Wikinomics” escribí una reseña hace ya algún tiempo en Manager Focus, la petición me pareció todo un honor. Mi opinión sobre blockchain, además, es enormemente entusiasta: una tecnología que muchos vinculan únicamente con la llegada de las criptomonedas y el boom mediático protagonizado por bitcoin, pero que supone una solución ideal para cualquier evento transaccional, y que veremos en todas partes, hasta el punto de conformar el mayor superordenador del mundo y de poder dar origen incluso a una nueva internet. Industrias como la energía, la música, la gran distribución y la cadena de suministro, la ciberseguridad y la internet de las cosas, el sector inmobiliario, la banca, los pagos, los seguros y mil cosas más a medida que a los emprendedores se les vayan ocurriendo ideas para aplicarlo, se verán afectadas por la llegada del sistema de gestión de base de datos distribuida que convierte los sistemas transaccionales en perfectamente trazables y a prueba de la práctica totalidad de los problemas que sufrían habitualmente.

El año pasado ya me encontré revisando una gran cantidad de proyectos basados en blockchain para la reunión de Netexplo en París en la que terminé entrevistando en el escenario al fundador de Colu, una startup israelí que trabajaba entonces en aplicaciones de blockchain a todo tipo de entornos y recientemente parece enfocarse más en sistemas de pago, pero la evolución del tema desde entonces no deja lugar a ninguna duda: blockchain va a estar en prácticamente todas partes, en todos los sistemas transaccionales, en todas las industrias. Y en ese sentido, el libro de los Tapscott me pareció un tratado fácil de leer, sencillo de entender, plagado de ejemplos, y una de las mejores maneras de adentrarse en la comprensión del tema.

A continuación, el texto completo de mi prólogo:

 

Prólogo

Todo es blockchain. O al menos, todo lo será. Resulta relativamente sencillo llegar a esa conclusión a partir de una sencilla revisión de las noticias: a lo largo de los últimos meses, sin ir más lejos, podemos encontrar menciones sobre el papel fundamental y crucial de esta tecnología en las empresas de generación de energía, en la redefinición de la industria de la música, en la seguridad de la cadena de conservación de alimentos en distribución, en el futuro de la industria aseguradora, en el sector inmobiliario, en la eliminación de la corrupción en la política o, por supuesto, en la banca, entre muchas otras. Blockchain se ha convertido en la tecnología de infinitos usos, en el elemento a incorporar a todos los procesos, y en el cimiento sobre el que se edificará todo nuestro futuro. No importa a qué se dedique, su nivel de responsabilidad o la compañía para la que trabaje: de una manera u otra, puede estar seguro de que muchos de los elementos que manejará en su relación con el mundo estarán construidos sobre la base de la tecnología blockchain.

Para una tecnología conceptualizada por primera vez en el año 2008 y vinculada originalmente a una aplicación tan difícil de aprehender como una criptomoneda digital, el bitcoin, el nivel de atención y de relevancia resulta completamente inusitado. En cierto sentido, la tarea más compleja que blockchain como tecnología ha tenido que superar es la de ser capaz de desprenderse de la complicada herencia que la vincula con bitcoin y ver cómo era rápidamente adoptada para aplicaciones de todo tipo. Y es que la idea de una criptomoneda no es simplemente compleja en apariencia, sino que además, cuestiona como tal la esencia de algo tan central en nuestras vidas como el dinero y los elementos que hacen que un billete de cien euros valga eso, cien euros, y no sea simplemente un pedazo de papel sin ninguna importancia. Tratar de explicar bitcoin a una audiencia, independientemente de su nivel intelectual, es en realidad muchísimo más difícil que explicarles el funcionamiento de una base de datos conectada, distribuida y descentralizada en miles o millones de ordenadores personales. 

