Vía Slashdot, llego a esta dura entrada en el blog de Bruce Webster sobre el llamado “efecto Mar Muerto” en los departamentos de tecnología: como en el lago situado entre Israel y Jordania, los mejores profesionales “se evaporan” progresivamente al tener otras opciones mejores, y lo que permanece en el departamento es lo que Bruce denomina “el residuo”, las personas menos brillantes o con menor capacidad de moverse en el mercado, produciendo, como en el Mar Muerto, un incremento progresivo de la salinidad, en este caso una calidad global del departamento más baja.
Un departamento va fichando profesionales con diferentes niveles de talento, formación, profesionalidad, experiencia y habilidades a lo largo del tiempo a medida que la Dirección piensa que son necesarios. Lo razonable sería pensar que, en un momento dado, la cualificación media de los profesionales del departamento debería parecerse a la de esos nuevos fichajes. En la práctica, sin embargo, los mejores de esos nuevos aportes son precisamente los que más fácilmente abandonan la organización, mientras que los más “flojos” suelen ser los que “encuentran acomodo” y se “enquistan” en ella. A lo largo del tiempo, el resultado es un empeoramiento de la calidad general del departamento que, además, acrecienta el efecto: los profesionales más brillantes son los que menos soportan ese ambiente, los que más protestan y los que más oportunidades tienen de moverse, mientras que los menos privilegiados aprenden a desarrollar tareas que otros no quieren pero resultan importantes (mantenimiento de sistemas críticos, legacies, etc.) y que seguramente no tendrían demasiado valor de mercado fuera de la organización.
El efecto, tal y como se describe, no es algo en absoluto exclusivo de los departamentos de tecnología, sino seguramente común a todos los departamentos de todas las organizaciones. ¿Cuántas veces nos cruzamos con personas en una empresa que nos llevan a pensar cuál sería su valor real como profesionales en el mercado, fuera de dicha empresa? El problema, sin embargo, es mayor dado que los departamentos de tecnología tienen funciones que abarcan desde el “mantener los sistemas funcionando” hasta el “encuentra innovaciones en el constante aporte de nuevas tecnologías que nos permitan generar ventajas competitivas”, y el mencionado “efecto Mar Muerto” provoca que “lo que quede” tenga, en general, una orientación mucho mayor a lo primero que a lo segundo. Si añadimos a ésto una perversa forma de evaluar el desempeño consistente en aplicar únicamente la métrica de “downtime”, es decir, incentivar únicamente que el sistema no se caiga, el resultado resulta evidente: los departamentos de tecnología se vuelven extremadamente conservadores, rechazan cualquier cambio porque se convierte en una amenaza a la estabilidad del sistema, y se convierten en progresivamente menos atractivos para el nueco entrante con talento, produciéndose un empobrecimiento progresivo de la calidad del departamento en su conjunto y un deterioro de las posibilidades de la tecnología en esa compañía como generadora de ventajas competitivas.
Sin duda cruel, pero interesante como tema de reflexión.






15.04.2008 a las 17:15 Permalink
[...] El efecto Mar Muerto y los departamentos de tecnología » El Blog de Enrique Dans [...]
15.04.2008 a las 19:13 Permalink
[...] Sin duda cruel, pero interesante como tema de reflexión. http://www.enriquedans.com/2008/04/el-efecto-mar-muerto-y-los-departamentos-de-tecnologia.html [...]
16.04.2008 a las 08:09 Permalink
[...] Enrique Dans -sí qué pasa, leo el blog de EDans :) Entradas [...]
16.04.2008 a las 08:59 Permalink
[...] Es algo que observas en algunas de las personas que conoces a lo largo de tu vida profesional. Existen los valientes, los intrépidos, aquellos que no tienen miedo a experimentar, a innovar… y del otro lado están los cautos, los temerosos, los acomodados… aquellos que temen “lo desconocido” y que se atrincheran en su parcelita de conocimiento y no hay forma de sacarles de ahí. A lo mejor son ese tipo de personas que quedan en el departamento de IT cuando se produce el “efecto mar muerto” que comenta Enrique Dans. [...]
17.04.2008 a las 10:15 Permalink
[...] Leído en un comentario en el blog de Enrique Dans. [...]
17.04.2008 a las 19:01 Permalink
[...] 17, 2008 Enrique Dans en su blog ha puesto un articulo que he visto muy bien reflejado lo que es mi entorno laboral y el de mis compañeros de trabajo. [...]
20.04.2008 a las 11:57 Permalink
[...] es que tiene personal muy, muy fiel. De esa organización no te vas por tu propio pie. En cambio, el efecto Mar Muerto consiste en que los mejores colaboradores se “evaporan”. Enrique Dans ha encontrado [...]
21.04.2008 a las 11:33 Permalink
[...] través de esta entrada en el blog de Enrique Dans llego a un artículo de Bruce Webster que me ha llamado la atención en [...]
16.09.2008 a las 10:37 Permalink
[...] más innovadores sales huyendo como de la peste, haciendo bueno el recientemente mencionado “efecto Mar Muerto“: un lugar en el que predominan las personas menos brillantes o con menor capacidad de [...]
16.09.2008 a las 13:33 Permalink
[...] El efecto Mar Muerto y los departamentos de Tecnología [...]
07.10.2008 a las 11:14 Permalink
[...] triste consuelo, ya que la ley suele funcionar allí también, cobran más al menos). Es el llamado Efecto Mar Muerto, el agua se va y sólo queda la [...]
18.09.2009 a las 12:18 Permalink
[...] hasta que A se las pira a la competencia y la empresa se queda con B. O mejor dicho, con los Bs, en un efecto Mar Muerto que es toda una [...]
21.09.2009 a las 00:29 Permalink
[...] hasta que A se las pira a la competencia y la empresa se queda con B. O mejor dicho, con los Bs, en un efecto Mar Muerto que es toda una [...]
01.11.2009 a las 15:54 Permalink
[...] impulsa a los más brillantes a salir lo antes posible de ahí. Exactamente como en el ya conocido efecto Mar Muerto. Si quieres que tu empresa se convierta en un Mar Muerto, lo tienes fácil: dedícate a pasear por [...]
08.09.2010 a las 21:42 Permalink
[...] más brillantes a salir lo antes posible de ahí. Exactamente como en el ya conocido efecto Mar Muerto. Si quieres que tu empresa se convierta en un Mar Muerto, lo tienes fácil: dedícate a [...]
31.10.2010 a las 11:28 Permalink
[...] hasta que A se las pira a la competencia y la empresa se queda con B. O mejor dicho, con los Bs, en un efecto Mar Muerto que es toda una premonición. Creo que conviene recordar siempre que tratamos con profesionales. La [...]