Impresoras 3D: el estado de la cuestión

A medida que voy introduciendo el tema de la fabricación personal y las impresoras 3D en el temario de mis cursos en IE Business School, voy recopilando recursos interesantes sobre el tema: me gustó especialmente este artículo en Engadget, The shape of things to come: a consumer’s guide to 3D printers, en el que revisa y cataloga con detalle una selección de veinticuatro modelos de impresoras 3D de diversos fabricantes, con precios entre los quinientos y los cuatro mil dólares. El artículo permite ver hasta qué punto se está animando el panorama de lo que sin duda constituye uno de los mercados más interesantes del momento.

Si todavía no has entendido cómo funcionan este tipo de impresoras que “apilan” capas de material fundido, puedes ver este vídeo acelerado de una impresión que dura en realidad cuatro horas, y en el que se imprime la cabeza de Bre Pettis, co-fundador de MakerBot, una de las empresas pioneras en este campo: desde la primera y mítica Thing-O-Matic con su estética artesanal de madera contrachapada que se montaba uno mismo, hasta el último modelo Replicator 2 de alrededor de dos mil dólares, estamos viendo todo un avance brutal en prestaciones, precisión y reducción de precio en este tipo de máquinas.

El siguiente escalón evolutivo lo representan cosas como la Robo 3D de la fotografía: un proyecto que buscaba levantar cincuenta mil euros en Kickstarter y que terminó hace pocos días habiendo obtenido seiscientos cincuenta mil, y que ofrece una impresora con una resolución de cien micrones por menos de quinientos dólares. Ese es el estado de la cuestión: quinientos dólares permiten que cualquier persona pueda convertir en átomos cualquier diseño expresado en bits, y desde fabricar la pieza de la lavadora que se le ha roto, hasta prototipar completamente un diseño para un proyecto emprendedor.

Y solo hablamos de una de las tecnologías aditivas, ni siquiera de la más potente. Si unimos otras tecnologías, como las que trabajan con resinas aglomeradas mediante adhesivos, o añadimos las tecnologías sustractivas, como las máquinas de control numérico, las posibilidades son ilimitadas. Algunos fabricantes tradicionales de máquinas de control numérico (CNC, Computer Numerical Control) han pasado ya de diseños que tienen el tamaño de una mesa grande, a aparatos de sobremesa perfectamente planteables para un laboratorio en una escuela o para un emprendedor con ambición y algunos recursos.

Si quieres entender cómo están empezando a plantearse los mercados financieros y los inversores esta nueva revolución industrial, puedes leer este artículo en The Motley Fool. No hablamos de artesanos caseros imprimiendo estatuillas y adornos para poner en una estantería, hablamos de mucho más: barreras de entrada que caen de una manera tan brutal, poder hacer con átomos cosas que hasta ahora solo nos podíamos plantear hacer con bits. Este tema es muy, muy grande, con dimensiones que llegan hasta la mismísima macroeconomía, y está ocurriendo ahora mismo, delante de tus ojos.

36 comentarios

  • #001
    Sergio - 9 febrero 2013 - 11:36

    Y sin mencionar el impacto que tendrá para las profesiones creativas. Los artistas 2d y 3d la vamos a flipar con estas impresoras, por ahora el acabado deja bastante que desear pero es sin duda uno de los mayores avances en los últimos tiempos.

  • #002
    Vicens jordana - 9 febrero 2013 - 11:55

    Seguro que con esto también vamos a tener una guerra de derechos, seguirán intentandonos hacer creer que robar es sinónimo de copiar y no de sustraer… Cuando aprenderán?

  • #003
    Fabian - 9 febrero 2013 - 12:00

    Las cosas que se pueden hacer con una impresora así son increíbles (yo empapelaría un maniquí con la cara y cuerpo de famosos)

  • #004
    Fernando Díaz - 9 febrero 2013 - 12:02

    Esto lo va a cambiar todo en un futuro, no sé si a medio o a largo plazo. Ya veo a la gente haciendo sus muebles, e Ikea temblando de miedo! pero me dan miedo los malos usos, como el que en USA ya haya gente que ha fabricado armas con una impresora 3D, y además funcionan. Si la gente se puede fabricar armas en casa, la regulación y control de las mismas en el planeta se viene abajo. Muchísimo miedo me da pensar en eso…y es que toda revolución tiene su lado oscuro.

