Redes sociales y política

American Facebook flag (IMAGE: E. Dans)¿Hasta qué punto puede una red social tratar de influenciar el resultado de unas elecciones, o las decisiones políticas en general?

La discusión, nada inocente, surge a raíz de una pregunta planteada por algunos empleados de Facebook a Mark Zuckerberg en el sistema de votación interno que la compañía ofrece para poder proponer preguntas a su fundador en la sesión de Q&A que este mantiene semanalmente. La pasada semana, en el discurso de apertura del f8, Mark hizo algunos comentarios en los que se mostraba preocupado, como cualquier persona razonable y en sus cabales, por algunas de las demenciales consignas lanzadas por Donald Trump sin mencionarlo expresamente, como la del ya famoso “muro” que pretende construir en la frontera con México,

 

“I hear fearful voices calling for building walls and distancing people they label as ‘others’. I hear them calling for blocking free expression, for slowing immigration, for reducing trade, and in some cases, even for cutting access to the internet. It takes courage to choose hope over fear. Instead of building walls, we can build bridges.”

(“Escucho voces temibles que llaman a la construcción de muros y a distanciarse de personas que califican como “otros”. Veo como llaman a bloquear la libertad de expresión, a frenar la inmigración, a reducir el comercio y, en algunos casos, incluso a cortar el acceso a internet. Hay que tener valor para elegir la esperanza sobre el miedo. En lugar de construir muros, podemos construir puentes.)

 

Tras los comentarios, algunos empleados de la compañía han lanzado una pregunta clara: What responsibility does Facebook have to help prevent President Trump in 2017?”, o “¿qué responsabilidad tiene Facebook en contribuir a evitar una presidencia de Trump en el 2017?”, pregunta que aparecía entre las primeras en popularidad para la sesión. 

Mark Zuckerberg nunca ha sido especialmente tímido a la hora de manifestarse políticamente. Ha hecho donaciones personales a campañas políticas de varios candidatos, y la compañía ha experimentado tanto con acciones destinadas a promover el voto, como con estudios de contagio de estados psicológicos. A medida que la compañía va evolucionando, mediante iniciativas como sus Instant Articles, desde su primigenia función de red social para convertirse, cada vez más, en un medio de comunicación masivo en el que sus usuarios pasan ya más tiempo informándose y leyendo noticias que intentando saber qué hacen sus amigos y familiares, su posible papel a la hora de editorializar las noticias y tratar de influenciar a sus usuarios crece potencialmente. Aunque la mayor parte de los usuarios no perciben a Facebook como un medio de comunicación con una línea editorial determinada, su potencial como creador de estados de opinión resulta completamente evidente: ningún otro medio tiene el alcance que tiene Facebook en todo el mundo, o la capacidad de generar información de manera completamente personalizada para cada usuario. De hecho, la compañía está siendo capaz de atraer cada vez más inversión de los candidatos y partidos políticos, que la usan no solo como canal propagandístico, sino también como una forma de interactuar directamente con sus posibles electores.

Facebook no tiene ningún tipo de obligación de mantener una posición equilibrada con respecto a ningún tema: la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos protege el derecho de la compañía a informar de la manera que quiera, del mismo modo que puede hacerlo cualquier periódico o revista. Puede tomar decisiones libremente sobre los contenidos que hipotéticamente pudiese querer promover o bloquear, y modificar o sesgar sus algoritmos de presentación de información en los timelines de sus usuarios en la manera en que estime oportuno.

La compañía se ha movido rápidamente para asegurar que bajo ningún concepto se plantea interferir en la forma en que sus usuarios votan:

 

“Voting is a core value of democracy and we believe that supporting civic participation is an important contribution we can make to the community. We encourage any and all candidates, groups, and voters to use our platform to share their views on the election and debate the issues. We as a company are neutral – we have not and will not use our products in a way that attempts to influence how people vote.”

(“El voto es un valor fundamental de la democracia, y creemos que el apoyo a la participación ciudadana es una importante contribución que podemos hacer a la comunidad. Animamos a cualquier y a todos los candidatos, grupos y votantes a usar nuestra plataforma para compartir sus puntos de vista sobre las elecciones y los debate sobre cualquier tema. Nosotros, como empresa, somos neutrales: no hemos utilizado y no vamos a utilizar nuestros productos de una manera que intente influenciar cómo la gente vota “.)

 

Pero la inquietud, obviamente, existe, y de manera igualmente legítima en ambos lados: por un lado, los usuarios pueden mostrarse preocupados ante la posibilidad de que una herramienta social como Facebook editorialice las noticias que aparecen ante sus ojos con la intención de sesgar sus opiniones ya no con respecto a qué productos compran, sino a qué partidos o candidatos votan. Por otro lado, ¿debe una compañía responsable que defiende unos valores y visiones determinadas permanecer impasible ante el avance de un candidato que pone claramente en peligro esos valores, y que utiliza además una estrategia de apalancarse precisamente en las redes sociales y en los mecanismos de viralidad para hacer llegar su mensaje, difundirlo y darle más fuerza?