Blockchain es un cambio perfectamente comparable a la aparición del ordenador personal, o al desarrollo y popularización de internet. Es, posiblemente, uno de los cambios más importantes y fundamentales que vayamos a ver en nuestras vidas, con el potencial de cambiarlo todo. Uno de esos cambios que otorgan innumerables ventajas a aquellos capaces de entenderlo, de hacerse a la idea de sus implicaciones. En muy poco tiempo, he tenido la oportunidad de conocer a emprendedores y de evaluar ideas que aplican blockchain a temas tan absoluta y radicalmente variados como un registro de tierras en Ghana, un protocolo de seguridad para los dispositivos conectados a la internet de las cosas, o un sistema que convierte en obsoleto el sistema de patentes tal y como lo conocemos. Con un detalle adicional: esta tecnología une a su capacidad disruptiva, unas barreras de entrada sumamente bajas, que permiten que prácticamente cualquier compañía, independientemente de su tamaño o sus recursos, pueda plantearse construir sobre ella. A estas alturas, con más de veintiséis años trabajando en innovación, creo que sé reconocer una disrupción cuando la veo. Y si blockchain no es una revolución, es que nunca hemos visto ninguna. 

En muy poco tiempo, blockchain ha pasado de recibir la etiqueta de disruptiva, a pasar a considerarse la semilla fundamental para una nueva internet más segura, a ser capaz de crear el mayor superordenador jamás construido en la historia, o directamente, a cambiar el mundo tal y como lo conocemos. En un futuro no muy lejano, utilizaremos bases de datos descentralizadas y basadas en blockchain para cuestiones que irán desde decidir la hora a la que nos levantamos de la cama, pagar por el agua caliente que consumimos en la ducha, garantizar la seguridad de todos los aparatos conectados en nuestro hogar a la internet de las cosas, negociar con el robot que nos corta el césped del jardín, identificarnos en un vehículo autónomo que nos lleve a trabajar, hacer transacciones económicas de todo tipo con total seguridad y trazabilidad, enviar dinero a un amigo… la centralidad de blockchain en el mundo transaccional va a ser absoluta, hasta el punto de que no seremos capaces de plantearnos cómo de imperfecta, insegura e incómoda era nuestra vida antes de que esta tecnología viese la luz. De hecho, no sería de extrañar que, a medida que este papel central se va consolidando con mayor claridad, el desarrollo de blockchain como tecnología se hiciese acreedor de alguno de los grandes reconocimientos que identifican los elementos verdaderamente importantes que cambian el mundo, como un premio Nobel. 

¿Le parece futurista? El mejor consejo que puedo darle es que no se quede con esa idea. Cada día más, los cambios más fundamentales e insospechados se incorporan a nuestras vidas con una velocidad vertiginosa, y se asimilan como si hubiesen estado siempre ahí, como si formasen parte del paisaje. La exclusión digital es ya mucho peor que el ostracismo. Pero es que además, en este caso, ni siquiera existe la posibilidad de considerarse excluido: en este caso, hablamos de una tecnología que formará parte de nuestras vidas lo queramos o no. En el futuro, no importará si estamos almacenando información en la red, firmando un contrato de cualquier tipo, asegurándonos la propiedad de una tecnología o votando en unas elecciones… en todos los casos, estaremos utilizando blockchain

¿Cómo asimilar una tecnología con un potencial tan brutal como para afectar a directivos de cualquier industria, políticos o a todos los seres humanos sin excepción? ¿Qué resulta tan importante entender sobre ella, y cómo es posible que en tan poco tiempo se le atribuya el potencial de convertirse en la base de toda la economía digital, con elementos tan importantes como el incremento de la transparencia y el respeto a la privacidad? ¿Cómo enfrentarse a ideas que cuestionan y redefinen algunos de los que consideramos elementos básicos y fundacionales en los negocios, en las transacciones o en la confianza? ¿Cómo entender que una tecnología ha sido capaz de resolver todos los problemas inherentes a cualquier transacción, y ha conseguido que cualquiera pueda crear confianza gracias a un proceso de autenticación garantizado por la colaboración de muchos? 

La primera cuestión es fundamental: entienda de qué estamos hablando. En ese sentido, el libro que tiene entre manos es, muy posiblemente, el mejor tratado escrito hasta el momento sobre blockchain a un nivel de comprensión razonablemente accesible. Pero no se limite a leerlo: además, trate de proyectar su actividad, su experiencia y sus conocimientos sobre lo que va leyendo y asimilando. Se encontrará un texto didáctico plagado de ejemplos, que explora no solo los hechos y sus consecuencias, sino también los problemas existentes, cómo se pueden resolver y las implicaciones de cada caso, de cada aplicación. Es, en realidad, un auténtico tratado, en toda la extensión de la palabra, un mapa para orientarse en la que es, sin duda, la tecnología emergente más relevante desde la aparición de internet.  

