Hablando sobre el futuro del trabajo

Clic para ir al podcast (IMAGE: Kittisak Taramas - 123RF)Mi amigo Santi García me pidió que participase en el podcast que hace a medias con Jordi Serrano sobre el futuro del trabajo, y el resultado es una charla de media hora que han titulado como “¿Hay trabajos que sería mejor que no existieran?”

Hablamos sobre la evolución del concepto de trabajo y de cómo se expresa en función de gradientes como la edad o la experiencia, del papel de la tecnología, o de los límites de la sustitución del trabajo humano. Sí, la tecnología nos ofrece la manera de llevar a cabo una tarea como, por ejemplo, conducir, no solo de manera infinitamente más barata, sino además, infinitamente mejor, ¿tiene realmente sentido que en un entorno así siga habiendo personas dedicadas a conducir? ¿Avanzamos hacia entornos en los que conducir deja de ser una actividad humana como tal, como ocurrió con los serenos que encendían las luces de la calle, o hacia imaginar áreas metropolitanas como la de San Francisco, como comenta Travis Kalanick, con más de un millón de coches autónomos y cincuenta o cien mil conductores en su plantilla, frente a los treinta mil que tiene ahora? ¿Vemos la tecnología como liberación del ser humano, que puede dejar de hacer determinadas tareas, o como la maldición del que tenía trabajo y lo pierde? ¿Cuándo hablamos de sustitución total, y cuándo de suplementación, de coordinación, de combinación de las capacidades del hombre con capacidades adicionales que les proporciona una máquina? ¿Es un bot una maldición que una compañía utiliza para ahorrarse un salario, o algo con lo que preferimos interactuar porque no tenemos la sensación de ser pesados cuando preguntamos cosas varias veces? ¿Cuántos puestos de trabajo que son desempeñados por personas terminarán estando ahí como manera de mantener a esas personas empleadas, cuando en realidad habría soluciones mucho mejores en las que el humano no sería necesario? ¿Y cuál es el papel de la educación en todo este proceso?

Visualizar esta transición empieza a ser más importante que nunca. La solución no está en enrocarse en el continuismo, en pretender preservar a toda costa puestos cuya necesidad es eliminada por la tecnología o en imaginar conspiraciones planetarias para enriquecer al 1% de la humanidad y relegar a la pobreza al resto. Tampoco está, por supuesto, en plantearse absurdos como una sociedad en la que los robots fabrican todo, pero nadie lo puede comprar, o en ridiculizar la renta básica “porque nadie haría nada y sería el fin de la humanidad”. La solución pasa por hablar mucho de estas cosas, por planteárselas de todas las maneras posibles, por intentar elevar el nivel de una discusión que va a ser cada día, a medida que el tiempo sigue trayéndonos cosas que ya habíamos previsto hace mucho tiempo, más necesaria.

Como siempre que se habla de estas cosas, muchas preguntas y pocas respuestas.

 

35 comentarios

  • #001
    Juan Navidad - 6 septiembre 2016 - 12:19

    Si se me permite la osadía, yo cambiaría tu final: “Como siempre que se habla de estas cosas, muchas…” [opciones, pocas certezas]…

  • #002
    Adrián Iriarte - 6 septiembre 2016 - 12:26

    Lo que me da verdaderamente miedo son los años inmediatamente anteriores a la popularización de una renta básica. Está claro que la robotización se va a llevar a sectores por delante como el sector bancario, la administración pública, transportes, logística, etc. Y y a pesar de que todas las empresas para esa evolución vayan a necesitar una gran cantidad de personas y de mano de obra para dar el salto lo que viene después son sistemas y empresas casi totalmente automatizadas con una plantilla mínima. Vamos a ver en esta década o en la siguiente una época en la cual por primera vez la tecnología ya no crea trabajo sino que la destruye a pesar de que sea imprescindible mantener esta tecnología y desarrollarla continuamente.

    Conceptos como el de la anomía van a ser más importantes que nunca en una sociedad no tan distópica como en Wall-E, pero sí enfocada totalmente al consumo por el consumo.

