Hablé por primera vez de Beppe Grillo en Diciembre de 2005, después de escuchar a Davide Casaleggio en el LesBlogs de París, porque me llamó la atención la fuerza que había creado en su blog, Beppegrillo.it, cuya audiencia e influencia ya superaba a la de muchos periódicos italianos, inmersos en una auténtica crisis de credibilidad debido sobre todo a sus importantes conexiones con el poder político y empresarial. En aquel momento, Beppe Grillo ya era todo un fenómeno mediático que trascendía su mercado natural, Italia, y era reflejado por revistas como Time, que lo convertía en uno de sus European Heroes 2005. La biografía de Beppe Grillo es sin duda interesante: un cómico satírico y gran comunicador que, tras una larga carrera hasta mediados de los ochenta, cayó en el olvido tras empezar una cruzada para denunciar la corrupción en la política italiana, momento a partir del cual fue completamente ignorado y marginado por los grandes medios de comunicación del país. En Enero de 2005, Beppe Grillo cayó en la cuenta de las posibilidades de la red como elemento de comunicación y lanzó su blog. Casi dos años después, Il Blog di Beppe Grillo no solo mantiene su tirón, sino que lo incrementa: según Blogpulse, es el número diez del mundo en importancia con unos mil setecientos enlaces entrantes cada mes, según Technorati es el número nueve el primero de habla no inglesa, con una autoridad de 13.478, el segundo blog con temática política tras The Huffington Post y por encima de conocidos blogs políticos norteamericanos como DailyKos. Una simple búsqueda en las noticias de Italia nos puede dar una idea del nivel de presencia de Beppe Grillo en el panorama de actualidad del país transalpino.
Un lector italiano, Ivano, me sugiere que dedique una entrada al análisis del último movimiento de Beppe Grillo, la organización de los Meetup: reuniones de lectores del blog de Beppe Grillo para comentar las entradas y temas propuestos en la página o simplemente como punto de encuentro, y que se están convirtiendo en todo un fenómeno social que traspasa la lectura de un blog en pantalla para trasladarse al ámbito de lo físico. Beppe se limita a proporcionar soporte mediante Meetup.com, y a intentar pasarse por algunos de ellos si coinciden con su Tour, en el que llena teatros y plazas a lo largo de todo el país. Los grupos, auto-organizados geográficamente, llegan hasta los 2.480 miembros y 56 reuniones del Gli Amici di Beppe Grillo di Napoli (el de Madrid, por ejemplo, integrado fundamentalmente por expatriados italianos, tiene 71 miembros y no se ha reunido aún), y según la página de estadísticas de Meetup, están constituidos en este momento por 58.896 miembros (más 6.433 interesados sin grupo disponible en sus proximidades) en 295 ciudades de 26 países, que han organizado ya 4.916 eventos y se reúnen además todos los días en torno a foros de mensajes y hasta en Second Life. Una dimensión que sobrepasa con mucho la categoría de anécdota, y nos lleva a plantearnos cuál es la importancia e influencia real de un fenómeno semejante, en el que varios miles de ciudadanos deciden trasladar al ámbito de las reuniones físicas los temas que tratan y discuten en la red, con una organización completamente al margen del poder y de los partidos políticos, simplemente personas que reclaman su derecho a participar de la vida política al margen de las estructuras y son capaces de ejercer su capacidad de provocar el cambio. Como me comenta Ivano en su mensaje, “la verdadera materialización de la web social en las calles y plazas de Italia, una nueva forma muy poderosa de expresar la voluntad de los ciudadanos de a pie”.
Ni me imagino lo que darían algunos políticos por conseguir una influencia mínimamente parecida a la de Beppe Grillo, y librarse además de la mala imagen de “política del siglo pasado” y de la desconexión y desinterés casi totales de la ciudadanía que viven hoy.






02.10.2007 a las 17:02 Permalink
[...] Kiko tambi