Parafraseo al gran Hitchcock para contar como hoy he ido a La Carolina, en Jaén, donde se celebraba un curso de verano de la Universidad en el que me habían pedido que participase con una sesión acerca de la VoIP como fenómeno de disrupción tecnológica. Entre ida y vuelta, seis horitas de tren, que la verdad es que, a pesar de lo largo que suena, se pasan la mar de relajadas con tu airecito acondicionado, tu butaca cómoda, tu libro… y, cómo no, el móvil. Como había salido de casa muy temprano, los miércoles es mi día de entrega de artículo en Libertad Digital, y no me quería llevar el portátil porque con el brazo en cabestrillo no estoy para cargar con nada, decidí escribir la columna desde el móvil, y dedicarla, claro, al uso del móvil. El resultado es este artículo, “El móvil“, tecleado tranquilamente a golpe de teclado de pulgares y enviado en algún punto entre las estaciones de Manzanares y Valdepeñas.
Hay que ver la de cosas que se pueden hacer con un aparatito tan pequeño…






02.08.2006 a las 23:48 Permalink
[...] Prueba de post desde el móvil para publicar entre trenes y paÃses europeos en el transcurso del agosto caluroso. La serpiente era larga por lo que la muda no llegaba a su fin, apunto de dejar su ultima prenda, como un recién nacido vuelvo hacer los … [...]