El Blog de Enrique Dans

Siempre hay alguien grabando

Escrito a las 8:55 am
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watching youInteresante contrapunto al artículo que vinculé el otro día sobre las posibilidades de Google Glass llevadas a una hipotética fase de adopción masiva: qué ocurre cuando un número elevado de las personas que nos rodean llevan un dispositivo que lo graba todo de manera sencilla e inmediata.

Google Glass: our lives are not reality TV es una especulación ya no tan futurista acerca de las implicaciones para la privacidad de un mundo en el que la adopción de dispositivos como Google Glass se convierte en masiva: ahora mismo, cuando te metes el dedo en la nariz en muchos sitios, sabes que seguramente haya una cámara que te está viendo, pero asumes que la filmación está en manos de prácticamente nadie, que solo será utilizada con un propósito muy determinado, y que en caso de encontrarte con tu imagen en la web, podrías deducir dónde fue tomada y ejercer la oportuna acción judicial. Con la popularización de Google Glass y dispositivos similares, esa cámara estará multiplicada por diez o por cien, tendrán presencia ubicua allí donde haya un par de ojos mirándote, y estarán en manos de cualquiera que pueda hacer con tu imagen lo que le dé la gana, subirla a donde quiera o publicarla de la manera que estime oportuna. Si eres mínimamente conocido, prepárate para un escrutinio constante, permanente, desde cientos de dispositivos preparados en todo momento. El Gran Hermano, en versión distribuida.

Vivir rodeados de cámaras preparadas para grabarnos en cualquier momento. Un Truman Show permanente. Si el smartphone nos puso a todos una cámara en el bolsillo, Glass va a hacer que, además, la llevemos preparada y funcionando. Pasaremos de simplemente “llevar una cámara”, a llevarla perfectamente lista para ser disparada. La popularización del smartphone, en efecto, ha llevado a que grabar a una persona sea relativamente sencillo: con la adecuada práctica, es completamente trivial sostener el móvil de manera que parezca que simplemente lo estás utilizando, mientras grabas lo que ocurre ante ti. Una de las primeras circunstancias que vivimos con la popularización de los móviles con cámara fue la prohibición de su uso en determinados entornos, desde vestuarios hasta empresas. A mí me han recriminado en un museo por mirar la pantalla de mi teléfono por pensar que lo estaba utilizando para tomar fotografías. Con Glass, todo esto será todavía más trivial: bastará con musitar las palabras “OK Glass: take picture” u “OK Glass: record video” así, con la mano delante de la boca y hablando como quien habla para el cuello de su camisa, y ya está. Momento capturado. Una palabra más, y estará en un correo electrónico o en tu cuenta de YouTube.

¿Inquietante? Sin duda, diferente. ¿Provocará cambios en los usos y costumbres sociales? ¿Miraremos de otra manera a quienes nos observen con su dispositivo puesto? ¿Nos obligarán a sacarnos las gafas cuando estemos en un sitio en el que no se permita tomar fotografías? ¿Forzarán a Google a ubicar en algún lugar visible de las gafas un LED rojo que señalice el hecho de que estamos grabando? ¿Qué ocurrirá con las personas que ya utilicen gafas, y que llevarán el dispositivo directamente montado sobre las mismas? Ya ha habido quien ha destacado que una persona utilizando Google Glass ofrecerá un aspecto como mínimo “extraño” o “pintoresco” debido al continuo movimiento de uno de sus ojos sobre la realidad aumentada proyectada sobre la pantalla virtual invisible, haciendo parecer que esa persona padece algún tipo de tic o de estrabismo. Preguntas sencillas, pero sin duda relevantes cuando nos estamos planteando una futura adopción – aunque no sea masiva, al menos al principio – de un dispositivo como este. ¿Qué pasará cuando los niños crezcan llevando unas Google Glass puestas desde que son bebés? Muchos años después de la popularización del teléfono móvil, aún hay muchas personas que no saben utilizarlo con un mínimo de educación. ¿Cuánto tardará la adaptación social de los usos y costumbres sociales en asumir un dispositivo como Google Glass, en caso de que lleguemos a ver su adopción masiva?