Mire a su alrededor. A poco que consulte las fuentes adecuadas, se dará cuenta de que no es necesario que un profesor de innovación venga a contarle la relevancia de blockchain y las implicaciones que tendrá en el futuro: basta con que lea las noticias, con que hable con emprendedores o con que haga una simple búsqueda en internet. Sin embargo, pasar de la constatación de que algo es importante a entenderlo, a ver algo más que una nebulosa que envuelve todos los conceptos conocidos requiere algo más, un esfuerzo intelectual consciente. Para entender algo es fundamental querer entenderlo, partir de una voluntad sólida y de una disposición que permita enfrentarse sin desmayo a cuestiones que ha considerado prácticamente invariables desde las etapas más tempranas de su educación, desde el mismísimo parvulario. Y además, hace falta un mapa, una guía bien escrita y accesible que, partiendo de los elementos conocidos, le permita adentrarse en aquellos que no lo son tanto. 

Considere este libro una especie de viaje iniciático cuyos frutos en términos de aprendizaje, va a valorar mucho en el futuro. Enfoque su lectura con rigor, con voluntad, con la decisión necesaria de quien acepta que le van a mover el suelo bajo sus pies. Cuanto antes sea consciente de ello, menos desprevenido se encontrará, más preparado estará, y más confianza tendrá en lo que se nos avecina. El futuro, más que nunca, es de los que invierten en comprenderlo. 

This post is also available in English in my Medium page, “My foreword to The Blockchain Revolution, by Don and Alex Tapscott

30 comentarios

  • #001
    Daniel Terán - 15 febrero 2017 - 13:23

    Otro tema interesantísimo, libro a la saca. De esta tecnología espero que reduzca el coste de muchas de las (incomprensibles) transacciones que todavía sufrimos, lease notarios y demás.

    Por ejemplo, todavía no me explico cómo en un mundo dominado por los pagos electrónicos, la parte correspondiente al IVA no se dirige automáticamente a la entidad correspondiente y hay que estar realizando balances trimestrales.

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  • #002
    Luis Hernández - 15 febrero 2017 - 13:53

    Voy a aportar una definición, aunque sea sucinta, de esta tecnología:

    Base de datos distribuida cuyo diseño evita la modificación de los datos una vez han sido publicados. Útil para almacenar datos ordenados temporalmente sin posibilidad de modificación ni revisión.

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  • #003
    Gorki - 15 febrero 2017 - 13:59

    El problema es que no llego a entender en qué consiste y como funciona el blckchain, por tanto difícilmente puedo entender su utilidad.

    Dices que es una base de datos conectada, distribuida y descentralizada en miles o millones de ordenadores personales. Entiendo que además cada elemento de la base de datos estará guardado en un montón de ordenadores simultáneamente, para evitar que si un ordenador se desconecta se desplome todo el sistema,
    Doy pos supuesto que se ha encontrado el medio de actualizar simultaneamente los dato en esa variedad de ordenadores, y que el sistema sabe tomar solo los cambios mas recientes, mientras desprecia el resto de valores antiguos.

    Supuesto todo esto, imagino que es algo parecido a los que ocurre en el P2P que todos los que participamos, tenemos información de una canción, y quien desea una copia de la misma, va obteniendo las diferentes partes de ahí donde buenamente puede encontrarlas.

    Si es algo parecido, veo como puede funcionar con canciones, que miles de personas desean tener una copia en su PC, pero no lo entiendo con el registro de la propiedad de Gana, porque no entiendo quien puede querer tener en su PC una copia de la propiedad de un inmueble en Gana, que además no es suyo. Por tanto, hasta que no sea capaz de imaginar el funcionamiento del Blockchain y la razón de la colaboración voluntaria de miles de PCs, soy incapaz de imaginar un uso practico.de esta tecnología.

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    • ESCEPTICO - 15 febrero 2017 - 16:57

      Hace tiempo leí sobre esto y me hice una opinión. Gracias a Enrique hoy la reafirmo.

      Coincido con su opinión(GorkI), en todo salvo en un pequeño detalle. Si soy capaz de saber para que sirve este invento. Es como la CocaCola en 1891. Sirve para todo.

      Otra vez gracias a Don Enrique por este rato tan divertido que me ha hecho pasar con sus ocurrencias proleguiles.

      Sin embargo, después de tantos años la realidad es que prefiero un buen reserva Ribera del Duero a una CocaCola.