    Va a ser interesante pero igualmente inquietante ver cómo evoluciona la sociedad la economía la tecnología y el conjunto de las Naciones

  • #003
    xaquin - 6 septiembre 2016 - 13:53

    Puestos a ser osados yo aportaría que non son excesivas las preguntas que se hace el ser humano. Algunos (gobernantes, por ejemplo) non se hacen ni las mínimas necesarias!
    Y desde luego respuestas (en general), si que son muy escasas…

  • #004
    Aika - 6 septiembre 2016 - 18:37

    Debería ser obvio, para cualquiera que lo piense un poco, que existen, desde hace mucho tiempo, grupos de estudio trabajando sobre el tema de la automatización y sus consecuncias económicas, sociales, políticas, culturales, …
    Debería ser obvio también que si sus estudios y escenarios posibles no se están discutiendo abierta y multitudinariamente debe ser debido a que no interesa que nadie se ocupe de ello y que los escenarios que más convienen a los grupos de poder mundiales ya están diseñados y sus planes ya se están ejecutando.
    Consideremos el caso concreto de España: una región con capacidad agrícola, industrial, tecnológica y universitaria de primer nivel que está siendo diezmada sistemáticamente en favor de ser convertida en una sociedad de servicios turísticos a los cuales puedan acceder las clases bajas (clases medias de hoy) de los países más poderosos, para poderles dar la sensación, en ese próximo futuro de desempleo masivo, de que son los privilegiados.
    El mundo ya está repartido y no nos han consultado … ni nos consultarán.

  • #005
    Gorki - 6 septiembre 2016 - 19:10

    Decía hace un par de días, que no sé si se crearan trabajos sustitutivos de los que la mecanización destruye, pues si la historia que empezó, no lo olvidemos, con una sociedad trashumante y recolectora, hasta nuestros días, ha demostrado, que SIEMPRE se han creado los trabajos sustitutivos a la mecanización, (los luditas no son de hoy), pero no parece que haya nada, que nos asegure que por fuerza han de seguir apareciendo en el futuro, por lo que hay que aceptar de que hay la POSIBILIDAD de que por primera vez los neoluditas tengan razón.

    Sin embargo, de lo que ai estoy seguro es que con trabajo sustitutivo o sin él, NO SE VA A FRENAR el sustituir en la medida de lo económicamente posible, mano de obra por máquinas, pues aunque las leyes lo impidieran, la competencia de quien se lo salte será tan fuerte, que no se podra llevar a la prohibición.

    También considero mucho más probable, que al contable de una empresa española, le sustituya un contable de un pais del Tercer Mundo, via Internet, que un posible robot, por lo que no hace falta esperar a la mecanización, para que mucha gente con “trabajo intelectual”, pierda su puesto de trabajo en un plazo mínimo, como ya les paso a los “obreros manuales”.Así que habrá que buscar otras salidas.

    En mi opinión hay muchas áreas que aun pueden desarrollarse y necesitarán mucha mano de obrao, Pensar que todo está hecho ,es un autentico absurdo, cuando basta mirar a nuestro alrededor para darse cuenta de las múltiples necesidades que hay a tres pasos de donde estamos.

    La otra solución es seguir reduciendo la jornada laboral, algo que por otra parte se a hecho desde hace largo tiempo, de modo que el trabjo que quede para el humano, se haga entre mas personas. Lo que veo a mi alrededor es una incorporación tardía a la vida salarial, la petición de prolongación de bajas por maternidad, petición de posibilidades de tomarse vacaciones no pagadas, jubilaciones anticipadas y años sabáticos, Quizá medidas que faciliten y financien al menos en parte esos deseos de la población, ayuden a crear una reducción real de la vida laboral y a mantener los puestos de trabajo.

    .

  • #006
    Mauricio - 6 septiembre 2016 - 20:06

    A mí lo que más me llama la atención de la entrevista a Travis Kalanick es que es más prudente que Enrique y muchísimo más que Krigan a la hora de predecir plazos optimistas para la implantación de los autos autónomos.

    • Aika - 6 septiembre 2016 - 20:36

      Otros, sin embargo, aún son mucho más prudentes: la-verdad-sobre-los-coches-sin-conductor

      • Mauricio - 6 septiembre 2016 - 21:27

        Gracias Aika. El artículo que enlazas es definitivamente de obligada lectura para todos los interesados en el tema de los automóviles autónomos.

    • Pepelu - 6 septiembre 2016 - 22:13

      Mauricio.

      He pensado exactamente lo mismo que tu al leer la entrevista con Travis Kalanik. Parece que hay gente que se cree el marketing, todavia mas que los que lo generan.

      Si hasta deja bien claro que un coche autonomo no sera capaz de hacer todo lo que se hace ahora con un conductor humano.

      Aika.

