El Blog de Enrique Dans

Selección y redes sociales: reduciendo incertidumbre

Escrito a las 12:21 pm
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Un estudio e infografía de Reppler con entrevistas estructuradas a más de trescientos profesionales de la selección de candidatos en empresas recogido y comentado en Mashable pone el acento en un tema muchas veces comentado, pero en pocas ocasiones con el suficiente rigor: el uso que las empresas hacen de las diferentes redes sociales en los procesos de selección de personal.

Las cifras, procedentes de un mercado más evolucionado en el uso de redes sociales como es el norteamericano, dejan lugar a pocas dudas: las tensiones sobre el empleo han convertido el entorno de la selección profesional en un mercado claramente dominado por la oferta: ante un conjunto generalmente amplio de demandantes para cada puesto ofertado, el ofertante trata de llevar a cabo un proceso de selección lo más adecuado posible, lo que implica un esfuerzo constante por reducir la incertidumbre vinculada de forma inherente con todo proceso de selección. En ese entorno, cuanta más información se pueda recopilar de un candidato más allá del simple curriculum enviado por este, mejor. Y con respecto a ese entorno, diez consideraciones inspiradas en las recomendaciones que suelo hacer a mis estudiantes en IE Business School:

  1. El proceso de búsqueda de un candidato en redes sociales no tiene nada de siniestro o de reprobable. Es lo mismo que hacemos cuando buscamos síntomas de una posible enfermedad en Google: intentar reducir incertidumbre sobre algo que nos preocupa. Es perfectamente natural que las empresas lo hagan, y cada vez más debemos contar con que lo harán.
  2. Practicar el ego-search de manera habitual no tiene nada que ver con el tamaño de tu ego o de tu ombligo. Es, sencillamente, la manera de comprobar qué ve un potencial ofertante de empleo cuando te busca en la red. En fundamental monitorizarlo y, preferentemente, disponer de algún punto en la red donde puedas ser tú mismo el que expongas información sobre ti (yo tiendo a dirigir a mis alumnos hacia el blog personal, simplemente porque me parece una herramienta sencilla, que indexa habitualmente bien, y en la que sus procesos de formación suelen tener un encaje natural). En un blog, puede ser relevante cualquier cosa que hayas publicado. En Twitter o en Facebook, como mucho se irán a tu descripción y a unas pocas semanas atrás.
  3. Según lo complicado que pueda ser localizarte en una búsqueda (cómo de común es tu nombre, por ejemplo) puede convenir que seas tú el que proporcione referencias de aquellas herramientas que piensas que pueden aportar algo a quien pretenda conocerte mejor.
  4. Las redes sociales pueden mostrar muchos aspectos de ti, y mantenerte fuera de ellas “por si acaso” no es una buena aproximación. Cada vez más, la ausencia ya no es interpretada como discreción, sino en términos negativos. Estar en una red pero tenerla abandonada tampoco transmite una buena sensación. Lo razonable es intentar utilizar las redes sociales para proporcionar información sobre uno mismo que permita a un potencial empleador reducir su incertidumbre y hacerse una idea del tipo de persona que eres. Actitudes chulescas, desafiantes, trolling y similares no suelen ser la mejor carta de presentación para nadie. Si no quieres ser percibido como un gilipollas, no te comportes en las redes sociales como un gilipollas.
  5. No mitifiquemos situaciones que se han comentado hasta la saciedad con más bien poca base: una foto en una fiesta con una copa en la mano no te excluye de nada. Implica sencillamente que eres una persona que tiene vida social y se divierte. Eso sí, que en todas tus fotos aparezcas con una copa en la mano lleva más bien a preocuparse por la integridad de tu hígado. Si suben fotografías tuyas que crees que pueden acarrear connotaciones negativas, no te pongas nervioso: simplemente elimina tu etiqueta de las mismas.
  6. Exceso de información o información que pertenezca claramente al ámbito personal genera sensación de que no se domina ese entorno, y es desaconsejable. Las fotos en bañador son para el ámbito personal, no para estar visibles en abierto. Por bueno o buena que estés :-)
  7. No todo lo que muestras tiene que ser de tu cosecha. Una presencia en la red puede utilizarse para demostrar que “estás en la pomada”, que sabes de un tema, que tienes referencias, que has leído según qué cosas, o incluso que las has comentado desde una óptica personal intentando aportar algo al respecto. De nuevo, con la actitud adecuada: pocas empresas tendrán interés por contratar a quienes manifiestan una actitud habitualmente maleducada.
  8. Ojo con la discreción: los comentarios sobre puestos o empresas en las que se ha trabajado anteriormente pueden ser peligrosos si se muestran como indiscreciones o como revelaciones inadecuadas de información. Contratar a una persona que maneja bien las redes sociales puede ser razonable, pero a quien demuestra claramente ser un bocazas o muestra una actitud no profesional, no.
  9. Algunas redes se prestan especialmente al uso profesional. Otras no tanto, pero pueden contar en un proceso de selección. Es un juego de impresiones. En LinkedIn, por ejemplo, se trata de proporcionar información factual y lo más verificable posible. No se puede no estar, y además, es bueno estar en condiciones: con una red amplia, con información completa sobre puestos anteriores, responsabilidades, y a ser posible, recomendaciones de personas con las que se haya trabajado o estudiado. Facebook, aunque nuestra actividad tienda más a reflejar la vertiente personal, imagínatela como el sitio donde algunos profesionales de la selección preparan sus entrevistas. Twitter es más para una impresión de tu carácter o de tus sesgos (pero en ocasiones, según la imagen que transmitas, puede ser diferencial en un sentido o en otro).
  10. En el fondo, empatía con quien está al otro lado, entender el contexto informacional en el que nos movemos, y puro sentido común.

