En las indispensables alertas del WSJ ($), veo una noticia para mí completamente inesperada: parece ser que Google está en negociaciones para adquirir YouTube, por una cantidad que rondaría los mil seiscientos millones de dólares. Lo que se me hace curioso no es la operación, que tiene bastante sentido considerando la fuerte cuota de mercado de YouTube en el sector del vídeo online (46%, frente al 23% de MySpace y el 10% de Google Video), sus cien millones de vídeos servidos al día y los más de sesenta y cinco mil nuevos vídeos subidos cada mes, sino el momento de la compra. En su momento, se especuló mucho con esta operación, pero YouTube era una empresa de escasa magnitud, una simple promesa que podría adquirirse por mucho menos, y desarrollarse posteriormente merced a la gasolina multicolor del gigante de la red. Ahora, YouTube es una especie de monstruo de siete cabezas, y además, con alguna de ellas venenosa, como la referente a los posibles problemas de demandas legales que podría sufrir por parte de cadenas de televisión, empresas discográficas y estudios cinematográficos por temas relacionados con los derechos de autor de muchos de los vídeos subidos al sitio por los usuarios. De hecho, recientemente, el polémico Mark Cuban, cofundador de HDNet y propietario de los Dallas Mavericks, comentó a C|Net que “only a moron would buy YouTube”, haciendo referencia sobre todo a las posibles responsabilidades legales que la actividad de YouTube podría llevar consigo y que serían eventualmente absorbidas por el comprador. Se especula, sin embargo, con que Google podría intentar llegar de manera inmediata a acuerdos con productores de contenidos y, además, poner un sistema automatizado de filtrado en la entrada de YouTube que evitase la subida de contenidos sujetos a copyright.
La adquisición, de llevarse finalmente a cabo, sería una de las más grandes acometidas por Google desde el inicio de su andadura. Sin embargo, dados los números de YouTube, su fuerte imagen de marca desarrollada de forma global, y el hecho de que su camino hacia la monetización se encuentra prácticamente virgen todavía pero resulta bastante prometedor, no parece una compra excesivamente cara. Por el momento, YouTube utiliza algunos métodos para insertar publicidad convencional, pero cien millones de vídeos al dia son muchas, muchas páginas vistas, y en un formato que puede tranquilamente soportar la inserción de, por ejemplo, pequeños clips publicitarios al principio de cada vídeo, contextualizados adecuadamente (además, por supuesto, de las sempiternas adwords en cada página). Por el momento, el hecho de que las conversaciones estén confirmadas otorga una nueva dimensión al mercado del vídeo online.







31.08.2012 a las 11:44 Permalink
[...] es mucho más de lo que algunos imaginaban cuando Google adquirió YouTube en octubre de 2006… 00000 automatic captions, ContentID, [...]