A la izquierda, la gráfica de ancho de banda entrante y saliente en Tuenti durante el partido España-Italia, el evento de mayor audiencia de la historia de la televisión en España, con casi dieciséis millones de espectadores. En un subsegmento como el del público de Tuenti, definido como el de los llamados “nativos digitales”, ¿qué demuestra este gráfico? Simplemente, que nadie se queda a ver los anuncios de televisión.
Ícaro Moyano ha recogido en estas dos entradas del blog de Tuenti los datos de los servidores en los partidos España-Rusia, Suecia-España y España-Italia, y los datos no dejan lugar alguno a la especulación: en cada momento de corte publicitario, incluso durante el mínimo intermedio de la prórroga, los espectadores abandonaban la pantalla de la televisión y se volvían a la del ordenador, en una modalidad de zapping especialmente interesante: un zapping que ya no se produce entre diferentes canales, sino entre diferentes medios. Un zapping que no recogen los audímetros: el desprecio al contenido del corte publicitario es tan grande, que ni te preocupas en tocar el mando. Simplemente le niegas tu atención y se la entregas al portátil que tienes en las rodillas o al ordenador que tienes en otra habitación.
Ante semejante palmaria evidencia, ¿cuál es la respuesta de los canales de televisión? La de Cuatro, la tenemos clara y patente: dado que insistimos en irnos en cada corte, hay que hacer los cortes cuando hay algo que estamos deseando ver: en el caso del partido con Italia, la respuesta fue el desprecio más absoluto a los millones de espectadores que, congregados ante la pantalla, deseaban ardientemente ver esos emotivos momentos de celebración, de abrazos y lágrimas, de oponentes moralmente destrozados y físicamente deshechos mientras “la roja” celebraba su triunfo por todo lo alto, y ofrecernos un larguísimo e insensible corte comercial del que, además, presumen por haber logrado tener los anuncios más vistos de la historia de la televisión en España. Obviamente, sin que las marcas anunciadas (Coca Cola, Audi, Toyota, Mahou o Turismo de Andalucía entre otras) sean aparentemente conscientes de que durante ese corte, los espectadores que dirigieron sus globos oculares hacia la pantalla de la televisión estaban, con los ojos como platos, maldiciendo a Cuatro, a la marca que le privaba de esos momentos mágicos, y a la madre que los parió a todos ellos. Cuando la emisión volvió, los jugadores estaban ya en los vestuarios, y Cuatro se había convertido en el ladrón que robó a los españoles un histórico e histérico, pero sin duda precioso, momento de celebración deportiva.
Las conclusiones son claras: si quieres pagar una auténtica millonada para que un canal de televisión te engañe y presuma contándote que lo espectadores vieron tu anuncio, y para que muchos de ellos te odien por haberles fastidiado su momento mágico, ya sabes: anúnciate en la televisión que menos respeto ha demostrado a sus espectadores. Pero que sepas que nada de lo que te cuentan es verdad: un gran número de espectadores no estaban viendo tus anuncios, sino pasando olímpicamente de ellos (y de Cuatro, y de ti, y hasta de tus peces de colores), y otro gran número se estaba acordando de los familiares más cercanos de los que tuvieron la peregrina ocurrencia de hacer algo así.
El drama de lo que se ha convertido en la gran mentira de la publicidad está servido: tras pagar millones por un contenido, resulta que los intentos por rentabilizarlo mediante lo único que sé hacer, la consabida “publicidad de interrupción”, se encuentran con el obstáculo de que, cada día menos, los espectadores no soportan dicha interrupción. Se acuerdan de la familia de tu comentarista la enésima vez que dice eso de “llama ahora para ganar mil euros en nuestro concurso…” o aquello de que “los San Fermines también son en Cuatro” (¿qué harán allí? ¿Cortarán para poner publicidad cuando los astados enfilen Estafeta?), te vuelven la espalda en cada corte publicitario, y te odian cuando les privas de algo que querían ver.
Houston, Houston… tenemos un problema…






25.06.2008 a las 15:07 Permalink
El drama de la publicidad en televisión…
Ya se ha discutido el tema de la publicidad en Cuatro, este post de E. Dans tiene adicional la información de consumo de ancho de banda relacionado con el partido. "En cada momento de corte publicitario, incluso durante el mínimo intermedio de l…
25.06.2008 a las 16:40 Permalink
[...] que ocurre (y lo cuenta mucho mejor Enrique Dans), es que en vista de este gráfico de tuenti, se pueden deducir al menos dos cosas. La primera, que [...]
25.06.2008 a las 17:43 Permalink
[...] en el Blog de Enrique Dans… …Los datos no dejan lugar alguno a la especulación: en cada momento de corte [...]
25.06.2008 a las 19:13 Permalink
[...] » noticia original Datos del Feed: Feed: Menéame: publicadas Ir al origen de la noticia. [...]
25.06.2008 a las 21:01 Permalink
[...] Vía | Notas de Fútbol Más información | El blog de Enrique Dans [...]
25.06.2008 a las 22:02 Permalink
[...] ejemplo claro es el siguiente gráfico que he sacado de un post de Blog de Enrique Dans. Vean como en el descanso y en los minutos antes del inicio de la prorroga, durante los reclames [...]
26.06.2008 a las 01:34 Permalink
[...] – El drama de la publicidad en televisión » El Blog de Enrique Dans los espectadores abandonaban la pantalla de la televisión y se volvían a la del ordenador, en una [...]
26.06.2008 a las 23:27 Permalink
[...] partido fue el evento de mayor audiencia de la historia de la televisión en España con casi dieciséis millones de espectadores, como señala Enrique Dans. Su conclusión: nadie se [...]