OK Glass?

 

ACTUALIZACIÓN: Algunas respuestas razonadas y una buena reflexión sobre el miedo a lo desconocido

ACTUALIZACIÓN (12/03/2013): Marimar Jiménez cita esta entrada en su artículo en Cinco Días titulado “Google se enfrenta a problemas de privacidad con sus e-gafas” (ver en pdf).

4 trackbacks

[…] comercializará las primeras gafas para los consumidores con las características descritas. En el periodo de prueba ya se ha encontrado con un incidente sobre la privacidad. Pero habrá que comprobar si dispositivos […]

[…] tiempo que se van definiendo las incógnitas sobre la configuración de Glass, van apareciendo más análisis sobre el efecto que su uso podría tener sobre el día a día y la vida social. Especialmente […]

[…] la privacidad?. Con lo fácil que va a ser captar imágenes y, sobre todo, sin que nadie se entere, Google probablemente se enfrentará a problemas de privacidad. Las gafas no han salido y ya hay establecimientos en estados unidos que han prohibido el uso de […]

[…] Glass, el artilugio de Google que tanto está dando que hablar, y que dará aún más en el futuro mediato, despierta pasiones de todo tipo. Desde la de aquellos que lo han probado, quedando prendidos de su encanto y posibilidades, hasta los que ven serios problemas de privacidad asociados al dispositivo. […]

24 comentarios

001
Simón Egea
05.03.2013 a las 09:18 Permalink

Creo que el problema sigue siendo en anonimato, en alimentación le llamamos la necesidad de la trazabilidad. Saber donde tiene su origen el producto que estamos consumiendo y que camino siguió hasta llegar a nuestro estomago. ¿El consumo de imágenes y vídeos puede tener trazabilidad?

002
Gorki
05.03.2013 a las 09:58 Permalink

Habra que acostumbrarse a vivir bajo esa realidad, no montando unos, la de Dios, porque les han filmado en calzoncillos, y los otros no extrañándose de que alguien usa calzoncillos.

En esto es como el problema de los políticos con la transparencia. Unos tendrán que acostumbrarse a que se sepa, que pagaron la comida con la Visa del partido y los otros, no escandalizarse de que tengan la asistenta sin darla de alta en la Seguridad Social, o que pagan la rehabilitación de su casa en negro, pues cosas así las hacemos (casi)todos.

003
Luarca
05.03.2013 a las 10:19 Permalink

Se hablo por aqui de un cacharrin que iba grabando todo lo que hacias (no recuerdo bien, y no lo buscare), y dije en un comentario en plan “broma”: “se acerca la hora de los tortazos”

Estas navidades, se dio el caso de tener una cita con una persona. Estabamos en un rincon de un bar (me estaba confesando cosas de su vida privada) cuando aparecio el “notas de turno”, haciendo fotos con el movil, de la decoracion del bar. Al llegar a nuestra mesa, le pedi amablemente que esperara un momento, que nos moviamos nosotros y que asi podria hacer bien la foto (a mi acompañante, lo ultimo que le hacia falta, era que nadie la hubiera visto, menos conmigo).

Parece ser, que mi oferta disparo los indices de estulticia del individuo hacia limites insospechados. Hizo la foto de la decoracion, se giro y nos hizo la foto a nosotros, todo en cuestion de segundos. Casi los mismos que tardaron en aterrizar dos tortazos en su cara y un 45 sobre su movil.

