Lo acabo de ver en TechCrunch y me parece una operación que no sólo es importante por quién participa en ella, sino por la trascendencia que va a tener en el futuro: Google compra FeedBurner por una cantidad próxima a los cien millones de dólares. El tema no está aún en ninguno de los grandes medios, pero considerando el nivel de información que Michael Arrington debe tener para lanzar el tema de manera tan categórica, se puede prácticamente considerar un trato hecho.
Y bien: ¿qué diferencia a esta adquisición de otras tantas recientes adquisiciones de Google? Pues fundamentalmente, que ésta, sin ser ni la más cara, ni la más inesperada, ni la más sorprendente, es seguramente la que más va a cambiar el panorama tal y como lo conocemos. La operación de compra de FeedBurner por parte de Google es, ni más ni menos, que el auténtico bautismo de fuego de un formato: el RSS. Publiqué mi primer artículo sobre el RSS allá por Enero de 2004, cuando decir RSS era como no decir nada, y ya me mostraba enormemente entusiasta acerca de las posibilidades del formato. Un formato creado en Netscape en Marzo de 1999 por Ramanathan Guha para MyNetscape, al que posteriormente se incorporaron características del formato utilizado por Dave Winer para su Scripting News. Un formato que tampoco es especialmente brillante en su desarrollo: es simple – casi “simplón” – pero representa toda una manera, una filosofía de acceso a la información: de seleccionarla, de consumirla y de recibirla. Un formato que millones de personas utilizan para permanecer en contacto con las noticias de manera voluntaria, en modo suscripción, con un dinamismo y una influencia en la fidelización de la visita que ningún otro formato ha conseguido hasta el momento. La persona que lee RSS obtiene una rentabilidad notable en forma de atención: su tiempo da más de sí, puede “hojear” más fuentes, se convierte en un un ávido consumidor de información, y pasa a mantener un cierto nivel de “relación” con cualquiera de los sitios que tiene en su listado de suscripciones. Es, sin duda, una adaptación natural a la hiperabundancia de contenidos de Internet.
Durante mucho tiempo, el RSS ha sido un formato relativamente “oscuro”. Dotado de una gran popularidad en la blogosfera, bastaba poner un pie fuera de la llamada “sala de los espejos” para encontrarse con que nadie lo utilizaba. Los contenidos disponibles eran básicamente blogs, los grandes medios desconocían completamente el formato. Y cuando algunos medios pioneros (New York Times, 2002) empezaron a incorporar aquellos iconitos con el formato, la amplísima mayoría de sus lectores lo miraron con total indiferencia. Pero lentamente fuimos viendo cómo más y más medios se incorporaban a algo que sonaba, para ellos, completamente contraintuitivo: ¿como voy a permitir que me lean sin entrar en mi página web, que es donde tengo la publicidad? Pero la presión del entorno empezó a ser agobiante: no estar en RSS significaba no ser leído por infinidad de bloggers y, por tanto, perder visitas e influencia. El resultado fue un progresivo crecimiento del formato RSS en el lado de la oferta. Pero el lado de la demanda seguía fundamentalmente inactivo salvo por el crecimiento de la blogosfera como tal.
Durante todo ese tiempo, FeedBurner consiguió imponerse como la reina absoluta del formato RSS. Tener tu feed en FeedBurner ofrece tal número de ventajas y es tan sencillo, que la única explicación para que alguien que tiene una página no lo use, no “queme” su feed, es que no lo conozca. Prácticamente, es un servicio sin competencia. Y es, además, un muy buen servicio: confiable, sin caídas, con un elevado nivel de servicio… lo que hacen, sin duda, lo hacen muy bien.
¿Qué cabe esperar, por tanto, de esta operación? Ni más ni menos que una popularización del RSS como formato prácticamente equivalente a la que sucedió con el fenómeno blog cuando Google compró Blogger en Febrero de 2003. En no mucho tiempo, esperemos RSS hasta en la sopa: por supuesto, los medios de comunicación ofrecerán RSS – muchos ya lo hacen -, pero también las páginas web normales y corrientes de las empresas, los servicios de seguimiento de actividades, las personas, el tiempo, los niveles de polen, el tráfico… la comunicación en todos los ámbitos. El RSS como formato universal para el consumo de información. Y Google, en el medio, haciendo lo de siempre: generando atención, y revendiéndola a quien tenga interés en comprarla. Con un papel peligroso: el RSS es un muy buen indicador del conjunto de intereses de una persona, no sólo en el número de suscripciones que tiene, sino también en las pautas de consumo que desarrolla con ellas. Una información que será utilizada por Google para perfilarnos, para conocernos y para, por supuesto, administrarnos publicidad de la manera más eficiente posible. Algo no inaceptable, pero sí correspondiente a una parcela más de intimidad que pasamos a confiar a la misma empresa. Por mi parte, poco que temer: el mercado se autorregula, y si Google se extralimita, su dominio de la escena será adecuadamente corregido en poco tiempo. Pero lo que es indudable es que la compra de FeedBurner es, en sí, una operación impresionante, brillante y profundamente sinérgica. Para esa operación, cien millones de dólares son una auténtica ganga. Y una vez más, los que han dado el paso han sido los caballeros de las seis letras y el logo multicolor.






23.05.2007 a las 21:43 Permalink
[...] Google compra FeedBurner por cien millones de dólares Blogpocket, EDans. [...]
23.05.2007 a las 23:51 Permalink
[...] Google compra FeedBurner por unos cien millones de dólares. La blogosfera española está que arde (ya sabéis: Burner – FeedBurner :D) con este [...]
24.05.2007 a las 07:12 Permalink
[...] Ho acabo de llegir al Blog de l’Enrique Dans. [...]
24.05.2007 a las 09:14 Permalink
[...] ha salido de compras, y el último capricho parece haber sido Feedburner. Tal y como cuenta Enrique Dans en su blog las repercusiones de cara al uso de RSS en el futuro pueden ser grandes. No voy a meterme en si la [...]
24.05.2007 a las 12:11 Permalink
[...] cuenta Enrique Dans, Google compra Feedburner por la friolera de 100 millones de euros. Señores de Google, les dejamos [...]
24.05.2007 a las 17:44 Permalink
[...] soltó Sam Sethi de Vecosys, ayer en Techcrunch se encargaron de darlo por un hecho, posteriormente Enrique dans y la blogosfera en general lo replica. Sin que hasta ahora haya confirmación de las empresas [...]
24.05.2007 a las 21:35 Permalink
[...] acabo de plantejar al bloc de l’Enrique Dans, i anava pensant que tampoc és cap tonteria. D’acord que Google ja té un cercador de blocs, [...]
25.05.2007 a las 08:34 Permalink
[...] Muy bueno el art
25.05.2007 a las 17:50 Permalink
[...] Enrique Dans -> ¿Qué cabe esperar, por tanto, de esta operación? Ni más ni menos que una popularización del RSS… [...]