El phablet como dispositivo desagregado

PhabletTras unos pocos días probando un phablet – dispositivo que se sitúa por tamaño y funcionalidad entre el teléfono y el tablet – por cortesía de Huawei, empiezo a vislumbrar algunas ideas interesantes sobre las características de usabilidad de una categoría de dispositivos que, sinceramente, me resistía a probar.

Los phablets tienen una apariencia masiva: su aspecto es inequívocamente de teléfono, pero su tamaño los hace parecer desproporcionados, casi extravagantes: la idea de llevarse semejante dispositivo a la oreja para hablar es de lo menos apetecible, y el manejo de una pantalla tan grande y de casi doscientos gramos pone a prueba la ergonomía y el alcance de los dedos incluso de manos tan grandes como las mías.

Por otro lado, ofrecen dos obvias ventajas: una pantalla que es un verdadero lujo para la navegación web o incluso la lectura reposada, y una batería con una duración prolongada debido al mayor espacio disponible que ofrecen para acomodarla.

Sin embargo, y tras tan solo unos pocos días, empiezo a ver dónde puede estar la clave de la usabilidad de un dispositivo de este tamaño: en que salga del bolsillo únicamente cuando es requerido para aquellas funciones que hace mejor. A medida que se desarrollan y mejoran aparatos como los auriculares Bluetooth y los smartwatches, recibir una llamada cuando llevas semejante “monstruo” en el bolsillo o bolso se reduce a comprobar quién te llama mirando el reloj en la muñeca, y descolgarla para hablar simplemente extrayendo el auricular. Un conjunto de gestos aparentemente complejo, pero que se interioriza y automatiza relativamente rápido. A cambio, teniendo en cuenta que el uso de los smartphones como teléfonos es cada vez más residual, llevas un dispositivo notablemente más agradable que los teléfonos más grandes si quieres visualizar cualquier página web, leer noticias, o aprovechar un rato perdido abriendo la app de Kindle y avanzando en ese libro que tienes a medias. Uno de esos casos en los que, tras probar algo que inicialmente descartabas, lo ves con algo más de simpatía: me puedo imaginar, considerando el abundante uso que hago de la web en un día normal, llevando un dispositivo de ese tamaño en el bolsillo – no sé si todos los días – y siendo objeto de chistes como aquel de “¿llevas un phablet en el bolsillo o es que te alegras mucho de verme”? :-)

Obviamente, la popularidad de los smartwatches está aún lejana y probablemente esperando por lo que tenga que decir Apple respecto de la redefinición de la categoría y sus funciones, y los auriculares Bluetooth, a pesar de tener ya una larga historia, mantienen una popularidad aún relativamente escasa. Pero hablamos de un concepto de usabilidad como mínimo curioso: obtenerla desagregando algunas funciones de un aparato y delegándolas en dispositivos más pequeños, mediante un protocolo tan eficiente desde el punto de vista energético como Bluetooth 4.0, que parece estar consolidándose como el protocolo de preferencia para esas redes de área personal que empiezan a definirse como tendencia.

 

(This post is also available in English in my Medium page, “Is that a phablet in your pocket…?“)

14 comentarios

  • #001
    Antonio Castro - 2 diciembre 2013 - 18:27

    Para personas que como yo tenemos la vista cansada me parece muy interesante.

  • #002
    Carlos (econ) - 2 diciembre 2013 - 18:54

    ¿Google glass dará lo mismo, mucho mejor?

    Si se proyecta la imagen en la retina el consumo será una fracción del de una pantalla.

    Hace unos meses empece a “ahorrar” para ser de los primeros en tener la google glass, pero visto que no se le pueden confiar nuestros datos, esperaré un par de años a que se popularice.

  • #003
    Sergio - 2 diciembre 2013 - 19:50

    Curioso, me ha pasado algo parecido, “heredé” un Sony Z Ultra hace como cosa de un mes y he llegado a conclusiones parecidas. Para mí, lo mejor es la duración de la batería, ahora mismo, por ejemplo, me queda un 60%, cuando antes ya hubiera ido por la segunda batería de mi S2. Tambien ha relegado a mi Kindle y a mi tablet al cajón, por primera vez escribo correos de más de 3 palabras en un dispositivo móvil. Y efectivamente ahora uso un auricular bluetooth para contestar al teléfono, solo me queda el relojito…

  • #004
    Gorki - 2 diciembre 2013 - 20:57

    Quizá sea un dispositivo adecuado a los viejos, yo veo con dificultad la pantalla del smartphone, asi que puede compensarme la moletia del mayor tamaño de ese aparato, a cambio de un mayor legibilidad.