      Muy bueno el articulo de Investigacion y Ciencia. Algunos deberian leer menos planfletos de publicidad o revistas economicas y tendrian opiniones algo mas fundadas antes de catalogar a los que no piensan como ellos como “negacionistas”. Me imagino que alguno estara preparando una carta al director de Investigacion y Ciencia llamandole negacionista, y todas las lindezas que suelen oirse por aqui.

      Por cierto. Se supone que hace una semana empezaban las pruebas de Uber con Volvo en Pitssburgh.. ¿Alguna noticia? Lo comento, porque Volvo iba a empezar los tests de sus “robotaxis” para Uber, para ayer. Es curioso que hace unos meses el plan eran unas pruebas en Gotheborg en el 2017 por 80 km de autopista y ahora ya vana a hacer pruebas en toda la ciudad de Pitsburgh… Humo, humo y humo

      • Adrián Melic - 7 septiembre 2016 - 01:08

        Chapó!

      • Krigan - 7 septiembre 2016 - 11:53

        No es Uber, sino Tesla, pero creo que deberías ver este vídeo:

        https://youtu.be/0S-WUbLtFHY

        Esto no son pruebas, es lo que ya está usándose en las carreteras ahora mismo.

        En cuanto a Kalanick, algo tiene que decir para que sus conductores no se le reboten ahora mismo. Por otro lado, su visión de un San Francisco con un millón de robotaxis, y como mucho 100.000 conductores de Uber, está muchísimo más cerca de lo que yo digo que de lo que dices tú. Vamos, que te estás agarrando a un clavo ardiendo.

        Es casi enternecedor cómo algunos os ilusionáis con las declaraciones de un tío cuyo plan explícito es llenar las calles de robotaxis. Eso sí, la parte que no os interesa es humo, humo, y más humo. Negacionismo en estado puro.

        • pepelu - 7 septiembre 2016 - 12:13

          Entiendo..

          Según tu planteamiento cuando es prudente es para “no enfadar a sus conductores” que no entiendo porque deberían de enfadarse si va a contratar a 70.000 mas ¿no?.

          Pero cuando habla de “llenar las calles de robotaxis” no.lo dice para seguir levantando.dinero de financiacion o mantener las expectativas de sus inversores, sino por que lo sabe seguro.

          Y por cierto, repasa el diccionario y empieza comprender que significa la palabra negacionista. Que la utilizas bastante mal.

          • Krigan - 7 septiembre 2016 - 13:05

            Tu primer párrafo, ¿no es un razonamiento circular? La posibilidad de que se mosqueen se da precisamente si no dice eso.

            Creo que deberías empezar por decidir si Kalanick te resulta fiable o no. No es posible decir “mucho humo” y a continuación decir “qué gran sabiduría”.

            Lo que yo opino de Kalanick es que dirige una empresa, y que sus declaraciones están bastante condicionadas por ello. Por un lado, sigue necesitando a los conductores, por el otro, está metiendo pasta ahora mismo en el proyecto de llenar de robotaxis las calles.

            Y sigue siendo cierto que el plan es llenar las calles de robotaxis. Que el 90-95% de sus coches acaben siendo robotaxis. No da plazos, pero ninguna empresa se pone a invertir dinero ahora para algo que no estará listo hasta dentro de 20 años.

            Cuidado con la tortícolis, que no es bueno andar siempre con la cabeza girada para no ver algo.

            De la Wikipedia:

            “En comportamiento humano, el negacionismo es exhibido por individuos que eligen negar la realidad para evadir una verdad incómoda”

            https://es.wikipedia.org/wiki/Negacionismo

          • Pepelu - 7 septiembre 2016 - 20:53

            Ten tu tambien cuidado con el cuello, no te vayas a tener un esguince por intentar ver alguno de esos robotaxis delante de tu casa.

            De comprension lectora andas un poco mal ¿no? Te dije diccionario, no wikipedia

            negacionismo
            1. m. Actitud que consiste en la negación de hechos históricos recientes y muy graves que están generalmente aceptados. El negacionismo del Holocausto.

            Dificilmente se puede ser negacionista de algo que no ha ocurrido todavia.

            Cuando haya ocurrido, entonces hablamos.

          • Krigan - 7 septiembre 2016 - 23:05

            Pepelu:

            El diccionario de la RAE, que no siempre anda muy actualizado en cuanto a acepciones de uso común. Su segunda acepción de “axioma” no está en la edición de 1970 que tengo en casa, pese a que es la única que usan los matemáticos desde hace siglos.

