Mi columna en Expansión de esta semana se titula “¿Monopolio de la SGAE? ¿Y qué?” (haz clic para verla en pdf), y refleja el estupor absoluto que sientes cuando ves que llega la Comisión Nacional de la Competencia, un órgano prestigioso y que realiza estudios rigurosos y documentados, y por afirmar algo tan evidente como que las sociedades de gestión actúan como un monopolio en España se encuentran de repente con insultos, descalificaciones, y hasta con una alucinante petición de reprobación para su Director. El estupor, ya convertido en paranoia, continúa al ver que la ministra de cultura no tiene empacho alguno en apoyar a dichas entidades frente a la CNC como si el informe de la CNC se pudiese discutir sin argumentos en una charla de café, en lo que supone además un clarísimo y evidente conflicto de intereses (uno más) en su gestión. Y ya la tercera en la frente, cuando la oposición, que como su nombre indica debería “oponerse”, se arruga ante la presión de las entidades de gestión, afirma estar de acuerdo con las posturas del gobierno en cuanto a mantener la Disposición Final Primera que se coló de rondón en la Ley de Economía Sostenible, les parece perfecto que se monte un tribunal especial y todo un aparataje jurídico para dar servicio a estas entidades, y dan la callada por respuesta con respecto al informe de la CNC.
¿Conclusiones? Que en España vale todo. Una serie de entidades pueden montarse su cortijo con la anuencia y la complicidad de los políticos, perjudicar a la cultura, a los creadores y a los ciudadanos con su gestión, y encima andar con la chulería de quien quita y pone rey. En este país, determinadas entidades están claramente por encima de la ley. De hecho, por lo que se ve, la ley la hacen ellas…






22.01.2010 a las 19:20 Permalink
[...] de talonario, amenazas y cortinas de humo ocultan su verdadera historia y protegen sus beneficios contra el interés común, los ciudadanos y el Estado de [...]
24.01.2010 a las 02:03 Permalink
[...] Enrique y los monopolios de los que no se habla… SGAE [...]
24.07.2010 a las 20:45 Permalink
[...] Es un tema complicado y requiere algunos conocimientos en la materia. De todas formas, en la sociedad española tenemos grandes letrados y expertos en internet que nos hacen mas fácil el llegar a comprender el alcance de este asunto. Como en casi todo, la política en mi opinión es el epicentro de la trama. La clase política se nutre de ciertos apoyos sociales que en algunos casos son decisivos de cara a unas elecciones. Los autores/compositores (no todos, obviamente) son una clase social dramáticamente corporativista, egocéntrica y anclada en el pasado. Se reúnen bajo el nombre de SGAE (Sociedad General de Autores Española) y crean el mayor monopolio “legal” que conozco. [...]