Andrés Pérez Ortega me vuelve a mencionar al comprobar algo que los que compaginamos la escritura del blog con artículos en medios tradicionales ya tenemos relativamente medido y controlado: la pobre conversión de los medios de papel frente a los online. En este caso, Andrés compara el efecto sobre el tráfico en su página del reciente enlace que hice a una entrada suya en la que me mencionaba, con el proporcionado por un artículo suyo publicado simultáneamente en El Mundo y Expansión. Los resultados, por supuesto, constituyen un sólo punto de observación y no pueden considerarse significativos (además de, como el propio Andrés menciona, haber sucedido en pleno verano, con los lectores de vacaciones y el tráfico online en momentos más bien bajos), pero coinciden con mi experiencia al respecto y con conversaciones que he mantenido habitualmente sobre ese tema con otros autores de blogs: la conversión del papel a visitas es paupérrima. Si lo pensamos, por otro lado, resulta relativamente razonable, dado que el consumo del periódco o revista en papel no necesariamente se realiza en un lugar con acceso a la red fácilmente disponible, lo que obliga al lector a recortar, apuntar o intentar recordar la dirección de la página que le interesó en el momento de la lectura. En los medios online, por contra, sean blogs o medios convencionales (aunque éstos últimos, salvo excepciones, tienden a vincular entre poco y nada), el clic puede realizarse de manera de manera inmediata.
La comparación de Andrés, en cualquier caso, me lleva a hablar de un experimento que llevo tiempo diseñando y que lanzaré seguramente en breve: un análisis de los factores que afectan lo que me ha dado por denominar el “linking power” de un enlace determinado. En caso de llegar a conclusiones cuantificables o medianamente indicativas, los resultados podrían ser de bastante interés de cara a análisis de tráfico, de marketing, de publicidad, de viralidad, e incluso de cuestiones como el estilo en periodismo online. La verdad es que llevo un cierto tiempo dándole vueltas como investigación interesante que parte de una base puramente intuitiva: todos los que tenemos una página sabemos como hacer para enviar más o menos tráfico a un sitio cuando lo vinculamos.
Obviamente, el primer factor que afecta es el tráfico del sitio en el que dicho vínculo se sitúa, pero a ninguno que maneje habitualmente este tipo de temas se le escapa que ese no es para nada el único factor a tener en cuenta. No es para nada lo mismo un vínculo en mayúsculas, destacado como único texto de una entrada, y con un texto acompañante por ejemplo simpático o intrigante, que un simple “Vía Fulano de Tal” al final de la entrada, que tiende a generar un tráfico más bien escaso y parece más un simple formalismo hecho por cumplir que un vínculo puesto con la esperanza de ayudar al lector interesado. Por el momento, he comprobado de manera empírica pero no cuantificable influencias aparentemente significativas en factores como el destacado del texto, su longitud, la presencia de imagen, el análisis del contenido del texto del enlace, la posición en la entrada, y un factor más interesante y escurridizo que afecta de alguna manera al “poder de prescripción” de un blog y que posiblemente sea un “constructo” latente o multivariable: los lectores de determinadas páginas tienden a hacer más clics en los vínculos que los de otras. Seguro que hay bastantes factores más, capaces de generar conclusiones interesantes. Seguiré dándole vueltas.






07.03.2008 a las 00:10 Permalink
[...] que es cierto es que los blogs deberían ocupar, al menos en la actualidad, los resquicios que van dejando los intereses y apretadas rutinas productivas de los medios tradicionales: [...]