Me tenía muy intrigado la nueva iniciativa de Lawrence Lessig, Change Congress, destinada a generar apoyos para cambiar la manera en que funciona el gobierno, el congreso y, en general, toda la vida política, y eliminar de ella una corrupción que parece haber tomado carta de naturaleza y ser, contrariamente a lo que ocurre en el resto de los sectores de la actividad humana, considerada incluso “aceptable” o “parte del proceso”. Y la verdad, cuanto más voy leyendo sobre la iniciativa, más me va gustando, tanto por lo que plantea como por el cómo lo plantea. La idea es partir de unos principios básicos muy simples que tanto los ciudadanos como los candidatos deben aceptar públicamente:
- No aceptar contribuciones de lobbies ni de PACs (Political Action Committees)
- Apoyar la abolición de las denominadas earmarks, disposiciones que permiten a los políticos asignar fondos a determinadas iniciativas y grupos
- Apoyar iniciativas para promover la transparencia total en el Congreso, tales como obligar a los representantes a hacer pública su agenda de reuniones y contactos, informar semanalmente de toda contribución económica recibida, de sus reuniones con lobbies, de sus votaciones para asignaciones presupuestarias a iniciativas de cualquier tipo, y de cualquier variación significativa en su patrimonio personal
- Apoyar las campañas financiadas públicamente, con el fin de reducir el impacto de las grandes donaciones y su influencia sobre los políticos
La iniciativa espera ser capaz de poner presión en el sistema consiguiendo el apoyo inicial de algunos políticos y, sobre todo, el de los votantes que se unan a no votar a aquellos políticos que no acepten estos principios y a donar a aquellos que sí lo hagan, así como desarrollar una cultura de limpieza en el conjunto de los procesos políticos, hoy prácticamente ausente. En el fondo, se trata de aplicar las posibilidades de la red de generar transparencia sobre una actividad que nos incumbe a todos: cómo somos gobernados. Sin este tipo de medidas, los lobbies campan a sus anchas por la vida política, con los resultados que todos conocemos: consiguen leyes a su medida, obtienen prebendas inaceptables que van en contra de los intereses de los ciudadanos, provocan reformas en las leyes con cláusulas que aparecen o desaparecen de manera cuasi-misteriosa, todo ello completamente a espaldas de los ciudadanos y en un entorno rodeado de la más pura y dura corrupción. Esperemos que la iniciativa de Lawrence Lessig tome cuerpo y, sobre todo, que el ejemplo empiece a expandirse entre cada vez más países, convirtiéndose por ejemplo en uno de los criterios medidos a nivel internacional para evaluar el riesgo inherente a los países.






24.03.2008 a las 09:55 Permalink
[...] manera más clásica todavía es quedarse en la superficie, en la para-política (cómo se hace la política, apunte de Enrique Dans): quién se reúne con quién, quién da dinero a qué campaña, qué grupo de interés convence a [...]
24.03.2008 a las 12:47 Permalink
[...] la iniciativa Change Congress, promovida por Lawrence Lessig, a la que he llegado a través de esta entrada del blog de Enrique Dans y con la que no puedo estar de [...]
29.03.2008 a las 13:25 Permalink
Cambiando la política…
La nueva iniciativa de Lawrence Lessig, Change Congress, destinada a generar apoyos para cambiar la manera en que funciona el gobierno, el congreso y, en general, toda la vida política, y eliminar de ella una corrupción que parece haber tomado carta …
05.05.2008 a las 18:11 Permalink
[...] ¿Qué pasa si nos organizamos?, ¿si esgrimimos ideas?, ¿si ponemos las reglas para aquellos que puedan estar en posiciones de privilegio?, ¿si ejercemos nuestro derecho ciudadano a vivir en un entorno de paz y tranquilidad?, algunas voces ya se están levantando. [...]