    Los viejos somos el único mercado que crece en este momento, tanto en número, como en capacidad económico, no porque no hayamos perdido poder adquisitivo, sino porque en general, hemos perdido menos que los demás ciudadanos.

    El uso que tu dices de hablar por un pinganillo no lo veo, pues que ventaja tiene entonces el que la pantalla sea grande, para eso, poner un pinganillo al smartwatches directamente, pues espacio para poner todo tipo de artilugio tiene a lo largo de la pulsera del reloj. Parece absurdo concentrar todo en una pantalla como un sello de correos, cuando va unido a una pulsera de casi un palmo de largo y 2,5 cm de ancho, que puede llevar, baterias, microchips y cosas parecidas.

  • #005
    Nick - 2 diciembre 2013 - 22:35

    Yo he “heredado” un galaxy note. De una mujer que era feliz con él porque, obviamente, lleva bolso. Despues de un par de meses, yo también soy feliz. Normalmente hablo poco, pero navego mucho, edito videos (EDITO VIDEOS EN EL MOVIL!), hago fotos, mantengo mi blog, consulto el feedly, gestiono la agenda, ¡TOMO NOTAS A MANO CON EL SPen!, etc., etc., etc.

    Ya estoy seguro de que nunca volveré a tener un aparato de menos de 5 pulgadas. He conseguido una “cartuchera” para llevarlo a la cintura, ya no necesito ni bolsillos. En cuanto se prueba, ya no hay marcha atrás.

  • #006
    bytecreek - 2 diciembre 2013 - 23:02

    Enrique, te recomiendo que te hagas con una Nexus 7.
    Soy usuario de un phablet (Galaxy Note) y la Nexus es lo que necesitó para consumir información en las cantidades en que lo hago.
    Como bien dices, en algún momento en un futuro no muy lejano, llevaremos una Nexus 7 o similar en el maletín y algún gadget de pulsera+auricular para atender la llamada.
    Será LA COMBINACIÓN.
    Así, con mayúsculas.

  • #007
    Krigan - 2 diciembre 2013 - 23:06

    Precisamente ese modelo (el Ascend Mate) es el que tengo yo. Yo lo uso sin smartwatch ni auriculares, y no veo mayor problema en ello. Y sí, para navegar esa pantalla es un lujazo.

    Para mí no existe el concepto de phablet, para mí es simplemente un móvil, y además la corriente principal de los móviles está yendo precisamente a pantallas en torno a las 6 pulgadas.

    ¿El complejo de hablar en un móvil tan grande? Fíjate en las mujeres (incluso de baja estatura) que llevan un Galaxy Note 2 o 3 y se te pasará.

  • #008
    Javier - 3 diciembre 2013 - 11:24

    Como usuario de un Galaxy Note 2, comentar que es la mejor inversión que hecho en un dispositivo. por el ahorro de tiempo qu eme ha supuesto y la facilidad y usabilidad del S-pen (creo que muy mejorada en el note 3). En ciertos aspectos no ha sustituido a mi galaxy tab 2 10.1, pero si me ha facilitado mucho el trabajo a la hora de enviar correos, y por ejemplo gestionar blogs o el acceso a los foros que administro a través de Tapatalk. Tambien me acompaña en mi ratos de ocio y aque como “radiofilo” que soy no es raro verme delante de la pantalla programando escuchando la radio a través de mi note 2 con los auriculares gracias a su recpetor fm (muy pocos terminales lo llevan ya), y el teléfono en el bolsillo. Y en cuanto al tamaño te olvidas de ello a los 5 minutos de usarlo. Lo bueno (o malo) es que cuando te acostumbras a él no hay vuelta atrás los demás teléfonos te pareceran de juguete.

  • #009
    fugaz - 3 diciembre 2013 - 13:40

    No he conocido a nadie que se ha comprado un smartphone nuevo de menos pulgadas que el anterior.

    La pregunta es “¿en cuantas pulgadas nos plantaremos?”. ¿en 5″? ¿en 6″?

