Quince días ha costado que Casadellibro.com quitase de su página la información errónea que decía que la versión eBook de “Todo va a cambiar” estaba en formato ePub y con DRM de Adobe, cuando en realidad carecía de DRM. Quince días de correos electrónicos, llamadas, y de una incesante actividad de mi editor y de varias personas más en la editorial, a quienes agradezco el esfuerzo realizado para subsanar el error: finalmente, la página del eBook de “Todo va a cambiar” en Casadellibro.com aparece desde ayer correcta, indicando que el formato es ePub, pero sin hacer mención alguna a ese presunto DRM que nunca ha llevado. En otras librerías, como Abacus, Cervantes, FNAC, o Leqtor lo han cambiado también, mientras que en Todoebook o El Corte Inglés se mantiene todavía la información errónea, que imagino se corregirá pronto.
El detalle es, en realidad, casi una anécdota, pero sirve para ilustrar los problemas que acarrea el ir contracorriente, ser el único libro del catálogo que se sale de la norma y no lleva DRM: son, en realidad, los costes de la gestión por excepción. Esperemos que dentro de poco, la excepción ya no lo sea tanto.
El esfuerzo, en cualquier caso, compensa: en este momento, “Todo va a cambiar” es el segundo libro electrónico más descargado de Casadellibro.com, en un top ten en el que aparece rodeado, como es normal, de libros del género de ficción. Es completamente anormal ver un libro de no-ficción dentro de un ranking conjunto: la razón para separar ficción y no-ficción en las listas de ventas globales es porque los primeros suelen exceder en ventas a los segundos por un factor muy elevado. Los grandes superventas siempre son libros de ficción. Dado que la situación resulta a todas luces anómala, supongo que no es completamente descabellado asumir que parte del mérito de esa segunda posición la pueda estar teniendo la exposición extra derivada del hecho de ser el único libro del catálogo sin DRM, unido posiblemente a la afinidad del lector actual de eBooks con la temática del libro. Y una prueba más de que, en efecto, se pueden vender libros sin necesidad de utilizar sistemas DRM que limiten las opciones del usuario. Un detalle posiblemente anecdótico, pero un detalle más.






02.08.2010 a las 11:17 Permalink
[...] Las dificultades de nadar contracorriente Un caso de lo más llamativo. [...]