  • #005
    JoseManuel - 9 febrero 2013 - 12:27

    Esto cada día me recuerda más a las nanofraguas de la novela “Paz interminable”, de Joe Haldeman (premio Hugo).

    ¿Creéis que será el empujón final para la guerra entre la tecnología para hacer, sólo en el primer mundo, y las materias primas sólo en el tercer mundo?

  • #006
    Antonio Castro - 9 febrero 2013 - 12:29

    En el proptotipado de soluciones robóticas está teniendo un éxtito brutal. De hecho creo que la revolución no está en proyectos como Raspberry Pi, Arduino e impresoras 3D. Sino en la evolución que todo ello junto aporta en el campo de la robótica. Lo único que quizás no está evolucionando de forma satisfactoria son los avances en inteligencia artificial.

    Veo en todo esto implicaciones sociales importantes y difíciles de prever: ¿Cómo será la mano de obra del futuro? ¿Qué problemas pueden surgir en mundo donde hasta los niños sean capaces de construir sofisticados robots?

  • #007
    Pedro Diezhandino - 9 febrero 2013 - 12:50

    En este campo recientemente salieron dos noticias que demuestran un poco de las enormes posibilidades de estas impresoras. Por un lado Samsung presento en el CES una televisión 4K realizada con una impresora 3D (lo cual es impresionante, al menos a día de hoy) y la segunda es que se esta estudiando la posibilidad de crear bases lunares con estas impresoras. En vez de trasladar el material, se crea in situ.

    Que pasada!

  • #008
    Rob - 9 febrero 2013 - 12:51

    Hay ya miles de personas que se hacen fresadoras 3D con motores de impresora, carriles de cajones de ikea y ordenadores de desecho. Hay cientos de miles que juegan con los composites (epoxy, fibras de vidrio y carbono, poliester…) Se va a hacer visible una categoría de nerds poco estimada hasta ahora en la revolución tecnológica: “los manitas” atacan de nuevo. Ya no se trata de que tu cuñado te arregle el grifo, sino que va a ser capaz de hacer una grifería monomando nueva con termostato mientras se come tu cena y se bebe tu rioja.

  • #009
    ivan - 9 febrero 2013 - 12:53

    Se abren muchas posibilidades, sin embargo, que limitaciones existen actualmente y no se preveen superables en un margen de tiempo razonable a al vista?

    Para empezar hay algun directorio de “recambios” de donde poder bajar el modelo de lo que necesitemos? Que materiales se usan para la fabricacion? Que resistencia o elasticidad o aguante al frio o calor tienen? Imprimen con materiaels multiples? Si no encuentras el modelo, que fiabilidad tiene un scaner 3D, escanea solo piezas enterizas supongo no? Porque de la mayoria de cosas que tenemos por casa, a lo mejor vale, un mando, una tapa de plastico, alguna cosilla para el embellecedor de algun electrodomestico, puede salir de la impresora casera. Pero acaso imprimiriais alguna pieza de plastico para vuestro coche? De metal, de momento no parece entrar en los planes, ni de caucho, o de materiales elasticos, resistencia al rozamiento o al desgaste o con determinadas propiedades sobre las que dudo que al menos en principio estas impresoras nos puedan dar ninguna garantía.

    Alguna pieza que leve un minimo circuito (aunque sea un solo cable) por dentro, se puede imprimir? La mayoria de nuestros objetos llevan materiales compuestos (osea mas de un solo material hacen el objeto en sí, y aun asi imprimiendo nosotros por separado, no es tema baladí ensamblarlos)

    Quizas no deberiamos pasarnos en exceso de optimismo, pero de momento parece muy lejos el plantearse tener una de estas impresoras en casa, a modo de “maná” personal de recambios para nuestra vida diaria.

    Y puede que haya algun freak que se imprima algun mueble estilo ikea o si me apuras toda la casa, pero por lo general, no veo a una impresora de estas imprimiendo un mueble de madera de castaño, una lámpara Tiffany o una encimera de marmol, del mismo modo que 40 años de impresión en papel no han acabado con la pintura de cuadros ni la fotografía tampoco lo hizo con los retratos, ni los mp3 con los conciertos por mucho que tengas una copia en casa de lo que vayas a escuchar. Quizas a lo mejor algun otro tipo de robot que si te trabaje la madera natural, te lo acabe haciendo, pero dudo que sea una impresora. Al menos yo no me gustaría tener mi casa llena de muebles hechos con resina por muy baratos que sean, puede que a lo mejor un objeto sacado de impresora marque la diferencia de lo cutre frente a un objeto hecho de manera tradicional (dije original?) con materiales de verdad; como un CD copiado con la caratula impresa, lo marcaba frente a uno original hace años (tambien su valor, por lo menos percibido), aunque el uso y la calidad de grabado fuera el mismo, el valor no lo era.