      Y cuando compremos una casa dentro de 50 años, puedo apostar que la escrituraremos en el Notario y en el Registro de toda la vida.

      Y cuando vayamos a la cuesta del Moyano, seguiremos encontrando libros, si, si de Don Pio Baroja. Pero…

      ¿Quién se acordará del otro Don?
      Don.. Nadie,

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      • Daniel Terán - 16 febrero 2017 - 12:16

        Siempre se podrá pagar 500€ por una firma de un notario, al igual que 0,15€ por un SMS, por poner un ejemplo. La cuestión es si se puede hacer mejor.

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    • Krigan - 16 febrero 2017 - 12:00

      Dado que la tecnología blockchain lleva años usándose con éxito con Bitcoin y otras criptomonedas, responder a tu pregunta es bien fácil. Un bitcoin es una propiedad con un cierto valor (unos mil euros por bitcoin actualmente). ¿Quién mantiene el blockchain de Bitcoin? Los que tienen bitcoins.

      Con las propiedades inmobiliarias en Gana (o con cualquier otro tipo de propiedad en cualquier país) es lo mismo. El registro de las propiedades inmobiliarias de Gana lo mantendrían los que tienen dichas propiedades.

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  • #007
    Carlos Quintero - 15 febrero 2017 - 14:59

    Otro tema que tenía lejano en el radar y ahora ya está descargado en mi Kindle (la versión en inglés). A ver si me entero de qué va el tema.

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  • #008
    Diego - 15 febrero 2017 - 20:42

    Estimado Enrique, primero que nada te mando un saludo, soy ex alumno tuyo del IE. Te quería preguntar ¿de todas estas cryptomonedas o tokens que están surgiendo, cual o cuales son los que ves con mas potencial independientemente del Bitcoin? Un abrazo.

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  • #009
    DANN ELIO - 15 febrero 2017 - 21:19

    Mi formación en Telecomunicaciones finalizó allá en los 90, y lo primero que hice al terminar mis estudios fue elaborar un curriculum de esos que se hacían en papel, y me puse a repartirlo por las empresas del sector como si no hubiera un mañana..hasta que empecé a trabajar…Por tanto, si esta fiesta del blockchain empezó a gestarse en el 2008 o así…pues ahora comprendo que no tuve ningún libro entre mis manos que me hablase del asunto…pues no existía todavía ni como concepto tecnológico. Hasta ahí todo normal, me acaban de presentar ahora como quien dice al Sr. Blockchain, estoy encantado de conocerlo, es un señor muy polifacético, muy potente, y muy “capaz” de hacer un montón de cosas…, que lo va a solucionar TODO, y lo va a hacer online…Va a extender certificaciones electrónicas seguras para transacciones…para pagos y cobros…y va a proteger de manera casi mágica la veracidad y consistencia de los contenidos de los ficheros que pasemos por el timestamp del TSA ( TimeStamp Authority )…y que con la generación de un “hush” único y alfanumérico para dicho documento…y que además va a ser compartido en cientos o millares de ordenadores, para garantizar la disponibilidad e “integridad” de ese fichero…y para ello no podrá ser modificado ni revisado. Me parece perfecto. Muy elaborado. Si van a conseguir garantizar “VERACIDAD” de las informaciones en los ámbitos comerciales, eléctricos, jurídicos..si consiguen evitar que se lleguen a registrar datos imprecisos, erróneos, confusos, o directamente FALSOS o manipulados, y que a su vez se transaccione y se interactúe entre los distintos ordenadores, entremezclando los HUSH, que a su vez pertenecen a un fichero de una casa que “en verdad” tiene 3 Megawatios, pero que por esas cosas de la “naturaleza humana”, el propietario de esa casa solar..nos “dice” que tiene “23” Megas de watios para vendernos, y que acude a “hashear” su documento energético para que se “certifique” y se “valide” con el plus de la verdad del blockchain, que él tiene “23 Megas” disponibles ( en su instalación de 5 Megas máximo de capacidad…ya te digo…:-):-):-):-) Cosa curiosa no?? Algo no termina de cuadrar en este puzzle ¿ verdad?? Dicho de otra manera: creo un documento y digo que tengo DIEZ, y en realidad no los tengo, pero tú “hashéamelo” este fichero así, que me interesa tenerlo así “certificado”, con 10 unidades ( de lo que sea ), después de todo es lo que pone en mi documento .doc que yo mismo he creado..que yo tengo 10 uds. de lo que sea…¿ quién lo va a poner en duda que “los tengo”…¿ el bolckchain??? siii??? en serio?? Pues la verdad, no sé como se las va a arreglar EL CANCERBERO DE LA VERDAD, que es blockchain, para determinar que lo que pone en mis documentos .DOC es todo cierto, preciso y verídico, hasta el punto de poder ser registrado como dato “confiable” y poder transaccionar en base a ello….???? Y en cuanto a las mediciones de electricidad acumulada, pues en mi caso yo voy a ser honesto porque no lo necesito ni para comer yo,,ni para dar de comer a mi familia, pero seguro que habrá “cabroncetes” que podrían hacer un uso corrupto del sistema..y si su acumulador está marcando que tienen más energía acumulada de la que realmente tienen, pues no creo que se quejen, certificarán cantidades FALSAS en blockchain..y punto…A a comerciar con ellas !!! Alegría !! :-):-) Y ya no me quiero imaginar, si son exmilitares con antecedentes delictivos y procedentes de algún país conflictivo, esos ya con lo “espabiladitos” que llegarán a estar..esos te hacen un “retoque” en los sensores de medición hasta que salga que generan todas las semanas 1.000 MWHss…ya te digo…más productivos que Iberdrola !!!! Eso sí los 1.000MEGAS que no se nos olvide “hashearlosxelblokchein:-)”..porque lo que codifica el blockchain es verdad verdadera :-):-) Esto de que el blockchain puede registrar cosas, de acuerdo. Pero eso de que esta tecnología…puede subir la “transparencia”, bajar la corrupción…y evitar las mentiras!!!! ??? ¿ las mentiras??? ¿ He oido bien???? ¿El blolckchain evitando que los humanos mientan en sus ficheros, en sus transacciones, y en sus NOTICIAS?? Eso tendría yo que verlo para creérmelo. Si a Facebook le activas el blockchain en vísperas de elecciones ¿ qué es lo que haría? ¿certificar con un hush digital un montón de bulos, de mierdas, y de tabloides amarillistas como ciertos?? Cuando el blockchain solucione las NOTICIAS FALSAS, me lo creeré que es todopoderoso, pero de momento creo que es: “Un potente registrador automatizado y redundante de datos en la nube.” por el momento….

