CBO, Chief Blogging Officer

Business bloggingUn artículo en Financial Week, «Virtual reality: Chief blogger title catching on with corporations«, incide en un tema que llevo tiempo viendo ocurrir: las empresas han pasado en un tiempo extremadamente breve de sentirse atacadas y preocupadas por el fenómeno blog, a reclamar por todos los medios una estrategia de blogging y a necesitar personas que les ayuden a llevarla a la práctica. El blog se ha convertido en un fenómeno ya en plena madurez, con sus propias reglas, su elevadísimo valor comunicativo, su función de hacer de voz de la compañía mucho más allá de lo que las aburridas comunicaciones corporativas oficiales con tono acartonado y formal llevaban a cabo. En la era de la conversación, las empresas no sabían hablar: era, claramente, una situación que había que intentar corregir.

Las empresas lo saben, y empiezan a definir puestos encargados de ese tipo de aspectos como parte de su comunicación. Los pioneros fueron empresas como las citadas en mi primer capítulo de libro sobre el tema allá por 2006: General Motors, Macromedia, Microsoft, Sun, Yahoo!… empresas que empezaron casi por casualidad, en muchas ocasiones como fruto de un descubrimiento personal, de una figura que decidía proyectar su presencia en la incipiente blogosfera como parte de la imagen corporativa, y empezaba a inventarse de cero unas reglas que se iban escribiendo a toda velocidad. Tras los pioneros, el fenómeno se empieza a generalizar: ya no es ni la primera, ni la segunda ni la décima empresa que me pide consejo sobre el tema, que me preguntan por perfiles de personas que podrían desempeñar esa función, que me piden ayuda para definir el puesto: ahora mismo estoy precisamente preparando una propuesta en ese sentido para una importante empresa del panorama tecnológico. Y fuera de nuestro país, multinacionales como Coca Cola, Marriott, Kodak y por supuesto, Dell (a la que dedico una sesión en ese sentido) han incorporado ya la figura del Chief Blogger con o sin título directamente atribuido.

Las variantes son muchas: una persona interna con experiencia en la blogosfera que es relevada de parte de sus funciones para que asuma la responsabilidad de crear y mantener el blog corporativo, un directivo – a veces de alto nivel – que lo asume como propio, un externo que es incorporado para esa función… Como factores importantes, una dependencia próxima de la dirección general que le permita recurrir a ésta cuando sea preciso y sentirse apoyado en el desarrollo de la función, una asunción de las características de la blogosfera que eviten que tenga que «comulgar con ruedas de molino» comunicativamente hablando, un fuerte conocimiento de la empresa y su casuística. Y en los blogs de directivos de empresas grandes y cotizadas, la espada de Damocles de las reglas de comunicación en la tocante a la esfera bursátil: los llamados forward-looking statements y la necesidad de conocer las reglas directamente, porque no hay blog que sobreviva a la supervisión detallada de un tercero que lo filtre y modere… Todo un mundo desde el punto de vista de la comunicación corporativa que se está empezando ya a generalizar.

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Un comentario en Menéame

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panzer - 5 mayo 2008 - 16:32

no tiene relavancia alguna

» autor: panzer