  • #010
    Gorki - 9 febrero 2013 - 13:07

    Este mundo de las impresoras 3D es fascinante y abarca desde usos altamente sofisticados, como crear “huesos” para implantar en personas que se los han roto http://universitam.com/academicos/?p=14774 a usos “infantiles” como autofabricarse piezas de unión entre juegos de construcción de diferente fabricantes como Lego, Meccano, KNex, Fishertecnik y otros menos conocidos.

    La última noticia curiosa sobre este mundo´, es el proyecto de la NASA de crear una impresora 3D gigante en la Luna para construir con la técnica del superadobe los refugios para los exploradores lunares. http://planetared.com/2013/02/la-esa-quiere-utilizar-impresoras-3d-para-construir-edificios-en-la-luna/

    Si eso somos capaces de hacer lo en la Luna, que no seremos capaces de hacer con ellas en Tierra. No obstante, hablando de esa posibilidad con mi hijo que es arquitecto, el ve una limitación muy grande a este tipo de impresoras, (por el momento). Su teoría es que la tecnología actual se basa en hacer objetos místos mezclando materiales con diferentes propiedades, mientras que estas impresoras tiene un número muy limitado de materiales con los que pueden trabajar.

    Su opinión es que,(de momento), no podrán competir con la tecnología actualemente existente, El opinaba que es posible hacer una construcción que solo utilice cemento pero que no podrá competir en precio ni en calidad, con otra que utilice cemento y ademas hierro y ladrillos, ademas de cientos de otros materiales diferentes para mejorar propiedades mecánica, acústicas, térmicas etc.

    Hasta que no seamos capaces de “imprimir” por ejemplo un chip electrónico no habremos llegado a la madurez de esta técnica en la que actualmente solo estamos en sus inicios.
    Todo va a serhacerse tazas de café

  • #011
    Antonio Garcia Saenz - 9 febrero 2013 - 13:55

    Que es lo mas caro que hay por raro y escaso? oro, diamantes etc y a nivel industrial que es lo mas dificil de fabricar que jamas podra hacerlo por ejemplo paises como España? los microprocesadores, que es meter en un chip hoy vulgar mil millones de transistores encima con una complejisima estructura, y a un precio de unos 60 euros y menos lo estas usando ahora mismo. Casi lo mismo la placa base que tiene ahora mismo unos 20 mil pistas conductoras etc, ni siquiera el microscopio para verlos puede hacerlo casi ningun pais o multinacional etc … o la fabrica Toshiba donde menos de 100 operarios sacan cientos de millones de pantallas planas al mercado … la impresora 3D, en realidad hace tiempo que la tiene la industria y son los productos que consumimos de informatica y demas tan tan masivamente, hay imagenes tambien de Ikea donde unos operarios “imprimen” los tablones que dibujaron en pantalla como churros etc etc, en definitiva quien no aguanta esta ultra abundancia de manufactura inteligente es el sistema economico, el mercado ni otro conocido, de hecho ya vemos posibilidades de consumo que no se podian soñar ni en las peliculas de James Bond, con su telefono de pulsera y sin embargo el mundo en quiebra, y seguira mejorando las posibilidades de produccion exponencialmente y empeorara el sistema politico-economico de mercado, que ni siquiera es valido ni ha soportado ni es adaptable a internet

  • #012
    ISIDRO DEL PINO - 9 febrero 2013 - 14:10

    y no ponen ninguna muestra de lo que sabe hacer la maquina,o que

  • #013
    Javier Cuenca - 9 febrero 2013 - 15:11

    Interesante post. En Kickstarter hay varios proyectos de impresoras 3D. Este consiguió mucho más presupuesto del que solicitaba.

    http://www.kickstarter.com/projects/formlabs/form-1-an-affordable-professional-3d-printer?ref=card

