La verdad es que el artículo de Javier Maestre el pasado jueves en el Mundo, titulado “El cuento de la lechera 2.0” me dejó verdaderamente alucinado. En primer lugar, porque conozco a Javier, lo considero un profesional serio y solvente del mundo del derecho y, además, una persona con conocimientos de tecnología. Y en segundo, porque soy usuario de Google Apps, mis alumnos también lo son por indicación mía, y la verdad es que la perspectiva del artículo era poco menos que “usa Google Apps, e irás a Guantánamo de cabeza”. Y en mi caso, además, doblemente: por usuario, y por inductor :-)
Pocas veces he visto una perspectiva tan profundamente destructiva, una vocación tan de hacer daño y de crear opinión negativa sobre un producto determinado como la que vi en ese artículo. Insinuaciones completamente infundadas sobre un producto completamente legal y sin asomo de dudas que una empresa vende de manera regular en nuestro país y que cuenta con muchos clientes activos, así como anuncios de apocalípticas inspecciones y de todo tipo de sanciones y multas. El equivalente en el mercado de productos alimenticios, para entendernos, habría sido un artículo en el que se afirmase que “si toma usted jamón serrano, se va a morir”. Imaginémonos la reacción de los fabricantes de jamón ante un caso así… El artículo no solamente decía barbaridades conceptuales como que si se usa Google Apps se mejora el posicionamiento en el buscador, sino que además incurría en aplicaciones erróneas de las leyes de protección de datos, de telecomunicaciones y hasta de seguridad laboral. El artículo, sinceramente, me parece de denuncia por difamación al juzgado de guardia. Ignoro que pasó por la cabeza de Javier, a quien, repito, conozco y aprecio, cuando lo escribió, pero decididamente, no tuvo su mejor día. Hasta los mejores escribanos echan un borrón de vez en cuando.
Como persona que escribe a menudo sobre este tipo de productos, y como entusiasta defensor de las aplicaciones en la nube, a las que veo grandes ventajas sobre el enfoque tradicional que he expresado en no pocas ocasiones, preferí dejar el tema hasta ver la respuesta de la compañía. Otros más expertos en estas lides que yo, como Borja Prieto, prefirieron contestar sobre la marcha con mucho sentido común. Yo, que del tema legal sé entre poco y nada, me limité a contestar con un comentario en la entrada a la que algunos comentaristas decían que Javier reaccionaba con su brutal columna. No soy yo quien tenga que defender a Google, que ya se defiende solita: ni me dedico a vender sus soluciones, ni cobro comisión por ello, ni nada por el estilo más allá de ser usuario y de tener una buena relación con la compañía. Pero teniendo en cuenta que hace unos meses tuve la oportunidad de presentar y moderar un evento sobre Cloud Computing invitado por la propia Google, la perspectiva de quedar como “el que dijo cosas buenas a la audiencia” sobre un producto “tan nocivo y peligroso” como Javier lo ponía, no era, la verdad, plato de buen gusto.
Hoy, Carlos Gracia, Director de Google Enterprise España y Portugal, responde al artículo de Javier Maestre con una réplica: “Esto no es un cuento 2.0“, en la que pone las cosas perfectamente en su sitio y califica al artículo de “erróneo, confuso y carente de todo rigor”. Los productos de Google, como muchos otros productos de ese tipo que trabajan “en la nube”, son perfectamente legales, jurídicamente impecables, y no plantean a sus usuarios ninguna de las amenazas que el artículo de Javier ponía como inevitables. Y escribir ese tipo de cosas en un medio supuestamente serio es algo que compromete claramente el prestigio no solo de quien lo escribe, sino también de quien lo publica. ¿De Google a Guantánamo? Tonterías, las justas…






27.01.2009 a las 14:35 Permalink
[...] offtopic gracias al embrollo (del cual no voy a hablar) armado por Javier Maestre comentado por Enrique Dans y luego neutralizado bajo la opinión de Raúl Hernández a lo que sumé el post de Ignacio de [...]
08.03.2009 a las 19:21 Permalink
[...] sólo consideraciones económicas, pero muy elementales, cogiditas con pinzas. Hubo una infundada reacción al artículo jurídico, donde no se entraba a rebatir ni uno solo de los argumentos jurídicos de [...]
26.08.2010 a las 13:04 Permalink
[...] Supongo que a todos nos han contado el cuento de la lechera. Ya sabéis, ese tan bonito en que una lechera aspirante a broker de derivados en la City lo pierde todo por tropezar en una piedra. La semana pasada un abogado nos contó una nueva versión del cuento: ‘El cuento de la lechera 2.0′. En esta nueva versión del cuento, el prestigioso abogado Javier Mestre se mete en la piel de Pepito Grillo y nos muestra lo malos que son los consultores tecnológicos sin escrúpulos, y lo malo, malísimo que es Google y sus aplicaciones en La Nube: Google Apps Premier Edition. Ya hay suficientes reacciones en la blogosfera para que encima venga yo a darle más palos al Sr. Mestre. Para mí el mejor post es el de Desencadenado, y desde luego echo de menos algo de pedagogía por parte de Google en su tibia respuesta. ¡Si hasta Enrique Dans ha esta bien! [...]
03.11.2011 a las 12:48 Permalink
[...] de servicios de cloud computing hay que ir caso por caso para no cometer errores. En este sentido los que relativizan alegremente los alcances legales de su uso, frente a los que avisan de la necesidad de comprobar su [...]