La forma en la que la pregunta de los empleados de Facebook está formulada toca precisamente el centro de la cuestión: si una persona cree que un candidato es malo para su país – o en este caso, para el mundo en su conjunto – puede emprender acciones de activismo, puede escribir o expresar su opinión de la manera en que estime oportuno, y puede intentar, en la medida de sus capacidades, influenciar el voto de otras personas. Un periódico, una revista, una emisora de radio o una cadena de televisión pueden hacerlo también, y de hecho, lo hacen prácticamente siempre y sin ningún tipo de recato en ese sentido. ¿Debe una red social comportarse de otra manera, y exigirse unos estándares de neutralidad que no se exigen a ningún otro medio?

Cuando un medio decide editorializar su información en un sentido, lo hace tomando una decisión informada que suele implicar la renuncia a ser consumidos de manera mayoritaria por aquellas personas que no están de acuerdo con el sesgo dado a esa editorialización. Una red social, por tanto, podría decidir renunciar a prácticas de ese tipo si pretende seguir siendo una herramienta utilizada no solo por usuarios de una parte determinada del espectro político, en lo que sería una opción tomada únicamente en virtud de un criterio económico y de sostenibilidad. Sin embargo, no han sido pocos los casos en los que las compañías de este tipo se han significado en cuestiones políticas que condicionaban sus intereses o decisiones que ponían en peligro su concepto de internet –  neutralidad de la red, defensa de la privacidad, censura, etc. – y los principios ideológicos de Donald Trump representan claramente una amenaza a muchos de estos valores. ¿Podría perdonarse Facebook como compañía, o Mark Zuckerberg personalmente, no haber hecho nada para tratar de impedir su llegada a la presidencia, por el miedo a perder el favor de un segmento determinado de usuarios? ¿Son las implicaciones éticas de la manipulación o editorialización de la información iguales para un periódico o una cadena de televisión que para la red social más grande del mundo?

 

This article is also available in English in my Medium page, “Social networks: politics raises its ugly head…

 

21 comentarios

  • #001
    Gorki - 17 abril 2016 - 18:08

    Como siempre el tema es complejo.
    En principio, cualquier persona está en su derecho de ayudar, personalmente o con sus bienes a un partido que sea de su agrado.

    Si entre los bienes que tiene hay la posesion de un medio de comunicación, como una radio o un periódico, yo diria que también, el dueño del País o de La Razón tiene derecho a posicionarse políticamente. Pero aquí hay otro aspecto más opinable, en esos medios trabajan personas que pueden no coincidir con la opinión política del dueño a los que se obliga a actuar en contra de sus principios, algo que en mi opinión ya o es tan claro que se tenga derecho, aunque la practica diaria, nos diga que es fácilmente aplicable el “ordeno y mando”.

    Si la empresa es una sociedad y no de un dueño. ¿Puede obligarse a alguien a actuar con su capital en contra de sus ideas políticas? . pues parece igualmente que su opinión debería limitar el derecho del que solamente es socio mayoritario.

    Pero si como ocurre en las redes sociales, la empresa mayoritariamente se dedica a comercializar los contenidos que pone el público, el sesgar por el medio que sea, esos contenidos en favor de tu candidato ya entra dentro del concepto de manipulación.

    Como siempre los derechos, no son universales y sin limitaciones. Siempre hay que tener en cuenta los derechos de los demás, ahí donde se enfrenten.

    En Facebook donde ademas eliges tus seguidos y autorizas a tus seguidores, es muy posibie que haya grupos que de forma clara siguen, (o rechazan), a cualquiera de los candidatos americanos, incluidos el sr Trump. Utilizar tus algoritmos para dar mas visibilidad a unos y sepultar a los otros en función de su contenido político, me parece que no está entre los derechos de FB.

    • Acerswap - 18 abril 2016 - 09:34

      Pues a mi me aparecen entre lo que publican mis contactos lo que llaman “publicaciones sugeridas”, seleccionadas por facebook y sobre las que no tengo mas control que desactivarlas una a una.

