Sobre el perfil digital de los directivos españoles

La revolución digital llama a la puerta de los consejos - ABC (pdf)Luis Ontoso me envió un correo con algunas preguntas para un reportaje sobre el perfil digital de los directivos españoles, y ayer me citó en su artículo, escrito junto con Javier Tahiri, titulado «La revolución digital llama a la puerta de los consejos» (pdf).

Un tema que me parece fascinante, y que me encuentro de manera habitual cuando hablo con compañías de todo tipo: directivos que parecen pensar que la tecnología y su aplicación al desarrollo profesional es simplemente algo que cae dentro de las responsabilidades del departamento de TI, que piensan realmente que el cambio es únicamente una cuestión tecnológica, y que no se plantean que esas tecnologías, si no las acompañamos de una verdadera revolución digital que incluya cambios en el diseño de los flujos de trabajo, los soportes empleados, la comunicación o incluso el diseño físico del puesto de trabajo, no sirven prácticamente para nada. No, el cambio no es solo tecnología, es algo que va mucho más allá.

A continuación, el texto completo de las preguntas y respuestas que intercambié con Luis:

 

P. Hemos visto recientemente un relevo en una de las principales compañías del Ibex apelando al «perfil digital». Ángel Cano, ex consejero delegado de BBVA, era uno de los pocos directivos españoles activos en redes sociales y con una aparente sensibilidad hacia el negocio digital. Parece, no obstante, que no es suficiente. ¿Qué cree que necesita un directivo para adaptarse a este nuevo entorno?

R. En el entorno actual, un directivo, además de tener una proyección digital propia que demuestre que conoce el entorno y se mueve adecuadamente en él, tiene que tener una inequívoca vocación por provocar el cambio, por la dinamización de las estructuras que le rodean. De poco vale tener a un directivo «espabilado» en lo digital si lo que hace con ello se ve como un refuerzo de sus propias posiciones y no como fomento de la tan necesaria transformación digital. En los Estados Unidos ya se separa claramente la proyección digital del directivo, que puede incluso ser vista como un auténtico lucro cesante cuando no se tiene, de las capacidades relacionadas con la gestión del cambio organizacional. Los directivos de la generación actual van a tener que ser grandes gestores de cambio, capaces de romper cosas cuando sea necesario para asegurar que sus organizaciones evolucionan con los tiempos.

P. ¿Está el mundo empresarial español retrasado con respecto a nuestros países vecinos en el desarrollo del entorno digital?

R. Muy pocas empresas españolas han llevado a cabo una auténtica transformación digital. Seguimos mayoritariamente teniendo grandes empresas en las que se trabaja con unas horas fijas, un «tiempo de permanencia de culo en una silla determinada», sin herramientas que permitan trabajar con independencia de tiempo y espacio, metidos en despachos cerrados y comunicándose mediante papel, que es el mayor enemigo del intercambio fluido de información. Los directivos españoles actuales aún creen que el cambio se reducía a una cuestión puramente tecnológica.

P. ¿Por qué cree que los directivos españoles son tan reacios a participar en redes sociales? ¿En qué puede perjudicarles a ellos y a sus empresas esa inactividad?

R. En nuestro país existe una cultura de la discreción, del perfil bajo, de la estrategia del cocodrilo. La visión del trabajo está aún en el siglo pasado. El resultado es que las organizaciones no están preparadas para asumir el papel del directivo como gestor de activos digitales, como persona capaz de ejercer una influencia sobre el entorno, y como dinamizador de un sistema de entrada – proceso – salida de información relevante que dote a su empresa del dinamismo necesario para desempeñar su actividad en un panorama como el actual, caracterizado por una gran velocidad.

P. ¿La capacidad de adaptación al entorno digital es una cuestión generacional? ¿Está la generación tradicional de directivos españoles condenada a quedarse en un segundo plano?

R. A estas alturas resulta evidente que la cuestión generacional es completamente absurda. El mito de los «nativos digitales» ha demostrado que la amplia mayoría de estos simplemente saben usar dos o tres aplicaciones con mucha soltura, pero carecen de un marco conceptual que les permita de verdad sacar partido al mundo que les rodea. Claramente, no se educaban solos, y creerlo ha sido un gran error… ahora, muchos jóvenes, en lugar de ser «nativos digitales», son auténticos «huérfanos digitales». Del mismo modo, tener una edad determinada no condiciona el desarrollo tecnológico: lo que realmente funciona es que las personas, independientemente de su edad, encuentren la propuesta de valor adecuada que les haga desarrollarse en el entorno digital.

