A raíz de la reciente apertura de la información sobre el número de suscriptores en Google Reader, Dirson se pregunta hoy si Google Reader ha matado al otrora inmensamente popular Bloglines. Y a mí, la verdad, me parece que no. Por supuesto, a la vista está que Google Reader es hoy un agregador de feeds inmensamente más popular que Bloglines, un dato para el cual ni siquiera necesitábamos que Google abriese la información acerca del número de suscriptores: cualquiera que tenga acceso a las estadísticas de una página web en la que se contenga un feed RSS sabe hoy en día que eso es así.
El hecho, como tal, es indiscutible. Lo que creo que sí es discutible es la responsabilidad: yo creo que a Bloglines no la ha matado Google, sino que se ha matado ella solita. Una vez más, otra víctima del conocido “síndrome post-adquisición”. Examinemos lo que la adquisición por parte de Ask le ha reportado a la antes popular Bloglines: en el momento de la compra, Bloglines era el lector de feeds más popular. No solamente había sido uno de los primeros en ofrecer un lector basado en web – y por tanto, accesible desde cualquier ordenador y plataforma – sino que además, tenía versión móvil para los afortunados que podían leer desde un móvil sin miedo a arruinarse, y prestaciones útiles como el archivo personal de noticias y el envío a un amigo. Las suscripciones en Bloglines crecían sin parar, había mejorado su motor de pings para hacerlo más rápido en aquellos feeds más populares, estaba (o anunciaba estar) en vías de incorporar una búsqueda decente… todo pintaba bien. De repente, la adquisición. Y desde entonces, caídas habituales – el fontanero llegó a ser casi tan popular como los gatitos de Twitter, – congelación total de la incorporación de funciones al programa (hasta hace muy poquito cuando ya era claramente demasiado tarde), salida del creador de la compañía, Mark Fletcher, y un largo etcétera. Mientras, Google Reader nació, creció, incorporó las prestaciones que pudo observar en la propia Bloglines y en otros competidores tales como Netvibes (hoy en día mi segunda fuente de entradas al feed más popular), y se limitó a ser Google, con lo que ello conlleva en términos de visibilidad. Simplemente, no le hacía falta más.
Por mi parte, sigo usando Bloglines, pero supongo que porque soy un nostálgico. Los lectores con Ajax para poder marear mis feeds por la página no me aportan nada, prefiero mis feeds cómodamente quietos a la izquierda en una espartana lista, y me gusta que mi lector sea sobrio, que no me distraiga y que me muestre todo en un formato común. Con Bloglines, voy sobrado. Si añadimos que sigue teniendo la función de enviar a un amigo, que utilizo un montón, y que tengo un almacén de todo lo que he leído desde hace tiempo inmemorial que se refleja en mi blog de fuentes, la verdad es que cambiar no me apetece ni lo más mínimo. Pero eso no quiere decir, claro, que antes Bloglines fuera una cosa, y ahora sea otra completamente diferente. Y que Google Reader se haya limitado a nacer y crecer. Pero, al menos a mí, me resulta muy poco sospechoso de haber empuñado ningún cuchillo.






17.10.2007 a las 11:42 Permalink
[...] está soportado por Bloglines hace más de dos años. No sólo eso. A Enrique Dans, como a mí, le gusta más la interfaz de Bloglines. Limpia, compacta, sin astracanadas. Las interfaces que utilizan AJAX no sólo resultan imposibles [...]
17.10.2007 a las 14:19 Permalink
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30.08.2009 a las 19:24 Permalink
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