Mucho me temo, que si toda esta tecnologia, no va acompañada de la pertinente educacion, no solo en su uso, sino en lo social, los juzgados van a tener muuucho trabajo…

004
José Luis Portela López
05.03.2013 a las 10:49 Permalink

Muy interesante el tema que planteas. Como bien dices además de las gafas ahora mismo todo el mundo puede grabar con otros dispositivos. Lo estamos viendo en las manifestaciones de policías, lo estamos viendo en denuncias en otros países de malos tratos, etc. Yo conozco a un personaje publico que me comenta que ahora tiene que estar siempre muy atento a lo que hace y como lo hace.

Mi conclusión es que cada vez viviremos en un mundo donde será mas difícil hacer “malas practicas” pero que el precio a pagar será alto. El símil es el tráfico, hace 10 años podías hacer casi lo que te daba la gana y eran muy pocos los que sancionaban, ahora hoy en día es muy difícil escapar porque estas muy controlados. Resultado en cifras, todos hemos sufrido mas multas y han bajado el número de muertos. Podremos estar de acuerdo o no con las formas, pero los datos cantan.

005
jordito
05.03.2013 a las 11:30 Permalink

… vaya, me recuerda al 3er episodio temporada 1 de “Black Mirror”, cada vez más cerca y más ubicua la tecnología.

006
Nacho
05.03.2013 a las 11:58 Permalink

Salvo los que tengan un ojo de cristal, no muchos podrán tener un “continuo movimiento DE UN OJO”. Los seres humanos, cuando movemos uno, movemos el otro de forma simpática. Así que no creo que parezca que nadie tiene estrabismo. No somos camaleones. Sí puede resultar extraño ver a alguien mirar (con sus dos ojos) arriba a su derecha cada poco. Como extraño nos resultaba ver a alguien hablando por el móvil por la calle hace 20 años o usando el manos libres hace 15. ¿No?

007
astur
05.03.2013 a las 12:00 Permalink

Yo creo que esto no es aún nada con lo que está por venir, en un futuro no muy lejano, la nueva generación de cámaras sin lente hara que las camaras esten integradas en cualquier cosa practicamente, porque no necesitarán ser planas, no necesitarán ser transparentes, no necesitarán tampoco ser redondas ni tener “culo”, esto es, serán totalmente planas o redondeadas o con la forma que quieras, asi que lo mismo podrás tener una cámara en cualquier parte con cualquier forma y de cualquier color sin que tengas ni idea de que realmente es una cámara y que te está grabando. Por lo que cualquier ley para poner puetas al campo en este sentido será absurda por mucho que ahora seguro se legiste en contra de las camaras montadas sobre gafas, que ya tendran telita para ser reguladas tambien.

al menos todos estos “avances”, si queremos llamarle así, habrá quien le llame retrocesos, como todo, según para lo que se use, nos hacen abrir los ojos de loa absurdo que es el estado de leyes actual, que se intenta legislar todo, para arreglar nada. El estado metiendo siempre las narices en nuestras vidas y en todo lo que hagamos.

008
Jose Antonio Chico
05.03.2013 a las 12:24 Permalink

Una vuelta de tuerca mas. Una hipótesis: ¿por qué adoptaremos Google Glass? Por seguridad. Nos sentiremos mas seguros si sabemos que podemos hacer una foto o vídeo de aquel que nos pueda importunar y transmitirla a la policía junto a nuestra localización en un segundo. Este concepto probablemente cambie el mercado de usuarios de este producto… ¿veremos a los viejecitos pudientes con Google Glass por la calle como “early adopters“?

009
Jos
05.03.2013 a las 13:01 Permalink

¿Acabaremos haciendo leyes de privacidad para protegernos de personas con memoria fotográfica?

Porque esto es lo mismo, en el fondo google glass no es más que una extensión de nuestro propio cuerpo.

010
Organizado
05.03.2013 a las 13:36 Permalink

El futuro de las grabaciones permanentes ya está aquí, y casi no hay que esperar a Google Glass para comprobarlo, aunque hay que reconocer que con el nuevo invento de Google este asunto se elevará a la enésima potencia.