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    • ESCEPTICO - 16 febrero 2017 - 10:29

      La realidad es tan sencilla como la explica Dann.

      En los 90 en un CV algo que era cierto, o no, se escribía en un papel.
      Ahora puedes hacer lo mismo pero usando otra tecnología.

      ¿Y entonces para que sirve la trecnología?

      Pues para que cuatro espabilados vivan del cuento, y alguno escriba libros.

      ¿Pero tendrá aplicaciones honradas? Seguro que si.
      Pero para eso ya se encarga el prolijo y quijotesco prólogo de quitarte las ganas de saberlas .

      Cuando alguien te vende un producto con las técnicas del crecepelo.
      Parece que no se dan cuenta que están tirando por los suelos el producto.
      Aunque sirva como antioxidante (como la CocaCola)

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      • DANN ELIO - 16 febrero 2017 - 14:53

        Tendrá aplicaciones honradas: Seguro que si — Me ha gustado mucho esa frase tuya. Ahí le has dado en el centro de la diana, no es mala esta tecnología. Que sea buena, o muy buena…es como todo…dependerá de quién le use…y para qué la usen…Démosle un voto de confianza. Yo también espero que por cada corruptela encontrada, hallaremos 1.000 y un usos útiles y honestos :-) Claro que si…

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    • Carlos - 16 febrero 2017 - 11:13

      El concepto de blockchain es muy potente, pero no es mágico ni fácil de aplicar, y efectivamente la complejidad está en la relación de blockchain con el mundo real.

      La solución que plantea blockchain son los oráculos: https://blog.ethereum.org/2014/07/22/ethereum-and-oracles/

      En el caso de que comentas Dann de la energía, para un entorno hostil de exmilitares y hackers, el oráculo podría ser la empresa que suministre los Smart Meters.
      En un entorno de semiconfianza, como una comunidad de vecinos bien avenida, se podría plantear un sistema reputacional, que cada smart meter valide la recepción de la energía negociada, y que la red expulse automáticamente los participantes fraudulentos.