  • #014
    Sergio Bosio - 9 febrero 2013 - 15:26

    http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2013/02/06/actualidad/1360177637_908943.html
    Un proceso especializado de impresión 3D, el uso de células madre humanas, podría allanar el camino a la reproducción de órganos humanos, lo que elimina la necesidad de su donación y el problema del rechazo del trasplante, según ha informado la universidad escocesa Heriot-Watt

  • #015
    jincho - 9 febrero 2013 - 17:47

    Hola, Enrique. Hay un tema en relación a las impresoras 3D del que no encuentro demasiada información, y es lo relativo a los materiales. Vale que para un prototipo, una maqueta, algo decorativo, etc, el material pueda ser plástico, resinas epoxi, metal, etc, en definitiva materiales homogéneos. Pero, ¿Que pasa cuando se trata de piezas que han de ofrecer determinadas propiedades mecánicas, eléctricas, etc?, ¿Ignoramos esa amplia ciencia llamada “Ciencia de los materiales”?. Puedes tener acceso a los modelos 3D, por ejemplo de las piezas de un marcapasos, pero, ¿tendrás igual acceso a los materiales adecuados para su construcción, y no digamos ya, sabrás ensamblarlo?. Si la respuesta es que no, habría que aceptar que hay campos en los que la impresión 3D “at home” no será para determinados objetos, pero si la respuesta es que sí, significaría que hasta ahora nos han vendido la moto en cosas extremadamente caras y “especiales” que no lo serían tanto. Aún así está la maldad de que se les ocurra, poner copyright a los materiales. Y naturalmente, esto no quita que el avance en los mencionados campos de prototipado, maquetado, y piezas homogeneas sea de un tamaño colosal.

    Por otra parte, programar un CNC no es fácil. Nunca lo ha sido. Aún recuerdo tanto los enrevesados códigos como alguno de los planos de diseño de las piezas que hicimos para un CNC Fagor-8010 de 1989 ( Mi primer trabajo en prácticas en la industria, antes de terminar la carrera). Además de que espero se hayan solventado ya o soslayado los problemas para pasar de un diseño 3D automaticamente a un código ejecutable en CNC. Si mal no recuerdo, ese paso requería algo que computacionalmente caía dentro de los problemas NP-Hard. ( Hablo muy de memoria, algo que leí en algún libro o artículo en los 90, aunque seguro que alguno de los lectores de este blog tiene más información). En definitiva, lo veo más como un avance para pymes e industrias, en las que efectivamente se van a poder plantear producir de una manera diferente, más personalizable a gusto del cliente, con menores costes , más ágil. Esto ya es suficiente para ese vacío de innovación que tanto nos hace falta en este país. Ahí es donde puede impactar fuertemente esta tecnología.

    En cualquier caso, creo que con esto puede pasar como con los lectores ebooks, que hace quince años eran sólo una idea tras un patente y que nadie esperaba un avance tan espectacular.

    Saludos.

  • #016
    Sergio Bosio - 9 febrero 2013 - 17:48

    El químico Lee Cronin está trabajando en una impresora 3D que, en lugar de objetos, sea capaz de imprimir moléculas. Una emocionante aplicación con potencial a largo plazo: imprimir sus propias medicinas utilizando tintas químicas.

    http://www.ted.com/talks/lee_cronin_print_your_own_medicine.html?utm_source=newsletter_weekly_2013-02-09&utm_campaign=newsletter_weekly&utm_medium=email

    Un proceso especializado de impresión 3D, el uso de células madre humanas, podría allanar el camino a la reproducción de órganos humanos, lo que elimina la necesidad de su donación y el problema del rechazo del trasplante, según ha informado la universidad escocesa Heriot-Watt

    http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2013/02/06/actualidad/1360177637_908943.html

  • #017
    edhelday - 9 febrero 2013 - 20:55

    Y ésta aplicación la habéis visto? Una mano robótica para gente con dedos amputados, fabricada con una impresora 3D…
    http://www.elcorreo.com/innova/internet/20130204/mano-robotica-impresora-201302040731-rc.html

  • #018
    Wily - 10 febrero 2013 - 07:18

    Lo importante que es leer los contenidos y no guiarse solo por imagenes. Ya pensaba que era una crítica de proporciones considerables contra las impresoras 3D.

    Pienso que para Espana y América Latina deberían considerar traducirlo a Robot 3D, digo no.

  • #019
    Rex Lameiro - 10 febrero 2013 - 09:56

    Aunque se trate de una mera cuestión semántica, deberemos desterrar la palabra impresión para este tipo de tecnología y buscar una más acorde con su funcionalidad real ya que, en realidad, no imprime si no que reproduce.

