Lo dijimos en su momento: el iPhone iba a tener un fuerte impacto sobre las reglas de juego del mercado de la telefonía móvil. La sola mención de un dispositivo con el tirón del de Apple provoca que los carriers, acostumbrados a dominar las negociaciones y a tomar decisiones sobre lo que un terminal debe o no debe tener, se plieguen de una manera sin precedentes a los deseos de la empresa de Steve Jobs.
Para muestra, basta con un botón: se revelan (WSJ – $) los términos de la negociación que culminó con la firma del contrato en exclusiva de Cingular para la distribución del iPhone, y ni las formas ni los términos del contrato tienen nada que ver con la habitual “tiranía” de los carriers sobre las empresas de dispositivos. Para empezar, Apple intentó negociar no con Cingular, propiedad de AT&T, sino con Verizon, número dos en el mercado USA, que rechazó los fuertes términos de negociación propuestos por Apple por ser excesivamente duros y dejar fuera de la discusión a sus socios de distribución más importantes, como Circuit City. Finalmente, tras las fallidas negociaciones, Steve Jobs se fue en persona al Four Seasons Hotel, en Las Vegas, a ver a Stan Sigman, CEO de Cingular, con un iPhone bajo el brazo, pocas semanas antes de proceder a presentárselo al mundo, y dispuesto a negociar duramente los términos del contrato. ¿Un fabricante de dispositivos imponiendo términos en la negociación? ¿Qué clase de mundo al revés es este? Pues efectivamente, así es. Y si no, veamos lo que ha acabado firmando Cingular, primer carrier del mercado USA, y en qué condiciones: en primer lugar, únicamente tres directivos de AT&T (Cingular) obtuvieron el “privilegio” de ver el iPhone antes de su presentación. La marca Cingular queda fuera del cuerpo del dispositivo: ni logos, ni sellos, ni nada de nada, únicamente una pantalla de arranque breve que después desaparece, como pudo verse en la presentación del pasado Enero. Además, y esto si que resulta completamente inédito, Apple recibe un porcentaje de los ingresos mensuales de los suscriptores de Cingular usuarios de iPhone, algo que cambia completa y drásticamente las reglas de funcionamiento del mercado de la telefonía móvil. En un mercado en el que habitualmente los carriers pueden tomar decisiones sobre cada detalle y función del teléfono, si llevará o no llevará WiFi, las características de memoria y procesador, etc., Cingular no ha tenido en todo el proceso absolutamente nada que decir. Cero control, en un proceso en el que además, Jobs se mostró completamente despreciativo acerca de las habilidades de la industria de la telefonía para entender las necesidades de sus clientes y las tendencias de la tecnología y el entretenimiento de la manera en que Apple lo hacía. Por ultimo, en un movimiento que desesperó a algunos ejecutivos de AT&T, Cingular no pudo incluir, como siempre ha hecho en todos los otros modelos de terminal, su propio software de acceso a Internet, descarga de politonos y otros servicios (el equivalente a Emoción o Vodafone Live), que quedan directamente fuera del dispositivo.
A cambio de tales exigencias, Cingular se ha dicho que obtiene una exclusividad de cinco años en la distribución del dispositivo tecnológico más anticipado y deseado de los últimos años, evitando además así el acceso de sus competidores al mismo. El iPhone, en virtud del acuerdo, sólo estará disponible para su venta a través de las tiendas Apple y Cingular, así como a través de las páginas web de ambas compañías. Con semejante nivel de control y de juego duro, Steve Jobs, que llevó personalmente las negociaciones como hizo anteriormente con las de las empresas discográficas antes del lanzamiento del iPod, ha querido evitar repetir experiencias como las del fiasco del Motorola ROKR, el primer teléfono con iTunes, que simplemente, “no se sentía como un teléfono Apple”, y que fue un completo fracaso. Con el iPhone, Apple ha anunciado sus previsiones de vender diez millones de dispositivos entre la puesta en el mercado en Junio de 2007 y el año 2008, con un precio que oscilará entre los $499 y los $599.
Sinceramente, me muero de ganas de ver como han sido las negociaciones en España, quién se ha quedado con el iPhone y a cambio de qué.






19.02.2007 a las 08:39 Permalink
[...] Dans opina que Apple ha jugado duro en las negociaciones para sacar a la venta su nuevo teléfono móvil, yo creo que jugar duro de [...]
19.02.2007 a las 14:03 Permalink
Apple con el iPhone se impone a las operadoras de telefonia movil…
La sola mención de un dispositivo con el tirón del de Apple provoca que los carriers, acostumbrados a dominar las negociaciones y a tomar decisiones sobre lo que un terminal debe o no debe tener, se plieguen de una manera sin precedentes a los deseos…
22.11.2007 a las 08:11 Permalink
[...] de Apple. Y es que dicha estrategia se ha basado, al igual que sucedió en Estados Unidos, en distribuir el terminal a través de contratos en exclusiva con determinadas operadoras. Y en Alemania, T-Mobile fue la elegida. Sin embargo, Vodafone (que obviamente también habría [...]
22.11.2007 a las 09:10 Permalink
[...] de Apple. Y es que dicha estrategia se ha basado, al igual que sucedió en Estados Unidos, en distribuir el terminal a través de contratos en exclusiva con determinadas operadoras. Y en Alemania, T-Mobile fue la elegida. Sin embargo, Vodafone (que obviamente también habría [...]
09.05.2008 a las 05:29 Permalink
[...] los días del lanzamiento del iPhone Enrique Dans comentaba horrorizado los resultados de la negociación entre AT&T-Cingular (primer carrier de [...]