El smartphone como clave en la mejora de objetos cotidianos

LiNX hearing aidGeneralmente no pensamos demasiado en los audífonos… hasta que nosotros o alguien de nuestro entorno los necesita. Es ahí cuando nos damos cuenta de que si bien su tecnología ha mejorado sensiblemente a lo largo del tiempo, le falta todavía incorporar posibilidades que provienen del hecho de que, en plena segunda década del siglo XXI, cada vez más personas llevamos casi a todas horas un ordenador en el bolsillo.

Un interesante artículo en Fast Company, An iPhone-connected hearing aid that will make everyone want one, examina LiNX, un audífono cuya particularidad es la de estar conectado mediante Bluetooth con un smartphone (por el momento únicamente iPhone), lo que permite hacer ajustes en el dispositivo desde el propio smartphone.

Las ventajas son claras: por un lado, un audífono trata, por razones de comodidad y discreción, de otorgar preferencia en su diseño al tamaño, no a la usabilidad. Se trata de artefactos sumamente pequeños, en los que resulta muy difícil ubicar controles que puedan manejarse de una manera mínimamente ergonómica, un manejo que además, exigiría seguramente extraer el dispositivo de la oreja. Salvo la característica y habitual rueda de volumen que el usuario maneja habitualmente llevándose el dedo a parte de atrás de la oreja, el resto de las funcionalidades están severamente limitadas por el propio diseño del aparato.

¿Qué ocurre cuando “suplementamos” el audífono con la pantalla e interfaz de un iPhone? Automáticamente pasamos a tener un dispositivo que puede no solo ser manejado de manera mucho más ventajosa, sino que además, puede beneficiarse del resto de las funcionalidades de ese smartphone. Podemos, lógicamente, actuar sobre el volumen, pero también sobre otras características del sonido, reforzando o atenuando más los agudos o los graves en función de la situación. Podemos incluso definir ajustes para un lugar determinado y hacer que se activen mediante el GPS, o perfiles de configuración para una situación específica (conversación en un bar ruidoso, por ejemplo) y activarlas mediante un solo clic en la aplicación.

De hecho, la ubicuidad del smartphone puede permitir incluso que nos planteemos aplicaciones razonablemente sustitutivas o complementarias, bien para personas que rechazan el uso del audífono o no pueden costearse uno, o para momentos en los que no lo llevan puesto: Tecnalia, en cuyo International Advisory Committee llevo ya varios años, ha desarrollado una app para Android, MyEardroid, que permite la detección e identificación de determinados sonidos cotidianos (el timbre de la puerta, una alarma, un grifo mal cerrado, etc.) y que alerta al usuario mediante vibraciones y texto en la pantalla del smartphone. Para personas con limitaciones auditivas severas, el uso de la app ofrece una tranquilidad obtenida a cambio de algo que se percibe ya tan natural como llevar el smartphone encima.

 

 

El uso del smartphone como elemento de rediseño en la funcionalidad de un producto me parece una tendencia interesantísima en innovación y design thinking: diseñar tratando de alinear las necesidades de los usuarios con las posibilidades que ofrece el entorno tecnológico del momento y con lo que sea razonablemente viable como estrategia empresarial. A partir del momento en que un objeto originalmente diseñado como teléfono se convierte en un auténtico ordenador de bolsillo con prestaciones muy superiores a muchos de los ordenadores de sobremesa que manejábamos hace no tantos años, y dotado de una funcionalidad cada vez más sofisticada, esto puede condicionar el diseño de muchos de los objetos con los que interactuamos y que nos acompañan en nuestra vida cotidiana.

 

(This article is also available in English in my Medium page, “The smartphone as the key to improving everyday objects“)

17 comentarios

  • #001
    Xaquín - 10 junio 2014 - 14:52

    El día que los técnicos en “línea blanca” se dieron cuenta de que no eran “amos de casa” los electrodomésticos dieron un gran salto evolutivo en usabilidad…y el día que el móvil no sea sinónimo de teléfono daremos un salto evolutivo en la interacción mundoinerte/ mundovivo…hasta puede disminuir el vicio de la mensajería y pasar a usos más rentables evolutivamente…

  • #002
    Felix Maocho - 10 junio 2014 - 15:33

    Poco a poc,o además de lo que ya hace, el smartphone se transformará en el mando a distancia con el que manejar cualquier aparato, desde un dron de juguete a 50 metros de distancia a la calefacción y el riego de nuestra segunda vivienda a 200 km. y por qué no los audífonos que llevamos a m 40 cm. del aparato.

    No se si para bien o para mal, (a los neoluditas seguro que les parece mal), pero el Internet de las cosas es imparable y el smartphone sera la batuta que nos permita hacer de directores de orquesta de todos esos artilugios conectados entre si.