20 comentarios

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Alex p,
24.10.2011 a las 12:27 Permalink

Es un momento para afinar en la selección y la empatía es determinante por el momento en que vivimos y la “Crisis total de lideres” que tenemos…como en el post de http://www.basketandtalent.com

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Gorki
24.10.2011 a las 14:14 Permalink

Una vez más, aconsejo dividir tu presencia en Internet, en diversas secciones estancas, familia, grupo de amigos, grupo de deportes , de veraneo, etc. ….. y profesional.
Aconsejo utilizar el nombre real solo para la actividad profesional o para aquellas actividades que dan buena imagen a efectos de curriculum y para las otras facetas, utilizar un seudonimos utilizados en la vida privada, diminutivo familiar, mote por el que te conocen los amigos o acopes de tu nombre y apellido, pues ello permite actuar y opinar más libremente en cada sección sin que ello tenga consecuencias en las otras, pues lo que digas bajo ese seudónimo no llegara a quien busca que información por tu nombre y apellido.

Por ejemplo Enrique Dans puediera utilizar (es un caso imaginario, que conste ), su nombre y apellido completo cuando actúa como profesor y experto en Internet, el de Quike para las relaciones familiares, Henrik para comunicarse con su banda de rock gaitero y Danson para comunicarse con sus viejos compañeros de promoción de biológicas y mantener así una vida social completa sin que la famosa foto de la copa en la mano, o la que aparece saliendo en la playa de Riazor, se crucen con sus entrevistas con periodistas o sus apuntes de Foursquare.

003
Félix
24.10.2011 a las 15:34 Permalink

Me perece curiosa la referencia a Facebook como el lugar donde algunos profesionales de selección preparan sus entrevistas. Pero no alcanzo a ver exactamente cuál es su significado. Podrías precisar in poco mejor, por favor?

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Vero
24.10.2011 a las 15:44 Permalink

Yo estoy de acuerdo en todo lo expuesto en el post pero con Gorki estoy de acuerdo sólo a medias. Nuestra vida social es también parte de nuestra vida profesional, y lo importante es mantenerlas separadas, pero no creo que sea necesario ocultarlas. Existen muchos formatos de CVs, por ejemplo, en los que se incluye un apartado para aficiones e intereses. No sé si a todos los seleccionadores les importará demasiado pero supongo que para muchas profesiones es importante. Lo importante es que nuestra vida personal también dé una buena imagen de nosotros.