            ¿Y encriptar? Vaya, ahora sí que está. Será que la han añadido en la última edición (2014), porque antes no estaba. Y eso que es una palabra que se usa desde hace décadas.

  • #016
    Pepe Perez - 6 septiembre 2016 - 20:48

    Hasta ahora un amplio sector de la población, mundo occidental, venía viviendo la mar de bien con su tecnología del momento, mientras el tercer mundo no disponía de nada habitando en un mundo paralelo.

    Ahora parece que la tecnología va a ampliar el tercer mundo, secuestrando el pan de multitud de acomodados occidentales prescindibles. Nunca el ser humano corriente ha sido tan innecesario, salvo para consumir, por lo que la renta básica puede ser una solución.

    Pero también existe otra alternativa que ya viene existiendo al menos desde el descubrimiento de América. Una tribu amazónica lleva siglos viviendo en un microplaneta y la vida continúa progresando al margen de ellos, de los que nadie se acuerda hasta que apetece ir a quitarles algo que el primer mundo necesita.

    Podría darse el caso de que la tribu marginada se multiplique porque los poderosos no la necesitan. Bastaría con que esta vez el microplaneta fuera para ellos, bien protegido y donde no faltaría de nada y el resto del mundo para la gran tribu que no hace falta. También nos podrían tirar algún hueso de vez en cuando para entretenerse mirando como nos peleamos por él.

    ¿Habrá renta básica para que compremos sus cacharros o pasarán de nosotros? ¿Por qué habrían de darnos algo a cambio de nada si ellos serán autosuficientes?

    • Gorki - 6 septiembre 2016 - 21:47

      ¿Qué prefieres el paro en occidente, o vivir como se vive en esa tribu olvidada del Orinoco?

      En la terrible disyuntiva de tener que elegir entre esas dos alternativas, elijo el paro en Occidente, Exactamente lo mismo que millones de negros de Africa, que cruzan el Sahara con grave peligro de sus vidas, para ver si tiene suerte y consiguen llegar a Europa.

      • Pepe perez - 6 septiembre 2016 - 22:57

        Lo que yo prefiera poco importa sobre todo si no me permiten elegir.

        Tampoco es desdeñBle la posibilidad de que decidan igualar hacia abajo.

        • Gorki - 7 septiembre 2016 - 00:15

          Los negros que recogen los carritos en el supermercado, si tuvieron la posibilidad de elegir y eligieron la mas arriesgada de las dos opciones, Posiblemente es que no se han sabido apreciar las ventajas de vivir en la autarquía de la edad de piedra.

    • Krigan - 7 septiembre 2016 - 02:20

      Pongamos que ocurre eso, que los poderosos se montan su “gueto a la inversa”, donde viven rodeados de lujos sin necesitar ni un solo trabajador, y que no les da la real gana de darnos a los demás ni la más mísera limosna.

      La cuestión es, ¿qué pasaría con el resto del planeta? Es decir, para que pueda existir el gueto a la inversa primero es necesario que la tecnología sea tan avanzada que todos los trabajos, absolutamente todos, puedan ser realizados por las máquinas.

      Y si eso es así, ¿qué nos impide a los demás el construirnos nuestras propias máquinas que trabajen para nosotros? O mejor dicho, copiar los diseños preexistentes, construir unas pocas máquinas que construyan otras que construyan otras más, y a vivir que son 4 días.

      Después de todo, si excluimos “el cerebro”, el hacer máquinas que hagan toda clase de trabajos no plantea mayores dificultades. Si dispones de chips lo suficientemente potentes, y del soft adecuado, el resto es casi pan comido. El soft es además esa cosa cuyo coste marginal es casi cero.

      También necesitas los chips, claro. Pero mientras la ley de Moore siga ahí, veo difícil que los chips necesarios vayan a ser algo de precio prohibitivo. Una Raspberry Pi Zero solo cuesta 5 dólares y es mucho más potente que el Pentium a 75 Mhz con 16 megas de ram que me compré hace 20 años.

      Dicho de otro modo, cuando la tecnología ahorra mano de obra en la producción de algún bien o servicio, está haciendo que ese algo producido sea más barato respecto al valor de la hora trabajada. Por eso tenemos un poder adquisitivo mucho mayor que el de nuestros antepasados, pese a trabajar mucho menos que ellos. El fin del camino es el coste cero o casi cero de todos o casi todos los productos.