  • #003
    Luis - 10 junio 2014 - 16:06

    Excepcional: lo estoy probando en estos momentos y la conexión con iPhone es impresionante. La aplicación es mejorable; permite cambiar los programas pre-ajustados y efectivamente graduar graves, agudos y tono, sin embargo cada vez que se interrumpe la conexión bluetooth hay que volver a regularlo. En cualquier caso, para alguien como yo que es la 1ª vez que prueba un audífono, poder conectarlo directamente a mi móvil sin necesidad de aparato intermedio es un enorme paso. ¡Enhorabuena a Resound y una vez más enhorabuena a Apple!

  • #004
    Diego - 10 junio 2014 - 16:45

    dos notas:
    ¿cuanto se reduce la duración del audífono para lo que realmente se necesita, que es oir, en perjuicio de estar todo el tiempo con el bluetooh para un “por si acaso” lo quiero ajustar? desde mi desconocimiento, ¿tanto se ajustan los audífonos una vez puestos?
    ¿sabeis por qué no triunfaros los televisores con el video incorporado? porque cuando se estropeaba el video, te quedabas sin televisión mientras duraba la reparación.

    No soy partidario de que un audífono, recordemos que está pensado para paliar la carencia de un sentido y no como un juguete, sea dependiente de un movil que se puede quedar sin batería, quedarse colgado(tantas apps no se a vosotros, pero algunas veces noto que se ralentiza: es lo que tiene no estar a la última con un movil de 8 nucleos)… en definitiva, complicarlo cuando debe ser un dispositivo KISS de todas a todas.
    A modo de ejemplo, no me veo graduando las gafas fotos los días mediante una app en el movil, y menos conectadas permanentemente al movil para hacer ajustes en cuanto brillo/contraste: si me deslumbran mientras voy conduciendo, medio cierro medio segundo los ojos o pongo la mano a modo de visera, pero no polarizo la lente por el movil

  • #005
    Enrique Dans - 10 junio 2014 - 16:51

    #004: Sobre el primer tema, la clave es Bluetooth 4.0, con un consumo bajísimo. Yo llevo encima tres aparatos que lo usan conectados al smartphone, y no me suelo quedar sin batería en ninguno de ellos. Sobre el segundo… ante todo, cambia de móvil :-) Sobre la simplicidad vs. complicación: a ver, ajustar un audífono puede ser la diferencia entre estar en un bar hablando durante una hora en una animada conversación, o pasar una hora de angustias intentando entender lo que te dice la persona que tienes enfrente y captando únicamente el ruido ambiente… si además lo puedes hacer en un solo clic o directamente el smartphone reconoce dónde estás y se ajusta, no es complicar el uso del dispositivo, es simplificarlo. Pero en fin, te hablo de impresiones completamente externas: ni los uso, ni los he probado, ni me dedico a venderlos :-)

  • #006
    Diego - 10 junio 2014 - 17:13

    es que a mi HD2 me une ya un vínculo sentimental :D
    pero lo del bluetooh me da envidia, la verdad.

    Respecto a lo del ejemplo del bar… ¿vamos a tener que llevar todos audifono? porque recordemos que eso de hablar cada vez mas alto y no escuchar en el bar se vive sin problemas auditivos debido a la fanástica costumbre de hablar más alto que el de al lado. Con el audífono entraríamos en la misma espiral.
    No es por discutir el ejemplo, sino que pienso que si ya está ajustado, no debieras tener volver a hacerlo -y por esto veo discutible el nacimiento de ciertas apps/gatgets, todo ello sin ser neoludita- ¿para una mejor percepción de agudos o de graves? el mundo tiene esos agudos y graves, y no hay que ultradetectarlos: el mundo real ni es un CD ni se ve a 4K (creo que hace años se trató el tema de que en HD se veía el sudor de los poros que no se ve a simple vista), tiene ruido ambiente y es parte del entorno, tanto para bien (los poéticos pajarillos), como para mal (el claxon en el atasco).
    Evidentemente, volviendo al ejemplo del bar, para eso estaba la rueda, pero era sencilla, no dependiente de otros dispositivos, y pasiva desde el punto de vista de consumo energetico.
    Lo que me parece que es mear fuera del tiesto es el reajuste PERMANENTE de parámetros como los agudos y graves (al igual que no entiendo a la gente que reajusta permanentemente la radio del coche, cuando al mismo tiempo no puede reajustar el sonido ambiente), pero creo que es una postura personal.

  • #007
    Antonio Castro - 10 junio 2014 - 20:51

    Ya solo lata que al pinganillo le pongan un led y una cámara para poder echar un vistazo a la acumulación de cerumen. ;-)

    Es una idea tontísima pero dudo mucho que no terminen haciendo cosas de ese tipo.

  • #008
    Abelardo - 10 junio 2014 - 21:44

    Enrique… Muy interesante.
    Los avances tecnológicos también tienen precio.
    El precio de un audífono de este tipo rondaría, en Europa,los 3000 €uros.
    Equivaldría, según mi punto de vista, a los más de TRES MIL €uros que vale uno de alta categoría. Por ejemplo un Widex Senso P38 u otro parecido.