Destaquemos como dice Enrique lo bueno y ocultemos lo que nos gusta menos (espero que nadie suba una foto mía en bikini y si lo hacen, prefiero estar atenta para desetiquetarme cuanto antes, yo no estoy buena ;).

Y para destacar nuestros aspectos sociales merecedores de ello casi todas las redes son buenas, incluso Facebook, que cuenta ya con aplicaciones de redes profesionales para mantener separados los contenidos personales y profesionales.

005
Carlos Aledo
24.10.2011 a las 15:50 Permalink
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Gustavo
24.10.2011 a las 16:05 Permalink

Pues yo soy camarero y he encontrado trabajo sin estar apuntado a ninguna red social de esas

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Alfonso Alcantara
24.10.2011 a las 17:18 Permalink

Como suelo decir “el verdadero empleo 2.0 es el que te encuentra.”, gracias al posicionamiento generado por tus contenidos e interacciones y a la reputación profesional que muestra tu nube digital, incluyendo la red de relaciones.

Me ha gustado mucho este “decálogo para el empleo 2.0″ que presentas, y especialmente el punto 7: “No todo lo que muestras tiene que ser de tu cosecha.” La originalidad está sobrevalorada en la vida profesional. Ser un buen curator en un ámbito especializado habla muy bien de las competencias y conocimientos propios respecto a ese ámbito.

008
Mario
24.10.2011 a las 19:22 Permalink

La pregunta central aquí es si se usa la red social libremente y como uno quisiera, o se debería usarla siempre asumiendo que será determinante para un potencial empleo, lo lleva a la autocensura.

Por ejemplo, Enrique previene muy bien en su punto 8 evitar comentarios o indiscreciones sobre los pasados empleadores, lo que figura efectivamente en la encuesta como motivo de no contratación con un 11%. Pero asimismo, y también con un 11%, figuran postear “fotos inadecuadas” o vertir “comentarios inadecuados”, y vaya usted a saber lo que esto signifique para el contratante.

Hay mucha gente que quiere “exhibirse” en bañador precisamente para atraer al sexo opuesto (función totalmente legítima y hasta seminal del facebook) pero luego debería “inhibirse” de hacerlo sabiendo cómo influirá su facebook para conseguir trabajo. De seguirse esta lista, mucha gente estaría autolimitando un uso lúdico, divertido, irresponsable, sincero, de un medio que se nos vendió como privado para ser otra cosa distinta a lo que originalmente fue. Después de todo, si tu último empleador fue efectivamente un hijo de puta, porque no se lo puedes contar ni a tus amigos.

Una segunda pregunta es: cómo se concatenan los parámetros de privacidad ofrecidos por las plataformas con esta “investigación” que hace el contratante. ¿Está uno obligado, en los hechos, a abrir su información a su potencial empleador, bajo el riesgo de no ser contratado por generar desconfianza? Antes de las redes sociales en ninguna entrevista de trabajo se pedía traer por ejemplo, el album de fotos de las últimas vacaciones, y ahora, te guste o no, es parte de tu curriculum.

Como abogado y como persona, me parecen perniciosas las prácticas de escudriñar las cuentas de la gente en la red, ya sea para que se me venda algo o para que un empleador me contrate. Empobrecen y disminuyen la esfera personal virtual del individuo. De otro lado, como empleador sería un tonto si no uso toda esta información que el potencial empleado ha puesto tan ingenuamente a mi alcance.

009
Gorki
24.10.2011 a las 21:00 Permalink

OFF TOPIC
¡¡¡¡ Enhorabuena !!!! un año más IEentre las diez mejores escuelas de negocios del mundo según el Financial Times. Lo he subido a mi blog

http://felixmaocho.wordpress.com/2011/10/24/empresa-%E2%80%93-ie-continua-entre-las-diez-mejores-escuelas-de-negocios/

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Antonio Garcia Saenz
24.10.2011 a las 22:50 Permalink

Pues no concibo que perfil “tan hiperespecial” “ese ser tan unicornioblanco”…busca esa empresa que solo pueda encontrarlo en los 500 millones de usuarios de Facebook y filtrando el ruido, y los embustes, previos y posteriores … no lo concibo, pero cuando lo encuentre seria para darle un sueldo de $tal0000000000000, si no tampoco se entiende …

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fjredondo
24.10.2011 a las 22:54 Permalink

En la linea de lo comentado por Gorki,yo usaría (de hecho uso)mi nombre real sólo para la actividad profesional para el resto prefiero usar un seudónimo de forma que una búsqueda por mi nombre y apellido no lleve a ninguna página en la que hablo o comento mi vida personal.