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      • DANN ELIO - 16 febrero 2017 - 15:08

        Pues a leerme con todo el interés este enlace de los oráculos que amablemente me has sugerido. Hay mucho, mucho, mucho que leer sobre este tema Carlos…es un tema muy potente y muy complejo como tú bien dices. Y si bien no considero tener información absoluta sobre ningún tema..de esta tecnología tan elaborada..menos todavía. Interesante lo que comentas de la confianza en comunidad, la confianza es clave en este tema. Y penalizar a los tramposos. Completamente de acuerdo.

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    • Krigan - 16 febrero 2017 - 13:08

      El caso es que nadie ha conseguido falsificar un bitcoin, y eso que vale actualmente el doble de un billete de 500 euros.

      Yo distinguiría 2 casos: cuando la blockchain registra algo cuya existencia es intrínseca a esa blockchain (el caso de Bitcoin), y cuando registra algo que existe con independencia de esa blockchain (el registro de la propiedad inmobiliaria).

      En el primer caso es infalsificable (si la blockchain está bien diseñada e implementada, claro). La utilidad no se limita a criptomonedas y similares. Por ejemplo, sirve (entre muchos posibles usos) para tener un sistema de nombres de dominio que estos no se puedan secuestrar ni revocar (pero el que tiene la correspondiente clave privada sí puede actualizarlo, a base de realizar una nueva transacción con su timestamp).

      En el segundo caso, dependes de un mecanismo externo a la blockchain para proporcionar la entrada inicial de esa propiedad (o dato) en la blockchain. Ahora bien, los bancos (que están muy interesados en esta tecnología) no le ven mayor problema, porque ya actualmente dependen del viejo e ineficiente método de la autoridad central.

      Esa autoridad central puede ser usada por última vez para meter la propiedad (o dato) en la blockchain (las acciones del Nasdaq, por ejemplo), y después ya te olvidas de la autoridad central.

      Para otros tipos de propiedad (o dato), hay otros métodos que se pueden emplear. El tema de la generación de confianza es muy amplio y a veces muy complejo, pero una vez generada la blockchain permite el almacenamiento seguro y la transmisión de esa confianza. Lo cual no es moco de pavo.

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      • DANN ELIO - 16 febrero 2017 - 15:52

        No sé si he parecido un anti-sistema de esto del blockchain. Es de agradecer que le contesten a uno..Y si es para decirme que lo ven de forma diferente a la mía..perfecto. Una buena observación..o incluso una buena crítica sobre lo que yo exponga, seguro que me hace ver cosas que a mí se me escapan. Y si te sirve de algo, tu observación sobre contenidos “intrínsecos” y otros “independientes”…le da mucha perspectiva al tema. Voy a visualizarlo.
        Nota suelta: Espero que no parezca una contradicción, después de mi comentario aparentemente crítico con BC, que lo es, si digo que el libro de “La revolucion BC” está ahí…:-) y no he descartado el compralo. Me lo estoy pensando :-) En cuanto a si lo pago con tarjeta o con tarjeta+blockchain…ya veremos…eso me lo pensaré tbn … ;-)

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    • Albert - 16 febrero 2017 - 20:01

      Cada uso tiene una implementacion. Deberias leer sobre contratos inteligentes y consensos. No es poner un documento y listos. Poner un cv solo serviria para garantizar que es tuyo (propietario clave provada) y que no ha sido modificado, pero es un caso poco util. Blockchain es util cuando en una transaccion entre 2 o más sujetos que no confían entre sí se realiza una transferencia de bienes. Si es pública también se puede explicar como no confias en los otros sujetos, pero puedes confiar en la red. Blockchain es una base de datos inimmutable, criptograficamente segura y que para introducir información en era requiere de consenso, así que uno no puede decir tengo 5kw i punto. Si hablamos de energía Mírate también los smartmeters. Un saludo.