    En fin,tecnología a precios carisimos y obligados, como les pasa a muchas personas discapacitadas auditivamente, que hay que comprar “a la fuerza” al ser la mejor opción; y a única disponible que se adapta a sus necesidades.
    Es fácil verlo, solo hay que preguntar a una persona que lleve audífono sobre su precio y los gastos de reparación y mantenimiento que le acarrea para darse cuenta de ello.
    Saludos

  • #009
    Felix Maocho - 10 junio 2014 - 22:36

    Cuando salgan unas gafas que mediante una app o como sea, se transformen de prismáticos a lentes de relojero según convenga, me las compro, ni siquiera necesito que se oscurezca la lente cuando hace sol pero si además lo hacen mejor que mejor. ¿Hacen eso las Google Glass?

  • #010
    Esteban - 11 junio 2014 - 00:22

    Llama la atención que una empresa tecnológica y orientada a la innovación como Tecnalia tenga una web tan alejada de las últimas tendencias en usabilidad, adaptación distintos dispositivos, etc…

    Te hace pensar: ¿una cosa así puede ser tomada cómo síntoma de cómo es la empresa en realidad, como que sea lenta en adaptarse a los tiempos?.

    Al fin y al cabo hemos usado el argumento de lo desfasadas que están las webs de ciertos partidos políticos, organizaciones y líderes de opinión para demostrar su desconocimiento del medio.

  • #011
    Luis - 11 junio 2014 - 01:54

    Diego: con todo el respeto del mundo. Vete co tus amigos al bar, tápate los oídos y nos cuentas.

    Enrique: por favor avisa cuando haya versión para iPhone de vuestra aplicación. Aperta

  • #012
    Iñaki Larraya - 11 junio 2014 - 12:27

    Un ejemplo más de la importancia del software en el futuro. El recorrido hacia el software es algo que deben tener muy en cuenta las empresas de bienes de consumo.

  • #013
    Josep M - 11 junio 2014 - 13:28

    Y unas Google Glass con audífono incorporado permitiría ajustarlo desde las gafas? Supongo que iremos viendo convergencia de innovaciones.

  • #014
    Carlos - 11 junio 2014 - 19:07

    Interesante, de momento Apple es la número 1 en accesibilidad, soy usuario de VoiceOver.

  • #015
    Eva - 11 junio 2014 - 20:26

    https://twitter.com/johankildal os recomiendo seguir la trayectoria de este chico de Andoain (gipuzkoa) Principal Researcher, Ph.D, Interaction Technologies
    Espoo (NRC Sensor and Material Technologies Lab)en la sede de NOKIA en Finlandia para descubrir las últimas investigaciones de Nokia trabaja en: interfaces de usuario orgánicos, obligan a la interacción con el hardware rígido y flexible, lo físico percibido programable, y no visual (dirigir) la interacción. También la investigación en los temas más amplios de la multimodalidad, hápticos (ilusiones táctiles, en particular), la accesibilidad y necesidades especiales (en particular, usuarios con discapacidad visual y el envejecimiento de la población), las tareas de sonorización y sonido.

  • #016
    John Uber Hernandez - 12 junio 2014 - 18:50

    Para la tecnología no existe limite. Buen post

  • #017
    Audiólogo - 14 junio 2014 - 11:02

    Como profesional de instrumentos auditivos me gustaría aclarar dos puntos:

    1) La forma en la que funcionan los audífonos no son comparables a las gafas, es una confusión habitual que viene dada mayoritariamente por como está establecida la provisión de audífonos en España (mediante ópticas). En Europa los proveedores auditivos son especializados e incluso servicios públicos los ofrecen (véase Reino Unido o Alemania). Los audífonos requieren de una adaptación cognitiva muy fuerte, y este proceso puede llevar meses dependiendo de las habilidades del paciente.

    2) Los audífonos no son una especie de ecualizador en donde ajustas los graves, medios y agudos dependiendo de la audición. Hay muchos factores que entran en juego, como son las Real Ear Measurements, que calculan una respuesta en frecuencia del oído del paciente de tal forma que la amplificación es personalizada (una analogía sería comprarse un traje en Zara VS Sastre). Además de esto la amplificación esta basada en prescripciones auditivas que siguen diferentes modelos psyco-acústicos (actualmente existen dos prescripciones revisadas por pares, NAL y DSL, y cada una tiene sus ventajas e inconvenientes).

    Como podéis ver ajustar un audífono tiene mas chicha que ajustar graves y agudos. Por eso, las aplicaciones que permiten ajustar dicha amplificación han de estar limitadas para no ajustar ciertos factores y re-andar el camino marcado por el profesional clínico. A día de hoy no existe audífono digital que permita ajustar la respuesta en frecuencia en detalle, por las razones comentadas arriba. De todas formas, no vería mal poder controlar las mismas variables que si se pueden controlar desde el propio audífono (volumen, bucles magnéticos, diferentes programas para diferentes ambientes como el bar, el coche, etc.).

    No nos olvidemos que los audífonos son instrumentos médicos y ciertos parámetros no deben de ser manipulados por el usuario por su propia seguridad y para asi poder guiar su rehabilitación auditiva adecuadamente.

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