Hoy día todo el mundo lleva una cámara de fotos y de vídeo en el bolsillo. Ahora también en el coche. No hay más que ver lo que sucedió con el estallido del asteroide sobre Rusia. Lo grabaron decenas de cámaras instaladas en los coches de particulares.

Entre las cámaras en los coches, las de los móviles, las de los bancos, las de tráfico y, dentro de poco, las de Google Glass, el mundo será una gran grabación en tiempo real. Que los malos se pongan las pilas.

011
Observador
05.03.2013 a las 13:40 Permalink

Dans, espero que no estés pensando que las gafas estas vayan a cambiar el derecho a la intimidad o a la imagen personal, de la misma forma que crees que Internet puede acabar de un plumazo con otros derechos individuales.

No, hombre, no. Todo tiene unos límites, aunque tú no los conozcas. De igual si han sacado unas gafas supermolonas o no. Ese derecho individual, al igual que otros, está muy por encima del producto de cualquier empresa y no dependen de las “cambios en los usos y costumbres sociales”. No son los derechos los que se “adaptan” a las nuevas tecnologías, son éstas las que deben “adaptarse” a aquéllas.

Necesitas urgentemente clases jurídicas. Venga, ya puedes llamarme neoludita para desvirtuar tus estropicios lógico-jurídicos.

012
david
05.03.2013 a las 13:44 Permalink

Un lugar así ya existe… se llama Londres. Vale que no son los ciudadanos quienes graban todos tus movimientos con miles de cámaras sino el Estado.

Un gran invento sería un inhibidor de frecuencias personal… al que se me acerque a x metros, se le apagan las gafitas.

013
Cristina
05.03.2013 a las 15:19 Permalink

Ok glass!! :-))
Como a veces las personas, tienen poca memoria, muchas veces he deseado tener grabadas conversaciones, para provocar un “deja vu”. Claro! Que con esas imágenes,viviendo en Europa, tendría mucho cuidado. Porque seguro que se puede “tracear” y yo no puedo utilizar las imágenes de otro, oficialmente, como me venga en gana, pero nada impide, que en una reunión con amiguetes, pues defienda mi honor, con una prueba improvisada, sin validez judicial, porque no me ha autorizado un juez!, :-)
Siempre que viajo, tengo la manía de buscar las cámaras, porque me hace sentir mas segura…y las hay por todas partes. Pero en lugares, donde el espacio privado se asimila al publico, pues quien impide que un ruso o un americano, me grabe y suba las imágenes a youtube? Y luego para hacerle un 45 al xatinet, pues lo tengo que ir a buscar a no se donde!!!!!!
Lo del LED en las gafas, es interesante, porque si las gafas sirven también para ver mejor, ni modo que te las tengas que quitar!!!!
El otro día le hice una foto a la entrada de un local, en la calle, y casi me linchan!!!! Menos mal que camino muuuuuuy rápido!!!!!!!
A donde vamos a llegar!!!!!!

014
Sebastián
05.03.2013 a las 17:53 Permalink

Vamos camino a una sociedad del control donde la privacidad (casi) no existe. Antes el rol de control era ejercido únicamente por las autoridades, la policía, la justicia, la iglesia eventualmente. Hoy la tecnología hace que sea posible toda nuestra actividad, incluso la más privada, a partir de los rastros que vamos dejando -inevitablemente- por todas partes: el recorrido de las antenas a las que se conecta nuestro celular, las cámaras de los lugares por donde pasamos, la ip de la máquina desde la cual nos conectamos a internet. Como diría el personaje de historieta Mafalda: “paren el mundo que me quiero bajar”.

015
Pep
05.03.2013 a las 19:34 Permalink

Mientras que el usuario de las gafas lleve colgando un cartelito informando que está grabando y que de una dirección de contacto para todo lo relacionado con la LOPD, sin problemas :)

Por cierto, una jugada maestra de Google. Te clavan por las gafas y al mismo tiempo recopilan toda la información que se obtenga a través de ellas, imágenes incluidas para sus negocios publicitarios y no te pagan nada!!. Ni siquiera indirectamente a través de impuestos a tu país.