      • José Enrique - 7 septiembre 2016 - 09:25

        Creía que lo había puesto en mi comentario pero a lo mejor no queda lo suficientemente claro: la tecnología no elimina trabajos… los crea (exactamente igual que hizo la globalización)

        Es ridículo que aquí, en esta pequeñita parte del mundo estemos llorando por nuestra perdida clase media cuando al otro lado del mundo se han incorporado a ella cerca de 2.000 millones de personas que hace 50 años vivían en la edad de piedra (con todo lo bueno y lo malo que eso pudiera tener)

        Y lo decimos aquí en España que, por lo menos, hemos sido capaces de “venderles” sol y playa. O… ¿alguien piensa que Francia, Alemania, Italia o EEUU pueden competir en poderío industrial con China, Malasia o Singapur?

        España es un país de camareros porque es lo único que sabemos vender… no porque se hayan inventado robots que fabriquen los coches.

        Dejad de llorar por los trabajos perdidos y pensemos en la manera de producir algo que pueda encandilar a esa gente que se incorpora día a día al mercado de consumo…

        Ahora claro… ¿cómo lo vas a hacer si los dos primeros años de actividad te cuestan 1 millón de euros de los cuales 500.000 son tasas e impuestos que van para pagar una ínfima parte de la protección social de la que disponemos en estas tierras y la parte proporcional de los sueldos de todos los que tienen que poner una firma o cambiar un papel de bandeja para que esos cobros se produzcan.

        • Krigan - 7 septiembre 2016 - 11:27

          Para nada, el balance neto es claramente de destrucción de empleo, y lo ha sido siempre, desde que empezó la Revolución Industrial, como pone de manifiesto que trabajemos semanalmente la mitad de las horas que nuestros antepasados, y que pasemos una porción considerable de nuestras vidas jubilados.

          La globalización vino mucho más tarde, y lo que se hizo (por lo menos al principio) fue mandar fuera aquella parte de la producción que era intensiva en mano de obra y “exportable” (por ejemplo, la construcción no, pese a ser intensiva en mano de obra, porque las obras se tienen que hacer aquí). Ahora, hasta las fábricas chinas se están robotizando.

          Ahora bien, es más un problema de transición que otra cosa. A este respecto, es útil preguntarse qué pasaría si mañana mismo alguien inventase un robot que sea capaz de hacer cualquier trabajo, y que sea barato de producir (digamos 5.000 euros). ¿Bendición o maldición? Yo digo que bendición. Ahora bien, mucho depende de qué se haga en la transición.

          • José Enrique - 7 septiembre 2016 - 12:13

            Pues no me lo creo porque cuando comenzó la revolución industrial no llegábamos a 1.300 millones de habitantes y ahora superamos los 7.500 millones.

            En esos 100 años hemos multiplicado la población por 5 (pese a haber sufrido 2 guerras mundiales que diezmaron la población trabajadora: varones jóvenes) y reducido la carga de trabajo a la mitad.

            La globalización nos abre la puerta a producir para miles de millones de personas más que hemos conseguido incorproar al mercado de consumo y demandan bienes, productos culturales, referencias, buena educación y sanidad…

            Pero… ¿Qué es lo que queremos? Pues ir a la fábrica a pulular por allí de 8 a 3 y cobrar a fin de mes.

            Y… ¿Cual es el veredicto? pues que al poseedor del capital (a la par, dueño de la fábrica) le sale más barato mantener a sus trabajadores (de los países desarrollados) en su casa que mantenerlos trabajando. Es así de simple y de esta manera desde hace más de 40 años… tanto a un lado como al otro del telón de acero.

          • Krigan - 7 septiembre 2016 - 12:41

            José Enrique:

            Hombre, se supone que la cosa se mide en proporción a la población. Si tienes el doble de población, vas a necesitar el doble de maestros, y el doble de obreros textiles, aunque un solo obrero textil te haga ahora el trabajo que antes hacían mil tejedores.

            Y el truco de exportar el exceso de producción tan solo te va a servir mientras el Tercer Mundo siga siendo tal, que no es probable que siga siendo así durante muchas décadas. Cada vez más países se industrializan. China y la India son 2 buenos ejemplos, y tan solo ellos 2 ya son un tercio de la población mundial.

            Si para producir todo lo que producimos ahora tan solo vas a necesitar que la gente trabaje la mitad de lo que trabaja ahora, ¿qué hacemos? ¿Reducimos la jornada a la mitad o quemamos la mitad de la producción?

            No estoy diciendo que no haya que tener espíritu emprendedor, pero eso no va a solucionar el problema.