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A.
24.10.2011 a las 23:04 Permalink

Afortunadamente hay personas en el mundo que seguimos teniendo una visión completamente distinta de lo que es privado y lo que no lo es. Llevo trabajando ininterrumpidamente desde los 17 años (tengo 35), lo cual en los tiempos que corren no es moco de pavo. Entretanto he conseguido licenciarme, terminar un MA, medio terminar un doctorado, publicar, impartir charlas en cursos y conferencias a los que me invitan…. He pasado por varios países, tres universidades y varios sectores profesionales. De mis anteriores trabajos me he ido porque había llegado la hora de cambiar. En todos los lugares donde he trabajado, he mantenido relaciones muy cordiales con mis jefes (cuando los he tenido, hace 5 años que trabajo para mí), pero hemos sabido mantener una prudente distancia en lo que a nuestras vidas personales hacía referencia. Mi activismo político se refleja en Google sin que tenga que avergonzarme de nada: si alguien no quiere contratarme porque soy homosexual (algo evidente con tan solo googlear mi nombre), no problem. Yo tampoco quiero trabajar en una mierda de empresa que discrimina. Por ejemplo. No es el empleador quien me hace un favor con ese proceso de “screening”: por esa regla de tres, a mí también me gustaría saber si la persona que va a contratarme es alguien en quien merece la pena depositar mi confianza y a quien merece la pena dedicar tanto esfuerzo. Personalmente, me parece obsceno como empleador escudriñar la vida privada de tus empleados. Yo quiero que la gente que trabaja conmigo haga bien su trabajo. Si está gorda o flaca, si come lechugas, si se acuesta con hombres o con mujeres o si va a misa los domingos me resulta completamente indiferente.

Sinceramente, vincular el posible éxito profesional o el éxito puntual en la búsqueda de empleo a una mayor presencia en las redes sociales me parece una exageración, pero lo realmente inhumano (sí, inhumano) es que se nos quiera convencer de que si no tenemos Facebook o no abrimos una cuenta en LinkedIn, no sólo no somos nadie, sino que además pasamos automáticamente a ser etiquetados como “sospechosos asociales”. Hay que j….

013

Por desmitificar un poco este tema del que tanto se habla os dejo mi última entrada a Serendipia (Advertencia: el post está escrito con cierto cabreo(perdón) general)
“Reflexiones sobre el intrusismo en el reclutamiento 2.0″
http://serendipia.eu/

014
Raquel Morente
25.10.2011 a las 09:54 Permalink

Yo estoy completamente desacuerdo con que las empresas a la hora de seleccionar personal hagan uso de todos los medios a su alcance para que la selección sea lo más acertada posible. Creo que solo los que tienen algo que ocultar está en contra de este tipo de prácticas.
Y nada de tener dividida tu imagen en Internet, hacer eso en la vida real sería tener un trastorno bipolar, ¿Por qué ser dos personas en la red? ¿de que hay que tener miedo? . Hoy en día las redes sociales, o al menos la buenas, te dejan preservar tu intimidad y para más seguridad lo que no quieres que se vea o se sepa no lo pongas en la red.