016
Andres
05.03.2013 a las 20:54 Permalink

Hay una nueva serie inglesa llamada “Black Mirror” que explora en cada uno de sus 3 capítulos las consecuencias de los avances tecnológicos actuales. El capítulo 3 trata exactamente de un futuro próximo en donde todas las vivencias de cada persona son grabadas en video y almacenadas en un chip. Se los recomiendo altamente, es sumamente interesante. Además es una gran serie, llena de buenas ideas.

017
Maitica
06.03.2013 a las 00:32 Permalink

¿No había inhibidores de frecuencias donde no se permitía el uso del teléfono móvil? Pues mucho me temo que en aquellos lugares donde no esté permitido el uso de estas gafas tendrán que adoptar una tecnología similar o en su defecto, hacerlas pasar por una cinta detectora como nos hacen pasar todos nuestros cacharros cuando nos dirigimos a un museo o una puerta de embarque para que estos “chismes” nos sean “confiscados” durante nuestra estancia y devueltos posteriormente. Nadie en su sano juicio se comportaría de la misma manera de saber que está siendo grabado, de modo que una de dos, o el tipo que las lleva puestas se las quita o me comporto de manera diferente no sin antes advertirle de la modificación de mi conducta por culpa de su presencia, es mas, aún sabiendo y consintiendo su uso mi comportamiento será diferente. El problema que se plantea es su uso sin mi conocimiento y consentimiento, ahí es donde los juristas deberían pronunciarse independientemente del lugar donde se capturen las imágenes.

018
Mario
06.03.2013 a las 11:23 Permalink

“Solía venir a este bar hasta que vi a un chaval portando Google Glass”. “Recibí el parte esta mañana para el almuerzo anual de la compañía. Sport elegante. Prohibido llevar Google Glasses”. “Un nuevo aviso legal en Sobrino de Botín al lado del “Prohibido Fumar” y que dice “Prohibido grabar”.

Como con todos los productos innovadores, el éxito del google glass se basará no solo en sus prestaciones, que podrán ser muy buenas, sino sobretodo en la aceptación social que generen. Google necesita que su producto no sea objeto de las reacciones ficticias pero muy probables del primer párrafo, sino al contrario, se convierta en un objeto de deseo o aspiracional de alta tecnología, en la linea de los productos de Apple.

El poseedor de googleglasses debe ser admirado y no debe sentirse en ningún momento discriminado ni visto con desconfianza en su vida diaria y es allí donde Google la tiene difícil pues, aunque a Enrique le suene extraño: la gente tiene derecho a que Google la deje vivir tranquila.

Doy por descontado que Google resolverá el problema de diseño y que los portadores no parecerán una banda de frikis cosplayers emulando una colonia Borg; pero doy por descontado también que Google no tiene la ética ni la responsabilidad necesarias para manejar con respeto a los derechos de la gente uno de los gadgets más intrusivos que se han creado, porque no es tanto lo que el usuario ve en sus gafas sino lo que el usuario captura y transmite con ellas lo que preocupa a todos.

No me es difícil imaginar que en su versión punto n, estas gafas levanten por defecto información audiovisual permanentemente y la envíen directo a los servidores de Google, que esta información se escudriñe con los ultimos software de reconocimiento facial, que una vez identificado cada rostro el resultado se acople con otros datos recopilados por Google Plus, Facebook u otra red social, y que toda esta información sobre terceros que solamente pasaban frente a las gafas, sea analizada, empaquetada y vendida a gobiernos o corporaciones.

#011. Doy por descontado también que Enrique Dans celebrará todo este tinglado comercial contra el derecho de las personas como una “disruptiva” innovación tecnológica y alabará el modelo de negocio que le permite a Google vender tu privacidad con el mismo espíritu festivo que celebra la piratería de KimDotcom.