          • José Enrique - 7 septiembre 2016 - 13:11

            OK… Krigan

            Me has cogido el espíritu y con eso me doy por contento.

            Se trata de aprovechar esa oportunidad que ofrece el hecho de que cada vez más gente salga de la pobreza y del abandono.

            Ya sé que no es la receta que lo solucione todo pero es una parte importante.

            Por lo menos para ver que esto es un proceso que arrancó hace más de 100 años, que es imparable y que poco o nada tiene que ver con el avance de la tecnología sino con nuestra mentalidad conservadora.

            Fíjate lo que pasó en Inglaterra; uno de los paises con la protección social más avanzada. Se ha demostrado una sociedad envejecida, cobarde, retrógrada, xenófoba, racista, machista, violenta, viciosa y no se sabe cuántos calificativos de este tipo podrían acompañar.

            Pero no es más que una instantánea de la situación global. ¿Te imaginas unos EEUU con Trump tomando decisiones geoestratégicas que puedan influir en la economía y en el desarrollo mundial? Yo no… pero…

            Fíjate cómo están en Francia, en Alemania, en Holanda, en Rusia… ¿de verdad piensas que si nos conviertimos todos en Tercer Mundo y empezamos a comernos unos a otros… la culpa la tiene la robotización?

            Esos argumentos ya no se los tragan ni en Comisiones Obreras. Hace mucho que somos conscientes de la situación.

            Puede ser que la mitad de la población sea un cáncer… pero como no sabemos qué mitad, pues nos morimos todos.

        • Pepe Perez - 7 septiembre 2016 - 13:09

          ¿Cuántos crees que serán capaces de adaptarse al cambio e innovar algo?

          La mayoría sólo sabe guasapear y no les pidas más. He visto gente que no pasa de los 25, con una teléfono de 600 € en la mano, preguntando por una calle, mientras andaban perdidos en la parte opuesta de la ciudad.

          Creo que el mundo laboral que viene sólo será para unos pocos. Guste o no guste. La mayoría sobramos. No somos necesarios. Por aquí no hace mucho se comentaba que Wall Mart despide a un montón de gente de la trastienda por ese motivo. A los cajeros no los despiden de momento porque todavía salen un poco más baratos que la tecnología capaz de sustituirles. ¿Cuántos ex empleados y futuros ex empleados de Wall Mart serán capaes de reciclarse, ponerse a programar o crear algo tan bueno que el resto del mundo se pegue por comprarlo?

          • José Enrique - 7 septiembre 2016 - 13:37

            No hace falta que todos nos pongamos a inventar.

            La mitad de mi círculo de amistades (y no soy tan joven) trabaja en sectores y en puestos que hace 20 años no existían; y nadie te puede decir en qué lo harán (lo haremos) dentro de 10.

            Por otro lado, la gente se recicla estupendamente. Sólo les tienes que decir qué tienen que hacer y cómo. Y lo hacen. Mejor o peor pero mejoran con el tiempo. Es una curva de aprendizaje que hay que tener en cuenta y ya está.

  • #028
    José Enrique - 7 septiembre 2016 - 00:28

    El problema no es de ahora ni tiene nada que ver con los coches autónomos; aunque entiendo que es un buen ejemplo.

    La gente (y digo la gente como “mayoría de la gente” sin medios para precisar si hablamos del 51% o del 99%) cree que “trabajar” es ir a un sitio en el que hay un señor que es “rico” y que te paga por estar allí.

    ¿Por qué es rico? Pues porque conoce a Franco (o su abuelo conoció a Franco… que viene siendo lo mismo)

    Ese “rico” como clase social viene al caso por dos (o más) razones:

    – En los paises occidentales es prácticamente imposible hacer dinero cumpliendo con todas las obligaciones que impone la reglamentación, creando empleo y pagando sueldos decentes
    – El capital ha quebrado (o, según lo anterior, se ha visto obligado a quebrar) el “pacto” social que mantuvo durante el Siglo XX y se ha acomodado a pagar salarios (e impuestos) allí donde le sale más barato; con lo que ya no existe el trasvase de riqueza desde el benficio capitalista hacia la sociedad desarrollada que le sirve de “cobijo”

    Lo que llamamos globalización tiene su cara amable: sí… puede que “la industria de la moda” pague sueldos de miseria en Bangladesh a sus costureras orientales (que bueno… la cosa es algo más compleja); cantidades que sólo tienen sentido cuando se comparan con lo que gana un profesor o un médico en el mismo entorno. Lo verdaderamente revolucionario es que ahora en esos pueblos de Bangladesh HAY profesores y HAY médicos… porque durante todos aquellos felices (con matices) años del S XX no los había.

