Por segunda vez desde que comenzó a hacer el anuncio, Flickr ha conseguido hacerse blanco de las iras de un grupo de sus usuarios, los llamados “Old Skool Members”, aquellos que proveníamos de cuentas establecidas antes de la compra de la compañía y que hemos mantenido nuestra reticencia a migrar al sistema de cuentas de Yahoo! para identificarnos en el sitio. En el mensaje enviado ayer, la compañía mantiene que se trata ya de un número muy pequeño, únicamente un 5% de usuarios los que mantienen esta preferencia, pero choca con un problema importante: descontando cuentas inactivas, ese 5% de usuarios reticente se compone precisamente de un porcentaje importante de heavy users que ya tenían una presencia online cuando la operación de venta tuvo lugar, usuarios muy fieles y, en algunos casos, con “altavoces” muy grandes, muy “outspoken”. Así, algunos sitios en la red están concentrando discusiones fuertes acerca de la medida, llamando al abandono de Flickr con ofertas a los Flickr refugees en otros sitios, o simplemente voceando su disconformidad en blogs y foros.
Para una compañía, mantener dos sistemas de autenticación en paralelo supone claramente un problema. Más aún si esa compañía es Yahoo!, que mantiene desde hace mucho tiempo una política de single sign-on, de una única autenticación válida para todos sus servicios. Mantener a esos usuarios legacy supone un problema de coherencia. Sin embargo, tampoco lo pone fácil, y ha fallado en múltiples detalles a la hora de plantear la migración. Para muchos, como es mi caso, migrar la cuenta puede suponer perder el nick habitualmente utilizado, tener que reconfigurar servicios y herramientas como el badge o el Flickr Uploader, o incluso, y esto no lo he comprobado aún y pretendo comprobarlo lo más tarde que pueda, perder los permalinks de las fotografías, lo que puede desencadenar una cascada de errores 404 si a veces vinculas tus fotos desde otros sitios. Además, las cuentas de Yahoo! limitan el número de contactos a 3000 – sí, son muchos, pero es una limitación que no existía – o provocan algo tan tonto – pero incómodo – como que tu ordenador “pierda la memoria” y no te reconozca cada vez que entras en la aplicación (por seguridad, Yahoo! desconecta al usuario al cabo de un cierto tiempo de inactividad). Además, para aquellos que no tenían cuenta en Yahoo!, resulta difícil encontrar nombres de usuario razonablemente interesantes, de manera que puedes acabar llamándote cosas como “manolo1240″. Detalles, sí, pero es que cuando algo funciona y funciona bien, los usuarios muchas veces somos partidarios de no tocarlo.
El problema de los legacy users ha surgido en infinidad de ocasiones, y no resulta nada fácil lidiar con él. En Blogger, por ejemplo, los legacy users de BlogSpot Plus acabamos teniendo prácticamente la sensación de ser “echados a patadas”, al ver que las excepciones que una vez fueron privilegios se volvían en nuestra contra, quitándonos flexibilidad (sigo aún pendiente de algunos aspectos de la migración de Blogger, específicamente de poder poner hacer una redirección permanente 301, algo permitido a cualquier otro usuario no legacy, en lugar de la página de redirección mediante Javascript que está puesta ahora). En fin, es duro ser pionero… En el momento de la compra por Yahoo!, Flickr dijo a su base de usuarios que no se preocupasen, que las cosas seguirían igual y que querían preservar el sabor de la comunidad existente, pero… aquí estamos, y las cosas son como son. Y es que en un mundo con el dinamismo de la web, a veces es muy difícil ser fiel a determinados principios: a modo de película de James Bond, parece que nunca se puede decir nunca jamás.






05.02.2007 a las 10:51 Permalink
[...] Pol�šmica actualitzacio de old-skool-members a Can Flickr [...]
07.02.2007 a las 22:01 Permalink
[...] Enrique Dans [...]
10.02.2007 a las 03:12 Permalink
[...] permite almacenar y compartir fotografías. Últimamente está dando de qué hablar (I, II, III) -para mal- por su objetivo de “atraer” usuarios a yahoo! empresa por la que fue comprada en [...]
17.03.2007 a las 18:04 Permalink
[...] En fin, podríamos dar otros ejemplos, que sin llegar a ser graves sí que son un tanto incómodos, como el caso de Google Video que va a dejar de ser un repositorio de vídeos de los internautas, o el caso de la transformación de las cuentas de Flickr a las de Yahoo tras su adquisición con las incomodidades que esto ha acarreado para muchas personas. [...]