26.06.2008 a las 23:47 Permalink
[...] de las pantallas Se comenta en la blogosfera un ‘post’ de Enrique Dans sobre el presente y futuro de la publicidad en televisión. Seguramente bien orientado hacia el futuro, pero enormemente tendencioso sobre el [...]
27.06.2008 a las 01:00 Permalink
[...] a las tres de la tarde. Tambien es interesante el punto de vista aplicado por Enrique Dans en este articulo. Se gastan una pasta en un anuncio que le ha perjudicado más que el mejor producto de la [...]
27.06.2008 a las 12:56 Permalink
[...] El descanso de un partido de fútbol dura 15 minutos, más o menos. Eso lo sabemos todos. ¿Qué hacemos en esos 15 minutos cuando por la tele aprovechan para poner toda la publicidad acumulada en los 45 minutos previos de partido? ¿Ir al baño? ¿Preparar algo rápido de cenar? Pues eso… y cada vez más otras cosas, como conectarnos a Internet: [...]
27.06.2008 a las 14:49 Permalink
El drama de la publicidad en televisión…
Demoledor artículo de Enrique Dans sobre la publicidad en televisión, y más concretamente sobre la ocurrencia que tuvo el canal Cuatro el día del partido España-Italia, el evento más visto de la televisión en España según algunos……
27.06.2008 a las 17:09 Permalink
[...] Ícaro el día 27 de Junio de 2008 El drama de la publicidad en televisión [...]
28.06.2008 a las 00:52 Permalink
[...] y medios tradicionales: la tele se ve con un ojo en el ordenador, y llegan los recortes de ingresos publicitarios a la prensa (en esto tiene más que ver la crisis [...]
30.06.2008 a las 12:24 Permalink
[...] en la publicidad puede estar en crisis, porque diversos estudios demuestran que ahora existe el “zapping” a Internet… pero este lunes se felicita por el triunfo recogiendo el logo-doodle de Google.es cuya [...]
30.06.2008 a las 19:54 Permalink
[...] Conviene bajar a tierra afirmaciones demasiado categóricas. Comentaba en una entrada anterior, que según Enrique Dans, durante el reciente [...]
02.07.2008 a las 11:15 Permalink
[...] Publicidad, Reflexiones, creatividad, nuevos soportes, planificación Hemos encontrado en el Blog de Enrique Dans un interesantísimo post que viene al pelo de la actualidad del día: La Eurocopa. Sí, España [...]
14.07.2008 a las 19:35 Permalink
[...] entre la televisión e Internet/Videojuegos queda patente. Por ejemplo, en un reciente artículo, Enrique Dans analiza la relación entre las visitas a Tuenti y el partido España-Italia de la Eurocopa de [...]
17.08.2008 a las 18:29 Permalink
[...] El drama de la publicidad en televisión. Por Enrique Dans. [...]
28.08.2008 a las 10:25 Permalink
[...] en el Blog de Enrique Dans… …Los datos no dejan lugar alguno a la especulación: en cada momento de corte [...]
07.10.2008 a las 06:39 Permalink
[...] drama de la publicidad en televisión Demoledor artículo de Enrique Dans sobre la publicidad en televisión, y más concretamente sobre la ocurrencia que [...]
27.10.2008 a las 11:57 Permalink
[...] hace algún tiempo, estoy leyendo noticias aquí y allá sobre el uso que hacen los jóvenes de la televisión. En los últimos años ha caído en [...]
28.10.2008 a las 05:29 Permalink
[...] Y parece que no soy el único adicto a la ‘multipantalla’, según lo que pudo comprobar Icaro Moyano de Tuenti. Monitoreando el ancho de banda entrante y saliente de este sitio español durante los partidos de España en la Eurocopa, pudo comprobar que existe una clara relación entre el uso de la web y el partido transmitido por televisión. Enrique Dans citó el experimento ocupando el titulo ‘El drama de la publicidad en televisión‘. [...]
28.10.2008 a las 13:22 Permalink
[...] y el partido transmitido por televisión. Enrique Dans citó el experimento ocupando el titulo ‘El drama de la publicidad en televisión‘. La solución para este drama, a mi juicio, está en dejar de ver a estas dos pantallas como [...]
03.11.2008 a las 13:41 Permalink
[...] lo vimos durante el final de la Eurocopa cuando, al poner anuncios, el tráfico en las redes sociales se [...]
21.11.2008 a las 09:39 Permalink
[...] es esto: Esto es la gráfica de ancho de banda de tuenti, como Enrique Dans dice, “esto demuestra que nadie se queda a ver los anuncios…y los datos no dejan lugar alguno a [...]
28.12.2008 a las 16:37 Permalink
[...] No, la sustitución completa de una tecnología es un fenómeno muy extraño. Los periódicos en papel no desaparecerán, como no desapareció la radio. Pero la radio era una cosa a principios de siglo, y es otra completamente diferente – y mucho más pequeña en términos de atención – a día de hoy, y la prensa escrita va seguramente por el mismo camino: por el de trasladarse a un medio diferente donde los modelos de ingresos están todavía por inventar, y donde seguramente no den como para mantener las estructuras que mantenían en el papel, cuando la mayoría de los usuarios se acercaban a un quiosco puntualmente para pagar por su copia. En un entorno de crisis, los costes percibidos como superfluos se reducen, y para muchos, la prensa en papel ha pasado a ser precisamente eso, un coste superfluo que recortar. La publicidad también se reduce, a manos de la propia crisis o de un equivalente online que ya deja fuera, en algunos mercados, a un muy escaso segmento de la población (el menos interesante comercialmente hablando) y que posibilita un nivel de información y de segmentación claramente superiores. Y el siguiente medio en caer está muy claro: es la televisión, la misma que ya empieza a financiarse recurriendo directamente a la estafa y que no sirve para llegar a determinados segmentos de la población. [...]