    Eso sí que se lo podemos apuntar a globalización en su favor… ¿en contra? Pues la sustitución de mano de obra barata en países desarrollados por mano de obra barata en países subdesarrollados. ¿Plazos para sustituir esa mano de obra barata por robots? En fin… no se plantea: no estamos hablando de eso

    Lo que estais discutiendo aquí no son novelas de ciencia ficción. Son las consecuencias del despropósito económico de finales del siglo pasado, en que los BabyBoomer condenaron a las siguientes generaciones a la pobreza por mantener de manera artificial sus “beneficios sociales” dentro de un sistema económico condenado.

    No es la tecnología lo que ha quebrado el equilibrio social… sino que ese equilibrio, en realidad, no existía. Era un cuento.

    Ojo con ver causas es lo que no son más que consecuencias de decisiones desacertadas que no tienen nada que ver.

    • Aika - 7 septiembre 2016 - 08:29

      Según el marxismo -teoría económica aceptada-, el cambio de modelo económico viene obligado por el cambio en los medios de producción.
      Lo que no predice el marxismo es cómo será el modelo económico correspondiente al modelo de producción robótico, sin embargo, ya estamos dentro del proceso de transición. Recordad que la transición del modelo feudal al modelo capitalista tardó “algo más” de un par de años en completarse, aunque, es probable, que esta transición sea más rápida.

      • Krigan - 7 septiembre 2016 - 10:59

        Eso de que el marxismo es una teoría económica aceptada es harto discutible, pero aún así hay una idea marxista que sí que es bastante relevante para lo que aquí estamos tratando. Según Marx, el poder que los capitalistas ejercen sobre los obreros viene dado porque son los capitalistas los que controlan los medios de producción.

        Algo de eso hay si observamos la realidad actual. Si estás trabajando a jornada completa, todo bien o por lo menos no demasiado mal. Pero si estás en el paro, te encuentras imposibilitado de ganarte la vida por ti mismo. Hay demanda de ropa, la gente compra mucha ropa, pero no puedes ganarte la vida haciendo ropa por ti mismo, a diferencia de las hilanderas y tejedores de antes de la Revolución Industrial.

        Necesitas que alguien te contrate, ya sea para trabajar en una fábrica textil, o en cualquier otra cosa. Podríamos decir que necesitas ser necesario. A cuenta de esta necesidad, casi cualquier abuso queda justificado ante los ojos de mucha gente cuando un capitalista (o en su versión moderna, una empresa) se pone a agitar puestos de trabajo ante nuestros ojos, como si fueran zanahorias ante los burros.

        Pero la tecnología está haciendo que cada vez se necesite menos gente para producir lo mismo o incluso más. Necesitas ser necesario, pero cada vez lo eres menos. De ahí viene el temor de muchos a un futuro distópico.

        Ahora bien, el concepto del “tengo que ser necesario” es erróneo. ¿Cuántos trabajadores son necesarios? Trabajamos solo 40 horas a la semana, pese a que nuestros antepasados trabajaban 72-84. Tan solo con volver a poner las jornadas laborales de antes ya sobrarían la mitad de los trabajadores. ¿Y los jubilados? Esos tampoco son necesarios, y son una parte considerable (y creciente) de la población.

        Por otro lado, ¿los capitalistas son necesarios? Resulta que no, en el capitalismo actual el control de la empresa está muy desligado de la posesión del capital. Es bastante típico que los que se sientan en el consejo de administración no representen ni el 20% de las acciones, y en muchas empresas gran parte del capital que manejan no es suyo, sino procedente de préstamos (canalizados por los bancos, pero que el dinero tampoco es suyo).

        En realidad la clave está en cómo nos organizamos como sociedad, en cómo organizamos nuestro sistema económico. Y ahí sí que hay terreno tanto para la utopía como para la distopía. Pero no es un problema de escasez (al contrario, el ahorro de mano de obra genera abundancia), ni tampoco de necesidad, porque en realidad nadie es necesario.

