Artículos sobre agenda
La jornada de un blogger, artículo en PC Actual
Escrito a las 12:34 am
En el número de este mes de PC Actual me publican este artículo titulado “La jornada de un blogger“, en el que obviamente no pretendo decirle a nadie como organizar su vida o su blog, sino simplemente hacer inventario de una serie de tareas habituales y de su significado aproximado en términos de dedicación. Tareas como la lectura, la escritura, el gardening de comentarios, el seguimiento de la conversación a través de estadísticas, trackbacks, watchlists y elementos afines, etc., mezclados con mi experiencia personal manteniendo esta página.
Cansado, cansado, cansado…
Escrito a las 11:46 pm
Acabo de llegar a casa, cansadísimo, después de pasar el día en el Encuentro Nacional de Internautas en León, donde hablé de “Ciberderechos y Propiedad Intelectual” y pareció gustar bastante, al menos por el feedback recibido allí. Creo que hubo también una buena concurrencia en el videocasting de la conferencia, si alguien la vio que cuente un poquito como se veía la cosa. Muy buen ambiente, muchos amigos, conocidos y personas a las que me apetecía un montón saludar, y una organización impecable.
El día anterior había estado dando una conferencia en Coruña sobre CRM, había llegado de vuelta a casa hacia las diez de la noche, y me había puesto a preparar la conferencia de León y a cerrar un grupo del Global Communities MBA después de cenar, con lo cual lo que llegó al tren esta mañana después de una noche en vela no era yo, sino una vaga sombra de mí mismo. Además, algún tipo de contubernio judeomasónico telefónico se encargó de que no pudiese pegar ojo en el tren, con lo cual lo que llegó a León fue no ya mi sombra, sino casi mis restos mortales… Y ahora acabo de llegar a casa, y me tengo que preparar dos clases para mañana, una a las 09:00 y otra a las 11:00. Uno de esos días en los que llegas a casa machacado, después de haber mantenido el cerebro a tope de revoluciones casi todo el día a pesar de no haber dormido la noche anterior, y que ves que ni siquiera la batería del BlackBerry ha aguantado tu ritmo. Supongo que debe ser así como uno se gana el sueldo. Pero por favor, que no vengan muchos más días seguidos como este, que nunca he tenido yo vocación de querer acabar siendo el más rico del cementerio…
Tirado en París
Escrito a las 9:29 pm
La razón por la que estoy siendo inconsistente con mi anuncio de low blogging es tan sencilla como que el avión que me traía de Amsterdam sufrió un retraso, y no llegué a tomar el vuelo que me tenía que llevar a Vigo. Por tanto, estoy tirado cual colilla en uno de esos hoteles de los alrededores de Charles de Gaulle, donde mañana por la mañana podré tomar un avión que me lleve por fin a la boda de mi prima, que menos mal que se casa por la tarde… En realidad no estoy en París, como tampoco estuve en Holanda esta mañana. Son lugares en los que, a pesar de haber ido, es como si no hubiera estado: te bajas de un avión, te subes en un taxi, te bajas del taxi, hablas ante una audiencia (en este caso, encantadora y participativa), te vuelves a subor al taxi, te vuelves a subir al avión. Holanda, vista desde la ventanilla. En el fondo, estar sin haber estado. Y ahora París peor, porque desde la ventana de este hotel de aeropuerto sólo puedo ver otro hotel de aeropuerto. Deprimente, la verdad.
En fin, al menos el hotel tiene conexión, así que puedo bloguear y cerrar mi clase con el IXMBA. Cara y fluctuante, pero conexión al fin y al cabo. Algo es algo.
Que no llego…
Escrito a las 11:10 pm
Ya me sabía a mí mal que el día de hoy fuese el primero desde hace más de dos años en el que no fuese capaz de escribir nada en la página… Pero claro, si uno se levanta a las cuatro y media de la mañana para coger el primer puente aéreo y enfrentarse al temor reverencial que inspira la nueva Terminal 4 de Barajas, se pasa en Barcelona toda la mañana y parte de la tarde impartiendo un seminario teórico-práctico sobre blogs (agradabilísimo grupo, por cierto) y vuelve a Madrid con el tiempo pegado al… ahí para escribir y enviar la columna de Libertad Digital, supongo que la cosa tiene su disculpa.
La terminal 4 me ha parecido impresionante, faraónica y bien señalizada. Después de lo que había oído, llegaba esperando encontrarme un caos de impresión, y sin embargo no tuve el más mínimo problema para encontrar nada ni para orientarme por allí. La sensación del edificio por dentro, con los techos altisimos y la iluminación reflejada sobre madera, resulta bastante agradable, nada agobiante. Y la práctica garantía de conseguir finger para tu vuelo tanto al salir como al llegar es todo un detalle, estaba ya verdaderamente harto de los sempiternos autobuses de la terminal 1. Pero eso, que en resumen, bastante buena impresión, la verdad…
Cosas que sólo me pasan a mí
Escrito a las 9:26 am
Llegar a tu trabajo a las 07:15, por eso de evitar el atasco de la carretera de La Coruña, y encontrarte que la cerradura electrónica no responde a la contraseña. Tras probarlo todo, no hay manera: la puerta está cerrada a cal y canto. Me bajo al portal, me siento en una escalera, reviso los mensajes en la PDA para ver que no hay ningún aviso reciente de nada, me siento a esperar pacientemente, saco el tablet, me vacío el Bloglines de arriba a abajo, se me empiezan a quedar los pies helados… cuando veo, ya a las ocho y pico, que se encienden luces enfrente, en los edificios principales del IE. Me voy para allá, y le pregunto a mi amigo Agustín, de Mantenimiento, que si ha tenido alguna pelea con las sábanas y han ganado ellas… ¿Respuesta? Una mirada con cara de “ya sospechaba yo que este Enrique o era un extraterrestre o se acababa de caer de un guindo”:
“No, tío… es que estamos de vacaciones”
Efectivamente. Resulta que parece ser que estoy de vacaciones, y aquí estoy, en mi despacho, con una cita a las 08:30, otra a las 11:00 en Alcobendas, y otra a las 17:00 en Serrano. Impresionante día de vacaciones. Obviamente, se me ha pasado leer algún mensaje. ¿El problema? Que no es ni la primera ni la segunda vez que me pasa, y mucho me temo que tampoco será la última. Vamos, que uno está en el mundo porque tiene que haber de todo…
Cercedilla
Escrito a las 7:28 am
Sin tiempo para escribir y con el Bloglines lleno de cosas que me apetecería comentar, me subo a Cercedilla a iniciar un curso sobre CRM que doy todos los años a uno de los principales bancos del país. Ayer me bajé del AVE a eso de medianoche, la conferencia en Zaragoza estuvo muy agradable en cuanto a ambiente, aunque se me fue la olla con el tiempo y me alargué casi media hora más de lo previsto (el problema de estar acostumbrado a sesiones de hora y media… la cabra tira al monte). Después, tuvimos cervecita rápida pendientes del reloj para no perder el AVE, pero como siempre, un gustazo…