  • #003
    Goomer - 17 abril 2016 - 19:01

    Facebook es una empresa que aspira a ser mayoritariamente global. Actuar en contra de políticos corruptos o antidemocráticos, a nivel mundial, sería una quijotada que lo dejaría sin la mitad de usuarios. Tan solo actuará ante defensas genéricas de derechos humanos, contra el terrorismo, es decir, mediante acciones que no vayan a tener una contestación previsible. Y por una parte, como se suele decir, no se trata de cuanto saquen a cada candidato, sino a lo que le sacan haciendo o diciendo, pero de todas formas yo creo que estos populismos, de un signo en unos países y de otro signo en otros, surgen ante el desencanto con los políticos tradicionales, enrredados en sus intereses y en lo políticamente correcto. Como me decía alguien el otro día, si abortas un debate público sobre un tema en virtud de lo políticamente correcto, estás acabando con la democracia, y abonas el terreno para que estos, u otros florezcan. Si estamos de acuerdo en que no es positivo construir ese muro, tengamos ese debate, y mostremos y demostremos a la gente por qué es una mala idea. Si las razones están de nuestro lado no tengamos miedo a mostrarlas. Porque si hay gente que cree en esas medidas, prohibiendo el debate, o enterrando a quien lo defiende no se consigue hacer que cambien de opinión.

    Sin estar de acuerdo con ellos, me parece que Trump allí, o Podemos aquí, por citar ejemplos opuestos, tienen la virtud de darnos una llamada de atención general a todos sobre lo que realmente pasa en nuestras sociedades para que ideologías y actitudes que deberían ser minoritarias dejen de serlo y tengan un considerable apoyo popular.

    Aprendamos de ello. Hagamos pedagogía y no criminelicemos ideas, demostremos que son irracionales o contraproducentes. Todos :)

    • Montuno - 18 abril 2016 - 12:21

      La coherencia, razón y sentido común solo tienen un camino. Suscribo totalmente tus palabras.

  • #005
    Krigan - 17 abril 2016 - 19:14

    Lo mismo podríamos plantearnos con Google, y la respuesta es la misma: Facebook y Google, como cualquier otra empresa, están para darle a sus usuarios lo que estos quieren, y lo que estos desean no es un buscador o una red social de un determinado signo político.

    Otra cosa es que, al margen del buscador y la red social, cada una haga las donaciones que estime oportuno, o incluso campañas en temas que les afectan directamente, como la neutralidad de red. Pero eso fuera del buscador y la red social.

  • #006
    Gorki - 17 abril 2016 - 21:09

    Facebook y Google, como cualquier otra empresa, están para darle a sus usuarios lo que estos quieren, y lo que estos desean no es un buscador o una red social de un determinado signo político.

    Un buen argumento que no encontraba para demostrar lo que me pedía el cuerpo, justificar que EL Pais, o La Razon, o si existe aun, Mundo Obrero, puedan ser partidistas, pero Facebook no. Si elijo leer uno de esos periódicos, estoy eligiendo voluntariamente leer las noticias con determinado sesgo, en cambo si utilizo Google o Facebook, espero encontrar un medio aséptico.

    Creo que esa es una diferencia muy a tener en cuenta, pues en el primer caso no hay engaño y en el segundo si.

  • #007
    Campurriana Campu - 17 abril 2016 - 21:55

    Obviamente, las redes sociales son un instrumento perfecto para la creación de campañas a favor o en contra de los partidos políticos. Nunca tuvieron tan a mano la información sobre lo que quiere escuchar la gente de sus futuros gobernantes. Se lo hemos puesto muy fácil. Se lo estamos poniendo muy fácil. Son capaces de fotografiarse con perros moribundos y con mensajes populistas sobre niñas que sufren abusos en otros países lejanos, con tal de conseguir un puñado de votos.

    Sí. Las redes sociales tienen un poder increíble, tanto a nivel comercial como a nivel político. Hoy, si tienes uno de estos intereses, debes estar ahí, o sí o sí.

    Sólo deberíamos aprender a ser críticos con todo lo que nos rodea. Pensar siempre que detrás de un mensaje político o comercial hay una comunicación interesada. Y no estoy diciendo que no sea válida para nosotros, sino que existe un cierto interés en ella y esto hay que valorarlo también. En las manos del emisor está la generación de confianza a posteriori.

  • #008
    José Enrique - 17 abril 2016 - 22:18

    Permíteme una leve corrección sintáctica: la expresión “tratar de influenciar” creo que no es correcta. El verbo correcto es “influir”, no ” influenciar”. Por ello la frase debería ser de este tenor:
    ¿Hasta qué punto puede una red social tratar de influir en el resultado de unas elecciones, ….
    Disculpa el atrevimiento, máxime cuando creo que eres un escritor muy cuidadoso con las normas lingüísticas.
    Un saludo

    • Juanmi - 17 abril 2016 - 23:01

      Pues la RAE lo recoge, así que tan mal no debe de estar ;)

      http://dle.rae.es/?id=LXeV9BA

      • Jose Enrique - 18 abril 2016 - 00:16

        Claro que la RAE admite el verbo influenciar, al igual que influir. Pero el primero es transitivo e influir lo es intransitivo. La incorrección radica en que en el texto no se debe utilizar el verbo transitivo sino la acepción intransitiva, de acuerdo con la sintaxis de la frase. ¿De acuerdo?