  • #020
    Gian-Lluís Ribechini - 10 febrero 2013 - 10:23

    Un efecto colateral no desdeñable a nivel doméstico podria ser el del reciclaje de envases. Ya hay una empresa que ha desarrollado un sistema que permite utilizar algunos tipos de envases para hacerse las bobinas de plástico para la impresora en casa. (http://bit.ly/W9VBIH ).
    .
    Si ya están desfilando modelos con vestidos fabricados con estás impresosras, o que la ESA pretende construir su base lunar, o la NASA que quiere utilizarla para fabricar recambios,… (http://bit.ly/11pEBDP )
    .
    La pregunta es: ¿Están las empresas españolas preparada para gestionar una Innovación Disruptiva como esta? (http://bit.ly/11n5qbY ).
    .
    El campo de actuación que se abre es muy amplio, pero se requiere una visión que supone plantear la desaparición del negocio actual, y eso es algo que muchos no están dispuestos a asumir.
    Pero el que no lo haga, corre el riesgo de seguir los pasos de Kodak.

  • #021
    Farid Mokhtar Noriega - 10 febrero 2013 - 10:50

    Hola a todos.
    Enrique esto es genial como idea pero tiene un truco muy malvado y es la información que necesitan las impresoras. Es necesario poseer unas habilidades especiales que el sistema educativo universal se encargó de destruir. 1- Pensamiento analítico, porque tienes que saber descomponer el objeto para poder imprimirlo en piezas más pequeñas.
    2- Capacidad de representación tridimensional la captura y reprsentación de la información es crítica, las impresoras no pueden imprimir información incoherente. Hice un proyecto de impresión y tuve que rehacer el 3D porque la persona que me ayudó al principio cometió tantos errores de modelado que en la auditoría que hace el programa de la impresora no había forma humana de seguir, tampoco valía corregir los errores. Un error incrustado en la información del 3D y te vuelves loco intentando imprimir.
    3- Gestionar la información, los formatos y los estándares. No es igual imprimir un objeto con un solo color, que imprimir objetos en color.
    4- Técnicas de post proceso. No todos los objetos se pueden imprimir sin soporte. Los objetos como las esculturas necesitan una especie de molde. Luego hay que quitarlo con disolventes químicos. Hablo incluso de las impresoras sencillas. Hay que tratar la superficies porque salen muy rugosas y en algunas ocasiones pintar los objetos. Hay que tener buena mano y mucha paciencia para usar aerógrafo.
    Por otra parte apoyo tu iniciativa porque es una herramienta magnífica para desarrollar una visión espacial y gestionar la complejidad.
    Un factor muy incómodo es que el software para gestionar las impresiones vale más que las maker bots. No os fiéis de las demos.

  • #022
    Juan CR - 10 febrero 2013 - 11:11

    Esto de la impresión 3D aún no es ni mucho menos lo que a menudo proclaman los medios de comunicación:

    -la gente que no trabaja con software 3D difícilmente podrá diseñar nada para sacarle partido a su impresora, más allá de imprimir los diseños de otra gente. Estos programas requieren un cierto tiempo para aprender a manejarlos, al menos para dibujar algo más que un cubo o un cilindro.
    -todo puede ocurrir, pero gastarse un mínimo de unos 800€ en una máquina que vas a usar un par de veces al año…
    -no se pueden fabricar armas de fuego usables más allá de un disparo como proclama alguna gente. Para eso mejor vete a un tornero/fresador que llevan años “imprimiendo en 3D” (y nadie se echó las manos a la cabeza por las posibilidades de imprimir armas con esas máquinas). Además seguro que te sale más barato y evitarás que te explote el arma en la cara. Por cierto, estas máquinas imprimen en resinas/plásticos cuyas características poco pueden hacer contra los metales. Aunque las hay que imprimen metales, sus precios son desorbitados.
    -lo de imprimir viviendas… no acabo de tenerlo muy claro, como comentaban más arriba. Me parece más una fantasía sobre las posibilidades de la impresión 3D que algo práctico y factible.
    -no puedes imprimir muebles: el precio de una impresión/impresora 3d sube exponencialmente con el tamaño.
    Ahora bien, dicho esto, sí veo más futuro a centros de impresión, tal y como hace unos años había fotocopiadoras.
    Actualmente un ingeniero/diseñador/inventor, etc. que trabaja en su casa podrá hacer realidad diseños que antes sólo estaban en sus ordenadores: desde prototipos hasta modelos funcionales. Y yo creo que estos son los dos principales nichos de mercado, al menos a corto plazo.
    Eso sí, está aquí para quedarse :-)
    Un saludo (perdón por el tostón).