019
JC
06.03.2013 a las 14:15 Permalink

#11
Con perdón me parece que aún no lo entiendes bien… Si hay aceptación social hacia una tecnología nueva, y uso masivo de la misma, pues vas apañado que ya puedes poner leyes y puertas al campo — cómo por ejemplo intentar regular con leyes la libre circulación de ficheros mp3 (por decir algo) en la red — ¿ Que vas a ponerle un pleito a todo aquel que te haya grabado ? si acaban de subir las tasas ! :D

020
batch4j
06.03.2013 a las 16:07 Permalink

Ahora es posible llevar gafas, relojes o cualquier otro disposito y poder grabar imagenes. Hasta hay un kit para niños.
La verdadera potencia de las gafas de google es que nos van a permitir utilizar realidad aumentada, como los E-pets de psp o el libro de la ps3.
Practicamente nos van a poder dar datos del entorno donde estamos y si alguien tiene otras con quien, incluida publicidad, informacion personal financiera etc.

Usada con malos fines y añadiendole camara, gps …

Realmente sera una revolucion pareceremos Terminator.

021
Pedro Amador
07.03.2013 a las 02:00 Permalink

¿Y la de jueces y abogados que se van a quedar sin trabajo por llevar todas las evidencias grabadas? Me encanta pensar que podemos vivir en un mundo transparente…

022
Jesús Beades
07.03.2013 a las 11:20 Permalink

Enrique, ¿has visto este video humorístico?: http://fusion-freak.com/index.php/frikadas/videos-frikis/16226-como-usaran-los-tios-las-google-glasses.html

Me ha hecho mucha gracia, pero creo que nada de lo que sale es inventado ¿no?

023
Gorki
07.03.2013 a las 11:52 Permalink

Lo que “La Caverna” no quiere entender es que el mundo es como es y hay que aprender a vivir en este mundo y no en un mundo ideal que ellos creen que deberia ser. Pongo un ejemplo peor que que suban a Internet una foto más o menos comprometida, es que te pasen una enfermedad como el SIDA en un lugar público.

Ante esta realidad caben muchas políticas diferentes de la solución cubana de encerrar a todos los enfermos de SIDA para evitar el contagio, a predicar la castidad como hace la Iglesia Católica, o hacer campañas de “Póntelo, pónselo”, Campañas que como toda obra humana tienen sus claroscuros, y que por ello, todas son blanco de críticas y alabanzas. Lo que no se puede hacer es vivir como si el SIDA no existiera.

No hay que esperar a Google Glass: si vas a una franquicia de la Tienda del Espía, http://www.latiendadelespia.es/ verás una increíble panoplia de aparatos que hacen lo mismo que las Google Glass, salvo quizá (y no todos) subirlo a la red, que en cualquier caso, es algo que se puede hacer después.

¡Señores de “La Caverna”, despierten!, todo eso que va a hacer Google Glass, ya se puede hacer hoy por poquísimos euros. Viven en un mundo así. Así pues busquemos la forma de vivir en este mundo donde, por suerte o por desgracia, nos ha tocado vivir.

Lo diré en términos Darwinianos: su ecosistema ha cambiado y nos adaptamos a él o pereceremos, no se trata de saber si se vivía mejor en el “Paraíso”. Quizá el “Paraíso” fuera la selva donde los homínidos vivían encaramados en los árboles sin más trabajo que estirar la mano hacia los frutos y sin más miedo que las serpientes.

Pero y hoy no hay selvas donde vivir 7000.000.000 de herederos de los homínidos, así que mejor es que nos adaptemos a la vida actual, nos hagamos civilizados, es decir gente de la “civis”, gente de la ciudad, donde existen cosas tan desagradables, como el reloj, el bolígrafo y el teléfono espía, entre otros muchos inventos para vigilarnos unos a otros, e Internet para divulgar nuestras “hazañas”.

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