        • José Enrique - 7 septiembre 2016 - 13:28

          Discrepo de tu idea de la necesidad. Posiblemente no seamos necesarios para fabricar la ropa, pero sí para su diseño, la creación de nuevas telas y tejidos, de nuevas formas de coser, unir o pegar; de nuevos tipos, formas y colores de estampado; de analizar tendencias, de comunicarse con la gente, de hacer publicidad…

          Los problemas del Siglo XXI van por ahí, no por el paso del hilo, la logística y la distribución. Hasta las tiendas serán sustituibles y aún no sabemos con qué.

          Los chavales ven el Nomenclator de los códigos de actividades económicas y les remiten a hacer fuego con dos palos. La mitad de mis amigos trabajan en cosas que hace 20 años no existían. Y nadie te puede decir qué trabajos existirán dentro de 10.

          Por el otro lado, puede que no haya nada con un nivel de robotización similar a la medicina… pero aún hay miles de millones de personas que no tienen acceso a un médico… y médicos que atiende a otros tantos que no tienen acceso a medicinas.

          ¿Trabajo? Sobra… falta dinero con el que pagar sueldos.

          Y aquí falta ese dinero porque el beneficio del capital ya no se traslada (en parte) a la sociedad a la manera clásica: salarios e impuestos.

          Bien… pues recojamos todo eso y empaquetémoslo de manera que podamos dar pasos hacia una solución.

          La solución que no veo es la de convertir al 50% de la población que no trabaja en meros consumidores. La gente quiere hacer cosas, no cobrar por quedarse en casa.

          ¿Falta preparación? Puede… las soluciones entre todos mucho mejor. Desde mi punto de vista puedo aportar cosas y matizar las aportaciones de los demás; pero no veo qué pasa por el otro lado.

          • Krigan - 7 septiembre 2016 - 23:50

            Yo también discrepo de mi idea de la necesidad. Lo que tengo en mente no es exactamente convertir al 50% de la población en meros consumidores, sino en prosumidores. Y sí, muchos de ellos, tal vez la mayoría, se van a limitar a consumir. Pero aunque solo uno de cada diez hagan algo más, algo con lo cual no pueden ganarse la vida pero es apreciado por los demás, ya estaríamos hablando de millones tan solo en España.

            Por cierto, en este país hay 46,5 millones de habitantes, y 17,7 millones de afiliados de alta (trabajando) en la Seguridad Social. Eso es un 38%. La mayor parte del camino hacia una sociedad sin trabajo ya está recorrido.

          • José Enrique - 8 septiembre 2016 - 09:24

            Krigan:

            ¿Quieres decir que hacer algo o no hacerlo sería una decisión personal de todo aquel que no tenga ocupación fija?

            Después ya veremos cómo conseguimos subir al carro a los más que podamos con las herramientas que tengamos a mano: educación, cultura…

            Suena bien.

            :-)

  • #034
    Pedro - 7 septiembre 2016 - 01:10

    En cuanto a su forma de ver los nativos digitales como una falacia en la entrevista del blog del Futuro del trabajo, déjeme decirle que pienso que algo de nativos digitales tendrán los niños que se manejan tan bien con una tablet o un smartphone por existir ya esas tecnologías de forma consolidada (que son como ordenadores personales portátiles pero más reducidos que el reconocido como auténtico ordenador portátil). Necesitaría que me aclare su forma de interpretarlo, porque creo que la entiendo, pero no sé si está de acuerdo en lo que digo. A lo mejor puede decirme que el concepto lo estoy empleando según Ud. equivocadamente, porque no nacen con todas las competencias tecnológicas ya adquiridas, pero algo de nativos digitales tienen y alguna capacidad innata sí que tienen, aunque influya también la educación que se les inculque.

  • #035
    Juan Navidad - 7 septiembre 2016 - 16:13

    Está claro que lo que se cree tiene que ser nuevo, es decir, innovando. Hace trece años llegué a Béjar, Salamanca, donde tengo mi casa en España y donde estoy cuando no me encuentro en Nueva York.

    Fue una ciudad textil durante más de dos siglos y hoy quedan solo restos de esa industria. Al alcalde, impotente, no se le ocurre otra idea que irse a los ministerios, como antes, a ver si los trajes de la Guardia Civil o los militares se vuelven a hacer en esta ciudad.

    Creo que es momento de pasar página, de comenzar a hacer las cosas de otra manera. Se puede crear empleo y por supuesto, como bien dice Enrique, serán nuevos puestos que antes nadie hubiera imaginado. Estoy creando con un grupo de gente de Béjar, con gente que está en el resto del mundo el proyecto Béjar Innova (.com). Lo presentaremos este sábado. Deseadnos suerte ;)
    JN

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