P. ¿La presencia en las redes sociales puede entrañar riesgos para las empresas? ¿Cuáles son? ¿Cómo pueden evitarse?

R. ¿La presencia del teléfono en las empresas puede entrañar riesgos? La pregunta parece absurda, ¿verdad? Pues las redes sociales son el teléfono de nuestra época. En muy poco tiempo, nadie en su sano juicio se planteará desarrollar su actividad, sea la que sea, fuera de ellas. Hay que abandonar clichés absurdos, como el de que hacerlo bien en las redes sociales es «tener muchos seguidores», y empezar a plantear estrategias razonables y con sentido en ese entorno.

P. ¿Es la mayor apuesta por la visibilidad en internet y las redes sociales un sinónimo de transparencia informativa? ¿Se puede ser activo en el mundo digital sin ser transparente?

R. Como dice el viejo adagio, «se puede engañar a una persona durante mucho tiempo o a muchas personas durante poco tiempo, pero engañar a muchas personas durante mucho tiempo es imposible». La red nos expone a muchos ojos, y algunos de esos ojos siempre saben más de lo que esperábamos, incluso más que nosotros mismos sobre nuestro negocio. Por eso «estar en las redes sociales» no es sinónimo de nada si no se acompaña de los cambios adecuados que aseguren que la transparencia va a convertirse en un valor fundamental.

9 comentarios

  • #001
    Germán - 11 mayo 2015 - 11:21

    En mi experiencia, la cuestión generacional si que tiene que ver con esta concepción de las IT’s por parte de los directivos.
    En la medida que la generación que actualmente tiene alrededor de 40 años llegue a puestos directivos de alto nivel eso irá cambiando.

    Es curioso que la cuestión generacional afecte en este punto, pero no afecte a los de menos de 30. Es decir, los de menos de 30 pueden ser analfabetos digitales en cierto sentido, pero al menos se mueven por el mundo digital con soltura, y creo que por eso lo comprenden más que la generación que tiene más que 50.

    • Gorki - 11 mayo 2015 - 12:27

      Creo que la cuestión generacuonal es un tópico, Hoy mismo he recibido una invitación de un primo mio que celebra los 80 años y ¿por donde la he recibido?- Por e-mail.

      No es que mi primo sea un Nerd ochentón, es que todos sus parientes y amigo utilizan Internet habitualmente y eso con lla seguridad la mayoría, (como yo), han rebasado los 60 años largamente. Los ordenadores en las empresas, son algo habitual desde ls años 70, eso quiere decir que un directivo de 50 años, de siempre ha trabajado con una terminal de ordenador sobre su despacho. Los PC son algo más modernos, pero el PS2 de IBM salió al mercado en 1987, por tanto cualquier directivo de 50 años , se ha pasado prácticamente toda su vida laboral unido a un PC.

      Lo que pasa, es que son las empresas las que las cuesta adaptarse al mundo digital. porque confunden vender CON Internet, con vender POR Internet.

      Traducido al teléfono que Dans pone de ejemplo. No es lo mismo vender CON teléfono, que vender POR teléfono. Nadie duda que el teléfono es fundamental en su negocio, todas las empresas lo tienen y usan y es un dato que no falta nunca en la tarjeta de visita. Sin embargo, vender POR teléfono solo lo ha conseguido Telepizza. Pues bien, la mayoría de las empresas aún consideran Internet SÓLO como un canal más de venta.

  • #003
    Miguel Alvim - 11 mayo 2015 - 14:13

    Estoy totalmente convencido de que NO es una cuestión generacional. Es más bien una cuestión de visión: entender y vivir lo que nos está pasando a raíz de los avances tecnológicos y, de forma inteligente, adaptar la organización adecuadamente, a estos cambios – quién no esté cómodo con el cambio, lo pasará muy mal . Esto va mucho más allá de utilizar e-mails y redes sociales..

  • #004
    jose luis portela - 11 mayo 2015 - 16:44

    Por aportar datos, sacados de mis sesiones dando clases a gente desde la más joven hasta los mas senior en el IE, me sigue sorprendiendo la realidad cuando pregunto sobre el tema

    1. Los más jóvenes suelen estar casi todos en linkedin y twitter.
    2. Los que pasan de 40 años están la mayoría en linkedin pero muy pocos en twitter
    3. Casi todos, tanto jóvenes como mayores, tienen los perfiles de Linkedin muy mal actualizados y no conocen bien como utilizarla
    4. Twitter es sorprendente. Cuanto mas directivo son y cuanto la empresa es mas del IBEX 35 la probabilidad de estar en twitter es prácticamente nula

    • Gorki - 11 mayo 2015 - 18:32

      Pienso que la generalizacion de tu muestra es un hipótesis correcta y confirma mi opinión. No es tanto que los directivos no sepan utilizar un Pc o el Teléfono móvil, es más bien, que no saben para que utilizarlo en la empresa. Independientemente de la edad que tengan, están en Linkedin, porque han oído que hay que estar, pero no saben para qué vale realmente y sobre Twitter, no saben como usarlo a su favor y solo han oído de los patinazos que los famosetes han metido en esa red.