  • #023
    Gorki - 10 febrero 2013 - 15:28

    #021 Farid Mokhtar Noriega y #022 Juan CR
    Hay Impresoras e Impresoras y programas 3D y programas 3D Observen lo que puede hacer una impresora de calidad profesional a partir de planos derivados del de AutoCAD http://www.youtube.com/watch?v=TWq3XIsEhA8

  • #024
    Rex Lameiro - 10 febrero 2013 - 15:32

    Muy atinadas y necesarias las precisiones de Farid. Nos hace tomar conciencia de las enormes limitaciones de esta tecnología.

  • #025
    Cristina - 10 febrero 2013 - 15:54

    Primero, mil gracias por este post y por todos los comentarios. Estamos sumergidas en un proyecto de innovacion y las impresoras 3D nos han dado un vuelco.
    Vamos en la línea de #015, jincho. Y tomo como base tu comentario.
    Nosotras hablábamos de la fibra de carbono. El proceso para fabricar un casco, requiere un horno de temperaturas determinadas. Entonces, la impresora 3D se incluye dentro del proceso de fabricación pero era complicado imaginar que la impresora y su software pudieran sustituir esa parte del proceso o quizás si. Porque en menos de 1 año, se imprimen órganos artificiales, aunque no tengan funcionalidad, todavía?
    Avanza muy rápido. El circonio, por ejemplo es un material resistente y se utiliza en odontología para crear fundas. Sustituye a la porcelana, es mas resistente y el precio resulta mas económico.
    La ciencia de los materiales y los programadores industriales junto a los ingenieros en un equipo pueden orientarse en diversas direcciones: conseguir resultados derivados de materiales con propiedades mejoradas para usos determinados
    El tiempo de reacción frente a cambios en el rediseño de un software, reduce tiempos y costes en relación a la reestructuración de un proceso y de un posible cambio/mejora de maquinaria previamente establecida, el diseño de los retos y soluciones se hace cada vez mas complejo y competitivo, y sustituye puestos de trabajo manuales de uso de maquinaria por fabricación de maquinaria, el control de calidad del producto se vuelve diferente, porque el resultado de los productos con materiales derivados y/o de nueva creacion, puede modificar los procesos de reciclaje. Si ahora, reutilizas plástico para crear otro producto o los productos que ya se han vendido y en buen estado los reutilizas, el cambio se produce cuando los nuevos materiales esten preparados para reducir el coste en el mismo proceso de fabricación porque se da por hecho que se va a reutilizar, porque ya no es basura sino que es materia prima.
    Esa materia prima al reutilizarse, puede cambiar las propiedades del material y no se el alcance de los nuevos resultados.
    La madera por ejemplo, resultante de una impresora 3D seguirá conservando las propiedades en cuanto a la electricidad?
    Lo que si me alarma es que los niños de 5 años puedan imprimirse sus propios juguetes, fomentando la creatividad de cada individuo y permitiéndoles que impriman a su ritmo y conveniencia y sin embargo los padres y abuelos, no pueden comprender el alcance de estos cambios. De todas formas, la formula del criterio, subsistirá aunque la mente y la capacidad de resolver y plantear retos sea distinta.
    Buenos días :-)

  • #026
    Mauricio - 10 febrero 2013 - 18:50

    El tema es interesante, pero no sé en qué medida este tipo de impresoras va a llegar al gran público, pues no es claro que sus beneficios superen a sus costos o que haya necesidad real de utilizarlas con frecuencia. Las impresoras que están en la mayoría de hogares permiten trabajar únicamente con hojas de tamaño A4 o menores: ¿Cuánta gente tiene una impresora que le permita utilizar hojas A3, A2, A1 o A0? ¿Cuántas veces necesitamos imprimir un gran afiche que justifique la compra de una gran impresora a color? ¿Con qué frecuencia utilizaríamos la impresora tridimensional como para que se justifique su compra?