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      • DANN ELIO - 16 febrero 2017 - 23:36

        Sí sí…de entre lo que me señalas..me llaman la atención varias palabras y frases: “contratos inteligentes y consensos”, “propietario clave probada”…Ahh…y lo que me comentas de los “smartmeters”, que me lo ha dicho Carlos esta mañana tbn, y ahora tú. Intuyo que estos smartmeters van a ser fundamentales para comprender correctamente el blockchain en un entorno energético…Me lo apunto todo para buscarlo y profundizar. Parece que todo esto va ser importante en las Telecomunicaciones del futuro. Toca reciclarme :-) Gracias x el apunte

        Responder
    • Alex - 21 febrero 2017 - 11:37

      Estimado Dan Ellio,

      Por primera vez los humanos tenemos la capacidad tecnológica de establecer la confianza necesaria para transacciones civiles y mercantiles “de otro modo”

      Los cambios que este hecho producirá no los conoce nadie,ni siquiera el Profesor Dans,solo lo hará cómo imaginemos e implementemos nuevas maneras de relacionarnos,de entregar y recibir valor, de estar en sociedad,y al fin y al cabo de comportarnos con esta nueva tecnología.

      Es curioso ver vídeos del 93 de gente hablando sobre los cambios que produciría Internet… y lo que se está empezando a ver de como imaginar e implementar cosas nuevas sobre blockchain promete.

      Desde el punto de vista técnologico,el concepto inicial,yo creo que no es más antiguo de los 90. El problema de los generales bizantinos,un problema de confianza básicamente, y que desde los principios de la computación distribuida ha causado algún que otro atracón de pensar.

      ¿Como puedes confiar en que un individuo que actúa en el mismo sistema que tú,actúa a favor de ese sistema, y no en contra de el?

      Este invento lo resuelve de una manera aplastantemente sencilla y práctica mediante incentivos muy bien pensados,que novedad,seguimos siendo humanos.

      Pero lo más apasionante es que nos da la oportunidad de hacerlo mejor esta vez.

      https://www.linkedin.com/pulse/hag%C3%A1moslo-mejor-esta-vez-%C3%A1lex-casas

      Felicidades por tu artículo,me encanta que haya debate y que pensemos en esta nueva época,concretamente en este cambio de época vs época de cambios.

      Un saludo,

      Alex

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  • #019
    marcelo - 16 febrero 2017 - 10:40

    una pregunta desde la ignorancia: ¿puede un bitcoin, aunque sea de manera teórica, ser destruido, robado, secuestrado o inutilizado mediante virus u otras malas artes digitales? Bueno, robado seguro que sí, hace unos meses le metieron un palo al mayor banco de bitcoins del mundo que los dejaron llorando.

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    • Isangi - 17 febrero 2017 - 09:00

      Hasta donde yo se, que no se mucho, los bitcoins ni se crean ni se destruyen:
      Se descubren y se comparten(compra-venta).

      Seria algo así como preguntar:
      “¿El numero 5 puede destruirse?”
      No, el numero 5 existe aunque tu no lo conozcas(y la diferencia: y pertenece a juan(la cuenta XXXX))

      Como digo, es lo que yo he entendido de criptomonedas y blockchains, que tampoco es demasiado, corregirme pls…

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  • #021
    Gorki - 16 febrero 2017 - 12:02

    Mal de muchos….. Tranquiliza saber que esto de no comprender que es el blockchain es un mal generalizado. En fin, cuando tenga un rato tendré que leer algún libro como “La revolución blockchain“, que trate de explicarlo.

    Responder
  • #022
    Reyes - 16 febrero 2017 - 15:01

    La revolución de la cadena de bloques parece ser que está llegando a un punto mainstream de que gran parte del mundo financiero conoce, por lo menos, el concepto básico. Creyendo o no en este. Lo que poca gente conoce es la tecnología de IOTA y su conocido Tangle.

    Parece que va a ser la evolución que todos buscaban de Bitcoin, escalable y sin comisiones de ningún tipo. Con transferencias de tokens o incluso de únicamente mensajes sin pagar ningún tipo de comisión.

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  • #023
    Alfonso - 16 febrero 2017 - 20:13

    Desde la ignorancia de un conocimiento muy superficial de este tema dos preguntas que agradecería alguien aclarase:

    1. ‘Se basa en una contabilidad distribuida en la que la información de las transacciones está guardada y replicada en muchos equipos diferentes’: ¿guardar la misma información replicada en muchos equipos no será siempre mucho más ineficiente y caro que guardarla solamente una vez en un solo equipo?