015
A.
25.10.2011 a las 22:07 Permalink

@Raquel Morente: No te enfades, pero creo que tu frase “Creo que solo los que tienen algo que ocultar está en contra de este tipo de prácticas” roza (sólo roza, digo, no que lo sea) el cuasi-totalitarismo. “Si no tienes nada que ocultar, ¿por qué tienes miedo?” Esa suele ser la excusa de cualquier estructura totalitaria para justificar leyes injustas que van contra los derechos más elementales de las personas. Investigar un perfil de Facebook y establecer una relación causa-efecto entre ese reflejo (con frecuencia, irreal y por supuesto descontextualizado) y la totalidad de la persona me parece, sinceramente, una torpeza. Pero es que además no hace falta entrar en cuestiones éticas para entrar a juzgar el tema. Es que en nuestro ordenamiento jurídico existe una cosa llamada “Constitución” que se toma bastante en serio cosas como el libre desarrollo de la personalidad, la libertad de creencia religiosa o política y otras cosas así. Yo, como he dicho anteriormente, no tengo “nada que ocultar”. Simplemente, no me da mi regalada gana que nadie vaya cotilleando por mis perfiles de ninguna red social para establecer un juicio apriorístico sobre el tipo de persona que soy o dejo de ser. Creo que es algo que un buen empleador comprende; sólo los miedicas y los mandones con ínfulas pueden verle algún provecho a ponerse a cotillear en una red social.

016
Rupert imba
25.10.2011 a las 22:16 Permalink

Reveal el nuevo proceso de selección de L’Oréal mediante un caso on-line.

http://www.reveal-thegame.com

Han salido de las redes sociales, para simular un caso on line, hacer buzz, captar talento y generar marca.

Me parece un sistema de selección realmente innovador debido a todas las sinergías que comporta más allá de la selección. Seguramente en un futuro vermos más de estos.

017
Carles Porté
25.10.2011 a las 22:49 Permalink

Un decálogo a tener muy en cuenta para cualquier persona que se plantea potenciar su proceso de búsqueda de empleo a partir de las posibilidades que ofrecen las redes sociales.
Destacar la recomendación de tener un blog personal como punto de referencia desde el que nosotros mismos gestionamos nuestra información en la red. Además de ser un ejercicio buenísimo para entrenar diversas competencias digitales.
Saludos.

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Raquel Morente
26.10.2011 a las 11:48 Permalink

Acabo de leer en Aseguradores “ existen recomendaciones del Ministerio del Interior para evitar robos… No divulgar el proyecto de viajes o vacaciones, especialmente a través de las redes sociales”.
@ A. No me enfado, a veces en pocas palabras es difícil dar una opinión sin que pueda resultar radical o totalitaria, yo muchas veces apuesto por los grises, ni blanco , ni negro.

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Mari Carmen
30.10.2011 a las 13:18 Permalink

Creo que lo importante es tener una estrategia propia que obedezca a tus intereses y personalidad. Mi estrategia es clara, solo hablo en las redes temas que me interesan y que encajan con mi perfil profesional. Estoy de acuerdo con muchos comentarios anteriores, no tengo nada de ocultar y tampoco tengo miedo de algunas opiniones que reflejo. Sigo valores los tradicionales, aunque no soy todo lo contrario a tradicional, ni hablo, ni comparto temas de política, religión, aunque si temas espirituales. De temas privados y personales no hablo en las redes, los hablo por teléfono y ” face to face” . Esta es mi línea editorial, y por ahora me va bien.

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Ana
30.10.2011 a las 13:53 Permalink

Estoy de acuerdo en lo que comenta Enrrique, al final se reduce a SENTIDO COMÚN.
Las redes sociales son un medio de comunicar, en lugar de preocuparnos tanto en la imagen que damos, lo que publicamos y lo que escondemos; sería mejor centranos de lo que SOMOS. Es de sentido común no andar por las redes publicando todo lo que haces a título personal, lo mismo que no lo haces en el mundo offline con cada persona que conoces. Cada medio está orientado a un fin, quizás en lo puramente personal el contacto presencial o el e-mail o teléfono es lo adecuado. Pero, en lugar de pensar tanto en ocultar sería mejor reflexionar si esas acciones o reflexiones que no queremos hacer públicas son del todo coherentes con nuestro YO, y sobre todo sin nos aportan algo.
El descubrirse y mostrarse como uno es creo que es positivo, la perfección no existe y antes se descubre al mentiroso que al cojo.
Actua de manera coherente dentro y fuera de la red, centrate en tu evolución sin pensar tanto en el qué dirán. Se tu mismo pero con SENTIDO COMÚN.

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