  • #010
    Anxo Varela - 3 diciembre 2013 - 14:09

    Yo tenía un Galaxy S2, y estaba feliz con él. Pero hace poco se “murió”. He perdido ya esperanzas de poder arreglarlo. Así que por ahora he vuelto al Nokia 5800. Curiosamente también tengo un iPhone 3G pero la política de Apple respecto a la actualización lo ha convertido en un aparatejo mono pero inservible.

    El caso es que como mi economía está bastante tocada, me estoy planteando dos opciones: un “phablet” barato o dar el salto al tablet de 7 pulgadas+móvil de toda la vida (uno de esos Nokias que tienen duración de batería casi eterna). Realmente con mi Galaxy S2 la batería se gastaba más por internet y las apps que por llamar por teléfono.

    Como no puedo aspirar por ahora a un gadget goloso como un smartwatch, creo que simplificaré y cogeré un megamóvil de esos, algún phablet que no me salga muy caro. Realmente las llamadas son lo que se hace menos cuando uno se vuelve adicto al smartphone. Y enviar Whatsapps, leer, ir al Facebook, hacer fotos y editarlas, etcétera, se hacen mejor en un aparato bien gordo como un phablet que en un móvil de 4 pulgadas.

    Lo que me llama la atención es que pese a que se suele decir que Apple marca la senda, en cuanto a los smartphones el paradigma que se está imponiendo es el de Samsung, lo sepamos o no. Cuando Samsung sacó mi ex-móvil, el Galaxy S2, a todos nos pareció excesivamente grande. Recuerdo los primeros días, en los que acostumbrado al iPhone 3G, el Samsung me parecía enorme y poco manejable, y tenía siempre miedo de que se rompiera. Con el tiempo hemos llegado a ver a los móviles de 4 pulgadas como “normales” e incluso “pequeños”. El tamaño del Galaxy S3 y S4 a mucha gente ya le parece normal y un phablet ya no llama tanto la atención. Es decir. La apuesta de Samsung por el S2, S3 y Note está siendo imitada por todos los fabricantes. Hasta Apple ha tenido que aumentar el tamaño de su iPhone a regañadientes (y seguirá aumentándolo), e incluso ha claudicado en cuanto al tamaño de su iPad, haciendo una versión reducida a las 7 pulgadas malditas de Samsung.

  • #011
    Sebastian Martinez - 3 diciembre 2013 - 17:34

    Creo que me atreveré a probar uno de estos después de leer esto, gracias!

  • #012
    mercadder - 4 diciembre 2013 - 09:44

    La disponibilidad de internet en un dispositivo móvil terminará por devorarse al teléfono como lo conocemos actualmente, con números de teléfono con manejados por operadoras, y dará paso a lo que ya casi es un hecho: la comunicación por internet.

  • #013
    batch4j - 5 diciembre 2013 - 11:32

    Si llevas bolso, te das cuenta de lo bueno que es un phablet y de la funcionalidad que te aporta un smartwatch. Esta en el metro suena el telefono, miras el reloj, es importante lo buscas y lo coges no lo es ya llamaras, pero no tienes que buscar el telefono en hora punta.
    Aqui hay un nuevo campo y es las aplicaciones especificas para smartwatch que permitan solo un numero limitado de caracteres.

  • #014
    hastadndVamosaLlegar - 7 diciembre 2013 - 11:29

    Yo tengo un móvil smartphone de 5 pulgadas. Estoy bastante contento con él.
    Tengo bastante claro que esta clase de móviles se van a COMER a todo lo demás(PC,netbooks,portátiles,tablets…)

    Sinceramente, no querría una tablet de 10 pulgadas si mi móvil tuviera salida miniHDMI. Se van a popularizar los auriculares Bluetooth, para los móviles grandes, los smartwatches no a esos precios…

    Hubo un prototipo ruso, que creo que van a comercializar, que tiene por un lado la pantalla normal y típica, como las que tenemos en nuestros móviles y tablets( supongo LCD) y por la otra cara del teléfono va a tener una pantalla de tinta electrónica, que casi no va a gastar batería ni deslumbra. ESE ES EL CAMINO A SEGUIR. Así, además, los móviles grandes o phablets también se comerán a los ebook readers.
    Mi opinión es que las pantallas flexibles y el 3D seguirá siendo mercado para ricos presumidos.

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