  • #011
    José Sánchez-Alarcos - 18 abril 2016 - 07:55

    Tal vez la diferencia entre red social y editorial es un poco forzada. La red se compone de usuarios que forman grupos afines y se siguen entre sí por lo que tal diferencia desaparece.

    Además, en un entorno de bots, con cuentas falsas y trending topics fabricados, si alguien quiere usar una red social como un reflejo de lo que realmente ocurre, es mejor que se vaya olvidando.

  • #012
    Jose Enrique Lopez - 18 abril 2016 - 08:45

    El debate es sin duda interesante. Pero me llama la atención lo exigentes que nos hemos vuelto con un medio privado como FB y lo permisivos que seguimos siendo con los clásicos medios públicos como RTVE donde, por tratarse de medios financiados con el dinero de todos, la neutralidad política debería ser pulcra.

    Y dicho esto creo que, tal como sabemos que la objetividad total no es más que un objetivo, nunca un logro alcanzado, es imposible exigirle a ninguna empresa tan alta meta. Bastaría con pedir las cartas boca arriba: que se sepa de donde viene el dinero que la financia, que se indique claramente qué es publicidad y qué opinión.

    Y volviendo a RTVE, que no se utilicen fondos públicos para financiar campañas políticas del partido gobernante. Mejor aún: que sea privada y que así pueda hacer lo que le venga en gana. Realmente no necesitamos medios públicos salvo, quizás, para temas culturales.

  • #013
    Josep Autet Crous - 18 abril 2016 - 09:00

    Mientras sea para influenciar a personas que no den su voto a personajes como Trump pues me parece genial, no se Mark si deberían ser neutro o no las personas no lo somos y las redes sociales están formadas por personas, una persona como Mark es muy influyente y el logicamente ara que muchas personas se lo repiensen, lo que quizás sería preocupante que el mismo se presentará como presidente y tuviera ideas similares a las de Trump, de echo las redes sociales an estado toda la vida pero no en forma de página web, sólo tenemos que ver las redes mafiosas que tienen montadas algunos políticos Españoles, perdonar ya me voy del tema, resumen creo que nos guste o no las redes sociales y sus líderes tienen un muy amplio poder de influencia sobre la mayoría de las personas y ya no es una tendencia es una realidad palpable.

  • #014
    BPO - 18 abril 2016 - 11:10

    Independientemente de las ideas que pueda tener y expresar públicamente Mark Zuckerberg Facebook debería mantener la neutralidad frente a las próximas elecciones presidenciales.

    • Tomas Wizardgeld - 19 abril 2016 - 01:30

      Suscribo completamente. Pero lo veo en verdad difícil, sobre todo a largo plazo. Tanto Facebook como Google, entre otras, tienen la posibilidad de influenciar y lo van a terminar haciendo, sólo porque pueden.

  • #016
    Ignacio - 18 abril 2016 - 17:13

    La diferencia es que si la linea editorial del periodico no me gusta dejo de leerlo y me busco otro.

    Pero si la linea editorial de Facebook no me gusta… a donde me voy? Todos mis contactos estan en FB. Ademas, la linea editorial de FB puede ser terriblemente poderosa y a su vez sutil, con lo cual es probable que pueda influir sin ni siquiera levantar alarmas y perdida de usuarios.

  • #017
    Fresco y del Mar - 18 abril 2016 - 22:23

    Para mí también es diferente un periódico, que puedo dejar de leer o no si estoy de acuerdo con su editorial, de una red social como Facebook. En mi opinión una red como Facebook debería permanecer ajena a la lucha politica y no tomar ninguna posición política.

    • Rodrigo Filgueiras - 19 abril 2016 - 14:34

      Pienso lo mismo. Facebook lo que hace (y muy bien) es poner en contacto a gente. Por lo tanto la gente puede opinar y crear las campañas que le venga en gana pero facebook debe ser neutral.

  • #019
    whatsapp - 19 abril 2016 - 22:31

    Lo importante de este artículo es reconocer que quizás haya un trasfondo en cada publicación, una intención por así llamarlo o bien una publicidad encubierta. Pero como dije al principio, lo importante es saber que estamos sujeto a eso y que las probabilidades de una campaña publicitaria entre políticos y redes sociales, podría existir. Muy buen artículo y punto de vista, saludos

  • #020
    CHARLYBROWN - 21 abril 2016 - 19:53

    El facebook como cualquier otro medio de comunicación puede y debe posicionarse, siempre y cuando lo considere necesario, respetando la libertad de expresión pero sin permitir ciertos extremos…

  • #021
    Rocky - 21 abril 2016 - 19:58

    Una compañía con tanto alcance e influencia tiene que ser neutral, sin importar cuántos buenos motivos para ir en contra de una figura política como Trump pueda tener.

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