      Lo mismo pasa con la presencia de su compañía en la Red, Con la excepcion de los Bancos, que en general han sabido subirse al carro de la digitalización, no veo una política sensata de las compañías tradicionales en Internet, solo están, «porque hay que estar», o en el mejor de los casos, están haciendo esfuerzos absurdos y estériles para vender por Internet.

      Si llamas a un teléfono en horas de oficina, en el 80% de los casos, (el otro 20% ha puesto un absurdo contestador automático), alguien te atiende la llamada y la dirige a quien mejor te pueda atender. ¿Has pinchado «·CONTACTAR» y se ha habierto una videoconferencia con un empleado que te pregunte qué deseas hacer?.

      Hoy todos los PC tiene videocámara y altavoz o llaman desde un Smarphone, ¿Cuantos contactos útiles se pierden por no tener quien atienda a quien contacta por Internet?

  • #006
    Rodrigo - 13 mayo 2015 - 15:40

    Trabajo en temas de BI en una gran empresa americana en el extranjero. Yo creo que no es una cuestión generacional, porque he visto gente de 30 agnos totalmente analfabetos digitales. Diría que la mayor parte de la gente que no tiene formación de IT (ingenieros) es bastante analfabeta digital. Esto genera tremendas perdidas de oportunidades, porque al no tener visión de lo que la tecnología les puede benificiar, no les queda otra que confiar en lo que el departamenteo de IT les proporcione (y la visión de estos normalmente se limita a la tecnología pero sin visión del negocio).
    La solución desde mi punto de vista es muy fácil: formación intensiva a los business users para que entiendan como la tecnlogía mejoraría su productividad y la de la empresa.
    Lo mismo para los profesionales de IT: formación en business. Porque la clave para mi está en cerrar el gap entre business y IT (lo que yo hago :)

    • Jose - 20 mayo 2015 - 13:01

      Rodrigo, estoy de acuerdo contigo: la mayor parte de la gente que no tiene formación básica en temas digitales y eso genera pérdida de oportunidades.

      El último ejemplo lo he tenido hace 3 días con la editorial Anaya:

      Me acabo de comprar un libro para enseñar a programar a mis hijos. El libro promete, ya que incluye un kit de desarrollo para Windows, Mac y Raspberry Pi para poder programar el juego Minecraft en lenguaje Python.

      En el primer capítulo se explica cómo descargar y configurar este kit de desarrollo y, en el caso de la Raspberry Pi, te indican que sigas las intrucciones de la página «www.anayamultimedia.es».

      Obviamente, si vas a esa dirección accedes a la página principal de la editorial, y no al kit de desarrollo necesario para seguir el libro.

      Después de ponerme en contacto con la editorial, me indican otro enlace a su web que tampoco contiene el kit de desarrollo sino la ficha del libro (!).

      Buscando por esa ficha veo que hay un apartado «Complementos» donde sí hay un enlace para descargar, que resulta ser un fichero comprimido con la extensión RAR (!!). La Raspberry Pi no sabe qué hacer con ese fichero y la página web de Anaya no contiene ninguna instrucción al respecto.

      En cambio, si me voy a la página de la editorial Wiley, del libro original en inglés, allí sí aparece un enlace a un fichero comprimido específico para la Raspberry Pi, con la extensión correcta para poder abrirlo e instalar el kit de desarrollo.

      He vuelto a ponerme en contacto con Anaya para que me digan qué debo hacer cuando siguiendo los pasos detallados en su propio libro te quedas encallado sin poder seguir. Ya no me han contestado…

      Simplemente, no estan preparados.

      • Jose - 21 mayo 2015 - 14:27

        Ayer mismo, Anaya contestó el correo y se ofrecieron a pasarme por correo los ficheros para la Raspberry Pi ya descomprimidos. Aunque su página web sigue ofreciendo sólo el fichero RAR, se agradece el gesto.

  • #009
    Martha Iparraguirre - 14 mayo 2015 - 22:46

    Efectivamente el perfil de nuestros directivos no es muy digital. Creo que esto se puede deber a una cuestión generacional pero también a la cultura empresarial.

    Si dentro de las empresas se implantara una cultura digital y se utilizara dentro de sus procesos internos, los directivos se preocuparían por ser más digitales.

    Muchas de las empresas aún no son conscientes de las ventajas para el negocio de la transformación digital.

    Muchas gracias por el artículo.

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