    2. ‘La capacidad de procesamiento se reparte entre todos los equipos que participan en la red’: cualquiera que trabaje con ordenadores sabe que es mucho más cara la inversión y consumen mucha más energía 1.000 ordenadores pequeños que 1 ordenador grande con la misma potencia de procesamiento(aunque esté redundado para tener alta disponibilidad)

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    • Isangi - 17 febrero 2017 - 09:08

      Del punto 1, creo que partes de una premisa errónea:
      Actualmente no se guarda solamente una vez en un equipo, eso sería inseguro.

      En la 2, creo que la cuestión es de magnitud del problema, ¿realmente a alguien le preocupa que, p.e., la energía usada para el calculo de transacciones bancarias se multiplique por dos o por 3? (si a cambio obtenemos algun beneficio, por ejemplo seguridad)
      No creo que el % de energía consumida por centros de datos sea realmente relevante en nuestra sociedad actual(quizá si se me ocurre que si el crecimiento se vuelve exponencial se convierta en un problema, pero actualmente, lo que consumen mis pcs de casa, o de la fabrica es ridiculo comparado con lo que consumo para iluminar o con maquinaria industrial.)

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      • Alfonso - 17 febrero 2017 - 20:17

        Documentaros un poco, solo en minería el bitcoin consume ya la mitad que el gran acelerador de hadrones!

        Y eso que su tamaño es mínimo comparado con cualquier moneda real. Simplemente no sería escalable.

        Veo que nadie tiene respuestas para el incremento de inversión y el consumo de energía ineficiente.

        https://www.bloomberg.com/news/articles/2013-04-12/virtual-bitcoin-mining-is-a-real-world-environmental-disaster

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        • Krigan - 18 febrero 2017 - 05:45

          En el mismo artículo que enlazas se señala que eso es el equivalente a 31.000 hogares USA. Es decir, una nadería. Tan solo en USA hay unos 100 millones de hogares.

          También se gasta mucha electricidad fuera de los hogares (fábricas, oficinas, tiendas, etc) y otra mucha energía en transporte no eléctrico (coches principalmente).

          Además, claro está, de que el gasto de electricidad en bitcoins es un consumo para todo el planeta, no solo para USA. Son 982 MWh por día. Es decir, casi un millón de kWh. Hay unos 7.000 millones de personas en el mundo. Sale a cosa de un séptimo de milésima de kWh por persona.

          El dinero (electricidad incluida) que se gasten los mineros en generar nuevos bitcoins va a depender de la cotización del bitcoin, no de cuántas personas estén usando bitcoins para pagar o cobrar.

          Su uso podría estar mucho más extendido en el futuro, y aún así el coste de electricidad ser más o menos el mismo que ahora.

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  • #027
    Isangi - 17 febrero 2017 - 08:49

    Ale, ya me has vendido el libro… ;)

    Ya comentaré sobre él…

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  • #028
    Eduardo - 17 febrero 2017 - 13:15

    Por qué el libro cuesta más del doble (21€) que la versión en inglés (10€)? Iba a encargarlo y me he quedado de piedra…

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  • #029
    Krigan - 18 febrero 2017 - 13:58

    En el libro se menciona una idea bastante interesante para implementar el voto electrónico seguro usando una blockchain. La junta electoral le daría a cada votante en cada elección un token o “moneda” que este le entregaría al partido (o candidato) al que quisiera votar. Todo el mundo podría hacer su propio recuento de votos sin más que examinar las transacciones de la blockchain.

    El libro no lo menciona, pero hay protocolos de blockchain como CryptoNote (usado por Monero y otros) que permiten que las transacciones sean 100% anónimas, de forma que el voto hecho mediante CryptoNote sería secreto. Obviamente no tendría sentido que el candidato o partido que recibe los votos permaneciera anónimo, así que su viewkey sería pública (una viewkey permite ver qué fondos (votos en este caso) has recibido, pero no permite gastarlos).

    Por supuesto, las claves de cada votante podrían ser diferentes para cada elección, generadas aleatoriamente por su propio móvil. Si tu móvil las borra tras emitir tu voto, nadie podrá saber qué votaste en el pasado incluso si pierdes o te roban el móvil.

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  • #030
    Sergio Sánchez Díaz - 20 febrero 2017 - 11:09

    Respecto al tema Notarios, unas pequeñas consideraciones, que hablamos por hablar y tela si encima esa ignorancia nos deja crear ideas que no son ni lo van a ser http://www.sergiosanchezblog.es/el-blockchain-y-el-empeno-por-hablar-de-lo-que-no-se-sabe/

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