    Una impresora tridimensional barata podría hacer a un precio razonable probablemente algunos adornos dignos de una tienda de “Todo a 1 euro”, pero se necesitaría de un buen hardware, software y buenos y caros materiales para hacer un reloj fino o un teléfono inteligente, o de un dispositivo de gran tamaño y calidad y de una buena cantidad de espacio y material para crear unos bonitos muebles o un vehículo. Ciertas empresas quizá podrían aprovechar todo el potencial de estas impresoras, pero dudo mucho que la mayoría de hogares llegue a adquirir dichos aparatos. Además, si los precios de la tinta negra de impresora son tan absurdamente elevados, no me quiero ni imaginar cuánto costarían los cartuchos que necesitarían las impresoras tridimensionales.

  • #027
    Sergio - 10 febrero 2013 - 19:25

    Las impresoras 3D existen hace por lo menos 30 años y los servicios de impresión 3D profesional también.
    La utilidad es exclusivamente para prototipaje ya que su limitación está justamente en su principio de funcionamiento que es por acumulación de capas. Este principio produce piezas con una funcionalidad estructural muy limitada. Esta limitación la tienen todas las de 800$ hasta las de 20K $. El tema de los materiales no es relevante porque la limitación no esta en las resinas utilizadas sino en el principio de funcionamiento.

    El problema aqui es que se trata de extrapolar el mundo del inmaterial del software con el fisico o real. Te puedes bajar pirateado una pelicula y tambien un archivo STL para la impresion 3D de algun objeto. La pelicula la podras ver pero no podrás producir nunca una pieza con las mismas caracteristicas técnicas que la producida por una maquina de inyección o fundición.

    La nota tiene poco rigor tecnológico, una pena.

  • #028
    Gorki - 11 febrero 2013 - 01:21

    Sobre la implantacióon de impresoras 3D artesanales, acabo de leer un articulo que me parece relevante. Aunque no entiendo que tiene que ver Ikea en el asunto

    Imprimir tu propia impresora 3D, un Ikea de alto nivel
    http://www.heraldo.es/noticias/sociedad/2013/02/09/imprimir_propia_impresora_ikea_alto_nivel_221607_310.html

  • #029
    David del Fresno - 11 febrero 2013 - 09:17

    Me parece que estais sacando las cosas de quicio: Conozco bien las impresoras “personales”, pues estoy metido en este mundillo desde el año 2000. Tales impresoras económicas, no valen para todas las aplicaciones profesionales por varias razones que sería prolijo enumerar. Pueden valer más o menos bien para realizar piezas únicas, tales como un modelo de concepto. Pero cuando se trata de crear dos piezas para ensamblarlas posteriormente, lo más probable es que no encajen bien. Me consta, y lo he visto con una impresora bastante conocida, cuyo precio estaba en 2.000 dólares.

  • #030
    David del Fresno - 11 febrero 2013 - 09:21

    Fernando Díaz: No te inquietes por las armas, porque lo que se ha impreso no funciona: Es verdad que puedes realizar una réplica de algunas partes de un arma, pero no valen para disparar. Por eso no te preocupes.

  • #031
    David del Fresno - 11 febrero 2013 - 09:25

    Pedro Diezhandino: La ESA (European Space Agency) ya cuenta con al menos una impresora 3D basada en tecnología FDM, para fabricar algunas piezas. La gran ventaja de la FDM es que puedes imprimir con materiales muy ligeros, y además puedes dejar casi hueco su interior. Además, pueden imprimir en condiciones de gravedad cero, y giradas 180º (cabeza abajo) de manera constante.

  • #032
    David del Fresno - 11 febrero 2013 - 09:47

    Ivan: Estoy de acuerdo contigo en que se abren muchas posibilidades, y quiero aclararte algunas limitaciones que existen actualmente y no se preveen superables en un margen de tiempo razonable a al vista:

    1º) ¿Hay algun directorio de “recambios” de donde poder bajar el modelo de lo que necesitemos?
    De momento, no.

    2º) ¿Que materiales se usan para la fabricacion?
    El más frecuentemente utilizado es el termoplástico ABS (Acrilonitrilo Butadieno Estireno)

    3º) ¿Que resistencia o elasticidad o aguante al frio o calor tienen?
    Bastante: Piensa en la carcasa de tu ratón, o de tu portátil. Están fabricados casi con seguridad en ABS. Te podría pasar datos del ABS+ de Stratasys que es el que conozco bien, pero me estaría ciñendo a un ABS en concreto. Ahora bien, el ejemplo de tu ratón sirve para que te hagas una idea.

