Google, el lunes 5 de Noviembre y el sector de la telefonía móvil

Google phoneTodos los indicadores apuntan a que este lunes, 5 de Noviembre será el día escogido por Google para hacer públicas sus intenciones con respecto al sector de la telefonía móvil. Hay especulaciones en todas partes: que si será un anuncio de dispositivos, que si serán fabricados por HTC, Samsung, LG, Sony Ericsson o hasta e28, que si están T-Mobile y Sprint metidos en el ajo (hasta ayer eran Verizon y Sprint)… mucha especulación lanzada todo por no querer esperarse al lunes para ver qué es real y qué fruto de la imaginación calenturienta de los analistas.

Era absolutamente evidente que Google iba a hacer algo en el sector de la telefonía móvil: una plataforma de semejante potencial no podía ser simplemente despachada con el desarrollo de algunas aplicaciones de la compañía (Gmail, Google Maps, GTalk, YouTube…) a diversas plataformas. ¿Qué es lo realmente importante del más que posible anuncio de este lunes? Para mí, el hecho de que cualquier cosa que haga Google será un fuerte incentivo en el sentido de convertir el móvil en algo más que un aparato para hablar por teléfono. Hasta el momento, únicamente RIM con sus BlackBerries ha sido capaz de señalar una transición hacia un uso adicional de los terminales: sus usuarios son casi más adictos al manejo de correos electrónicos que al del propio teléfono como tal, pero ni siquiera la navegación – limitada en funciones y experiencia de uso con respecto a la que se hace a toda pantalla en un ordenador – ha sido capaz de convertirse en una aplicación generalizada. Para todos los demás, páramo sombrío: un montón de gente compitiendo absurdamente por llevar el dispositivo más fashion y último modelo, que después en la práctica se limitan a llevarse a la oreja para hablar o, como mucho, si son suficientemente jóvenes, para enviarse SMS. La plataforma móvil tiene un potencial enorme aún no explorado para su uso habitual y generalizado, y creo que cualquier cosa que Google haga en ese sentido servirá para avanzar un poco más en esa dirección.

En segundo lugar, una lanza más que seguramente se romperá en favor de los desarrollos en software libre: de lo poco que parece asegurado en el anuncio el lunes es que parece que Google lanzará una plataforma altamente optimizada y basada en Linux, un avance que me parece interesantísimo de cara a aclarar un poco la jungla de versiones y sistemas propietarios en la que se ha convertido el escenario de la telefonía móvil, un infierno que convierte en complejísimo cualquier desarrollo con ambición de ser multiplataforma y que se erige en una importante barrera para la aparición de un ecosistema de desarrollo suficientemente potente.

En tercer lugar, que el anuncio del lunes, según la mayor parte de las fuentes, no tendrá demasiado que ver con terminales. Los terminales aparecerían, como pronto, en torno a la mitad del año que viene, y seguramente no serían terminales específicos, sino una familia de terminales de diversos fabricantes: todos los que quieran, por así decirlo, abrazar el «estándar» propuesto por la compañía. Pocos esperan un «matrimonio» de Google con algún fabricante que, sin duda, limitaría enormemente las posibilidades de alcanzar una implantación masiva, necesaria para que los planes de Google fructifiquen: al final, la empresa no hace esto por crear un mundo mejor, ni un escenario más bonito… lo hace por extender sus capacidades de venta de publicidad hasta ese dispositivo omnipresente en todos los bolsillos, ese sin el que ninguno de nosotros sale ya de su casa: una extensión de su sistema de publicidad que presidirá gran parte de los desarrollos que se vayan a crear en este sentido.

Y en cuarto y último lugar, lo que el lanzamiento de Google supondrá seguro será una fortísima presión para las operadoras que aún no hayan puesto en el mercado tarifas planas razonables para que tengan que hacerlo a la mayor brevedad posible. Lo sabemos como un axioma: es completamente imposible que se desarrolle una cultura de la movilida, un verdadero hábito de uso, bajo un esquema de «taxímetro». Una de las razones que ha llevado a la popularización de BlackBerry es, precisamente, su tarifa plana. No podemos seguir viviendo bajo mentalidades de operadoras del siglo pasado que por toda respuesta levantan los ojos al cielo y suspiran «no se puede ofrecer tarifa plana, porque todos sabemos lo que pasaría…» Es, simplemente, una falacia: en todos los escalones y desafíos similares ofrecidos por la evolución tecnológica, ese dilema se ha saldado con un escenario todavía mejor para prácticamente todos los implicados, salvo los que se empeñaron con uñas y dientes en permanecer aferrados al escenario anterior. Lo mejor que tiene el lanzamiento de Google es que precisa del desarrollo de un escenario con tarifa plana para funcionar, y eso llevará, a modo de «profecía autocumplida», a que ese escenario se convierta en realidad.

Veremos qué tiene que ofrecernos el anuncio de este lunes, suponiendo que efectivamente haya uno. En cualquier caso, mucha expectación y, al menos desde mi punto de vista, casi todo bueno.

Dejar un Comentario

Los comentarios están cerrados