Un rumor apunta a que Apple podría haber “castigado” a la canadiense Rogers Wireless por haber fijado unas tarifas completamente absurdas para el iPhone, que redundaron en una protesta colectiva y una carta abierta a Steve Jobs que han firmado ya más de 46.000 personas, de la que ya hablamos anteriormente.
Según un blog canadiense, la compañía, tras declarar que “We have nothing to do with the service plans. Those are Rogers’ plans”, podría haber tomado la decisión de hacerse eco de las protestas y no vender el iPhone en sus tiendas propias en el mercado canadiense, desviando además una importante cantidad de las partidas de iPhones destinadas a Canadá hacia el mercado europeo. En estas circunstancias, Rogers tendría que lanzar el iPhone únicamente mediante su red de tiendas propias y asociadas, que podrían llegar a recibir tan solo entre diez y veinte unidades de producto cada una, estropeando así el lanzamiento del un producto para el que la operadora había hecho una gran inversión publicitaria.
Lo comentan ya – con las debidas precauciones – tanto Fortune como TechCrunch. En principio, este tipo de temas suelen ser más complicados que una simple pataleta: la decisión de desabastecer un mercado en el que se ha firmado previamente un acuerdo imagino que podría devengar algún tipo de indemnizaciones para Rogers, pero si el asunto acaba siendo algo más que un simple rumor, representaría toda una demostración de la fuerza de la opinión de los clientes en los mercado actuales: en poco más de una semana, una plataforma de clientes organizada exclusivamente a través de la red podría haber desencadenado una importante acción de castigo, en términos tanto económicos como de imagen.






10.07.2008 a las 07:33 Permalink
[...] hay un buen antecedente, en Canada la empresa Roger Wireless hizo algo así como telcel, los canadienses se pusieron las pilas recaudaron firmas llegando a mas [...]