    4º) ¿Imprimen con materiales multiples?
    Si, pero sólo algunos modelos profesionales cuyos precios no bajan de 100K

    5º) Si no encuentras el modelo, ¿que fiabilidad tiene un scaner 3D?
    La fiabilidad varía con cada tecnología de escaneo, pero aún las tecnologías más económicas ofrecen unos resultados aceptables tanto para la mayoria de cosas que tenemos por casa como para algunas piezas de plastico utilizadas en automoción.

    6º) Alguna pieza que leve un minimo circuito (aunque sea un solo cable) por dentro, ¿se puede imprimir?
    Depende de la pieza: jugando con la orientación es posible, mas sólo en caso de usar una impresora profesional.

    Como bien dices, Ivan, quizá no deberiamos pasarnos de optimistas: Las impresoras 3D económicas no son la panacea. El que quiera fabricar cosas que verdaderamente sirvan, debe pensar en impresoras profesionales, cuyo precio empieza en 15.000 euros. Plantearse que con algo más económico pueden conseguirse resultados profesionales, es no estar en la realidad: Puede que haya algun freak que se imagine que se imprimirá algun mueble estilo ikea o incluso toda la casa, pero no pasará de ser un Tartarín de Tarascón, que soñaba con cazar leones en el pasillo de su casa.

  • #033
    Antonio Castro - 11 febrero 2013 - 11:52

    La revolución de la robótica entrando en los hogares está más cerca de lo que algunos creen. No me refiero a comprar robots, sino a construirlos como el que monta un mueble de Ikea y no son palabras mías. Mirad esto:
    microsiervos.com/…/imprime-propio-robot-humanoide-articulado.html

  • #034
    Guillermo - 13 febrero 2013 - 14:00

    Solo una cosa, gracias por usar “estado de la cuestión” y no el odioso y sin sentido (para no angloparlantes) “estado del arte”.

  • #035
    carlos - 24 febrero 2013 - 23:52

    Esta tecnologia tiene el potencial de cambiarlo todo. eso al menos dijo obama en el discurso del estado de la union hace unos dias. Lo mejor de la impresión 3d es que facilitará a muchos pequeños emprendedores la posibilidad de crear sus negocios, negocios que antes estaban limitados a los grandes inversores, por el coste que suponía la fabricación de prototipos, para lo cual hacían falta miles de euros.
    En http://www.impresoras3d.com estamos informando dia a dia de todo lo relacionado con esta tecnología, así que os invitamos a entrar y conocer mas sobre este apasionante universo.

  • #036
    Tec - 15 junio 2013 - 08:18

    Yo solo puedo hablar desde la experiencia, ya llevo fabricados un router cnc de 4 ejes y una impresora prusa i3, las limitaciones actuales son una simple cuestión de comodidad e inventiva, me explico, al fabricar la impresora, he visto que hay piezas bastante mejorables, como tensores de correas y otras nuevas que se pueden diseñar como los soportes de finales de carreras. Pues pensado y diseñado, se pilla un software 3d con el que te sientas cómodo, 3d max, sketchup… creas la pieza ad hoc, se la pasas a la Prusa y voila, la incorporas al prototipo. Ahora imaginad, toda la gente que va teniendo impresoras 3d en casa, cafeína y tiempo suficiente; el panorama es espectacular. Mientras tanto, esta misma gente está trasteando con nuevas mezclas de materiales para pasar por el extrusor, amalgamas con madera, yeso, cementos, resinas, partículas metálicas…. por otro lado se están desarrollando extrusores para fabricar el hilo de material con materiales reciclados y liberarse de los 20 euros/kilo que cuesta ahora mismo un rollo. Por otro lado, el lenguaje que usan estas máquinas es muy sencillo, el G-code es un número limitado de instrucciones repetidas que describen las opciones de la máquina y las coordenadas del objeto.

    Por otro lado, si quieres actuar directamente sobre los materiales reales, madera, metal…tienes los router cnc, el problema…se lía una polvareda y un ruido que no es nada apropiado para tener en casa. Aunque cualquiera que tenga un garaje, una caseta o un sótano se lo puede plantear.

    En fin, ¿las perspectivas?, a saber, cada día que pasa en este mundillo, un montón de sorpresas nuevas.

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